Con posterioridad a los cambios políticos en la ex Unión Soviética, las recientemente independizadas repíblicas de la CES abrieron sus puertas, aumentando su accesibilidad al mundo occidental y permitiendo la transferencia del conocimiento entre los países. Se establecieron nuevas relaciones comerciales y tecnológicas y la transferencia de conocimientos abarcó muchos campos. Un área en la que los países de la CES estaban interesados en recibir formación de Israel era en la de enfermería. Israel tiene una importante ventaja relativa en el alto nivel de sus servicios de salud y en el gran nímero de trabajadores de la salud que hablan ruso; emigrantes judíos de la Unión Soviética, que han llegado a Israel en los íltimos años y aquí han recibido formación en varios aspectos de la medicina.
En un estudio especial, relativo a la enfermería en los países de la CES, realizado por MASHAV, el Centro de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, representantes de Uzbekistán, Kazajstán y Kirguistán, y un equipo de Kupat Holim (el mayor fondo de seguro de salud israelí), quedó en claro que existía una gran necesidad de formación en los campos de: Salud del niño y la familia; educación hacia la salud, asesoría a pacientes; y administración de tratamiento a los pacientes. Luego de una visita de una delegación a esos tres países, se decidió ofrecer un curso especial en esas materias para enfermeras, realizado bajo los auspicios de MASHAV y Kupat Holim. Los Países Bajos co-financiaron el curso y la Escuela de Enfermería Kaplan de Rehovot estuvo a cargo de su planificación y organización.
El curso se planeó para 30 enfermeras, 10 de cada país, elegidas por la Escuela de Enfermería junto con funcionarios profesionales del gobierno en los respectivos países. El primer grupo de 19 enfermeras de Kazajstán y Kirguistán arribó al clarear el 3 de noviembre de 1994; al día siguiente llegó un segundo grupo de 9 enfermeras. Se dio cálidamente la bienvenida a las 28 participantes, todas musulmanas, quienes estaban muy cansadas después de un largo vuelo de 24 horas de duración y un poco inseguras en cuanto a la idea de recibir formación en un país extranjero. Un traductor acompañó a los becarios durante toda su estadía en Israel.
El curso mismo comenzó al día siguiente de la llegada. Los primeros dos días fueron dedicados a la comunicación, a trabar conocimiento y a la consolidación social entre los tres diferentes grupos, que fueron guiados por profesionales en la materia. El primer tema de estudio en el orden del día fue la salud del niño y la familia en el hospital y la comunidad, con conferencistas de la Escuela de Enfermería, enfermeras comunitarias, enfermeras pediátricas y de obstetricia de hospital y doctores pediatras, todos de habla rusa. Los estudios incluyeron experiencia clínica práctica en los departamentos de niños y de parturientas del Hospital Kaplan, en las clínicas para la comunidad de Kupat Holim y en clínicas locales de kibutzim.
Durante el curso, las participantes demostraron estar muy motivadas y tener vivo interés en el programa. En el aula reinó un ambiente de trabajo y cooperación, junto con un real deseo de adquirir conocimientos. Los temas de enfermería tratados incluyeron: El método de enfermería; solución de problemas; ingerencia de las enfermeras en el proceso de tomar decisiones sobre el cuidado de los pacientes y sus familias; organización del tratamiento para grupos específicos; trabajo de equipo y primeros auxilios; planificación de los programas de estudio.
En la estadía de las enfermeras en Israel, se incluyó el aspecto social: Después de clases, disfrutaron de reuniones y entretenimientos, conferencias especiales y películas, como también excursiones en el país durante los días libres (sábados y domingos). También se organizaron giras profesionales al nuevo Hospital de Niños Beilinson y a Kupat Holim y clínicas de hospital.
Durante los 45 días que las becarias estuvieron con nosotros, aprendimos a conocerlas y a quererlas. La cordialidad y el aprecio que nos dispensaron, fue maravillosa. Su curiosidad y deseo de aprender, de dar y recibir hicieron a este intenso período muy interesante. Las participantes aprovecharon cada oportunidad para manifestar su aprecio por nuestra contribución y esfuerzos, y estaban agradecidas a sus países por haberles dado esa oportunidad de aprender nuevos aspectos de la enfermería fuera de sus fronteras.
Dado el gran éxito de este curso y los de otros dos ofrecidos en el extranjero por profesores de la Escuela de Enfermería, fueron dados otros dos cursos en 1996: Uno para enfermeras de la CES sobre "Cuidado del niño y de su familia en la comunidad", y el segundo para enfermeras y médicos de Asia, Africa y América Latina sobre "Medicina primaria".
Niños de Kazajstán operados en el Centro Médico Soroka del Neguev
Seis niños de Kazajstán, que sufrían de defectos faciales congénitos (tales como paladar hendido) llegaron a Israel en diciembre de 1996, para intervenciones de cirugía plástica en el Centro Médico Soroka en Beersheva. Los problemas de los niños no podían ser tratados en Kazajstán y el Departamento de Cirugía Plástica de Soroka es conocido por su éxito en operaciones correctivas de este tipo. El fondo Bobek para niños de Kazajstán, creado por la Primera Dama de Kazajstán, la Sra. Nazerbayev, junto con la Embajada de Kazajstán en Israel, la Metek Co. de Tel Technology, Ltd. (que construye destilerías y desarrolla campos petrolíferos en Kazajstán), el Departamento de Relaciones Internacionales del Fondo General Nacional de Salud (Kupat Holim), y el Centro Médico Soroka organizaron una campaña cuyo objetivo es ayudar a los niños de Kazajstán.
El primer grupo de seis niños llegó a la Unidad de Cirugía Plástica de Soroka, que se especializa, entre otras cosas, en la corrección de defectos congénitos. La continuación del tratamiento se hace en Israel y posteriormente en Kazajstán. Los médicos de la Unidad de Cirugía Plástica de Soroka viajan frecuentemente en el verano a Kazajstán a fin de operar y asimismo de formar médicos locales. El objetivo del programa es capacitar equipos de Kazajstán para tratar a los niños en su propio país.