El Sistema de Tribunales El sistema judicial actúa en Israel
como salvaguarda del gobierno de la ley y de los derechos humanos, al
igual que lo hacen instituciones similares en otros países. Sin
embargo, la ausencia de una constitución completamente escrita,
incluyendo una declaración de derechos, combinada con las
regulaciones heredadas del Mandato Británico y la amplia autoridad
del poder legislativo, pone al sistema judicial en Israel en una
situación más importante y delicada.
El sistema judicial en Israel se divide en dos tipos principales: el
primero, los tribunales generales, conocidos como juzgados civiles o
regulares; y el otro, tribunales y otras autoridades con poder judicial.
Las diferencias entre los dos tipos de institución son, entre
otras, el alcance de su jurisdicción: mientras que la autoridad de
los tribunales es general, la de los otros juzgados es limitada en
términos de personas o asuntos, o en ambos aspectos.
La Ley General: los Tribunales
Israel es un estado unitario con un
sistema único de tribunales generales. La Ley Básica: el
Sistema Judicial establece tres niveles de cortes: la Corte Suprema,
tribunales de distrito y los juzgados de paz. Los últimos dos son
tribunales de justicia, mientras que la Corte Suprema es esencialmente una
corte de apelaciones, que también opera como el Tribunal Supremo de
Derecho. No hay jurados en Israel.
Tribunales de Magistrado (Juzgados de Paz)
Los Tribunales de Magistrado
son los tribunales de justicia básicos del sistema israelí.
Estos tienen jurisdicción sobre asuntos criminales en los que el
acusado enfrenta cargos de una ofensa que acarrea una sentencia par
potencial de hasta siete años de prisión. En asuntos
civiles, estas cortes tienen jurisdicción en asuntos de hasta un
millón de shékels (aproximadamente U$S 300.000). Estos
tribunales tienen también jurisdicción sobre el uso y
posesión de inmuebles. Los Tribunales de Magistrado actúan
también como tribunales de tránsito, tribunales municipales,
tribunales de familia y tribunales de demandas pequeñas.
Tribunales de Distrito
Los tribunales de distrito son juzgados de nivel
medio en el sistema judicial israelí. Estos tienen
jurisdicción sobre cualquier asunto que no sea pertinente
exclusivamente a la jurisdicción de otro tribunal. En asuntos
criminales, los tribunales de distrito ven casos en los que el acusado
enfrenta más de siete años de cárcel. En los casos
civiles, la jurisdicción de éstos se extiende a asuntos en
que se diriman más de un millón de shékels
(aproximadamente U$S 300.000). Los tribunales de distrito ven
también casos relacionados con compañías y
sociedades, arbitrajes, peticiones de presos y apelaciones sobre asuntos
impositivos. Estas cortes ven las apelaciones a los juicios de los
juzgados de paz.
En general, un panel está compuesto por un sólo juez de
distrito. Se establece un panel de tres jueces cuando el tribunal ve una
apelación a un juicio de un juzgado de paz, cuando el acusado
enfrenta cargos con una ofensa que acarrea una pena de prisión de
más de diez años, o cuando el presidente o vicepresidente
del tribunal de distrito así lo deciden. Hay cinco tribunales de
distrito en Israel.
La Corte Suprema
La Corte Suprema tiene
jurisdicción para ver apelaciones a sentencias de los tribunales de
distrito en casos criminales y civiles. Los casos que comienzan en el
tribunal de distrito son apelables, por derecho, ante la Corte Suprema.
Otros asuntos pueden ser apelados sólo con permiso de la Corte
Suprema. La Corte Suprema tiene jurisdicción especial para ver
apelaciones en lo relacionado a las elecciones a la Knéset,
decisiones de la Comisión del Servicio Civil, decisiones
disciplinarias del Colegio de Abogados de Israel, detenciones
administrativas y peticiones de presos apeladas ante un tribunal de
distrito.
El número de jueces en la Corte está fijado por una
resolución de la Kneset. Actualmente cuenta con catorce jueces. Por
consentimiento, el juez principal es el presidente de la Corte; el segundo
en jerarquía, es el vicepresidente. El presidente de la Corte
encabeza el sistema judicial de Israel.
