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Enfoque - Cםtricos en pelםcula

10 jan 1999
 REVISTA SHALOM, 1997 / No.2
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ENFOQUE - Cítricos en película

por Ruth Seligman

 
 

 

 

 

 

 

Shmuel Gross (sombrero blanco) muestra cómo se hace

 

 

 

 

 

 

Duby Rabber (izquierda) demuestra

 

 

 

 

 

 

Mercado al aire libre
  De los 120 cursos en-el-lugar, que MASHAV ofreció en todo el mundo en 1996, CINADCO dispensó 69 en América Latina, Asia, Africa, el Medio Oriente y Europa Oriental. Expertos israelíes, que enseñan materias tales como producción de fresas o tomates, cultivos de invernadero, comercialización de mango, y salud de aves o del rebaño lechero, se ocupan - en intensos períodos que van de dos a tres semanas por vez - de transferir conocimientos y pericia a sus colegas.

"Cuando usted sale al extranjero a dar un curso en-el-lugar, debe saber el tipo de personas con quienes va a estar encontrándose y trabajando. Usted debe darse cuenta de que estará tratando con gente que proviene de una cultura diferente y tiene distintos marcos de referencia. Sin ninguna clave de quiénes son, su trabajo se le hará mucho más difícil". El que así se expresa es Dov (Duby), Rabber, un experimentado agrónomo que estuvo en Vietnam el año pasado, en marzo de 1996. Allí dio cursos en-el-lugar, junto con Shmuel Gross, sobre métodos de cultivo de fruta cítrica en invernadero y administración del riego en huertas. Mientras estaba en Vietnam, preparó también una video cinta, que muestra cómo fue presentado el curso.

Rabber cree que su película puede servir como un valioso instrumento de preparación para instructores jóvenes que van al extranjero por primera vez. Al ver la película, la periodista de Shalom estuvo de acuerdo. En la cinta no sólo se enfocan las técnicas de enseñanza empleadas y las maneras en que se establecieron contactos y relaciones, sino que se hace, además, una presentación gráfica de la forma de vida vietnamita. En la película se han captado fotos de hogares, aldeas, mercados al aire libre, campos, plantaciones, escuelas y restoranes, junto con la misma gente en encantadores primeros planos. Por ejemplo, cuando Rabber cuenta lo concienzudos que son, uno puede prácticamente sentir esa conducta en las escenas mostradas dentro de las aulas y afuera en los campos.


Llegar a conocer a la gente

"Los vietnamitas", dice Rabber, "han soportado tantas guerras y todavía hay mucho sufrimiento económico. Sin embargo, eso no los atormenta ni interfiere en su búsqueda por encontrar la manera de mejorar su vida. Son francos y honestos en sus deseos, por ejemplo, de mejorar la economía. Sí, ellos quieren nuestras inversiones y dinero, en especial para ayudarlos a desarrollar líneas de exportación más fuertes, pero más que el dinero, ansían los conocimientos, las habilidades y la experiencia que podemos aportarles.

"Esta es gente con ambiciones. Tome, por ejemplo, el hecho de que en los últimos diez años han ampliado su producción de arroz de tal manera, que se las han arreglado para pasar de tener que importarlo para sus propias necesidades, a venderlo ahora como un producto local de exportación."

Aunque los vietnamitas son trabajadores, la vida no es sólo trabajo sin juego, como la película muestra vívidamente. Rabber y Gross asistieron a un matrimonio, en donde después de la ceremonia de tres horas de duración, todos los invitados fueron transportados en botes por un canal, a la casa del novio, para una fiesta con casi 150 invitados. Estas escenas de la boda no sólo dan un vistazo a la vida vietnamita, sino que transmiten un mensaje significativo. Muestran lo importante que es para un instructor establecer contactos personales, ser un amigo al igual que un maestro. Como lo saben los instructores israelíes, el entero proceso de formación adquiere relieve cuando se establece una estrecha relación de confianza y respeto mutuos.

