LogoAlt
 
MFAES     1990_1999     1999     Jan     Aventura educativa con panameos

Aventura educativa con panameסos

10 jan 1999
 REVISTA SHALOM, 1997 / No.2
 CABALLOS |  CESAREA |  ENFERMERIA |  ENTRENAMIENTO |  EDUCACION |  SIDA |  LUCHA CONTRA EL SIDA |  EDUCACION PARA TODOS |  PANAMA |  LACTEOS |  CITRICOS |  NOTICIAS |  CLUBES |  INFORMES |  CHINA
 
     
Aventura educativa con panameños
Invertir en el futuro

por Laura Rosen Cohen

 
 

 

 

 

  Yehudit Rosenthal, una sociable israelí de origen boliviano, es la directora de los cursos en el Centro Internacional de Estudio Aharón Ofri de MASHAV, en el kibutz Ramat Rachel, situado a unos veinte minutos del centro de Jerusalén. Su pequeña oficina, con vista a los campos del kibutz, está llena de diversos recuerdos y fotos de sus ex estudiantes.

"La idea de la cooperación con Panamá en educación comunitaria fue resultado de la visita del Ministro de Educación de Panamá, Dr. Pablo Antonio Thalassinos, quien vino a Israel a observar varios programas educativos. En un comienzo, un grupo de 25 panameños de zonas muy rurales de ese país vino a participar en un curso aquí, en febrero de 1995. Recuerdo haber pensado en ese momento, que era admirable que el Ministro de Educación estuviera enviando gente "de verdad", del campo, por así decirlo, a participar en el curso", dice Rosenthal.

"Después de eso, sugerimos establecer un curso en-el-lugar en Panamá. Michael Ganor, sociólogo de profesión, y yo fuimos juntos, en agosto de 1996, a Panamá a dar un curso en Educación Comunitaria. El verdadero propósito del curso era enseñar, tanto a padres como a maestros, acerca de los principios de la educación comunitaria: Compromiso e intervención. Sólo cuando llegamos a Panamá nos enteramos que el número de participantes era el doble! Fue muy difícil para nosotros enseñar al doble de personas, pero sentíamos que no podíamos desilusionar a nadie", ella explica.

Rosenthal define la educación comunitaria como un sistema en el cual las decisiones son tomadas por todas las partes concernidas, y no sólo por la dirección de la escuela. Padres, niños, maestros y miembros de la comunidad en general, tienen la oportunidad de manifestar sus ideas y aportes en cuanto a la política y actividades de la escuela.

"En un comienzo, la idea de que la escuela está idealmente centrada alrededor del niño, era un poco desconcertante para los participantes. Les era difícil aceptar la idea del niño como parte integral del proceso de aprendizaje, en vez de ser el objeto más formal que recibe información de los maestros. Comenzamos a introducir este enfoque, hablando sobre la formación de comités escolares, con muchos diferentes sectores representados. Cada escuela debe definir su idea de lo que es la 'comunidad', y cuáles organismos la componen", hizo hincapié Rosenthal.

Ella recuerda que las clases se efectuaban en un sitio aislado, en medio de agosto, sin aire acondicionado y con "90% de humedad". Sin embargo, a pesar de las dificultades materiales del lugar, los participantes simplemente no deseaban interrumpir el aprendizaje. Rosenthal y Ganor trabajaron en turnos, a menudo de 8.00 a.m. a 1.00 a.m. sin interrupción, a fin de complacer a sus alumnos. Los estudiantes eran tan entusiastas como sus maestros israelíes y, como dice Rosenthal, "sencillamente no querían irse a su casa". En su mayoría, los maestros que estaban haciendo el curso eran egresados de secundaria, en un país en donde los educadores están bastante alto en la escala social y los padres raramente intervienen en la educación de sus hijos.

"A mí me parecía que había poca conexión entre los maestros y los padres, aun cuando el nivel social del maestro es muy alto, y son considerados los pilares de la comunidad. Los padres no intervienen en ninguna forma en la educación de sus hijos. Para los padres era asombroso el descubrir súbitamente que ellos podían contribuir en algo a la educación de sus hijos. El vínculo entre maestros y padres era un concepto revolucionario para ellos", explica Rosenthal.

"Actuar en conjunto, dentro del sistema educativo, era totalmente nuevo para padres y maestros. Ellos se convirtieron en parte de la experiencia educativa. Estaban acostumbrados a clases frontales y ejercicios. Cuando les presentamos programas de participación y clases interactivas, ellos descubrieron un nuevo procedimiento, ni más ni menos, y la respuesta fue excelente", agrega.

En febrero de 1997, otro grupo de panameños llegó a Israel a participar en un curso sobre Educación Comunitaria. Esta vez, los participantes incluían supervisores y dirigentes educativos. Se tiene la esperanza de que, por estar en el nivel directivo, ellos podrán iniciar cambios en aquellas esferas más altas que establecen las políticas educacionales.

Como en cursos anteriores, Rosenthal enseñó una variada gama de materias, inclusive lo que ella denomina las cuatro principales cuestiones que definen la educación en la comunidad: Cuáles son las necesidades locales? Cómo podemos conseguir nuestros objetivos? Cuáles son los actores que intervienen? Y en dónde se efectuará la actividad? Según Rosenthal, una vez que los educadores, padres y estudiantes locales comienzan a hacerse estas preguntas, se hallan en vías de encontrar las respuestas para su propia comunidad.

A los panameños se les presentaron diferentes enfoques educativos. Sin embargo, a nivel práctico, estos maestros se enfrentan a una dura realidad: estudiantes hambrientos. Es difícil discutir teorías sobre la educación cuando uno tiene ante sí el hecho de que sus estudiantes no han tomado desayuno. Rosenthal dice que los maestros creían que el asunto no era la obtención de mayores recursos, sino más bien, la reorganización. También se discutieron maneras de integrar alimentos y nutrición dentro de un enfoque comprehensivo de la educación.

El tema de la educación comunitaria cubre una amplia gama de materias, que incluye talleres para padres, participación de padres y maestros, educación de adultos, educación sobre medio ambiente, y observar la participación de los padres en las actividades escolares. Rosenthal comprende que amplios cambios en enfoques educativos no ocurren de la noche a la mañana. Sin embargo, cree que el vigoroso deseo de los participantes de identificar sus problemas y obtener respuesta a sus preguntas, crearán un impulso que puede servir de base para el cambio.

"Nuestros participantes comprendieron totalmente que la inversión en la juventud es una inversión en el futuro de su país. Ellos aceptan el desafío. No quieren continuar hablando simplemente de eso, ellos quieren hacerlo", dice. Sin embargo, el espíritu de la experiencia panameña de Rosenthal fue quizás aprehendido por un padre, que en toda su vida nunca se había aventurado fuera de su aldea hasta el curso.

"En nuestra última tarde, con los ojos llenos de lágrimas, me miró y dijo sencillamente 'usted sabe... yo puedo hacerlo'. Yo creo que eso expresa todo", dice sonriendo Yehudit Rosenthal, mientras mira, una vez más por sobre su hombro, las fotos y cartas claveteadas a su pared.

 
E-mail to a friend
Print the article
Add to my bookmarks
Also available in
  English
   
 
   
 
     Hebrew     
 
Copyright ©2004 The State of Israel. All rights reserved   Terms of use   Use of cookies