En Israel, así como en cualquier otro lugar del mundo, el
rápido desarrollo tecnológico, la mejora en las condiciones
de vida y el aumento en la densidad de la población han
traído como resultado emanaciones contaminantes tanto de fuentes
estacionarias como móviles. Las condiciones específicas de
Israel - concentración de la población y la industria en la
zona costera, pequeña superficie, variedad de recursos naturales y
singulares rasgos geológicos, topográficos y
climáticos - agravan los problemas de contaminación del
aire.
Las principales fuentes de contaminación del aire en Israel son la
producción de energía, el transporte y la industria. Dado
que éstos están concentrados en gran medida en la zona
costera, los más altos niveles de polución se han detectado
en esta área. Las condiciones naturales para la dispersión
de la contaminación en la atmósfera de la zona costera no
son favorables, y hasta hace poco, han sido registradas en las zonas de
Ashdod y la bahía de Haifa concentraciones relativamente altas de
dióxido de sulfuro (SO2) emitidas principalmente por plantas de
energía y las refinerías de petróleo. La intensa
actividad industrial en la bahía de Haifa, junto a las
difíciles condiciones de dispersión atmosférica
causadas por la influencia del Mar Mediterráneo y la compleja
topografía del Monte Carmelo, convierten a esta zona en una de las
más problemáticas términos de contaminación
del aire.
La rápida emergencia de plantas industriales en la vecindad de
centros urbanos ha exacerbado los problemas de la contaminación del
aire a lo largo de Israel. Las fuentes de polución incluyen plantas
de cemento, canteras, empresas químicas y petroquímicas y
varias otras industrias. El denso tráfico de vehículos
contribuye también en forma decisiva a la contaminación del
aire, causando altas concentraciones de óxido de nitrógeno
(NOx), especialmente en los muy poblados centros urbanos de Tel Aviv,
Jerusalem y Haifa. El problema se complica por la operación de
camiones y autobuses diesel. El incremento de la motorización ha
tenido un gran impacto en el deterioro de la calidad del aire,
especialmente en la zona costera.
Principios de la Administración de Recursos de Aire
La política de calidad de aire de Israel se basa en los siguientes
elementos: prevención de la contaminación del aire a
través de la integración de consideraciones ambientales y
planificación física; sistemas de vigilancia y control
intermitente; legislación y aplicación de las leyes
incluyendo normas ambientales y de emanación; investigación;
cooperación internacional; tratamiento individual de las fuentes de
contaminación; reducción de las emanaciones contaminantes de
los vehículos motorizados.
En los casos en que es posible, los esfuerzos se centran en limitar la
contaminación del aire por medio de una planificación
física racional. La Ley de Planificación y
Construcción, a través de sus Regulaciones de
Declaración del Impacto Ambiental de 1982, cumple una importante
función en la preservación de la calidad del aire
restringiendo las emanaciones de contaminantes en las instalaciones
planificadas, según estipulan las normas de emanación
basadas en la Mejor Tecnología Accesible. Se exige la
preparación de una declaración del impacto ambiental para
cualquiera de los siguientes tipos de proyectos, si se considera la
posibilidad de un significativo impacto ambiental: usinas
eléctricas, vertederos de desperdicios peligrosos, minas, canteras
e industrias ubicadas fuera de zonas industriales específicas, si
se temiera que causen un claro daño ambiental sobre la localidad.
Hasta la fecha, debido a la falta de regulaciones estatutarias referentes
a las normas de emanación, los decretos individuales emitidos de
acuerdo con la Ley de Supresión de Molestias han constituido uno de
los más importantes instrumentos legales en Israel para controlar
la polución del aire de las fuentes fijas existentes. Estas
directivas administrativas incluyen estipulaciones específicas a
los contaminadores sobre cómo evitar la polución del aire y
se han emitido alrededor de veinte a empresas industriales, incluyendo
algunas de los más antiguas usinas de energía de Israel,
refinerías de petróleo crudo, plantas de cemento, plantas
químicas y petroquímicas, canteras y otras fábricas.