"En realidad, en Vietnam esto no fue difícil de lograr", recuerda Rabber. "Las personas que conocimos era muy amistosas y sociables. En el viaje de hora y media desde el aeropuerto, en donde nos recibió el Dr. Nguyen Minh Chau, Director del Centro Long Dingh de Investigación de Arboles Frutales, después de sólo 15 minutos ya estábamos contando historias y haciendo bromas. Pocas veces se ha roto el hielo tan rápidamente. Yo nunca había experimentado una relación y confluencia de pensamiento tan instantáneas".


Centro de Investigación Long Dinh - Asociado

El Centro de Investigación Long Dinh fue el asociado local de CINADCO (Centro de Cooperación Internacional para el Desarrollo Agrícola del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Israel), bajo cuyo patrocinio y en conjunto con MASHAV se dio el curso. El Centro de Investigación está situado en el delta del Mekong, a unos 70 Kms. al sur de la ciudad de Ho Chi Minh. Es una nueva agencia fundada y operada por el gobierno, establecida en 1994, cuya misión requiere la realización de actividades de investigación, capacitación y transferencia de nueva tecnología en fruticultura en la parte meridional de Vietnam.

"El Dr. Chau y su equipo nos brindaron una excelente cooperación", informa Rabber, quien ha estado trabajando para el Ministerio de Agricultura de Israel durante 20 años. Su especialización principal es la fruta cítrica y actualmente está también a cargo de proyectos de investigación para el Ministerio en el terreno de la nutrición de plantas.

No es fácil establecer una relación estrecha en algunas semanas, en especial en lugares como en Vietnam, donde casi toda conversación - dentro y fuera del aula - se realiza a través de un intérprete. No obstante, como lo muestra la película, tal contacto es un elemento vital para asegurar el éxito de un curso. Esto significa, entre otras cosas, compartir lo más completamente posible las vidas de los participantes.


Sociabilidad

Las escenas en el restorán, cuando Rabber trató y finalmente consiguió comer con palillos, no sólo son divertidas, sino también, educativas. Muestran cómo se pueden formar lazos de amistad, incluso en una simple comida.

"La comida en Vietnam es abundante", manifiesta Rabber. "Se sirve un montón de pescado más, por supuesto, algo de carne - incluso carne de serpiente, que me convencieron de probar". Viendo la película, él indica que el alimento se sirve en grandes recipientes comunes, de los que todo el mundo prueba. "De nuevo un ejemplo de cómo pueden desarrollarse vínculos, en forma natural y sin esfuerzo. Cuando se come juntos, se comparte más que la comida".

El equipo israelí disfrutó de sus actividades de socialización. Además del matrimonio, asistieron a una ceremonia en celebración del Día de la Mujer en Vietnam. Rabber quedó impresionado de la manera en que la mujer vietnamita parece haber alcanzado completa igualdad y posición.


En el aula y en el campo

Ocho de los cuarenta participantes en el curso eran mujeres, comenta Rabber, "quienes sabían, al igual que los hombres, hacer las preguntas relevantes, de tal manera que para nosotros, los maestros, era un placer enseñarles".

Durante el corto lapso a su disposición, el equipo israelí se las arregló para cubrir una gran cantidad de terreno. "Organizamos el curso según pedidos hechos por los vietnamitas. Ellos querían que se les ayudara a establecer una producción cítrica de alta calidad, prevenir enfermedades virales que afectan a los árboles de frutas cítricas y usar técnicas modernas de riego que aumentaran la producción a niveles de exportación.

"Aun cuando la industria cítrica vietnamita está progresando, ésta incluye sólo dos o tres variedades. A fin de ser uno de los grandes exportadores, la industria necesita diversificar su producción y ampliar sus conocimientos en cuanto a la producción cítrica".

Para llenar las necesidades definidas por los vietnamitas, Rabber y Gross dividieron el curso en dos secciones. Gross se concentró en la gestión integrada de pestes (GIP). "La zona de Vietnam", señala Rabber, "tiene un gran problema con insectos que difunden una enfermedad viral peculiar de una planta a otra". Rabber mismo se encargó de presentaciones referentes a rizomas, sistemas de cultivos, nutrición y riego, algunos de éstos eran un material completamente nuevo en un país donde, en general, "se riega usando métodos tradicionales, por ejemplo sacando agua con baldes de los canales diseminados por el campo".

