La ciudad de Gamala en el Golán deriva su nombre de gamal (término hebreo para camello), dado que está situada en un monte con forma de anca de camello. El gobernante hasmoneo Alejandro Janeo expandió la ciudad en el siglo I AEC y continuó estando habitada por judíos, según atestigua Flavio Josefo (Antigüedades de los judíos 13:394). Josefo, judío, fue comandante de la Galilea durante la revuelta contra Roma y en el año 67 EC fortificó a Gamala como su principal posición en el Golán. El brinda una descripción topológica muy detallada de la ciudad y describe el asedio romano bajo el mando de Vespasiano, que la conquistó en el año 67 EC. Los romanos intentaron tomar la ciudad por medio de una rampa de asedio, pero fueron repelidos por sus defensores, recién en el segundo intento lograron atravesar las fortificaciones y conquistar la ciudad. Miles de habitantes fueron ajusticiados, mientras que otros se arrojaron a la muerte desde la cima del acantilado (Josefo, La Guerra de los Judíos IV, 1-83). Desde entonces Gamala no ha sido reconstruida.
La falta de una descripción geográfica detallada, por parte de Josefo, de la ubicación de Gamala en el Golán hizo difícil su localización. Su identificación fue establecida definitivamente recién en el curso de excavaciones arqueológicas durante la década del 70.
Los restos de la ciudad se encuentran en un monte de basalto rodeado por hondos desfiladeros, con un paso poco profundo que lo separa del resto del acantilado, y proporciona a la ciudad sus excelentes ventajas defensivas. La cima de la montaña es angosta y en punta, lo que crea una ladera muy empinada en el norte; la ciudad estaba construida sobre la ladera sur, más leve.
El principal camino de acceso lleva a la parte oriental de la ciudad, donde se construyó un masivo muro de fortificación. Este muro, construido de piedras de basalto cuadradas, es en algunas partes hasta de 6 metros de grueso. Varias torres cuadradas situadas a lo largo del muro, y una torre circular en la cima de la montaña aportaban a la defensa de la ciudad. En la parte sur inferior del muro, dos torres cuadradas vigilaban la estrecha entrada a la ciudad. En algunas secciones de la misma, habitaciones de las casas adyacentes fueron rellenadas con piedras para reforzar el muro. Esto condujo a los investigadores a la hipótesis de que el muro había sido construido o reforzado aceleradamente, en vísperas del asedio romano.
En el centro del muro oriental se encontró una brecha de cinco metros de ancho. Alrededor de ella había esparcidas decenas de piedras de ballesta y puntas de flecha; hallazgos similares se descubrieron en edificios destruidos dentro del muro - todos evidencia material de la rotura del muro y la batalla entre los atacantes romanos y los defensores judíos de la ciudad.
Dentro de la ciudad, cerca del muro, se descubrió un impresionante edificio público, fue identificado como la sinagoga de Gamala. Es de forma rectangular (25,5 x 17 metros) y está orientado de noreste a suroeste. A lo largo de los muros hay varias hileras de bancos de piedra. Pilares en torno del centro del salón soportaban el techo. En el patio, amplias escaleras conducen abajo hacia una mikve (baño ritual judío) que servía a aquellos que venían a orar a la sinagoga.
Las casas de la ciudad estaban construidas sobre terrazas con pasillos escalonados entre ellos. Residencias bien construidas con grandes habitaciones, obviamente de los habitantes acomodados, se decubrieron al oeste de la ciudad. La gran cantidad de prensas de aceite sugiere que el aceite era la base económica de la ciudad.
Evidencias de fuego y destrucción descubiertas en los edificios son un testimonio vívido del drama que se desarrolló cuando las Legiones Romanas capturaron la ciudad. Pero los enormes montones de piedras derrumbadas ayudaron también a preservar los restos de Gamala.
Algunas singulares monedas acuñadas en Gamala durante la Rebelión Judía fueron halladas durante las excavaciones. En el anverso de algunas de las monedas aparece la palabra ligueulat (por la redención de) y
en el reverso, yerushalaim hakedoshá (la Jerusalem Sagrada).
Los restos de Gamala son conservados como un parque nacional.
Excavado por S.Gutman en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel