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Desarrollo integrado

26 jan 1999
 REVISTA SHALOM, 1998 / No. 1
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Desarrollo integrado
Comienzos del Centro de Estudio de Asentamiento

por Mike Rogoff

 
 
Raanan Weitz en Birmania, 1961

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Expertos israelíes en la región de Shaan, Birmania

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Método tradicional de riego en Birmania: canal abierto de flujo gravitacional

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yair Yalif, experto israelí en una aldea birmana, región de Shaán
 

"Estamos a la vanguardia de la guerra contra la pobreza!", declaró apasionadamente el Profesor Raanan Weitz, cuando estábamos sentados en su fresco apartamento en Jerusalén. Él debe saberlo. El vigoroso experto en desarrollo rural, de 84 años, fue uno del puñado de pioneros que cuidó del pequeño nuevo Estado de Israel durante sus primeros 25 años, período de asombroso crecimiento. Aun cuando el crecimiento ha aminorado algo su ritmo desde entonces, Weitz casi no lo ha hecho.

En tanto que estudiante de agricultura por los años treinta, y posteriormente como instructor en el terreno, Weitz dice: "Yo comprendí que el estudio de la agricultura no puede ser simplemente técnico, sino que debe ser parte del desarrollo".

Desarrollo regional. Ésa se convirtió en la frase clave. Ya en los años treinta, la Agencia Judía - el "gobierno en las sombras" del aún no nacido Estado de Israel, que actualmente aún se ocupa de la absorción de inmigrantes - adoptó la premisa de que un estado independiente podía tener éxito sólo si disponía ya de una sólida base agrícola. Se compró tierra y se establecieron aldeas agrícolas. Después de la independencia en 1948, la Agencia continuó a cargo del desarrollo agrícola en todo Israel. Raanan Weitz se convirtió en Subdirector, y finalmente, en Director de su Departamento de Asentamiento. Le pregunté al Prof. Weitz cuáles fueron los desafíos que encaró en esos primeros años.

"Se me puso a cargo del gran plan para el desarrollo rural de Israel. El concepto que yo introduje fue el de que el desarrollo rural no puede depender sólo de la agricultura, sino que debe ser complementado con industria adecuada y, especialmente, con servicios de apoyo". Él refexionó un momento y luego agregó: "Y así, debido a mi posición y profesión, convertí en un objetivo personal el estar comprometido en la ayuda y asistencia a los países en vías de desarrollo, especialmente en lo que respecta al desarrollo rural". Pensé inmediatamente: MASHAV!, extender asistencia a países en desarrollo. Pero el Prof. Weitz no había terminado aún de elaborar el concepto básico.

Ya desde el comienzo del siglo, indicó Weitz, los pioneros judíos habían rechazado la típica agricultura de subsistencia de las sociedades campesinas del Medio Oriente y partes de Europa Oriental (de donde provenían muchos de ellos). Sus experimentos con nuevas formas sociales produjeron el "kibutz" (aldea agrícola colectiva), y posteriormente, el "moshav" (aldea cooperativa de granjas familiares). Estas nuevas aldeas practicaban la agricultura diversificada, con la economía integrada resultante, que se convirtió en base de un desarrollo mayor hasta la independencia y, asimismo, después.

Weitz explicó: "Cada unidad agrícola se ocupa de todas las ramas de cultivo y animales: granos, verduras, fruta, pienso, animales lecheros, aves. Esto es muy diferente de la agricultura tradicional, que cultiva sólo lo suficiente para alimentar a la familia. Pero incluso la diversificación es sólo una etapa intermedia, necesaria, pero intermedia en el camino hacia la agricultura especializada".

El problema, continuó, es que "en el momento en que la agricultura se perfecciona, ocupa a menos y menos personas, y las aldeas no pueden vivir solamente de la agricultura. Deben pasar a ramos adicionales, como industria, servicios, turismo. Eso exige un cambio radical en la infraestructura física y en la política de desarrollo integral. A Europa le tomó 100 años hacer la transición.

"Esto pone de relieve uno de los inconvenientes de la ayuda técnica que el mundo rico y desarrollado da al mundo pobre y en desarrollo. Muchas de las naciones en vías de desarrollo están emergiendo sólo ahora de la agricultura tradicional a la moderna agricultura orientada al mercado, y deben comprender que no pueden saltar inmediatamente a la tecnología cara, que no proporciona empleo. Deben pasar por la etapa que nosotros pasamos durante más de 25 años, aunque ellos pueden hacerlo más rápido. Deben aprender primero la agricultura diversificada, aun cuando sepan que pasarán con el tiempo a la agricultura especializada.

