LogoAlt
 
MFAES     1990_1999     1999     Nov     Operar desde el centro

Operar desde el centro

1 nov 1999
 REVISTA EN LA RED: Julio 1998
 
     
Operar desde el centro
 
      Médicos de unos 25 países del mundo alaban una nueva forma de llevar a cabo la operación de Cesárea - el Método de Parto Misgav Ladaj.

por Wendy Elliman

Un médico de Uganda escribió al Misgav Ladaj, un hospital de Jerusalem: "Tengo sólo alabanzas para su método que es tan indoloro tanto para el doctor como para el paciente". Un obstetra de Karachi, Pakistán, concluyó su carta diciendo: "Encuentro que este método es rápido, exige una mínima pérdida de sangre y un mínimo gasto para el hospital y el paciente - una útil ventaja para cualquier centro médico, pero especialmente para aquéllos de recursos limitados, como los nuestros". Un doctor de Bikar en la India fue aún más lejos al decir : "Tengo la sensación de que éste es el más importante avance en la cirugía obstetra [en los últimos 85 años]."

Michael Stark, MD, director del hospital Misgav Ladaj, es quien dio origen al nuevo método para la realización de la operación - la extracción de un nonato del útero materno cuando un parto normal podría arriesgar la vida de la madre o de la criatura. "Es básicamente simple", dice. "Junté ideas y técnicas de fuentes muy diferentes (son de destacar las desarrolladas por el Prof. S.J. Joel Cohen, previamente de Sudáfrica), y logré eliminar muchos de los pasos que se adoptan en las cesáreas convencionales. Dado que se necesitan mucho menos pasos, el procedimiento tarda muy poco tiempo - ocho a 15 minutos, en vez de media a una hora - lo que significa que se requiere menos anestesia. También se corta mucho menos, lo que significa menos hemorragia y menos sutura. Y debido a todo esto, después de la operación las pacientes tienen menos dolores y necesitan menos analgésicos, tienen menos probabilidades de fiebre, lo que implica menos necesidad de antibióticos y regresan más rápido a un funcionamiento normal".

"Todo fue tan rápido", cuenta una de las pacientes del Dr. Stark. "Al cabo de tan sólo dos minutos escuché al bebé llorar. Esta fue mi segunda cesárea. La primera fue una tradicional, realizada hace tres años atrás en EE.UU. Entonces, estuve conectada a una infusión y no pude comer ni beber en forma normal durante dos días. Estuve en cama durante casi una semana. Esta vez, en el Misgav Ladaj, fue completamente diferente: Estaba en pie al cabo de un par de horas de la operación, pude comer y beber el mismo día, e incluso podía agacharme y levantar cosas del suelo".

El éxito de la nueva técnica se debe, dice el Dr. Stark, a su enfoque minimalista. "Yo creo en la utilización de sólo aquellas maniobras quirúrgicas que son vitales; aquellas que son las menos perniciosas para los tejidos", explica. "Si uno puede hacer algo en forma simple, no hay necesidad de hacerlo en forma complicada. Así, por ejemplo, yo selecciono un nivel de incisión en la piel y la separación de ciertos músculos de modo que se requiera menos fuerza para abrir la incisión y los vasos sanguíneos vulnerables sufran menos daño. Al finalizar el procedimiento, suturo el útero con una capa de suturas en lugar de dos, y cierro el abdomen con dos capas de suturas en lugar de cinco. Es como pulsar las cuerdas de un instrumento musical en el medio, en lugar de hacerlo por los extremos.

La analogía le es especialmente próxima. Además de médico, Dr. Stark es un talentoso pianista graduado del Conservatorio de Música de Jerusalem. "En música, yo soy un esteta, un minimalista que siempre busca las técnicas más simples, el modo de tocar en la forma más suave y sin esfuerzo. Por eso cuando empecé a examinar los modos para mejorar las cesáreas, busqué enfoques quirúrgicos minimalistas, tanto en la teoría como en la práctica".

Los beneficios del minismalismo quirúrgico del Dr. Stark afectan tanto a las pacientes, al hospital como a su personal. Al cortar, sangrar y suturar menos, se requieren menos instrumentos. Al tardar la operación sólo una fracción del tiempo que requiere el método convencional, el tiempo del personal y de quirófano se reducen. Y habiendo considerablemente menos complicaciones a corto y largo plazo, los gastos globales de la atención médica disminuyen. Desde que el equipo del Misgav Ladaj publicó una descripción de su nueva técnica el año pasado en el International Journal of Gynaecology and Obstetrics, ha sido puesta en práctica en centros médicos en Suiza, Suecia, Italia, Alemania, EE.UU., Rusia, Etiopía, Kenia, Tanzania, Zambia, Uganda, India, Pakistán, Laos, Vietnam, China y Perú. El método ha sido probado en Suecia, Italia y Kenia y se han llevado a cabo estudios comparativos en Israel y en Suiza.

Hasta fines del siglo XIX tres de cada cuatro mujeres que pasaban una operación de cesárea podían morir como consecuencia de la intervención. Los avances en cirugía, anestesia y esterilización en el siglo XX han hecho que la mayoría de las mujeres y las criaturas sobrevivan las cesáreas, con hasta un mes de gran incomodidad para la madre. Al acercarnos al siglo XXI, una nueva concepción israelí ha hecho que el parto por cesárea sea más seguro, más económico e inmensamente más fácil para la madre, la criatura y el equipo quirúrgico.

 
E-mail to a friend
Print the article
Add to my bookmarks
Also available in
  English
   
 
   
 
     Hebrew     
 
Copyright ©2004 The State of Israel. All rights reserved   Terms of use   Use of cookies