Cuando el elenco del teatro Guesher ensayó por primera vez una obra en hebreo, los actores memorizaron las palabras sin comprenderlas. Hoy, el conjunto internacionalmente aclamado está planificando una gira triunfal por su Rusia natal.
por Lili Eylon
"No sé si es la mejor obra del año o de la década", escribió el crítico Mijael Ohad, del prestigioso diario Haaretz. "Sólo sé que nunca vi una obra igual en mi vida. Corran a verla".
La alabanza de Ohad estaba dirigida a "Kfar" (Aldea) del dramaturgo israelí Joshúa Sobol (famoso por su obra "Gueto"). La interpretación del conjunto Guesher es una experiencia única - es, de hecho, ese extraño fenómeno, teatro de primera. Diecinueve actores bailan, cantan, exclaman, protestan, en resumen, crean un mundo mágico. La magia del teatro es, en este caso, realzada aún más por la realidad - el aclamado y laureado conjunto se originó en los esfuerzos de cinco nuevos inmigrantes a Israel cuya absorción en un país nuevo y desconocido se convirtió finalmente en la historia de un éxito internacional.
En 1990, cuatro actores que habían interpretado papeles principales en teatros en Moscú, Leningrado (San Petersburgo) y Riga escucharon que el distinguido director Yevgeny Arye estaba planificando inmigrar a Israel y decidieron unirse a él. Arye, hoy el director artístico de Guesher, era un importante director de escena y de televisión en Moscú y en San Petersburgo,
y había ganado varios premios en Rusia y en el exterior.
Al igual que muchos otros inmigrantes que han llegado a Israel en los últimos años, ninguno de los cinco tenía la más mínima idea de lo que les esperaba en este pequeño y lejano país, ni si podrían seguir trabajando en su oficio. Poco después de su arribo, empezaron a presentar pequeños trozos de obras en ruso en diversos teatros por todo Israel. Sus actuaciones estaban dirigidas a inmigrantes rusos quienes, al igual que los actores, aún se sentían más cómodos en su lengua natal.
El establecimiento de un teatro por parte de inmigrantes tiene, por supuesto, un precedente histórico en Israel: después de todo Habimá, hoy el teatro nacional de Israel, fue fundado en
Rusia ya en 1917. Habimá, sin embargo, comenzó su existencia con obras en hebreo; Guesher está yendo gradualmente en esa dirección. "Nuestra primera producción en hebreo fue "El Expediente Dreyfus", dice Yevgeny Arye. "Todos lo aprendimos
de memoria sin entender la mayoría de las palabras. Después, presentamos "Tartufo", de Moliere, que ensayamos desde un comienzo en hebreo. Es dificil explicar cómo podemos
actuar sin saber el idioma, pero comprendimos que no podíamos vivir en un gueto cultural".
Con el paso del tiempo, tanto el tamaño del elenco como su repertorio se ampliaron. En 1991 el grupo aumentó a 17 actores y empezó a trabajar en "Rosencranz y Guilderstern están muertos" de Tom Stoppard (traducido por Yosef Brodsky), en ruso. Ensayada durante los difíciles días de la guerra del Golfo, la obra fue alabada unánimemente por la prensa hebrea. "El teatro más profesional de Israel", afirmó Yédiot Ajaronot. El grupo obtuvo de inmediato apoyo del Ministerio de Educación y Cultura, la Agencia Judía, la Municipalidad de Tel Aviv y la Fundación Tel Aviv.
Hoy en día, el repertorio de Guesher incluye nueve obras - impresionante para un elenco de cinco años de antigüedad - y actúa 20 días por mes en hebreo y cinco, en ruso. Las
actuaciones se realizan en un teatro con capacidad para 400 personas y un escenario muy grande en la ciudad vieja de Yafo.
"Kfar", la primera obra encargada a un dramaturgo israelí, ya ha sido presentada en Londres, donde el London Times y el Observer calificaron a Guesher de "una de las compañías de
primera línea del mundo y el segundo agregó "hay que estar loco para perdérsela". Ubicada en una aldea mítica en Israel, la obra cubre los años 1942 a 1947, incluyendo eventos como la derrota del ejército de Rommel en El Alamein y la resolución de la Asamblea General de la ONU en 1947 que llevó al establecimiento del Estado de Israel. Dentro de poco la obra saldrá de gira a Europa y EE.UU.
Guesher, hoy reforzado por varios actores nacidos en Israel, también presenta "Bajas Profundidades" de Gorki, "El Idiota" de Dostoyevsky, "Moliere" de Bulgakov, y su último éxito
indiscutido es "Ciudad, historias de Odessa" de Isaak Babel, adaptado por Yevgeny Arye bajo el título de "Ciudad". Está programado para este mes el estreno del eterno y popular "Tres
Hermanas" de Chejov.
Todas las producciones se destacan por un trabajo chispeante de escena y muy original. "Guesher presentará solamente espectáculos de primera línea - clásicos, modernos y de vanguardia", dice Ori Levy, un prominente actor israelí que ahora es el director general del grupo. "No tomaremos espectáculos que sean estrictamente comerciales. Confiamos en subir el nivel de nuestro público, aunque esto signifique limitarnos".
El director artístico Yevgeny Arye ha abierto un taller para jóvenes israelíes que desean ser actores, esperando moldearlos como los varones y mujeres que forman su elenco teatral.
"Nuestros actores son muy diligentes y muy disciplinados", dice. "Son verdaderos pioneros. Toda su vida está dedicada al teatro. No hay nada materialista en ellos. Y porque nuestro concepto artístico es moderno, nuestro teatro habla a los jóvenes. Frecuentemente actuamos en escuelas secundarias y estudiantes de escuelas de drama. Todos ellos están ansiosos de ingresar a nuestro elenco".
Las invitaciones para actuar en el exterior se han multiplicado: el Festival de Nueva York, el Festival de Avignon y el Festival de Basilea siguieron en rápida sucesión. "Adán Resucitado", una obra que trata sobre el Holocausto y se basa en una novela del autor israelí Yoram Kaniuk, tuvo su estreno mundial en el Festival de Viena en 1993. Poco después se presentó con gran éxito en las ciudades alemanas de Dresden, Erfurt y Berlín. Guesher está planeando viajar al
exterior durante las celebraciones del 50o aniversario de Israel, incluyendo una "gira triunfal" a Moscú y San Petersburgo - los puntos de partida de los más antiguos y más nuevos teatros de Israel.