Los cursos en-el-lugar, dados en el país de los becarios, son parte integral de las actividades de capacitación de MASHAV (el Centro de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel). Estos cursos se componen de elementos viejos y, no obstante, nuevos: Viejos en el sentido de que sus principios y estructuras subyacentes están en la actualidad perfeccionados, mientras que son nuevos en el sentido de que cada curso es una experiencia refrescante y única, para instructores y participantes por igual.
El curso en-el-lugar sobre Administración Avícola Intensiva, que se dio en Tanzania en la primavera de 1997 (del 30 de abril al 16 de mayo, para ser exactos), no fue una excepción. Fue ofrecido por Yehuda Rozenblum, director del Departamento Latinoamericano de CINADCO (el Centro de Cooperación Internacional para el Desarrollo Agrícola del Ministerio de Agricultura de Israel), y Yehezkiel Cohen, un experto avícola, quienes no eran primerizos en esa tarea. Sin embargo, en cada oportunidad, les entusiasma ver cuánto "podían ayudar a los participantes a aumentar la productividad y rentabilidad de las aves que crían, cuán receptivos eran éstos a las nuevas técnicas de administración avícola intensiva usadas en Israel y en otros países desarrollados".
"Curiosamente", agrega Rozenblum, "aun cuando lo que enseñamos era conocido teóricamente por algunas de las personas presentes, nada de ello había sido puesto en práctica. Para la mayoría, sin embargo, todo el material era nuevo y fascinante".
El curso, patrocinado por CINADCO y MASHAV, ubicado en la Granja de Servicio Nacional JKT RUVU, a 70 Kms. al oeste de Dar-es-Salaam, fue dado a 37 miembros del personal del campamento. El campamento mismo es parte de un programa más amplio, que ha seguido el modelo de unidades del NAHAL de Israel (Juventud Agrícola Pionera), que combina la capacitación agrícola con el servicio militar.
El programa en Tanzania es uno de los muchos establecidos en África con asistencia israelí, a fines de la década de los cincuenta y comienzos de la de los sesenta, período durante el cual muchos países africanos recibieron su independencia. Al emerger como estados independientes, afrontaron un problema de envergadura: cómo dar a su pueblo, en su mayor parte sin calificaciones ni formación, y en especial a los más jóvenes, la capacitación que les proporcionaría los medios de ganarse la vida. La solución: un programa de formación agrícola con un componente militar, destinado a imbuir lealtad y devoción hacia los nacientes estados; tarea nada fácil, especialmente en un país como Tanzania, con una población de más de 25 millones, divididos en casi 30 tribus étnicas, cada una con su propio idioma, cultura y tradiciones.
Los miembros del equipo, que asistieron al curso, eran todos instructores en la rama de avicultura del campamento. El objetivo fundamental del curso: elevar el nivel de instrucción. Ello es consecuente con la probada y cierta política israelí de "instruir a los instructores", un enfoque que produce el mayor beneficio posible en cada curso. Al transmitir a sus estudiantes las nuevas técnicas y métodos que comprende la administración avícola, los instructores crean un efecto multiplicador, el cual es mucho más productivo y significativo que dar formación sólo a alumnos individuales. "Al instruir al instructor, logramos un impacto en un número mucho mayor de personas", resume Rozenblum.
La granja avícola en el Campamento Nacional de Servicio RUVU es enorme, con aproximadamente 25 galpones con aves, que podrían acomodar a más de 150.000 pollos y ponedoras, de ser utilizados adecuadamente. Los pollos parrilleros son aves que se crían por su carne, mientras que las ponedoras son aves cuyos huevos se usan para el consumo humano. "Hay allí un potencial", afirma Rozenblum, "que todavía no ha sido aprovechado".
El curso comenzó con una pequeña historia de la experiencia de Israel en agricultura, especialmente en los primeros años de su independencia. Se mencionaron las diferentes formas de asentamientos agrícolas, como asimismo, la forma en que Israel se las arregla con la (pequeña) cantidad de recursos que tiene a su disposición en tierra, agua y capital.