La Corte Suprema se reune generalmente en paneles de tres jueces. El
presidente o el vicepresidente de la Corte tienen el poder de ampliar el
tamaño del panel a cualquier número primo de jueces.
Además, cada panel tiene el poder de decidir la ampliación
de su número. La Corte también puede decidir el inicio de
una "audiencia adicional" en la que un panel de cinco o más jueces
podrá reconsiderar un caso decidido por un panel más
pequeño de la Corte Suprema.
Tribunal Suprermo de Derecho
La Corte Suprema también sesiona
como Tribunal Supremo de Derecho. Esta función es única en
el sistema israelí porque en su función de Tribunal Supremo
de Derecho, la Corte Suprema actúa como corte de primera y
última instancia. El Tribunal Supremo de Derecho efectúa
revisiones judiciales de otras ramas del gobierno y tiene poderes "en
asuntos en que considera necesario otorgar asistencia en interés
del derecho y que no están contemplados dentro de la
jurisdicción de ningún otro juzgado o tribunal".
Como Tribunal Supremo de Derecho, la Corte Suprema ve más de mil
peticiones al año. A menudo estos casos son muy publicitados y
ponen en tela de juicio actos de altos funcionarios gubernamentales. Por
medio de su jurisdicción como Tribunal Supremo de Derecho respalda
el gobierno de la ley y consolida los derechos humanos. Tribunales con
Jurisdicción Limitada El sistema legal israelí reconoce
varios tipos de tribunales, siendo los más importantes los
tribunales marciales, los tribunales de trabajo y los tribunales
religiosos. Estos tribunales se distinguen de la mayoría de los
otros, tanto por su jurisdicción personal como material. Cada
tribunal está compuesto de un sistema judicial con
administración independiente y su propio sistema de apelaciones,
que incluye jueces con capacitación legal.
Tribunales Marciales
Las cortes militares fueron establecidas por la
Ley de Justicia Militar (1955). Estas son competentes para procesar
soldados por ofensas militares y civiles. En vista que la ley define el
término "soldado" incluyendo las fuerzas regulares del
ejército - ya sea reclutas o militares de carrera - así como
a aquellos en las fuerzas de reservas en servicio activo, la
extensión de personas sujetas a la jurisdicción de los
tribunales marciales en Israel es relativamente amplia. Los empleados
civiles en el servicio militar y los prisioneros de guerra también
están sujetos a dicha jurisdicción, con ciertas
limitaciones. El sistema de los tribunales marciales incluye cortes
menores y una Corte Marcial de Apelaciones. Los juzgados están
compuestos de dos jueces oficiales y un juez presidente con
capacitación legal. La corte de apelaciones se reune en paneles de
tres, excepto en los casos en que el acusado enfrenta la pena de muerte o
cuando el presidente de la corte o el fiscal general del ejército
ordenan un panel ampliado. En estos casos, la corte se reune en paneles de
cinco. Bajo circunstancias limitadas, las sentencias de las cortes
marciales pueden ser apeladas directamente ante la Corte Suprema.
Tribunales de Trabajo
La Knéset estableció los tribunales
de trabajo en 1969, reconociendo que la ley laboral requiere su propio
sistema judicial para facilitar la consolidación de la experiencia
acumulada, costumbres y decisiones sobre el tema y para interpretar las
leyes laborales existentes y futuras. Los tribunales de trabajo consisten
de juzgados regionales y el Tribunal Nacional. Los Tribunales de Trabajo
Regionales son juzgados, mientras que el Tribunal Nacional ve las
apelaciones. Este también se reune como juzgado en acciones entre
dos gremlos o dos organizaciones patronales que "surgen de asuntos que
atañen a las relaciones laborales" y en disputas entre las partes
de un acuerdo colectivo referente a la existencia, aplicación,
interpretación, implementación o violación de
cualquier otro asunto que surja del acuerdo. Los tribunales de trabajo
tienen jurisdicción para ver ofensas pertinentes a varias
legislaciones. Sólo las decisiones en estos asuntos pueden ser
apelados directamente ante la Corte Suprema. Sin embargo, el Tribunal
Supremo de Derecho tiene jurisdicción para revisar cualquier
decisión de una corte laboral, convirtiendo efectivamente a la
Corte Suprema en una semi-corte de apelaciones de los tribunales de
trabajo. Los juzgados regionales se reunen en paneles de tres miembros,
compuestos por un juez y dos "representantes públicos" - uno, en
representación de los empleados y el otro, en nombre de los
empleadores. El Tribunal Nacional se reune en paneles de tres, cinco o
siete jueces, según sea el caso. El tribunal está compuesto
de jueces profesionales y representantes de los empleados y los
empleadores.
