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Musica en Israel - 1995

20 dic 1998
 Revista de Artes y Letras de Israel - No. 99-100, 1995
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La situación de las artes en Israel en 1995: Música

Natan Mishori

 
 

  En los primeros años del estado, unos 13 años después de la construcción de las "torres" centrales del "castillo de la música" en Israel -la Orquesta Filarmónica de Israel , creada en Tel Aviv en 1936 bajo la iniciativa del violinista judío Bronislav Huberman, quien trajo a los mejores músicos judíos de Europa, y la Orquesta de la Radiodifusión de Israel, fundada en Jerusalén el mismo año- cada ciudadano amante de la música podía viajar para escuchar conciertos ejecutados principalmente por músicos de las "torres" y rara vez tenía que elegir entre dos conciertos en el mismo día. Hoy en día la situación es totalmente diferente. Cualquier persona que quisiera dedicar un fin de semana entero a escuchar los conciertos que se dan a través de Israel, no podría conseguirlo. Aun escuchando más de un concierto por día uno puede asistir únicamente a una minúscula parte de todos los acontecimientos musicales del país, el cual, geográficamente hablando, es uno de los más pequeños entre los países de cultura musical occidental, pero se halla en continua expansión, cobrando altura y profundidad.

Por ejemplo, en un típico viernes por la mañana, uno puede escuchar conciertos con explicaciones dados por la Orquesta Sinfónica de Tel Aviv en el Auditorium del Conservatorio de Israel o un concierto de música de cámara en el Museo de Tel Aviv. Por la tarde, uno puede elegir entre un concierto sinfónico ejecutado por la Filarmónica en el Auditorium Mann, o una audición de la Nueva Opera de Israel en el Centro de Artes Golda Meir, inaugurado en octubre de 1994. Si los amantes de la música prefieren escuchar la Misa en si menor de Bach, pueden ir al Auditorium Recanati del Museo de Tel Aviv o viajar hasta la iglesia de Abu-Gosh, cerca de Jerusalén. Uno puede también asistir a un concierto de música judía e israelí, en el Auditorium Bnei Zión del Museo de la Diáspora en la Universidad de Tel Aviv. Si los amantes de la música prefieren escuchar música de cámara o un recital mientras toman café y pastel alrededor de una mesa, pueden viajar hasta el Club Yuval en Ramat Hasharón al anochecer, después de los conciertos mencionados. O viajar al kibutz Shefayim, no lejos de Tel Aviv, que hospeda regularmente la Orquesta de Cámara del kibutz.

Los aficionados a las diferentes formas de la música judía religiosa pueden asistir a uno de los oficios en las numerosas sinagogas de Israel el sábado por la mañana. Después, pueden elegir uno de los conciertos corales, orquestales, de cámara o de solistas que tienen lugar regularmente en el Club Tzavta en Tel Aviv, o en Bet Alón en la ciudad cercana de Guivatáim, o viajar más lejos.

Después de la salida del sábado, la música brota a todo volumen. El sábado 28 de enero de 1995, por ejemplo, en la sola región de Tel Aviv uno pudo haber escuchado por la noche: 1) la Orquesta Filarmónica de Israel, conducida por el director de orquesta ruso Gennadi Rozhdestvensky en el Auditorium Mann, presentando el estreno de un concierto para violoncelo del compositor israelí (un inmigrante de la URSS), Ián Freidelin, con el violoncelista Mijael Harán, y obras de Dvorak y Shostakovitch; ó 2) "El Barbero de Sevilla" de Rossini interpretado por cantantes israelíes y extranjeros, dirigido por Steven Sloan, con escenografía original del director Darío Po, en el Centro de Artes Golda Meir; ó 3) en el Museo de Tel Aviv, un programa de lieder, música de cámara, conferencias y películas en un concierto dedicado al sesquicentenario del nacimiento del compositor francés Gabriel Fauró ó 4 ) en el nuevo y excelente Auditorium del Conservatorio de Israel en Tel Aviv, la Orquesta del Campus tocando obras de Haydn y Mozart dirigidas por Sam Zebba; ó 5) en la Iglesia Emmanuel, en Iafo, obras del barroco y del siglo XX, tocadas en un órgano construido por Guidón Shamir, acompañado por la Camerata de Kashtaniot de Ramat Hasharón, un grupo de mujeres tocando instrumentos de cuerda; ó 6) en el Teatro de Ramat-Gan, el conjunto local de cámara interpretando obras de Schubert y Schumann; ó 7) en el Centro Bikurei Ha-Itim en Tel Aviv, el compositor Daniel Galái presentando varias de sus obras.

