Durante cuatro decenios, Israel ha estado compartiendo su pericia y expertos conocimientos con otros países, en especial, aun cuando no únicamente, con los en vías de desarrollo, cuyo crecimiento y progreso se ven obstaculizados por recursos limitados, restricciones financieras y falta de acceso a técnicas y tecnología nuevas e innovadoras.
Bajo el patrocinio de MASHAV, el Centro de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, se transmite el conocimiento y experiencia técnica mediante cursos, talleres y programas de adiestramiento individual - tanto en Israel como en el extranjero - en campos tan diversos como agricultura, desarrollo comunitario, estudios de cooperación y laborales, educación, ciencia y tecnología, desarrollo rural y medicina y salud pública. Gran parte del éxito de MASHAV reside en la forma en que consigue atraer a profesionales y expertos en esos campos, con años de experiencia e impresionantes curricula, para que se hagan cargo de esos cursos: dar conferencias, enseñar y formar.
Uno de esos expertos es el Dr. Michael Stark, Director del Hospital General Misgav Ladach de Jerusalén. El ha perfeccionado un novísimo método para efectuar operaciones cesáreas, que está demostrando ser más seguro y simple que el de las realizadas tradicional y convencionalmente. El Método Misgav Ladach, denominado así por el hospital en el cual fue introducido por primera vez, ahora está siendo usado en centros médicos en Suiza, Suecia, Italia, Alemania, Estados Unidos, Rusia, Etiopía, Kenya, Tanzania, Zambia, Uganda, India, Pakistán, China y Perú.
La definición de operación cesárea es "sacar quirúrgicamente el feto (el niño no nacido), del útero (matriz)". Se la utiliza cuando la madre, o el niño no nacido, o ambos corren riesgo y entonces un nacimiento normal es peligroso y, a menudo, también imposible.
El Dr. Stark insiste en que él no "inventó" el Método Misgav Ladach, aun cuando debe reconocérsele que "él tomó ideas de muchas fuentes diferentes" y las reunió en un impresionante conjunto de refinamientos.
El hace hincapié en que "el método es esencialmente una síntesis de varias técnicas, en especial de las desarrolladas por el Prof. S. J. Joel Cohen, anteriormente de Sudáfrica, a quien conocí en 1972 en Viena, en donde yo era un interno en rotación y él era un conferencista visitante. Yo había leído anteriormente acerca de su trabajo y admiraba profundamente sus métodos, en especial sus estudios del tiempo y movimiento en operaciones ginecológicas". Posteriormente, el Dr. Stark se encontró nuevamente con el Prof. Joel Cohen en Israel, en el Hospital Beilinson, en donde el Prof. Joel Cohen se convirtió en Jefe de Obstetricia y Ginecología y "yo tuve el privilegio de trabajar con él".
"El Método Misgav Ladach es básicamente muy sencillo", explica el Dr. Stark, y elimina muchos de los pasos convencionales que se hacen en operaciones cesáreas tradicionales. El resultado: el procedimiento toma muy poco tiempo, simplemente porque se ejecutan muy pocos pasos. Yo uso el Método Joel Cohen de abrir el abdomen. Una operación cesárea tradicional puede tomar de media a una hora entera. Con nuestro método, la operación dura de 8 a 15 minutos y el niño emerge frecuentemente en menos de un minuto.
"En suma, la operación es mucho menos traumática para la madre que una operación cesárea tradicional, y su recuperación es extraordinariamente rápida". Se recibió prueba de esta aserción cuando la reportera de Shalom conversó con una de las pacientes del Dr. Stark, una mujer que había pasado por su cuarta operación cesárea menos de 24 horas antes de nuestro encuentro. "Todo ocurrió tan rápido", exclamó. "Después de sólo dos minutos, oí llorar al bebé. (N.B. "En realidad", informó el Dr. Stark, "fueron 50 segundos".)
"Después de mi primer cesárea, una tradicional realizada en los Estados Unidos, tuve dolores terribles. Después, me conectaron a un aparato de transfusiones y no puede comer o beber normalmente durante dos días. También estuve casi una semana en cama. La operación de ayer fue totalmente diferente, una experiencia formidable en muchos sentidos. Pude beber y comer de todo inmediatamente después y, en pocas horas, yo ya estaba en pie, podía agacharme y levantar cosas del suelo".