Rozenblum, que inmigró a Israel en 1971 de Argentina, podía hablar por experiencia propia. Antes de unirse a MASHAV, él vivió en un kibutz (asentamiento agrícola colectivo), y también en un moshav (aldea en donde los pobladores tienen granjas separadas, pero las desarrollan en forma cooperativa). De 1988 a 1992, él tuvo su base en Swaziland, y fue el experto de MASHAV que supervisaba allí todas las actividades internacionales de capacitación (ver Shalom 1991-1). Al regreso a su país, fue nombrado en 1992, director del Departamento Latinoamericano de CINADCO.
El contenido profesional del curso fue práctico y provechoso. Los temas incluían el uso de nuevo equipo, tal como alimentadores y bebederos automáticos; producción de pollos parrilleros - qué componentes alimenticios dar, cuando y en qué cantidades; el uso de nuevas fórmulas alimenticias; anatomía - desde el sistema respiratorio al sistema circulatorio; el uso adecuado de medicamentos y antibióticos, y el uso de la luz para aumentar la producción de huevos.
"Como regla, los conceptos y técnicas que presentamos no son complicados de implementar", dice Rozenblum. "Tome, por ejemplo, el asunto de la luz. Sin ninguna ayuda del granjero, las gallinas ponen naturalmente varias docenas de huevos al año. Al aumentar paulatinamente la luz en sus gallineros, a un total de 16 a 17 horas en cada período de 24 horas, podemos, como hemos demostrado, aumentar la productividad. Más huevos por gallina significa más dinero. La productividad incrementa más dramáticamente aún, cuando es combinada con el cruzamiento genético de aves de diferentes partes del mundo, más la adecuada nutrición: saber qué tipo y cantidad de alimento dar, como asimismo la manera de darlo y cuándo".
Es así como muchas de las técnicas introducidas durante el curso, son relativamente sencillas de realizar, mientras que los resultados obtenidos son impresionantes. El corte del pico, por ejemplo, o control del canibalismo, significa simplemente acortar el pico de los pollos. La razón: los pollos tienden a comer sólo trozos grandes de alimento. Una vez que se les acorta el pico, ellos consumen todo el alimento, y no sólo los grandes trozos de éste. Es una simple ecuación: el pico acortado significa menos alimento desperdiciado.
Igualmente práctica fue la clarificación hecha en relación a las autopsias, y a la importancia de hacerlas primero en pollos sanos, para así tener un punto de referencia a fin de juzgar la profundidad y extensión de la enfermedad de un ave. Como dice Rozenblum: "Uno debe saber cómo se ve un pollo sano antes de poder distinguirlo de uno enfermo".
Se puso mucho énfasis en la bio-seguridad del control de enfermedades, es decir, prevención de enfermedades. Se señaló que muchas de las enfermedades en las granjas avícolas, se deben a la mala calidad de su agua y alimento. Otro factor responsable es el suelo del gallinero, con el calzado como principal portador de muchas enfermedades. La solución obvia: reducir a un mínimo el número de personas que entran al gallinero.
También se puso énfasis en el adecuado uso de medicamentos y antibióticos. "Hicimos hincapié", explica Rozenblum, "en la importancia de administrarlos según una agenda rígida y fija. No es difícil adquirir medicamentos ni antibióticos, se los encuentra con facilidad en Dar-es-Salaam. El problema es saber cómo y cuándo darlos. Nosotros alentamos también a nuestros estudiantes a utilizar la experiencia del veterinario en Dar-es-Salaam y su laboratorio, y a enviarle especímenes para ver qué le está ocurriendo a su plantel de pollos".
Como un veterano experto de MASHAV, que ha dirigido talleres y cursos en países en desarrollo a través del mundo, Rozemblum está en buena posición para evaluar cómo fue recibido el curso. Está seguro de que: "Abrimos las mentes de nuestros participantes y ampliamos sus horizontes. Nuestros esfuerzos fueron recibidos con mucho entusiasmo, mucho aprecio. En efecto, desde el comienzo mismo, se hizo todo lo posible para ayudar a que el curso fuera un éxito".