Otros conciertos tuvieron lugar esa noche en Jerusalén, Haifa y otros lugares.

Sin embargo, ya que no todos los conciertos que se ofrecen a través del país se anuncian en la prensa, los amantes locales de la música se perderán muchos de ellos y los turistas hallarán difícil enterarse de su existencia. Unos 20 años atrás, el violinista americano Isaac Stern, con la ayuda de la Fundación Cultural América-Israel, estableció la "Red de Conciertos", cuyo propósito era alentar los espectáculos públicos de música de cámara, especialmente en los kibutzim. Esta institución se convirtió en lo que es ahora el Departamento de Música de Omanut La'Am ("Arte para el pueblo"), una sección del Ministerio de la Cultura. Su finalidad, tal como la define su directora, Vered Tsarfati, es "crear la posibilidad de que toda persona, en cualquier lugar de Israel, pueda gozar de una selección de música tan rica como la que existe en Tel Aviv".

De Omanut La'Am uno puede aprender sobre la copiosa actividad musical que se desarrolla en todo el país. Una lectura atenta de su opúsculo, "Musika" (1994), revela tanto la cantidad como la variedad de sus conciertos. En breve, había: 27 intérpretes de recitales, entre ellos 21 pianistas, tres guitarristas y tañedores de laúd, dos arpistas y un percusionista; 39 dúos; 19 tríos; 12 cuartetos en numerosas y variadas combinaciones vocales e instrumentales - además de cinco cuartetos de cuerda, había otros seis, incluyendo un cuarteto vocal y otro de saxófono; "conjuntos especiales" proyectaban interpretar obras específicas, particularmente música contemporánea israelí e internacional con el Conjunto Música Nova, y música para conjuntos de viento tocada por los instrumentistas de la Orquesta de Cámara Israelí y hasta música africana ejecutada por el Conjunto Calabash; unos 20 músicos y cantantes, en varios grupos, dedicados a la música antigua de las épocas del Renacimiento y del Barroco, entre los cuales el flautista Mijael Meltzer es uno de los más destacados participantes; la Orquesta Barroca de Cuerda, dirigida y conducida por David Shamir; ocho coros de adultos y cinco de niños, incluyendo uno de niños inmigrantes de Etiopía, de entre los cuales varios ganaron premios internacionales; la Nueva Opera Israelí, y finalmente, 14 orquestas.

Dado que las orquestas representan el eje central del desarrollo de la música en Israel, haremos la lista de las orquestas que toman parte en las actividades de Omanut La'Am, con las fechas de su creación: La Filarmónica Israelí (1936); la Radiodifusión Israelí/Orquesta Sinfónica de Jerusalén (1936); la Orquesta Sinfónica de Haifa (1950); la Orquesta de Cámara Israelí (1968); la Orquesta de Cámara del kibutz (1970); la Sinfonieta Israelí de Beer-Sheba (1976); la Joven Orquesta Filarmónica (1984); la Orquesta Camerata de Rejovot (1985); la Orquesta Sinfónica de Rishón Le-Zión; la Orquesta Sinfonieta de Ra'anana (1991); la Camerata de Kashtaniot (1991); la Orquesta Sinfónica de Tel Aviv (1992); el Conjunto de Cámara de Guivatáim (1993); la Orquesta Aviv (estudiantes inmigrantes en la Academia de Música y en la Universidad de Tel Aviv, 1994).

Hay muchas más orquestas en Israel que no aparecen bajo la égida de Omanut La'Am. Las siguientes orquestas, la mayoría de las cuales son nuevas, no agotan la lista, pero pueden servir de indicación de que hoy casi cada ciudad aspira a tener su propia orquesta: la Orquesta de Herzlía, la Orquesta de Yad-Jarif, la Orquesta Atlas, la Orquesta de Ashdod, la Orquesta Hed ("Eco") de Yehud, la Orquesta del Paseo de Eilat, las Orquestas de la Academia de Tel Aviv y de Jerusalén. Hay también muchos otros solistas y conjuntos de cámara aparte de los ya mencionados. Por consiguiente, el número de conciertos dados en todo el país, relativo al tamaño de la población (aproximadamente 5,3 millones), es verdaderamente enorme. Un ejemplo significativo es el incremento de la asistencia a la Nueva Opera de Israel que creció aproximadamente en un 400 por ciento de 1989 a 1994.

Omanut La'Am está unida a 46 consejos regionales, aproximadamente 70 aldeas, y unos 150 centros comunitarios. La amplitud de su actividad ayudó en gran medida a aliviar los problemas de los músicos que inmigraron recientemente de la ex Unión Soviética.