Tribunales Religiosos
Mientras que los tribunales marciales y laborales
no son exclusivos del sistema legal israelí, los tribunales
religiosas sí lo son. El sistema legal israelí es
único entre los sistemas legales modernos en la utilización
de varias leyes sobre el status personal en el área de la ley
familiar, que son atendidas por las cortes religiosas. Este
fenómeno tiene raíces históricas y políticas:
existía bajo el dominio otomano y fue conservado por los
británicos luego de que conquistaran el país.
La fuente básica para la aplicación de la ley sobre el
status personal y la jurisdicción de los diferentes tribunales
religiosos se encuentra en la Orden Palestina en Consejo (1922). Esta
orden estipula que "la jurisdicción en asuntos sobre status
personal será ejercida... por los tribunales de las comunidades
religiosas".
La orden también otorga jurisdicción a los tribunales de
distrito en asuntos de status personal para los extranjeros que no son
musulmanes, declarando que ellos "han de aplicar la ley personal de las
partes involucradas". Con respecto a los extranjeros, esto fue definido
como "la ley de su nacionalidad". La ley causal determinó que en lo
que respecta a los no extranjeros, " la corte ... ha ... de aplicar la ley
religiosa o comunal de las partes". La Orden Palestina en Consejo
reconoció once comunidades religiosas: judíos, musulmanes, y
nueve denominaciones cristianas. El gobierno israelí agregó
a esta lista la Iglesia Evangélica Presbiteriana y los Bahai. La
Knéset también puso en efecto la ley que otorga
jurisdicción a los tribunales religiosos drusos.
Tribunales Administrativos
En Israel, como en muchos otros sistemas
legales occidentales, hay una tendencia creciente a poner temas legales
específicos en manos de tribunales administrativos especiales
concebidos para cumplir funciones semi-judiciales.
El tipo más antiguo y común de tribunal administrativo fue
concebido para operar como tribunal de apelaciones ante agencias
administrativas que fijan beneficios sociales, montos impositivos o
compensación por lesiones. Entre los muchos ejemplos en esta
categoría está el tribunal que ve las apelaciones sobre
compensación por lesiones resultantes del servicio militar y el
tribunal que ve las apelaciones respecto a los montos de impuestos a la
propiedad.
Más recientemente, la Knéset estableció tribunales
que tienen un conjunto más amplio de funciones semi-judiciales. Por
ejemplo, el Tribunal de Contratos de Formularios Normales considera las
demandas referentes a términos injustos en los contratos de
formularios normales y el Tribunal de Prácticas Comerciales
Restrictivas, que desempeña un papel importante en la
regulación de una amplia gama de prácticas
anticompetitivas.
Supervisión de los Tribunales Especiales por parte de la Corte
Suprema
La Corte Suprema supervisa todos los tribunales o juzgados
fuera de los marcos generales del tribunal, garantizando que cada una de
estas instituciones especiales no esté completamente separada del
sistema judicial regular. La supervisión se realiza ya sea por
medio de apelaciones o de peticiones al Tribunal Supremo de Derecho. La
Ley Básica: El Sistema Judicial otorga jurisdicción a la
Corte Suprema, en calidad de Tribunal Supremo de Derecho, "para ordenar
juzgados, tribunales y entes o personas con poderes judiciales o
semi-judiciales ante la ley... ver, dejar de ver o continuar viendo un
asunto particular, o abolir un proceso incoado inapropiadamente o una
decisión inapropiada". La misma sección da al Tribunal
Supremo de Derecho autoridad más limitada en lo que respecta a las
cortes religiosas.
