Arqueologia en Jerusalem

31 ago 1999
 JERUSALEM
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ARQUEOLOGIA EN JERUSALEM
 
 

El Jardín Arqueológico del Ofel

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Capiteles y pedazos rotos de columnas
dispersos como piezas de ajedrez
en un juego interrumpido con ira.

(Poemas de Jerusalem de Yehuda Amijai)

Jerusalem, una ciudad con una contínua y registrada historia de más de treinta siglos y con significado histórico para tres de las más importantes religiones del mundo, ha demostrado ser irresistible para los arqueólogos.

Desde mediados del siglo XIX, se han llevado a cabo excavaciones arqueológicas dentro y alrededor de la Ciudad Vieja, que aumentan constantemente su alcance y mejoran sus métodos científicos. Capas sobre capas de eras pasadas han sido puestas al descubierto, confirmando los hechos históricos y revelando secretos antes desconocidos.

En los últimos años muchos sitios han sido restaurados y abiertos al público. Entre ellos:

El Jardín Arqueológico del Ofel, debajo de la esquina sureste del Monte del Templo, revela 2.500 años de historia de Jerusalem en 25 capas de ruinas de construcciones de los sucesivos gobernantes. La antigua escalinata y la Puerta de Julda, por donde entraban los fieles al interior del Segundo Templo, y restos de un complejo de palacios reales del período musulmán del siglo VII, son algunos de los hallazgos descubiertos.

El Parque Arqueológico de la Ciudad de David se extiende sobre una colina al sureste de la Ciudad Vieja. Con el Manantial del Guijón a sus pies, incluye restos de cludadelas canaaneas e israelitas, una estructura de 16 metros de altura del siglo X AEC, posiblemente construida por el rey David, y moradas judías de los siglos VIII y VII AEC.

La Ciudadela, también conocida como la Torre de David, alberga el Museo Histórico de Jerusalem. Excavaciones en el lugar han revelado una muralla hasmonea del sigto 11 AEC, tres torres construidas por el rey Herodes, y estructuras de los períodos romano, bizantino, cruzado, mameluco y turco.

La "Casa Quemada", de hecho el taller subterráneo de una casa destruida por los romanos en el año 70 EC, es un testimonio de los últimos días de la antigua Jerusalem judía.

El "Barrio Herodiano" ha revelado residencies de personas adineradas, incluyendo sacerdotes del Templo, del periodo herodiano.

Una Puerta Romana fue descubierta debajo de la Puerta de Damasco, que fue construida en el sigio XVI por los otomanos. Aparentemente, se trataría de la principal entrada a Aelia Capitolina, del emperador romano Adriano, y consiste de una torre de entrada con tres apertures que llevan a las torres de los guardas y una plaza en su interior.

El Cardo, vía pública comercial, romana y bizantina, ha sido puesta al descubierto y restaurada y sus concavidades abovedadas sirven una vez más de tiendas.


La lglesia Nea, construida por el emperador bizantino Justiniano en el siglo VI, ha sido puesta al descubierto y restaurada. Una monumental inscripción griega identifica la Iglesias.

Una granada de marfil del tamaño de un pulgar, con una antigua inscripción hebrea, es la única reliquia recobrada por primera vez de los tesoros perdidos del Templo del rey Salomón. La diminuta granada, que aparentemente coronaba un cetro llevado por el Sacerdote del Templo, tiene la inscripción "Perteneciente al Templo de Dios, sagrado para los sacerdotes". Data de mediados del siglo VIII AEC, la época del Templo de Salomón.

Muchos de los tesoros hallados en estas excavaciones y en numerosas otras realizadas dentro y alrededor de Jerusalem se encuentran en el Museo Bíblico y Arqueológico Bronfman y en el Museo Rockefeller, ambos parte del Museo Israel en Jerusalem. Entre los descubrimientos se cuentan dos minúsculos rollos de plata desenterrados junto con otros más de mil artefactos en un antiguo lugar de entierro conocido como Ketef Hinom, frente a los muros de la Ciudad Vieja. Pacientemente desplegados, los rollos revelaron una antigua escritura hebrea del sigio VII AEC, que los convierte en uno de los más antiguos textos bíblicos hebreos hallados. El rollo contiene la bendici6n sacerdotal (Números 6:24-26):

"Dios te bendiga y te guarde: Haga resplandecer Dios su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Dios alce a ti su rostro, y ponga en ti paz".