La causa principal del incremento de la actividad musical en Israel en lugares fuera del centro, incluyendo el sector árabe, que cuenta ya con 14 centros de música, es esta inmigración de la ex Unión Soviética que llegó en los últimos cinco años. Un tres por ciento de los 500.000 nuevos inmigrantes son artistas, pero el 70 por ciento de los artistas son músicos! Este incremento es fomentado por el Centro de Absorción de los Artistas Inmigrantes de la Administración Cultural de Israel. Sus actividades se concentran en facilitar la absorción de los músicos inmigrantes en orquestas existentes; en establecer orquestas de inmigrantes con la cooperación de consejos locales, pero incluyendo jóvenes músicos israelíes después del servicio militar y estudios musicales, a fin de evitar la creación de "ghettos" de inmigrantes; en desarrollar la educación musical encaminada a exponer a los niños de los jardines de infantes y de las escuelas primarias a la música, y a proporcionar empleo a unos 700 profesores-artistas; en suministrar becas para el arreglo de instrumentos y para la compra de otros nuevos; en el empleo de músicos inmigrantes en otros proyectos, tal como cantantes en la Nueva Opera Israelí, o músicos en los centenares de conciertos dados en las escuelas a través del país.

Un feliz "estorbo de riqueza" que se le presenta al amante israelí de la música es la proliferación de festivales de música con la participación de israelíes y de artistas del extranjero. Los más antiguos son el Festival de Ein-Guev, el Festival de Israel en Jerusalén, el Festival de Música Vocal en Abu-Gosh, y el Festival Coral, la Zimriyá. En la década pasada esta lista se enriqueció con las jornadas de Música en la Alta Galilea ("Días Musicales" -música instrumental y música coral de cámara- en el kibutz Kfar Blum), Música da Camera en Tel Aviv, Invierno Clásico (música litúrgica) en Jerusalén y Primavera Clásica en Tel Aviv. Otros y más recientes festivales, como el Festival Renacimiento en el castillo de los cruzados de Iejiam, Música en las Cuevas de Bet Guvrín, Días de Música y Naturaleza, Sonidos en la Montaña, etc., sacan provecho de los atractivos geográficos y arqueológicos del país. En marzo de 1996, un festival de música internacional contemporánea tendrá lugar en Tel Aviv, con la participación de algunos de los mejores músicos del mundo. Y por si esto fuera poco, amplias audiencias asisten a las prestigiosas competiciones internacionales que tienen lugar en Israel, incluyendo la Competición de Piano Arthur Rubinstein y la Competición Internacional de Arpa; así como también a muchos concursos locales para jóvenes músicos, tales como el concurso François Shapira, el concurso Ben-Haim para la interpretación de música israelí, competiciones de la Radiodifusión para ejecutantes y compositores, y otras. Ultimamente tres nuevos concursos internacionales para directores de orquesta, cantantes y compositores en honor a Leonard Bernstein fueron creados. Además, todos los días la estación de radio "La Voz de la Música" de Kol-Israel emite música clásica desde las 6 de la mañana hasta la medianoche y, periódicamente, la televisión ofrece conciertos y óperas.

Aunque, a causa de los problemas presupuestarios, no todos los objetivos se han cumplido, niños de primer grado escuchan una selección de entre más o menos 4.000 conciertos con explicaciones. El objetivo para las escuelas primarias, como fue definido por el inspector en jefe de la música, Ofer Turiel, es "que cada niño pueda aprender a tocar un instrumento, exactamente como aprende a leer y escribir". Hoy en día este programa se está implementando entre 45.000 alumnos en 57 aldeas judías y 12 ciudades árabes, y los números están creciendo cada año. Otro importante desarrollo tiene lugar en las escuelas secundarias. Hace 5 años, solamente 15 escuelas participaron en el programa establecido para pasar exámenes de bachillerato en música. Hoy, la cifra ha ascendido a 86, con 15 más que van añadiéndose cada año, y unos 400 estudiantes pasan el examen, ejecutando un recital y escribiendo una disertación musical. Esto, por supuesto, además de las escuelas de arte, de las cuales la principal, la escuela Thelma Yelín en Guivatáim, produjo ya una formidable cosecha de músicos.