La Independencia del Sistema Judicial
El éxito del sistema
judicial en Israel, con la Corte Suprema a la cabeza, en la
imposición del gobierno de la ley y la defensa de los derechos
civiles es, en gran medida, un resultado de la independencia sustantiva y
personal de la que gozan los jueces. El otorgamiento de una independencia
sustancial está estipulado en la Ley Básica: El Sistema
Judicial: "[una] persona a quien se le otorga poder judicial no debe, en
cuestiones judiciales, estar sujeta a ninguna potestad fuera de la ley".
Debe enfatizarse que el lenguaje general de esta sección se aplica
a cualquier persona en quien se haya investido poder judicial, y no
sólo a los jueces de los juzgados.
Además de su independencia sustancial, los jueces gozan de una
amplia independencia personal, que comienza con el procedimiento para su
selección y continúa durante todo su período en el
cargo: los jueces son seleccionados por la Comisión de
Selección Judicial, que está compuesta por nueve miembros:
el Ministro de Justicia (presidente), otro ministro del gabinete, el
Presidente de la Corte Suprema, otros dos jueces de la Corte Suprema, dos
miembros de la Knéset y dos representantes del Colegio de Abogados
de Israel. Las tres ramas de gobierno - ejecutivo, legislativo y judicial
- y la profesión legal están representados en la
comisión. La mayoría de los miembros de la comisión
son abogados de profesión: los tres jueces de la Corte Suprema y
los dos representantes de la profesión legal. Un candidato puede
ser propuesto por el Presidente de la comisión, el Presidente de la
Corte Suprema o tres miembros cualesquiera de la comisión. Se
requiere el voto mayoritario de los miembros de la comisión para el
nombramiento de un candidato.
Para ser nombrado juez de los juzgados de paz, un candidato debe haber
sido inscrito o tener derecho a estar inscrito en la Lista de Miembros del
Colegio de Abogados de Israel, y tener por lo menos tres años de
experiencia profesional legal, ya sea como (a) abogado; (b) funcionario
legal al servicio del estado; y (c) docente en derecho. Los nominados al
Tribunal de Distrito deben tener por lo menos cuatro años de
experiencia como jueces de los juzgados de paz o por lo menos seis
años de experiencia profesional legal. Los jueces de la Corte
Suprema deben haber servido por lo menos cinco años en el Tribunal
de Distrito o tener por lo menos diez años de experiencia legal o
estar calificado como "jurista eminente" (una categoría especial
usada sólamente una vez en la historia de la Corte Suprema). Como
asunto práctico, los nombramientos judiciales son
apolíticos. Los jueces son seleccionados en base a sus
calificaciones profesionales legales. Puesto que no hay jurados en Israel,
el juez es el único con poder de decisión en un proceso
judicial.
La independencia de judicatura continúa a lo largo de todo su
período en el cargo. Su nombramiento es permanente y expira
solamente con el retiro obligatorio a la edad de 70 años, una edad
mayor que la permitida en los otros cargos públicos. Los jueces
gozan de una inmunidad similar a la de los miembros de la Knéset.
Un juez no puede ser removido del cargo excepto por decisión de una
Corte Disciplinaria, consistente jueces nombrados por el presidente de la
Corte Suprema, o por decisión de la Comisión de
Selección Judicial a propuesta del Ministro de Justicia o del
Presidente de la Corte Suprema. La decisión de la comisión
debe estar apoyada por siete de sus nueve miembros. Los salarios y
pensiones de la judicatura son determinados por la comisión de la
Knéset y no se puede aprobar ninguna ley que proponga la
reducción de los salarios de los jueces. Por ley, los jueces de la
Corte Suprema reciben la misma remuneración que los ministros del
gabinete y el Presidente de la Corte Suprema recibe el mismo salario que
el Primer Ministro.