El Dr. Stark señala otros beneficios para la madre. "No sólo sufre menos dolor y, por lo tanto, necesita menos medicamentos contra el dolor, sino que también hay menos fiebre, si es que la hay, después de la operación y por ello necesita menos antibióticos. La vuelta a las funciones intestinales normales demora menos tiempo, hay menos adhesiones al peritoneo (la membrana que forra la cavidad del abdomen), menos cicatrices en las capas abdominales y menos sangramiento. La rapidez de la operación significa también que se requiere menos anestesia. En forma general, ocurren menos complicaciones a corto y largo término".
Los beneficios para la paciente son transmitidos a los hospitales y su personal. Primero, dado que hay menos cortes, menos sangramiento y menos suturas con menos instrumentos, hay menos riesgo de que los cirujanos se hieran durante la operación. Esto es especialmente significativo en lugares con alta incidencia de HIV (el virus que causa el SIDA), y donde las enfermeras y los doctores corren el riesgo de contraer el virus de una paciente. Con el Método Misgav Ladach, se minimiza este riesgo. Segundo, la rapidez de la operación, debido a los menores pasos que se ejecutan, ahorra tiempo de sala de operaciones así como de personal.
La historia tras el Método Misgav Ladach es tan fascinante como el método mismo. Michael Stark es un diestro pianista, egresado del Conservatorio de Música de Jerusalén. "En música", dice, "me considero como un minimalista estético, alguien que siempre está buscando las técnicas más simples, la manera de tocar tan fluida y fácilmente como sea posible. Por eso, cuando comencé a buscar en la literatura médica las formas de mejorar las operaciones cesáreas, busqué el material escrito por quienes tienen un enfoque minimalista, en la teoría y la práctica.
"Mis ideas, mi entera concepción general se basa primordialmente en este principio filosófico del minimalismo quirúrgico. Yo creo únicamente en el uso de aquellas maniobras quirúrgicas que son vitalmente necesarias, de aquéllas menos nocivas para los tejidos. Si se puede hacer algo de manera simple, no hay que hacerlo complicadamente. Por eso es que, por ejemplo, yo suturo el útero con una capa en vez de dos, y cierro el abdomen con dos capas en vez de las cinco tradicionales".
Aunque el Dr. Stark mantiene que el Método Misgav Ladach no es un concepto original, éste contiene elementos originales que él ha inventado. Uno de ellos es la manera de suturar el útero. También lo es la aguja especial que él ha ideado, como asimismo, un método particular de tratar la vejiga urinaria.
El Dr. Stark se guía también por otro principio filosófico: Trabajar en armonía con la anatomía y la fisiología del cuerpo. "De esta manera", explica, "en el Método Misgav Ladach, el nivel de la incisión en la piel y los niveles de separación de los músculos rectos se escogen cuidadosamente a fin de que queden bien separados de los lugares de inserción de los músculos. El resultado: Se necesita menos fuerza en la separación y se inflige menos daño a los vulnerables vasos sanguíneos y a los nervios cercanos al lugar de la fijación del músculo, esto es similar al rasgueo de las cuerdas de un instrumento, es más fácil hacerlo en el medio y no en los extremos alejados".
Actualmente el Método Misgav Ladach está siendo probado en ensayos controlados, seleccionados al azar, en varios centros de Suecia, Italia y Kenya. Ya se han efectuado estudios comparativos, no al azar, en Israel y Suiza.
Suecia ha tenido un papel predominante en difundir la noticia del método en países de bajos ingresos. La publicación médica sueca NU, en donde aparece una extensa descripción del método, ha sido enviada a 119 países.
"En Israel, nosotros mismos estamos en contacto activo con 22 países", informa el Dr. Stark. El ha visitado personalmente muchos de éstos: Dando conferencias, operando y observando cómo otros médicos ponen en práctica el método que han aprendido de él.
Durante los dos últimos años, muchos de los viajes del Dr. Stark se han efectuado dentro del marco del programa de cooperación internacional de Israel. Algunos de sus talleres en-el-lugar, como los realizados en Hungría y Eslovenia, fueron sólo de dos o tres días. Sin embargo, estas reuniones desarrollaron intensa y armónica actividad. Mucho fue lo logrado mientras los médicos observaban operar al Dr. Stark, para después hacer operaciones cesáreas ellos mismos bajo su dirección, según el Método Misgav Ladach.
El otoño pasado (1996), MASHAV envió al Dr. Stark a la China; durante ocho días de actividad maratónica, realizó talleres y dio conferencias sobre cesáreas y ginecología oncológica en dos ciudades - Beijín y Daxín- para centenares de médicos. Luego de este viaje, la visita fue reciprocada por dos profesores chinos del primer hospital académico de Beijín, quienes vinieron al Hospital Misgav Ladach para mayor formación.
