Se prevé que el año 2000 habrá de atraer a Tierra Santa un número sin precedentes de turistas. A raíz de ello, Israel y la Autoridad Palestina aúnan esfuerzos a fin de asegurar a los peregrinos cristianos y a los turistas en busca del sol, el mar y un país con una historia fascinante una placentera estadía.
por Simón Griver
"El año 2000 implica mucho más que turismo", explica Shlomó Dror, vocero de la Coordinadora de Actividades en los Territorios Administrados del Ministerio de Defensa. "Por haber sido el lugar de nacimiento de Jesús, 2000 años atrás, el mundo entero dirigirá la mirada a Israel. Las estaciones de televisión transmitirán desde aquí y los periódicos informarán desde este lugar. Es una oportunidad que no podemos malograr. Inclusive la gente que no venga a Israel el año próximo puede mostrarse interesada en nosotros gracias a la creciente cobertura de los medios y visitarnos en los años siguientes".
Dror anticipa que entre cuatro y ocho millones de personas visitarán Israel durante el año 2000, en comparación con los aproximadamente dos millones y medio anuales de los últimos años. Esto implicará un desafío logístico, tanto para Israel como para la Autoridad Palestina, con multitudes que se congregarán en el Santo Sepulcro y en la Iglesia de la Natividad en Belén (bajo el control de la Autoridad Palestina).
Otros sitios de especial interés incluyen Jericó (en la Autoridad Palestina) y el baptisterio cercano en el río Jordán (bajo control militar israelí), al igual que Nazaret, en donde Jesús creció y el Mar de Galilea, lugar en que predicó sus sermones.
El programa concebido por el Dr. Itzjak Maguén, arqueólogo jefe del Ministerio de Defensa de Israel, a fin de aliviar el apiñamiento de los turistas en las zonas de Jerusalem, Belén y Jericó, llama al desarrollo de otros sitios importantes para el cristianismo en la región. Los mismos incluyen el monasterio de San Jorge en el pintoresco wadi Kelt, Dir Djala, un monasterio cerca de Jericó y los restos de monasterios bizantinos en Maalé Adumim y Mishor Adumim.
Ante la previsible llegada de millones de peregrinos cristianos a Tierra Santa, se han formado siete comisiones de coordinación israelo-palestinos que deberán tratar sobre los problemas de transporte, el cruce de los puntos de paso, el alojamiento, la comercialización, la información, los proyectos conjuntos y la seguridad.
Las primeras dos comisiones (encargadas del transporte y el cruce de los puntos de paso) deberán afrontar la compleja logística del desplazamiento de decenas de miles de personas diariamente. El punto de paso hacia Belén y Hebrón está siendo ampliado, y a fin de aliviar la presión en el Aeropuerto Internacional de Israel, Ben Gurión, se utilizarán también otros dos aeropuertos (el Aeropuerto Internacional de Gaza y el Aeropuerto de Atarot en Jerusalem).
Israel cuenta ya con cerca de 50.000 habitaciones en hoteles y hosterías, 8.000 de los cuales se encuentran en la zona de Jerusalem. Los palestinos tienen 4.000 habitaciones en Belén y Jericó y otras 3.000 en Gaza. El intercambio de información en la Comisión de Alojamiento asegurará el máximo uso de este limitado número de cuartos. Si bien es tarde ya para construir nuevos hoteles, los propietarios de departamentos en Israel y en la Autoridad Palestina pueden ofrecer miles de cuartos adicionales -y muy rentables- con B-B (alojamiento y desayuno).
La Comisión de Comercialización promoverá y difundirá los recorridos de peregrinaje por la Tierra Santa, mientras que la Comisión de Información dará cuenta de los problemas que puedan dañar la promoción, como malos servicios o fallas logísticas. La Comisión de Proyectos Conjuntos organizará los principales festejos del milenio, como conciertos o festivales artísticos. Finalmente, la Comisión de Seguridad se ocupará no sólo de prevenir el terrorismo de extremistas musulmanes, judíos o cristianos sino también de evitar crímenes y accidentes de tránsito, de controlar a las multitudes y de reforzar las normas de seguridad.
"El año 2000 es una maravillosa oportunidad económica", destaca Dror. "Estamos construyendo una infraestructura turística y un mecanismo de cooperación que sirvan tanto a Israel como a la Autoridad Palestina durante muchos años más".