Limitaciones ambientales para evitar la contaminación del aire son
introducidas también en las licencias empresariales para plantas
problemáticas, en el marco de la Ley de Licencia de Empresas.
Nuevo Programa de Israel para la Administración de Recursos de
Aire
A pesar de las grandes inversiones realizadas para la prevención de
la contaminación del aire en los últimos años
(especialmente en la reducción de las emanaciones de dióxido
de sulfuro), la situación de la contaminación del aire en
Israel sigue siendo insatisfactoria. Con la finalidad de lograr patentes
mejoras en la supresión y prevención de la polución
del aire, se redactó en 1994 un nuevo programa comprehensivo para
la administración de los recursos de aire. Como consecuencia del
programa, la clasificación de las prioridades ya está
cambiando. Se está trasladando el acento de las normas de ambiente
a estándards de emanación; se dirige mayor atención a
soluciones tecnológicas para emanaciones contaminantes de fuentes
permanentes; se está centrando la atención en la
reducción de las emanaciones de vehículos; se están
invirtiendo nuevos esfuerzos para controlar la niebla tóxica
fotoquímica; se están adoptando medidas para el
establecimiento de una red nacional de vigilancia y se han iniciado los
preparativos para una comprehensiva Acta de Aire Libre destinada a
proporcionar a Israel las herramientas estatutarias necesarias para la
administración de sus recursos de calidad de aire de la mejor
manera posible.
Vigilancia de la calidad del Aire
La obtención de datos precisos de carácter nacional sobre la
calidad del aire es un pre-requisito para la formulación de un
programa comprehensivo general de administración de la calidad del
aire. La vigilancia de la calidad del aire en Israel empezó a
comienzos de la década de los 70 en las áreas de Ashdod y
Tel Aviv, colocándose el mayor acento en los contaminantes emanados
por las plantas de energía Reading y Eshkol. Casi todas las 63
estaciones de vigilancia que operan actualmente en Israel están
instaladas en las cercanías de las plantas de energía y de
las grandes zonas industriales. La vigilancia es inadecuada o inexistente
en las áreas industriales de Tel Aviv y Beer Sheva y la vigilancia
de contaminantes procedentes de vehículos en los centros de las
ciudades y las zonas densamente pobladas es, en el mejor de los casos,
esporádica. Más aun, bajo condiciones meteorológicas
y topográficas desfavorables, la polución puede ser
transportada de una región a otra, afectando adversamente
áreas que se encuentran a decenas de kilómetros de distancia
entre sí.
Para cerrar la brecha de información y ayudar a un desarrollo de
estrategias a largo plazo para la prevención de la
contaminación, se están promoviendo ahora los preparativos
de un sistema nacional de vigilancia del aire, que incluya un centro
nacional de control para el almacenamiento, análisis y
exhibición de datos. El multimillonario sistema estará
basado en estaciones individuales de vigilancia del aire, centros
regionales de control y un centro nacional de procesamiento de datos. Las
estaciones individuales contarán con estaciones que vigilen las
concentraciones contaminantes de las fuentes estacionarias, estaciones a
la vera de las carreteras para vigilar el monóxido de carbono y los
óxidos de nitrógeno que emanan de las fuentes
móviles, y estaciones equipadas para vigilar las sustancias
químicas que son transportadas por el aire. Se establecerán
nuevas estaciones en cada región del país de acuerdo a
escalas de prioridad determinadas que incluyen densidad de
población, fuentes de polución y necesidad de datos para ser
empleados en sistemas de control intermitente.
El programa está concebido como un programa trienal, dándose
la primera prioridad el establecimiento de estaciones de vigilancia en el
área metropolitana de Tel Aviv.
