Durante cerca de 50 años árabes han aprendido hebreo y judíos han aprendido árabe en el Ulpán Akiva - ganador del Premio a la Paz de UNESCO, que le será otorgado en Paris en diciembre de 1998
por Simon Griver
Shulamit Katznelson, que fundó la escuela en 1951, analiza las actividades del Ulpán Akiva en una perspectiva modesta. "Quizás somos ingenuos al tratar de enfocar los problemas de la región de este modo", observa. "Pero creemos que las bases firmes para construir y consolidar la paz sólo se pueden lograr a través de los contactos de persona a persona y la capacidad de cada lado de hablar el idioma del otro".
El Ulpán Akiva efectivamente ha ayudado a sentar las bases de un diálogo árabe-judío. "Aquí hay una atmósfera de tolerancia", afirma. "Y muchos de los judíos y árabes que se encuentran durante los cursos se mantienen en contacto también después." Los alumnos del Ulpán Akiva son árabes de Israel y de los países vecinos que estudian hebreo, judíos de la diáspora, que también estudian hebreo e israelíes que estudian árabe. La escuela, que enseña rápidamente a adultos las técnicas básicas del idioma,, ha enseñado a unos 70.000 alumnos desde que abrió sus puertas. Entre quienes han asistido a los cursos de seis semanas en condiciones de internado en el complejo de un ex hotel en Natania, una ciudad al norte de Tel Aviv sobre la costa del Mediterráneo, se cuentan prominentes personalidades de las comunidades judía y árabe de Israel, así como palestinos, jordanos y egipcios. Una ex alumna de la Franja de Gaza incluso estableció su propio ulpán de hebreo en Gaza.
La Sra. Katznelson, que fuera nominada para el Premio Nobel de la Paz en 1991, se jubiló recientemente y fue reemplazada por Efraim Lapid como director del ulpán. Ex general de brigada de las Fuerzas de Defensa de Israel, Lapid siempre ha recalcado la importancia del diálogo entre judíos y árabes y la importancia de hacer el esfuerzo de entender la cultura y el idioma del otro. Lapid habla el árabe y se graduó en Estudios del Medio Oriente en la Universidad Hebrea de Jerusalem.
La filosofía del Ulpán Akiva es que el idioma está ligado inextrincablemente a la cultura. De las cinco horas de clases de cada días en hebreo, una se dedica a estudiar judaísmo, historia judía e historia de Israel. Al igual, el curso en árabe incluye información básica sobre el Islam y la historia árabe, así como visitas a aldeas árabes.
"Creo que los sistemas de educación en Israel deben colocar un mayor énfasis en la enseñanza del árabe", dice Yossi, de Haifa, que acaba de graduarse en Ciencias de la Computación en la Universidad de Tel Aviv. "El conocimiento del árabe es esencial para los israelíes si queremos cimentar el proceso de paz. Los políticos pueden lograr sólo parte. La gente debe hacer el resto". Jamal, un ingeniero de 25 años de Ammán, Jordania, que vino a Israel a estudiar hebreo, concuerda. "Somos vecinos", dice. "Por medio del idioma podremos respetarnos mutuamente".
Las actividades del Ulpán Akiva están dirigidas al entendimiento mutuo. Teniendo esto en mente, la escuela ha colocado especiasl énfasis en los últimos años en cerrar las brechas dentro de la sociedad israelí. Así, se han concertado entre israelíes ortodoxos y seculares encuentros de fin de semana que incluyen seminarios y conferencias destinados a permitir que cada grupo comprenda la cultura y los valores del otro.
El Ulpán Akiva también ofrece seminarios sobre pensadores judíos, como el ex Gran Rabino Abraham Isaac Kook. Estos seminarios han atraído a judíos ortodoxos y ultraortodoxos, así como a personalidades religiosas cristianas y musulmanas.
Durante la última década, con una ola de inmigración masiva de cerca de 800.000 judíos de la ex Unión Soviética, el Ulpán Akiva ha conducido cursos vespertinos de hebreo para los recién llegados. El programa de estudios para los inmigrantes incluye encuentros con israelíes veteranos.
Pero el principal objetivo del Ulpán Akiva sigue siendo promover la coexistencia entre judíos y árabes. Tanto Efraim Lapid como Shulamit Katznelson sueñan con enseñar hebreo a árabes de Siria en el Ulpán Akiva, después que se logre un tratado de paz comprehensivo en el Medio Oriente.