Estos desarrollos han causado un aumento en la cantidad de conservatorios de música. Creciendo de un número infinitesimal en los primeros años del estado, hoy hay 37 conservatorios (con 13.000 estudiantes y 1.600 profesores), por lo menos otras 30 instituciones que todavía no han sido reconocidas oficialmente y muchas instituciones comerciales así como profesores privados. Aparte de la instrucción profesional de los alumnos, se fomenta el desarrollo de coros, orquestas (cerca de 100!) y conjuntos de cámara. Por ejemplo, en el Conservatorio Israelí de Tel Aviv, dirigido por Daniela Rabinowitz, hay dos coros, tres orquestas, y unos 15 conjuntos de cámara, lo cual permite a unos 3.000 alumnos de las escuelas del sur de Tel Aviv (mayormente de ascendencia sefardí u oriental) tomar parte en las actividades musicales del entorno social general. Algunos de los más grandes artistas del mundo imparten clases de gran-maestro a jóvenes artistas superdotados en el Centro de Música de Mishkenot Sha'ananim en Jerusalén. Benny Guilad, el director del Centro y de la Fundación Cultural América-Israel (la cual subvenciona muchos proyectos y da unas 350 becas a músicos jóvenes), es uno de los responsables de que, cada año, alrededor de 40 jóvenes sean aceptados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). El ejército mantiene no solamente la Orquesta de las FDI y la Orquesta de la Fuerza Aérea, sino también la Orquesta de Cámara del Cuerpo de Educación, la Orquesta de la Gadná, y otros conjuntos. La Orquesta de las FDI mantiene una escuela superior musical que ofrece 2.800 horas de cursos, permitiendo a los músicos reclutas graduarse como aptos instructores de jóvenes, orquestradores y adaptadores. Al otorgarles a estos jóvenes el privilegio de concentrarse en la música, el ejército favorece el nacimiento de futuras estrellas.

Los lugares principales para cultivar un futuro talento musical son las Academias Rubin de Jerusalén y Tel Aviv, con aproximadamente 1.000 estudiantes. Hace dos años, la orquesta de la Academia Rubin de Jerusalén, dirigida por Mendi Rodán, dio unos conciertos muy exitosos de obras sinfónicas de jóvenes compositores israelíes en la inauguración de una nueva sala de concierto en Bet Gabriel a la orilla del Mar de Galilea. Estudiantes de la Academia Rubin de la Universidad de Tel Aviv, gracias a la initiativa de su director, el compositor Profesor Ami Ma'ayani, interpretaron con sumo éxito obras tales como la Novena Sinfonía de Beethoven, dirigida por Noam Sharif. Este año, el quincuagésimo aniversario de la fundación de la Academia se presentan el Réquiem de Bach y la ópera de Bizet, Carmen. Los pianistas de la Academia tocan las 32 sonatas de Beethoven, y conjuntos de cámara de academias de música de Alemania, Suiza, Dinamarca, Austria, Portugal, Bélgica, e Israel, darán un festival de 35 conciertos en conmemoración del aniversario. La Academia imparte también un curso internacional para pianistas en Tel-Jai, en la Alta Galilea.

El incremento de la actividad musical en las áreas periféricas del país y los esfuerzos de las nuevas orquestas por conquistar el centro han empujado a las orquestas veteranas a una seria competición. Sin embargo, dado que la asistencia de los amantes de la música creció también, parece ser que hay lugar para todas las orquestas. Por ejemplo, la Filarmónica tiene ahora 28.000 suscriptores, y vende unas 300.000 entradas anualmente. Da unos 134 conciertos en Israel y otros 40 en el extranjero, sirviendo de esta manera de embajadora cultural, y puede ser escuchada cada año en Europa, América del Norte y del Sur, y este año también en la India, China y Japón. Los amantes de la música en Europa y los Estados Unidos pueden asistir a un mínimo de otros 80 conciertos ejecutados por la Orquesta Sinfónica de Jerusalén, la Orquesta Sinfónica de Haifa, la Orquesta de Cámara Israelí, la Orquesta de Cámara del Kibutz, la Orquesta de Cámara Israelí de Rejovot y la Orquesta Sinfónica Israelí de Rishón Le-Zión. Esta última fue fundada por el compositor y el director de orquesta Shimón Cohen y desarrollada por Noam Sharif, quien pone énfasis en elegir músicos jóvenes de alto nivel y un repertorio que incluye mucha música contemporánea, tanto israelí como internacional.

La creación de la Nueva Opera Israelí en 1982 añadió renovada energía a las representaciones de ópera. Esta temporada, la ópera y la ciudad de Tel Aviv se adornaron con el nuevo Centro Golda Meir para las Artes de la Representación, con un auditorium de 1.600 asientos, equipado con la más adelantada maquinaria para escenario, luz y sonido y habilitado para montar en él las producciones teatrales y musicales del más alto nivel internacional. El Centro ya acogió importantes instituciones del extranjero: la Opera Estatal de Hamburgo, las compañías de ballet de Francfort y Stuttgart, el Teatro de Danza de Holanda, la Orquesta Internacional de Jóvenes e importantes conjuntos de cámara del extranjero. Albergó también representaciones del Ballet Israelí, la Compañía de Danza Bathsheva, la Orquesta Sinfónica de Rishón Le-Zión, la Orquesta de Cámara Israelí y otros.

