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Poesia arabe

19 nov 1998
 Revista de Artes y Letras de Israel - 1998/105
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Poesía árabe
 
 

 

 

 

  Naím Araide

Esperanza

Sigo colgando mis esperanzas
en las señales de la playa que se prepara
para la inminente llegada del verano
Al círculo de arena no le importa
el significado de la escritura
ni el ciclo de la ola es visible a ojo desnudo.

Soy amigo del amigo del mar
y enemigo del enemigo de la tierra
Entre esos dos nada hay sino aire
del que algo se funde en el raudo viento
y algo es lento como una tortuga.
Entre velocidad y lentitud
> inhalo la soledad que queda.

Mi reloj se ha vuelto inútil para todos
excepto para el único que se lo pone
Hay un atraso de tiempo entre un lado
del mar
y el otro.

Un lugar queda marcado sólo por aquél que lo ama
Colgaré, pues, mis esperanzas
en el cadalso de la lejana esperanza
a veces aquí, a veces allá
y cuando llegue el tiempo justo
mi reloj quedará sin manecillas.

Naim Araide nació en 1950 en la aldea árabe-drusa de Maghar, en la Alta Galilea. Estudió literatura hebrea en la Universidad de Haifa, y obtuvo su doctorado en la Universidad de Bar-Ilán. Ha publicado varios libros de poesía en árabe, y uno en hebreo en 1991. Algunos de sus poemas se publicaron en Ariel N 76.

 

 

Fahd Abu Khadra

Tedio

Tantas noches de insomnio pasamos prefiriendo la luna
cantando y encantando las cuerdas

Y aquél que nos sedujo tramó una barca
que adora la ola y ama viajar

Entonces despertamos para hallar nuestros poemas
una queja que llora y se querella contra el destino

Dejemos pues que los días seduzcan a otros
nada nos queda sino tedio

No preguntéis por nos, porque en nuestros ojos
el silencio ha resecado tanto la lluvia como el rocío

El destino nos ha golpeado pero no herido ni
ha removido en nuestra hondura más que una piedra

Si mirásemos veríamos a nuestra sombra
acarreando un vestigio de cada muerte

Dejemos pues que los días seduzcan a otros
nada nos queda sino tedio

Fahd Abu Khadra nació en Kfar Rena en 1939 y en 1978 obtuvo su doctorado en la Universidad Hebrea, con una tesis sobre la poesía árabe moderna. Es docente en la Universidad de Haifa y en el Instituto de Magisterio Árabe de Haifa. Ha publicado nueve libros de poemas.

 

 

Michel Haddad

Distancias

Con este vuelo
nos vamos de nuestro pueblo
porque quién somos, comparados con ellos?
Querríamos encontrarnos con ellos
Ávidos de deseo
mezclando duda y certidumbre
ponemos grandes pesas a nuestra zozobra
calculamos la distancia del trayecto

Oh Dios! Cuánto alivia esto
el fondo de nuestros corazones
Removiendo la pena dentro,
al posarse en el alma, nos torna inquietos
Gritamos de nostalgia
no estamos ahí, donde están
porque quién somos, comparados
con su fragante espliego?

Y este caro deseo
nos lanza por el laberinto de la confusión
nos dirige hacia nuestra desesperación
avanza hacia una verde primavera
Para aquellos que nos
quieren presentes
recogemos al vuelo
nuestros pensamientos dispersos

Michel Haddad (1919-1996), el "padre" de la poesía árabe en Israel, publicó 11 libros de poemas y la autobiografía "De mi diario". Un trabajo titulado "Un poeta bajo la lupa", redactado por varios escritores, críticos y pensadores y editado en 1992, expresa el hondo aprecio que despierta la influencia de Haddad sobre los poetas en árabe de Israel.

 

 

Mina Saíd Alayyán

Lo que el viento me enseñó

Una vez me enseñó el viento
cómo tomar agua negra como el azabache
hacer café caliente con lágrimas de cocodrilo
y usar mi espléndido cabello
para hacerles nidos a los pájaros.

Me enseñó cómo no frustrar mi búsqueda
ni esconder mis palabras en gavetas
cómo rodear mis ojeras
con talismanes hechos de menta
y cómo ceñir el cielo
con ramas de palmera.

