Objetos personales
Para los observantes, el ceremonial religioso es parte de la vida cotidiana y requiere objetos ceremoniales personales. Dichos objetos son diferentes para los hombres y las mujeres y de hecho se aplican principalmente a los varones porque los requisitos del ritual personal se centran en ellos.
El solideo (kipá en hebreo) es el indicador externo de un judío ortodoxo. No implica ninguna santidad y puede ser tejido a crochet con diseños, motivos religiosos y (en el caso de los niños) el nombre de quien lo usa. Por lo general es usado por los varones seculares en ceremonias religiosas.
Dos tipos de vestido con flecos son usados por los varones. El más conocido es el talit (pl. Talitot), taled o manto de oraciones - un manto rectangular del tamaño de una frazada con flecos (heb.: tzitzit) en sus extremos, como se ordena en Números 15:38-41. Los talitot generalmente son blancos y están hechos de lana, algodón o seda. Muchos tienen franjas, la mayoría negras, o azules. Los flecos son hechos de cuatro hebras comunes anudadas de acuerdo a una forma prescrita. Los talitot pueden tener alguna ornamentación en los extremos o en el cuello, donde hebras plateadas y / o una franja plateada crean un "collar", a veces bordado con las palabras de una de las bendiciones que se dicen al envolverse en el talit. El talit puede colocarse sobre los hombros o sobre la cabeza, a modo de capa.
En algunas comunidades los talitot no son usados por los varones solteros; en otras, adolescentes e incluso los niños los usan. El manto en sí no tiene ningún significado intrínseco, pero los flecos son considerados sagrados. Al recitar el Shemá Israel (la frase "Oye Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno", la recitación dos veces por día de la declaración de la unidad de Dios) en el servicio religioso matutino, los fieles juntan los flecos de los cuatro extremos y los besan al mencionarse la palabra tzitzit. Es costumbre enterrar a los varones judíos con sus talitot, de los cuales se han extraído los flecos.
El segundo tipo de atavío con flecos es el talit katán ("pequeño talit"), usado por adultos y niños a partir de los tres o cuatro años de edad. El propósito de esta ropa interior sin mangas es observar el mandamiento de usar flecos durante todas las horas del día.
La Biblia (Exodo 13:16; Deut. 6:4-9 y 11:13-21) ordena a los varones a atar las palabras de Dios en su frente y en sus brazos, y este precepto se cumple literalmente al colocarse los tefilín: un par de cajas en formas de cubo de cuero negro, montadas sobre bases, que contienen los pasajes relevantes escritos en pergamino. Se atan con correas de cuero negro al brazo y a la cabeza. La colocación de tefilín comienza a los 13 años de edad. Los tefilín se usan durante la oración matutina de los días hábiles, con algunas excepciones.
Se los trata con mucho respeto y no deben caerse o llevarse a lugares impuros.
Flavio Josefo (siglo I EC) informó que los judíos se colocaban tefilín, y fragmentos de ellos fueron encontrados en las cavernas de la zona del Mar Muerto. El término hebreo tefilín frecuentemente es traducido erróneamente como filacterias, el término griego para "amuleto", según se menciona en el Nuevo Testamento (Mat. 23:5). No obstante, los judíos no los consideran como tal.
Los objetos ceremoniales de las mujeres están asociados con el matrimonio. Las bodas se llevan a cabo debajo de una jupá, una canopia sujeta por cuatro palos, colocada generalmente al aire libre y apoyada por amigos de los novios. La ceremonia nupcial frecuentemente se denomina "la jupá". El contrato de matrimonio, la ketubá (pl. ketubot) establece las obligaciones del marido hacia su esposa, sea desde el punto de vista financiero y en las otras áreas de la vida. Preparada y firmada ante testigos poco antes de la ceremonia nupcial, la ketubá es guardada por la mujer. Por muy prosaicas que sean las ketubot, generalmente son decoradas de diversos modos, a veces en forma muy elaborada. Durante siglos, las ketubot fueron hechas en pergamino y han sido decoradas con brillante colorido y con símbolos judíos.
En la Sinagoga
Las sinagogas varían de edificios comunes e incluso habitaciones (en Israel los refugios antiaéreos frecuentemente son empleados para tal fin) hasta magníficos salones. El principal objeto ceremonial es el Arca Sagrada, que puede tener la forma de un simple armario de madera, o de uno ornamentado. El Arca por lo general está en alto, su acceso es a través de una escalera y está decorada con ilustraciones de los Diez Mandamientos.