Contaminación causada por vehículos
Sin lugar a dudas, el mayor desafío en los próximos
años será la significativa reducción de la
contaminación proveniente de vehículos. A pesar de que la
cantidad de vehículos motorizados se cuatriplicó en las
últimas dos décadas, se ha hecho poco, tanto en lo que
respecta a la legislación, como a la supervisión e
inspección, para reducir las emanaciones. El tráfico urbano
constituye una amenaza creciente a la calidad del aire en Israel. La
densidad de vehículos ha aumentado de 34 autos por mil habitantes
en 1954 a más de 230 hoy en día, llegando en la actualidad a
1,4 millones de automóviles. Se estima que hacia el año 2000
la cantidad de autos en Israel superará los 2 millones. Las fuentes
de transporte son responsables de una enorme parte de la
contaminación de monóxido de carbono del país y de un
sustancial porcentaje de las concentraciones de plomo, hidrocarburos,
óxidos de nitrógeno y partículas en el medio
ambiente. Con la excepción del plomo, las concentraciones de todos
esos contaminantes han aumentado dramáticamente en la última
década.
Ya han sido instituidas algunas medidas para ayudar a eliminar el
problema, y otras están en planificación. Todos los nuevos
automóviles importados al país, a partir de los modelos
1995, deben estar equipados con catalizadores; se está llevando a
cabo un paso gradual a la gasolina sin plomo, y el contenido de plomo de
la gasolina común ha sido reducido de 0,42 gramos por litro en 1987
a 0,15% en la actualidad (se prevé que dentro de diez años
se descartará por completo la gasolina con plomo). Se estima que
hasta el año 2000 alrededor del 50% de los vehículos
motorizados de Israel estarán equipados con catalizadores, y hasta
el año 2025 lo estarán en su totalidad. Otras medidas que
están siendo adoptadas o promovidas actualmente incluyen la
promulgación de regulaciones para evitar las emanaciones de
vehículos (tanto humo negro como monóxido de carbono), una
mayor supervisión en las carreteras e implementación de las
normas de emanación de acuerdo con las normas de la Unión
Europea, restricciones al uso de vehículos particulares
(particularmente restringir la entrada a los centros de las ciudades);
estimular el uso de transporte público, campañas de
información para aumentar la conciencia pública,
promoción de investigaciones sobre la epidemiología de la
respiración de las partículas suspendidas producidas por
vehículos diesel y de sulfatos. Emanaciones de Contaminación
de Aire
La producción y el consumo de energía son las principales
fuentes de contaminación del aire en Israel a la luz del hecho de
que el ahorro de energía en el país se basa actualmente en
combustibles fósiles, especialmente petróleo y
carbón. La posibilidad de importar gas natural para la
producción de energía, como sustituto parcial de los
combustibles basados en el petróleo, puede lograr una mejora
sustancial en la polución del aire proveniente de esas fuentes.
Estimaciones recientes sobre las cantidades de contaminantes emanadas a la
atmósfera en todo el país por combustión revelan que
con la excepción de tres contaminantes - óxidos de sulfuro,
distintas partículas y plomo - las emanaciones de todos los
contaminantes han aumentado drásticamente desde 1980.
Para proteger la salud humana y preservar el medio ambiente, la
política ambiental debe basarse en varios principios: acción
preventiva, el "principio de quien contamina, paga" y la
cooperación entre los entes ambientales y económicos". Con
la finalidad de implementar esta política, la legislación
nacional está estableciendo metas para la minimización de
los contaminantes del aire y se están estableciendo normas de
emanación basadas en las mejores tecnologías. Se
prevé que en 1996 se promulguen las normas de emanación para
los siguientes contaminantes: partículas, complejos
orgánicos volátiles, dióxido de sulfuro, sustancias
gaseosas inorgánicas, partículas inorgánicas
peligrosas y sustancias cancerógenas.
Una mirada al futuro
La industrialización y motorización de Israel están
cobrando un elevado precio. Si bien Israel aún no sufre de serios
episodios de contaminación del aire como sucede en algunas
áreas urbanas en todo el mundo, la tendencia de los últimos
años no ha sido alentadora. No obstante, nuevas normas exigentes,
acompañadas de su implementación y la introducción de
innovaciones tecnológicas para suprimir la polución del aire
tanto de fuentes estacionarias como móviles, brindan una nueva
esperanza. En los albores del nuevo siglo, las tendencias de
contaminación del aire pueden cambiar de dirección.