Han llegado cartas que testimonian de la eficacia del método. Por ejemplo, un médico en Karachi, Pakistán, escribió cómo la lectura sobre el Método Misgav Ladach en una publicación médica, lo condujo a utilizarlo. Escribió que: "Ya he realizado 51 cesáreas según las indicaciones dadas en la publicación. Trabajo en un hospital activo, que cuenta con recursos muy limitados, tal como la población de muy bajo nivel socio-económico a la cual servimos. Encuentro que este método es rápido, con pérdida mínima de sangre y con gastos mínimos para el hospital y la paciente. Esta es una ventaja significativa y útil para cualquier hospital en cualquier país, pero especialmente para hospitales como el nuestro con recursos limitados".
Un médico de Bihar, India, manifestó un entusiasmo similar. En su carta escribió que había efectuado sus últimas cinco cesáreas según el Método Misgav Ladach, igualmente después de haber leído sobre éste en una publicación médica. "Creo que es el desarrollo individual más importante en cirugía obstétrica desde que Munro-Kerr descubrió en 1911 la incisión del segmento inferior".
Y desde Uganda, un médico finalizó su carta con las siguientes palabras: "Tengo sólo alabanzas por la forma en que el método es tan indoloro: Para el médico y la paciente".
El Dr. Stark comenzó a trabajar en lo que es conocido como el Método Misgav Ladach hace más de 10 años. Rápidamente se convirtió en un continuo proceso evolutivo con refinamientos y mejoras constantes, "con el último cambio mayor hecho hace exactamente cinco años". Esto no significa, sin embargo, que él haya dejado de buscar nuevas mejoras, de medios que lo hagan aún más seguro, sencillo y eficiente... porque no ha cesado.
En el mundo de la música, los grandes artistas buscan continuamente la manera de re interpretar las piezas que tocan, tratando constantemente de perfeccionar su actuación. Aquéllos que Michael Stark más admira son los que, como él, buscan las técnicas más simples para lograr el máximo efecto. El ha transferido este concepto a su trabajo en la medicina con resultados eficaces y beneficiosos.
Igualmente digno de mención: El es un inveterado viajero a través del mundo, profundamente dedicado a compartir su conocimiento con médicos de todas partes. Sus misiones en el extranjero ejemplifican la manera en que Israel, desde hace mucho un líder en el campo de la cooperación internacional, ayuda a otros a ayudarse a sí mismos.
Operaciones cesáreas: trasfondo histórico
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La operación cesárea es un procedimiento quirúrgico extremadamente antiguo. Historiadores han observado que ya era conocida en el año 715 a.J.C. En aquel tiempo, la ley romana, "lex cesaria", preconizaba su uso como una manera de sacar al bebé del vientre de la madre, cuando ésta acababa de morir, a fin de enterrarlos separadamente y, en raras ocasiones, para salvar la vida del bebé.
Según la leyenda, Julio César nació mediante una operación así en el año 100 a.J.C. De ahí la razón de su nombre. En verdad, el nombre deriva realmente de la ley anterior.
La primera de estas operaciones, en donde se sabe que sobrevivieron tanto la madre como el bebé, ocurrió en Suiza en 1500, pero éste fue un caso raro. Existen antecedentes de fines de 1700 y comienzos de 1800, de operaciones cesáreas realizadas en casos de partos dificultosos con el objeto de intentar salvar las vidas de madre e hijo. Las tasas de éxito eran extremadamente bajas. Aun cuando sobreviviera ocasionalmente el hijo, la operación era prácticamente casi siempre fatal para la madre.
Cuando fueron mejorando gradualmente las técnicas quirúrgicas y anestésicas y los métodos antisépticos y asépticos se convirtieron en la norma, se hicieron las primeras operaciones cesáreas en donde las vidas de la madre y el hijo quedaban aseguradas. A pesar de que la operación cesárea fue teniendo diversos refinamientos, hasta el siglo XX, la tasa de muerte materna como secuela de la operación era del 75%.
Durante el siglo XX se introdujeron muchos refinamientos y mejoras, la mayoría de éstos, inventados en su segunda mitad. La nueva manera de pensar del Dr. Michael Stark, lo condujo a emprender un procedimiento innovativo, el Método Misgav Ladach. Este surgió de las ideas desarrolladas por el Dr. Joel Cohen para la histerectomía abdominal y fue popularizada en su monografía: "Histerectomía abdominal y vaginal", publicada en 1972, en Londres.