"Israel se halla en una posición única para extender la mano a las naciones en desarrollo, pues ha pasado bastante recientemente por la experiencia de la construcción del país. Necesitamos enseñarles no sólo lo que estamos haciendo hoy, sino aquello que hicimos en los años cincuenta, cuando tuvimos que ocuparnos de desarrollar el terreno y de asentar en la tierra a gente que no sabía nada de agricultura. Hicimos entonces lo correcto. El hecho es que durante más de dos décadas tuvimos un crecimiento económico del 9% anual: mayor aún que el del Japón!"

Cuando hablamos de cooperación técnica y profesional con países en vías de desarrollo, Israel tiene ventaja, afirma Weitz: "Nuestra asistencia tiene una forma más concreta y práctica. Nuestra gente son una primera o segunda generación de personas dinámicas, que ya han pasado por eso. Países como Alemania, Gran Bretaña, Canadá y los Estados Unidos también han pasado por eso, pero hace generaciones. Por lo tanto, existe una apreciación especial por nuestro trabajo".

Yo me remonté a la historia. La razón misma de ser de MASHAV, establecido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, es organizar cursos en Israel para becarios de países en desarrollo, despachar expertos israelíes para ayudar en el terreno en los países mismos, implementar proyectos y cooperar en programas de investigación. Raanan Weitz ha estado mucho tiempo metido precisamente en ese tipo de trabajo, usualmente en asociación con MASHAV.

Cómo comenzó todo eso? Weitz: "En 1955, U Nu, Primer Ministro de Birmania y amigo personal de Ben Gurión (el primer Primer Ministro de Israel), visitó Israel. Ben Gurión me pidió que le mostrara el país, especialmente las nuevas zonas rurales. U Nu quedó muy entusiasmado con lo que estábamos haciendo. Esto es lo que Birmania necesita hacer, dijo".

En ese tiempo había en Israel dos proyectos nacionales enormemente ambiciosos en plena marcha. El Acueducto Nacional, concebido para integrar todos los recursos de agua del país, y para conducir agua desde el verde norte hasta el árido sur. Sin embargo, lo que impresionó a U Nu fue el Proyecto Lachish, que en pocos años hizo desarrollar una región semi árida en el sur de Israel, y que se asentaran allí decenas de miles de refugiados nuevos inmigrantes. Nuevas aldeas agrícolas se agruparon alrededor de un centro rural, y cada grupo constituyó, por decirlo así, un "satélite" de un núcleo urbano, programado para proporcionar servicios regionales e infraestructura. Lachish se convirtió en uno de los paradigmas principales de Israel: "Fue el modelo que sirvió a todos los grupos que lo visitaron", dijo el Prof. Weitz.

"U Nu aceptó mi sugerencia de establecer entre cinco a diez nuevas aldeas en una región de Birmania - un gran proyecto para sus estándares - y enviaron a Israel al núcleo del grupo colonizador por un año para formarse en algunas de nuestras aldeas veteranas de tipo moshav, para que regresasen como instructores. Así lo hicieron y a su regreso a Birmania, nosotros también enviamos con ellos instructores israelíes expertos: un agrónomo, un ingeniero hidrológo, un experto en riego, un sociólogo, etc. Este (aspecto interdisciplinario), es también parte del enfoque integrativo.

"Todo esto fue coordinado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel. Nuestros diplomáticos se encontraron repentinamente ocupándose de temas de desarrollo que no tenían nada que ver con la diplomacia! Así empezó todo el asunto". (En 1958, se fundó MASHAV como una rama de la Cancillería para coordinar cursos y proyectos similares).

Le pregunté al Prof. Weitz si las condiciones en otros países eran lo suficientemente parecidas a las de Israel como para copiar la experiencia israelí. "No sólo parecidas", replicó, "sino, sorprendentemente similares! La mayoría de los países en vías de desarrollo están hoy en día como lo estábamos nosotros en los años cincuenta. Fui el primer israelí invitado oficialmente a la República Popular China. Fue en 1986, a un Simposio Internacional sobre Estrategia de Desarrollo Rural. Quedé realmente sorprendido de cuán similares son sus problemas básicos a los que tenía Israel en 1949. La polémica de entonces era sobre la orientación de la agricultura israelí. Un punto de vista era que necesitábamos concentrarnos en cultivar lo necesario para nuestra propia subsistencia, esto es, cereales. Pero no disponíamos de suficiente tierra por familia para cultivar los cereales necesarios. Yo tenía la opinión contraria, que finalmente fue aceptada, de que debíamos explotar nuestras condiciones locales para producir los cultivos más viables económicamente, vendiendo algo de éstos para comprar cereales.