Antes de llegar a Vietnam, el equipo israelí había enviado previamente una docena de cajas con equipo donado por compañías comerciales israelíes (tanques para fertilizantes, mini aspersores, sistemas de riego a goteo, filtros, una válvula eléctrica y una nueva red de protección contra insectos), equipo que se dejó allí a la finalización del curso. "Parte de nuestro trabajo", explica Rabber, "es mostrar cómo funciona el equipo israelí". Rabber y Gross trajeron lupas a fin de que todos los participantes pudieran reconocer e identificar insectos propagadores de enfermedades.

En este curso en particular, así como en muchos otros cursos en-el-lugar, se dedicó la mayor parte del tiempo, no a charlas teóricas frente a la clase, sino más bien a extensa práctica manual. Este enfoque es ilustrado clara y concretamente en la película. Por ejemplo, en la escena en donde se muestra a Rabber enseñando a los estudiantes cómo hacer un injerto para obtener una nueva variedad. Les indica cómo sujetar el cuchillo y dónde cortar, sacar el "ojo" y atarlo con un pedazo de plástico especial. Después de esta demostración, se ve a los alumnos mismos haciendo injertos, según las instrucciones de Rabber y bajo su vigilancia.


Vivero modelo, Día de Demostración

Fue emocionante ver en película cómo todos los participantes del curso asimilaban el material, pero fue aún más fascinante observar cómo el equipo israelí, junto con los estudiantes, construían un vivero modelo de 10 por 4 metros. Lo dejaron en el Centro de Investigación, "es la prueba", dice Rabber, " de que uno puede comenzar con nada y terminar con un vivero práctico, equipado con nuevas plantas y con un sistema moderno de riego que los alumnos aprendieron a usar".

La atracción principal del curso fue el Día de Demostración, una especie de mini feria agrotecnológica, completa con stands en donde se describía y mostraba el equipo enviado por las compañías israelíes. Los alumnos fueron divididos en grupos de seis, cada grupo era responsable de un aspecto diferente del programa. "El grupo de alumnos hizo todo lo necesario para montar y hacer funcionar el Día de Demostración, desde preparar la bandera a la entrada hasta hacer los letreros, pancartas y fotos para los pabellones en donde se puso el equipo. Esta es una buena manera de hacer llegar información a la población local".

El lugar de honor en el Día de Demostración le correspondió al vivero modelo. De todo lo exhibido, éste era indudablemente lo más importante. "Mostraba cómo funciona el equipo, cómo marcha todo el negocio", dice sucintamente Rabber.

Más de 200 personas, entre ellos muchos agricultores locales, asistieron al Día de Demostración. "Para casi todos, era la primera vez que veían aspersores, sistemas de riego a goteo, y por supuesto, los sistemas de 'fertiriego' (en los cuales se mezcla el fertilizante con el agua de riego y se distribuye a través de tubos de agua)". Ochenta de los doscientos visitantes participaron también en un seminario conjunto en el que Shmuel Gross enseñ ó gestión integrada de pestes (GIP) y Duby Rabber trató de sistemas de riego.

Los participantes llenaron un detallado formulario de evaluación al final del curso. "Los resultados fueron muy positivos", informa Rabber. "Vimos cuán positivos eran ellos respecto a su aprendizaje de sistemas de riego. Como escribió más de uno: 'Fue muy importante para nosotros ver por primera vez cómo funciona un sistema moderno de riego. Necesitábamos terriblemente eso, pues no usamos bastante eficazmente nuestros recursos de agua'. Otros comentaron acerca del vivero modelo, con su moderno sistema de riego, 'que fue puesto a funcionar delante mismo de nuestros ojos'." Las hojas de evaluación confirmaron lo que Rabber y Gross habían sentido a través del curso: la sed de conocimientos, el entusiasmo de los alumnos y su cordialidad y afecto. "Habíamos forjado tales vínculos", dice Rabber, "que nos fue verdaderamente difícil partir. Fue duro dejarlos".

Rabber no es un cineasta profesional. Sin embargo su video cinta captó tan bien un curso en marcha. La razón: Si como afirma Confucio, una imagen vale mil palabras, entonces una película vale un millón.

 
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