El curso recibió amplia cobertura en los medios de información locales. "Más importante aún", se acuerda Rozemblum, "fue la presencia en nuestra ceremonia inaugural del Ministro de Defensa de Tanzania, Edgar Maokola Kajogo. El prestigio de su asistencia reflejó la importancia que el gobierno de Tanzania le daba al curso y a la presencia de Israel en el país. Recuerde, ésta era la primera vez, que dábamos un curso sobre este tema en Tanzania, desde que ese país reanudara relaciones diplomáticas con Israel, rotas en 1973".
Igualmente conmovedora fue la oportunidad en que Rozemblum se encontró con tanzanios, que habían estado en cursos en Israel, en años anteriores. "Muchos nos dijeron", cuenta, "que uno de los acontecimientos más importantes en toda su vida, había sido su estancia aquí en Israel. Nos contaron que habían lamentado la ruptura entre su país e Israel, al que habían aprendido a querer, y que estaban contentos de que las relaciones diplomáticas se hubieran reanudado".
Un ex participante con quien se encontró Rozemblum, el Mayor General Rashid Makame, es ahora el Jefe del Estado Mayor JKT. Él estuvo en Israel en un curso, a comienzos de los años sesenta. "En cuanto me vio", dice Rozemblum, "prorrumpió en un cordial Shalom. Me dijo qué gran experiencia había sido para él su estadía en Israel, lo cálida y hospitalaria que había sido la gente, lo emocionado que había estado por la oportunidad de visitar tantos importantes sitios religiosos e históricos, y lo mucho que se había beneficiado con la capacitación".
El Coronel Lameck Meena, que coordinó el curso-en-el-lugar en Tanzania, debido a su cargo de Director del Departamento de Agricultura, Ganadería y Pesca para el Servicio Nacional de Tanzania (que está bajo el Ministerio de Defensa y el Servicio Nacional), fue elegido para participar este noviembre, en un curso sobre Producción Intensiva de Ganado lechero y ovino, en el Centro de Formación de CINADCO, en el kibutz Shefayim. Señaló que, "después de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre nuestros países en 1995, se estimó imperativo volver a explorar áreas de cooperación como las que existían antes de 1967. Éstas incluyen, entre otras, la transferencia de tecnología, visitas profesionales y adiestramiento. En mi capacidad oficial, me correspondió recibir al primer equipo de expertos israelíes que llegó a Tanzania en abril-mayo de 1997, para realizar el curso-en-el-lugar sobre Administración Avícola Intensiva. Mis jefes y yo estábamos entusiasmados y bastante ansiosos de hallarnos en esta postura de ver para creer, que es la razón por la que estoy aquí ahora. Ahora creo en lo que he oído, pues lo he visto por mí mismo. Me ha impresionado mucho el personal docente, el material de enseñanza, las giras profesionales y la industria que estamos estudiando. Sé con certeza que la agricultura israelí es de rango mundial y por ello, más y más personas, profesionales y políticos, de países en vías de desarrollo como el mío, deberían aprovechar la oportunidad de comprobarlo. El curso es muy pertinente para mi trabajo. Aun cuando soy veterinario de profesión, estoy trabajando actualmente en administración de producción agrícola, inclusive ganadería. Superviso un equipo de personal en el terreno, distribuido a través de todo el país. Al impartirles el conocimiento adquirido, aumentará la productividad, y por ende los beneficios, que son mi prioridad número uno como administrador".
A menudo se dice que quienes trabajan en el campo de la cooperación internacional, aquéllos que están implicados en la capacitación y en ayudar a otros de diversas maneras, a fin de mejorar sus vidas, pertenecen a una clase especial: menos materialistas que muchos, más idealistas. Para ellos su trabajo no es un puesto, sino más bien una misión, una dedicación a compartir sus conocimientos y tecnología. Frecuentemente, su recompensa les llega de fuentes inesperadas, de encuentros casuales, como por ejemplo, los que Yehuda Rozemblum y Yehezkiel Cohen tuvieron en Tanzania.