El más notable logro económico de Israel es el ritmos al cual se ha desarrollado, haciendo frente, al mismo tempo, a los siguientes desafíos enormemente costosos:
• Mantener la seguridad nacional: Israel gasta en la actualidad alrededor del 8 por ciento de su PNB en defensa (en comparación con más del 25 % en los años 70 y el 23 % en los años 80). Aún en períodos de calma relativa, Israel debe mantener una fuerte capacidad de disuasión.
• Absorber ingentes números de inmigrantes. La "reunión de las diásporas" es la razón de ser del Estado Judío. Desde su fundación, Israel ha absorbido más de tres millones de inmigrantes, casi cinco veces el número de judíos que vivían en el país cuando obtuvo su independencia (1948). En sus primeros cuatro años de existencia, la población de Israel se duplicó con creces, con la llegada al país de más de 700.000 inmigrantes, en su mayoría refugiados de la Europa de posguerra y de los países árabes.
Desde 1990 otra ola de 1,2 millones de inmigrantes (940.000 sólo de la ex-Unión Soviética) exigió enormes desembolsos para su absorción física y social. No obstante, estos recién llegados contribuyeron, mucho más rápidamente que las olas inmigratorias previas, a acelerar el crecimiento del PIB, aunque elevaron temporalmente el índice de desempleo al 11,2 por ciento en 1992. Éste se redujo gradualmente hasta el 7,6 por ciento a fines de 2006.
• Establecer una infraestructura económica moderna: Aunque en 1948 existía ya una red básica de carreteras, transportes e instalaciones portuarias, así como sistemas hidráulicos, de electricidad y comunicaciones, éstos distaban mucho de ser adecuados. En su ampliación y mejoramiento se tuvieron que invertir muy grandes sumas, Sin esa enorme inversión en comunicaciones y transportes, gran parte del acelerado crecimiento de la economía jamás se hubiera producido.
• Proporcionar un alto nivel de servicios públicos (salud, educación, bienestar, etc.): Dado que Israel se responsabiliza del bienestar de su población, preocupándose en especial por los elementos más débiles de la sociedad, una gran parte de sus recursos se destina a cubrir esas obligaciones, y aunque políticas económicas recientes han exigido un recorte de esta asignación, los presupuestos estatales para 2006 y 2007 garantizaron el inicio de una tendencia correctiva.