Introducción
La tierra de Israel y su capital, Jerusalem, cuentan con una
sucesión ininterrumpida de mapas, mayor que cualquier otro
país del mundo. A través de una selección de los
mejores mapas, esta exhibición presenta la historia
cartográfica de la ciudad que el rey David estableciera como capital
de su reino hace 3.000 años. La exposición incluye mapas y
vistas, tanto de la ciudad propiamente dicha como de la tierra de la que es
tanto corazón como alma.
Jerusalem ocupa un lugar especial en la cartografía mundial. Si bien
los mapas esquemáticos más antiguos se originaron en
Mesopotamia, el mapa detallado de mayor antigüedad que existe hoy en
día es el mapa mosaico de Madaba, que data del siglo VI d.C. Su
representación de "La Ciudad Santa de Jerusalem" constituye el mapa
urbano explícito y detallado más antiguo que se haya hallado
jamás, lo que no es de sorprender, por cuanto Jerusalem ya
constituía, a la sazón, una ciudad santa tanto para el
judaísmo como para el cristianismo. Más tarde también
el Islam reconoció la santidad de Jerusalem, la tercera ciudad luego
de Meca y Medina.
Habiéndole dado al principio el nombre de Bayit al-Maqdas
(el equivalente del hebreo Beit Ha-Mikdash, el Templo), más
tarde los árabes dieron a la ciudad un nuevo nombre:
al-Quds, la santa. No obstante, tanto la santidad del país
como la de la ciudad sólo se reflejan en los antiguos mapas de las
primeras dos religiones. Efectivamente, fueron los cartógrafos
medievales cristianos quienes introdujeron el tema de Tierra Santa y la
Ciudad Santa en sus mapas, muchos de los cuales poseían un
carácter más simbólico e ideológico que
geográfico.
La mayoría de los antiguos mapas de Tierra Santa y Jerusalem fueron
producidos principalemente por motivos religiosos, por cartógrafos
que jamás habían estado en el país y cuya
imaginación desempeñaba un papel importante en
diseños, que incluían detalles tan incongruentes como
arquitectura europea. Muchos presentan una perspectiva oblicua "a vuelo de
pájaro". La vista vertical, que hoy en día es modelo en todos
los mapas topográficos, fue introducida de manera sistemática
en la cartografía de Jerusalem en el siglo XIX.
La cartografía hebrea se centraba en la tierra de Israel y, al igual
que su contraparte cristiana, servía principalmente fines
religiosos. En sus respuestas a las comunidades judías de la
diáspora, los rabinos solían incluir ilustraciones
diagramáticas del país basadas en interpretaciones de las
leyes religiosas relacionadas con la tierra de Israel.
Invitamos a nuestros lectores a visualizar no sólo cada mapa en su
totalidad, sino también a tratar de descifrar algunos de los nombres
de los lugares que aparecen en ellos. Estos, junto con la
disposición gráfica-geogáfica general, suministra una
interesante noción sobre la actitud subjetiva del cartógrafo
con respecto a la zona y sus conocimientos sobre la misma, a la vez que
proporciona información objetiva sobre la geografía, cultura
e historia de esta región.
Jerusalem ha constituido una fuente de fascinación tanto para los
eruditos como los legos - y lo mismo ha ocurrido con la historia de sus
mapas.
A continuación ofrecemos una selección de la
exhibición producida por la División de Relaciones
Públicas del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel para las
celebraciones de "Jerusalem 3000."