Entonces pasó el viento a enseñarme
cómo danzar con la arena
abrazar las pléyades
y entretejer las hebras de las olas
en la túnica del Salvador.

Mina Said Alayyán vive en la aldea de Shfaram en la Baja Galilea. Ha publicado dos libros de poesía (el segundo se titula "Tu silencio me enseña") y está preparando el tercero. Participa intensamente en actividades literarias y periodísticas.

 

 

Cecile Khahly

Los restos

Las olas del mar revientan y decidimos avenirnos
a renovar lo que estuviera incluido en la broma
y la melancolía de color de miel
el color del amor
y un saludo.

Solía ser un poema de amor
que se convirtió luego en víctima
Decidimos, pues, tomar huelgo,
dejar que nos arrollaran toda clase de muertes
y dejar los restos en paz.

Cecile Khahly es poetisa y pintora. Su último libro de poemas, publicado en 1994, ha sido precedido por otros tres.

 

 

Mahmud El-Sakh

Lágrimas serán lágrimas


Lágrimas serán lágrimas
y tristeza será tristeza
y las rosas que ríen por doquier
siguen uniéndonos en amor.
Nos anotarán algún día las terrazas
en su preciosa libreta?
Nos insertará la tierra
algún día
en su dulce canto?
Brota un año
luego otro
mientras el corazón se desvive por la rosa
afligido por la guerra, afligido por la guerra.

Mahmud El-Sakh nació en 1956 en Arrabat-el-Batuf. En 1976 se graduó en el Instituto de Magisterio Árabe, y desde entonces se dedica a la docencia en su aldea. Recientemente publicó su sexto libro de poemas. Su obra se caracteriza por el amor a la naturaleza y a su legado, y por la nostalgia del pasado.

 

 

Jamal Quawar

Oh amor!

Oh amor! Por qué ha cambiado la bienamada?
Su pasión y nuestra unión olvidados están

Mi corazón herido ha visto dispersarse sus sueños
y mañana, confuso, andará el camino de la pérdida

Perdóname si mi corazón no puede quejarse
ni mis contenidas lágrimas pueden ser derramadas

mientras persiste en mi mente la impresión de su imagen
que aún está grabada en el fondo de mi corazón

Oh vencido amor mío! El rocío ha caído
sólo para dejar que el jardín florezca siempre

como la ciega semilla que se hunde en la tierra
sólo para volver a emerger en los macizos como verde rama

o como un ciprés que se doblega
hasta que pase el viento, para no quebrarse

y para volver a elevarse en el espacio, como si fuese
bandera que se remonta sobre las cimas del cerro

Llevo rastros de lágrimas que son
espada que apunta a mi atormentado corazón

cuando, frente a las lágrimas de la Virgen, soy como el ave
que despojada de su voluntad desciende y jamás vuelve a volar

He de abrazar la perla cuya pureza
casi ha hecho que se desprendan las sartas de mi corazón?

Por eso mi corazón se rompe en pedazos
todos los vínculos con parientes y amigos se rasgan en él

Oh mi amor francamente traicionado
es éste el veredicto del Destino?

He de perder la caricia del mar de sedosos cabellos
conque el amor trazaba líneas en la palma de mi mano?

Es sólo para mantenerme a distancia de los labios
que rociaban mi vida con perfumado elixir?

Que mi vida se convierta entonces en rama marchita
cuyos caídos capullos la dejan hoy desolada

Sin embargo, soy hombre árabe, no desistiré,
algún día descubrirás que no titubeo

Haré al amor puro, otra vez, tal como
repite el rocío la dicha de caer gota a gota,

de hacer que las rosas florezcan tan frescas, galanas,
y emitan fragancia, deliciosas de ver

Porque el amor se arrecia si se reasume fielmente
y la noche se fuga cuando los tahúres buscan su fortuna.

Jamal Qaawar nació en Nazaret en 1930, estudió en la Universidad de Haifa y en la Universidad Hebrea y obtuvo su doctorado en la Universidad de Tel Aviv. Ha publicado numerosos libros de poemas y cuentos, y traducido obras de teatro y libros de texto. Es uno de los poetas en árabe más destacados de Israel.

 

Traducción del inglés: Esther Solay-Levy

 
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