Israel siempre atrajo a algunos de los más destacados músicos del mundo. La lista de los que recién nos visitaron incluye la Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por Michael Tilson Thomas, la Filarmónica de Viena, la Filarmónica de Berlín dirigida por Claudio Abbado y Daniel Barenboim, la Orquesta de Cámara de Polonia, la Orquesta Internacional de Shleswig-Holstein dirigida por Justus Franz, la Filarmónica de Dresde y la Orquesta Nacional Rusa bajo la batuta de Michael Pletnev, así como la presencia de los cuartetos de cuerda Alban Berg, Carmina, de Tokio y de Hagen, los cantantes Marianna Lipovetz y Peter Schreier, el pianista Ivo Pogorelich y la pianista Joanne Dornman, en un taller internacional de ópera organizado con la Compañía "Metropolitan Opera" de Nueva York, cuyos profesores se cuentan entre los mejores del mundo.

Además de los artistas visitantes que caracterizan el magnético poder musical de Israel, un número significativo de músicos israelíes son contratados por importantes orquestas internacionales. Los directores de algunas de las más importantes orquestas en el mundo son israelíes: Daniel Barenboim, la ópera de Berlín Oriental; Asher Fisch, la Volksoper de Viena; Daniel Oren, renombrado director de la ópera italiana; y Gary Bertini, quien hasta hace poco tiempo dirigió la Orquesta de la Radio de Colonia y la ópera de Francfort. Los violinistas Itzjak Perlman, Pinjas Zuckerman, Shlomó Mintz, Guil Shajam, Gai Braunstein, y otros, continúan la tradición de Jascha Heifetz, Yehudi Menuhin e Isaac Stern. Muchos de los músicos tienen como empresario a Ruth Shájar, cuyos esfuerzos alzaron a Israel al nivel de una competidora nación musical "exportadora".

Las exportaciones musicales israelíes incluyen no solamente músicos y profesores de clases de gran-maestro, sino también compositores. El compositor de la casa de la Orquesta Sinfónica de Chicago es Shulamit Ran, quien se hizo acreedora al Premio Pulitzer. El compositor Amnón Wollman es responsable de la música electrónica en la Universidad de Chicago. El compositor Ian Radzinski trabaja en la Universidad de Yale, y sus obras son ejecutadas por orquestas muy importantes. El compositor y pianista Ron Iedidiá fue invitado a redactar, ejecutar y grabar las obras del pianista Vladimir Horowitz en Nueva York. No menos de 160 obras israelíes fueron ejecutadas en el período de unos meses en Islandia, Alemania, Polonia, Letonia, Corea y los Estados Unidos. La ópera "Iosef" de Iosef Tal se estrenará este año en el Centro Golda Meir. Otros compositores, tales como Ben-Zión Orgad, Iejezkel Braun, Zvi Avni, Yardena Alotin, y Noam Sharif, así como inmigrantes veteranos tales como André Hadju, Sergio Natra y Mark Kopytman, tuvieron sus estrenos en el extranjero. Las obras de los compositores de la más joven generación, Oded Zehaví, Mijael Wolpe, Tzipi Fleischer, Rajel Galín, Hagar Kadima, Yinam Lif, Reubén Seroussi, Jaim Permont, Ari Ben Shabtái, Menajem Weisenberg, Ron Weidberg, Eitán Steinberg, y Dan Yuhas fueron ejecutadas en muchos e importantes eventos en el extranjero y recibieron numerosos premios.

Estos son sólo algunos de nuestros compositores. Al final de los años '50, la Asociación Israelí de Compositores tenía apenas 50 miembros; hoy tiene 200, de los cuales unos 20 son nuevos inmigrantes. El más joven de ellos, Biniamín Iosifov, ya ganó un premio. Además del Instituto de Música Israelí (IMI), Israel cuenta con otros dos institutos de publicaciones: IMP y el Centro de Música Israelí. El número de obras publicadas alcanza ya las 3.000, y el número de grabaciones está en constante aumento. Se han celebrado festivales de música israelí y judía en Alemania y Lituania, y pronto va a tener lugar uno en Praga.

La visión que esbozamos del estado de la música en Israel al acercarnos al fin del siglo indica que, en el siglo XXI, el lugar que ocupará la música en Israel podrá probablemente compararse con uno de los alcáceres más altos, extensos e imponentes del mundo.

Traducción: Juliette Lévy-Goldberg

 
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