El lunes pasado, como cada semana a las 5.30 p.m. (en punto), quince alumnos, del 10o. año de la escuela secundaria Dinamarca de Jerusalén, nos reunimos en la habitación que nos tienen asignada, en el Centro Comunitario Nicanor, como parte de nuestro "Proyecto de Compromiso Personal".
Nuestro instructor, nombrado por el Centro Comunitario, es Arie Luski, y él trabaja con nosotros en un proyecto especial de lucha contra el SIDA.
Ustedes probablemente se preguntan, cómo empezó todo eso?
Un lunes, como un mes antes del Día Internacional del SIDA, (1 de diciembre), Arie nos reunió a nosotros, sus estudiantes, y nos contó su plan: El nos sugirió que jóvenes deberían enseñar a jóvenes acerca de la prevención contra el SIDA. Nos encantó la idea y quedamos muy entusiasmados. Tanto que, sólo un mes después, durante la conmemoración del Día Internacional del SIDA, ya nos habíamos organizado. Entregamos pegatinas y postales y colgamos carteles sobre el SIDA que habíamos preparado. En esa ocasión, la primera, recibimos comentarios muy positivos de toda la gente concernida.
El 2 de diciembre de 1996, nuestro grupo fue invitado, como representantes de la juventud israelí, a una reunión de la Comisión de Salud y Educación de la Kneset, con participación del Ministro de Salud y otros parlamentarios. Los miembros del gobierno escucharon nuestra relación sobre las nociones respecto al SIDA existentes en el seno de la juventud israelí.
El 16 de diciembre de 1996, todos participamos en la Convención para Dirigentes Juveniles que se efectuó en el Auditorio Gerard Bachar en Jerusalén, en donde presentamos una exposición sobre el SIDA, durante la cual repartimos pegatinas, material informativo e inclusive condones, e incitamos a los participantes en la Convención a expresar sus ideas en la materia.
La atracción principal de nuestro proyecto fue un seminario de tres días en la Hospedería del Kibutz Shefayim, en donde participamos en un taller de formación. El taller fue llevado a cabo por profesionales en el terreno médico y se trataron los aspectos sociales y científicos del SIDA.
En la actualidad, después de nuestra participación en el seminario, nosotros realizamos actividades en escuelas y centros comunitarios, enseñamos a la juventud sobre la lucha y la prevención de la enfermedad. Somos capaces de hacerlo a nuestra manera especial y única: La manera de la juventud, la mejor!
Nota de la Redacción: Arie Luski trabaja durante el día como jefe de inventario en las oficinas de Ha'igud, la Sociedad para la Transferencia de Tecnología; es responsable de que nuestros 20 institutos de cooperación posean el material de información necesario, inclusive la Revista Shalom, para uso de los participantes. Después de terminar su trabajo diario, él se dirige a su otro trabajo como organizador comunitario para la juventud.