Turistas
Una vez, me senté en las gradas junto a una de las
puertas de la Ciudadela de David. Las dos pesadas
canastas, las puse a mi lado. Un grupo de turistas
estaba parado ahí alrededor del guía y les serví de
señal, de punto de referencia. "¿Veis a ese hombre
con las canastas? Un tanto a la derecha de su
cabeza hay un arco del período romano. Un tanto a
la derecha, encima de su cabeza". "¡Pero se mueve,
se mueve!" Me dije: la redención vendrá sólo
cuando les digan: "¿Veis ahí ese arco del período
romano? No importa: pero junto a él, un tanto a la
izquierda y debajo de él, está sentado un hombre
que ha comprado fruta y verduras para su familia".
Poemas de Jerusalén
de "Cantos a Jerusalén"
Cada tarde saca Dios sus mercancías
brillantes de la vidriera -
carruajes celestes, tablas de ley, perlas preciosas,
cruces y campanas esplendorosas,
y las vuelve a meter en oscuras arcas
adentro y cierra los postigos: "Otra vez
no vino ningún profeta a comprar".
Un pastor árabe busca
un cabrito en el Monte Sion
Un pastor árabe busca un cabrito en el Monte Sion
y en la colina de
enfrente busco yo a mi hijo pequeño.
Pastor árabe y padre
judío
en fracaso pasajero.
Nuestras voces se encuentran sobre
la
Fuente del Sultán, en el valle de en medio.
Ambos queremos que no
entren
el hijo y el cabrito en el proceso
de la máquina
horrenda del Jad Gadiá.*
Después los hallamos entre las matas
y recuperamos
nuestras voces,
que lloraron y rieron dentro.
Las búsquedas en pos de un cabrito o de un hijo
siempre
fueron el comienzo
de una nueva religión en estos
montes.
Traducción: Esther Solay-Levy
Dibujos de Asaf Berg
un cabrito en el Monte Sion
* Un cabrito, en arameo. Canto del siglo XV especialmente agregado a la Hagadá para los niños, conque se cierra a coro, con diversas melodías tradicionales, la lectura de la Narración de Pascua. Refiere la triste historia del cabrito que comrpó papá por dos sueltos, el gato que vino y se lo comió, el perro que mordió el gato, el palo que le pegó al perro, el fuego que quemó el palo, el agua que apagó el fuego, el buey que bebió el agua, el matarife que degolló el buey, el Angel de la Muerte que degolló al matarife y, el Santo Dios, Bendito Sea, que mató al Angel de la Muerte.