El Arca está adosada o empotrada en la pared que da hacia Jerusalem. Tiene una cortina bordada o decorada, por lo general de pesado terciopelo, o puertas de madera decoradas. Una sinagoga puede tener varios juegos de cortinas para el Arca: lisas para los días de semana, decoradas para Shabat y Fiestas, blancas para las Altas Festividades.
El objeto ceremonial más importante es el rollo de la Torá, el Pentateuco, que relata la historia del pueblo judío y difunde los mensajes universales del monoteísmo y del comportamiento ético. Se lo guarda constantemente en el Arca, salvo para la lectura pública. El rollo, formado de grandes trozos de pergamino cosidos juntos, puede llegar a una altura de hasta 80 cm. Está montado en dos varas de madera para enrollarlo, levantarlo y portarlo. En la costumbre ashkenazí (europea), las manillas de estas varas están cubiertas generalmente por coronas o remates de algún metal fino. La Torá está atada con una faja, lisa o bordada, que se desata solamente cuando se lee en público, y está protegida por una funda, por lo general bordada. Un pectoral, recuerdo del que usaba el Sumo Sacerdote, cuelga desde las manillas sobre la funda. En las comunidades mesorientales (sefardíes) el rollo de la Torá es colocado en una caja cilíndrica, barnizada y decorada, y por lo general envuelta con una faja. La mayoría de las cajas son de madera, pero existen también modelos en plata y en oro.
El rollo de la Torá es tratado con la máxima reverencia aunque, por supuesto, no es adorado. Al igual que los tefilín, no debe ser dejado caer, ni debe ser llevado a un lugar impuro. El pergamino del rollo de la Torá no se toca excepto cuando es absolutamente necesario. El lector se ayuda de un puntero de madera o de plata que tiene en su extremo una mano con el índice extendido.
Las sinagogas pueden tener rollos adicionales; los más comunes son El Cantar de los Cantares, Rut, Eclesiastés y Ester, que se leen públicamente en Pésaj, Shavuot (Pentecostés), Sucot y Purim, respectivamente. Algunas sinagogas tienen un arca separada con los rollos de los libros bíblicos de los que se leen las haftarot, las lecturas públicas suplementarias en Shabat y fiestas. El rollo que más comúnmente se encuentra, después de la Torá es el de Ester, que cuenta el relato de Purim. Dado que no menciona el nombre de Dios, es de menor santidad que los demás rollos y se encuentra en muchos hogares. Se lo mantiene en una caja hecha de madera, plata u otros materiales.
Una lámpara ornamental, símbolo de la "luz eterna" en el Templo de Jerusalem, se coloca frente al Arca. Las sinagogas pueden funcionar perfectamente sin esta lámpara, y muchas sinagogas en Israel carecen de ella.
Los objetos ceremoniales en la sinagoga incluyen un shofar (pl. Shofarot), un cuerno de carnero que se hace sonar al término de los servicios matutinos durante el mes anterior a Año Nuevo (Rosh Hashaná), en Rosh Hashaná mismo y en el Día del Perdón (Yom Kipur). Los shofarot por lo general no son ornamentados, pero pueden estar grabados siempre que la boquilla permanezca intacta.
Las paredes de la sinagoga están adornadas con diversos objetos. Uno de ellos es el Shiviti, una representación del Salmo 16:8 - "A Dios he puesto [heb. Shiviti] siempre delante de mí". Otros objetos son noticias de la sinagoga y una señal indicando la dirección de Jerusalem.
Muchas sinagogas cuentan con un sillón alto muy labrado y ornamentado que permanece vacío durante la ceremonia de la circuncisión, que se realiza a los varones de ocho días de edad. Este mueble es conocido con el nombre de la "Silla de Elías" en base a Malaquías 3:1, donde el profeta Elías es llamado "el ángel del pacto" - brit en hebreo, que también quiere decir circuncisión.
Cuidado y desecho de los objetos ceremoniales
Los objetos ceremoniales judíos son usados en forma regular, y por lo tanto sufren de desgaste. La escritura sobre el pergamino se desvanece, el cuero de los tefilín se resquebraja. Los flecos de los talitot se gastan, y los libros, especialmente los utilizados en la sinagoga, se desarman.
Dichos objetos son reverenciados, y requieren de un tratamiento especial cuando ya no pueden seguir en uso. Junto con cualquier otra cosa que lleve el nombre de Dios, son colocados en un receptáculo especial llamado guenizá (archivo). Cuando la guenizá está llena, su contenido recibe un entierro ritual.