"Para mi sorpresa, descubrí que los campos de China no son como los de un país en vías de desarrollo. Es una campiña hermosa, con muy alto rendimiento. Hay suficiente alimento para todos en China, pero el país es pobre, debido a que cultivan principalmente cereales. Con el crecimiento económico habrá indudablemente cambios, por supuesto. Los chinos adaptaron algunas de nuestras ideas, pero no podían usarlas todas. Nuestro enfoque es de integración regional, es decir, tiene que existir coordinación entre los organismos nacionales a nivel regional, a fin de operar juntamente la agricultura, la industria y los servicios. En un país como la China, el gobierno está concentrado en la capital, y cada sector, cada ministerio está organizado verticalmente. La coordinación regional es prácticamente imposible, ya que toda la coordinación es hecha en la capital y cualquier plan tiene que ir subiendo los escalones y pueden pasar 2 a 3 años hasta que sea aprobado".

La filosofía regional integrativa, que el Prof. Weitz describe, fue desarrollada por el Centro de Estudio de Asentamiento - llamado actualmente el Centro de Estudio del Desarrollo - que el mismo Weitz fundó en su ciudad natal de Rehovot, al sudeste de Tel Aviv. El Centro fue un producto derivado del Instituto Nacional y Universitario de Agricultura, que a su vez patrocina a la Facultad de Agricultura de la Universidad Hebrea de Jerusalén en Rehovot y diversas estaciones experimentales agrícolas gubernamentales. "La tarea del Centro", dice Weitz, "es estudiar la relación entre la persona u organizaciones humanas y los cambios tecnológicos en la agricultura, a la luz del crecimiento económico".

El Enfoque Rehovot ha ganado otros partidarios en el extranjero. El desarrollo de una región de Venezuela, asistido por expertos israelíes, ha tomado la delantera al de regiones vecinas. Al noreste de Brasil, la Universidad de Ceara abrió un nuevo departamento (con el Prof. Weitz como profesor visitante), para enseñar el Enfoque Rehovot. A través de 25 años, dice Weitz, la agricultura de la región de Ceara ha cambiado decisivamente, y el centro regional de Fortaleza ha crecido de poco más que una aldea a una ciudad merecedora de ese título.

Le pregunté sobre la relación entre el Centro y MASHAV, como asimismo lo concerniente al Departamento de Asentamiento de la Agencia Judía, todos los cuales se han ocupado de trabajar con naciones en vías de desarrollo.

"En un comienzo, el Departamento de Asentamiento era muy activo en esta materia, pues ningún otro se ocupaba de ello. Cuando se fundó MASHAV, saqué al Departamento de esa actividad y en cambio, logré (posteriormente), que el Centro se ocupara de eso. Pero yo no deseaba que el Centro tuviera que tratar materias que lo desviarían de sus tareas profesionales, y ahí es donde entra MASHAV. Éste ayuda a encontrar fondos internacionales para que el Centro opere sus cursos, en castellano para países latinoamericanos, y en inglés para participantes de Asia y África".

Quizás el curso de mayores alcances operado en conjunto por la asociación de MASHAV/CERUR, es el de Planeamiento Regional Rural Integrado. Se estudia en Israel durante seis meses y luego el grupo entero de participantes del curso, junto con sus instructores israelíes, parte a un país en desarrollo por otros dos meses. (En años recientes, el curso ha sido dado en Israel durante cinco meses y en el país receptor, un mes más). "Junto con el país huésped", dice Weitz, "seleccionamos una región que necesita planificación y los participantes, profesionales en diversas áreas de desarrollo en sus propios países, estudian planificación de acuerdo a las condiciones locales de un país en vías de desarrollo".

"La idea es trabajar con gente en las provincias para que estructuren sus propios programas de desarrollo. Hace quince años, pensé en computarizar nuestro sistema, integrar todos los factores y encontrar las mejores soluciones. Logramos interesar a IBM, y les dije desde un principio: Nosotros trabajamos dentro de las regiones y esta ayuda tiene que ser para las regiones. El programa debe ser concebido para PC. Pero IBM preparó un programa para unidades centrales y nunca lo transfirió a PC. Así que preparamos nuestro propio programa, sofisticado, pero simple, cuando la segunda generación de PCs más potentes estuvo disponible. Establecimos un laboratorio computarizado y enseñamos a cada participante a trabajar con este programa. El objetivo es que cada región encuentre la alternativa más viable económicamente para cada sector como la agricultura, la industria, el turismo, servicios técnicos y servicios sociales, según las condiciones locales. Eso es lo que Israel necesitaba y no tuvimos en los años cincuenta!"

"Siempre hemos tenido una estrecha relación personal con MASHAV, desde el director hasta el planificador más joven", concluyó Raanan Weitz. "A diferencia de las propias instituciones de MASHAV, el Centro es independiente, sin embargo, está más íntimamente conectado a MASHAV que sus propias instituciones! Estamos juntos en la vanguardia de la lucha contra la pobreza. Sobre eso no hay ninguna duda!"

 
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