Lo raro y lo común uno junto al otro - árboles, flores y arbustos de todos los confines del globo - deleitan a los visitantes en el Jardín Botánico de la Universidad Hebrea, un pastoral refugio en medio de la agitada Jerusalem
por Lili Eylón
Mientras uno se pasea por los senderos bordeados de primaverales tulipanes u otoñales crisantemos, ve hombres y mujeres con amplios sombreros de paja que los protegen del sol, cavando, sembrando, plantando. Son voluntarios de Inglaterra, Estados Unidos, Holanda, Francia, Alemania, Austria y también de Israel, armados con picos, tijeras podadoras, retoños - y amor a las flores. Más abajo hay un lago artificial en el que abundan los nenúfares, cisnes blancos y negros y otras aves acuáticas. En el lago hay también un centro de visitantes y un restaurante. El Jardín Botánico de Jerusalem, ubicado en la "zona de los museos", cerca del Museo Israel y el Museo de las Tierras Bíblicas, es un colorido refugio para alejarse de las irritantes multitudes.
Pero el jardín, iniciado por el difunto botánico, Prof. Michael Zohary, no es solamente un lugar en el que uno puede admirar los hermosos colores de la naturaleza y respirar aire puro. "De hecho somos un centro hortícola", explica el director Yitzhak Ayalón. "Esperamos convertirnos en un parque nacional; la Knéset ya aprobó en primera lectura una resolución para tal efecto. Tenemos una escuela de jardinería y llevamos a cabo una intensiva investigación. Asimismo, mantenemos contactos con jardines botánicos en todo el mundo - los Jardines Botánicos de Brooklyn, los jardines Kew en Londres y jardines en Ciudad del Cabo, Moscú, Yeriván, Nanjing y países de Sudamérica. Nuestros acuerdos nos permiten hacer intercambios en diversas áreas: información acerca de plantas, material genético, semillas de flores raras e investigadores. Además, somos miembros de la Organización Internacional de Jardines Botánicos".
Las actividades educacionales constituyen una parte importante del programa del Jardín Botánico. Cursos de enriquecimiento brindan durante todo el año a alumnos de escuelas primarias y secundarias una apreciación de la belleza de la naturaleza y una conciencia ecológica, y a la vez se adiestra a los maestros por medio de cursos especiales y talleres.
Las 15 hectáreas de los Jardines Botánicos están divididos en seis secciones: Sudáfrica, Europa, Norteamérica, Australia, Asia Central y la Región Mediterránea. Cada sección exhibe plantas de dicha región geográfica. En la región de Sudáfrica hay un maravilloso florecimiento dos veces por año, floreciendo aquí en otoño las plantas de primavera, y vice versa, dado que las estaciones no coinciden. Como el clima de Jerusalem es más frío que en el resto del país, en primavera florecen flores europeas como las lilas, brindando al visitante de dicha sección hermosas vistas y aromas. La singular flora del enorme continente de Australia se exhibe en la sección de dicho país, mientras el florecimiento de árboles frutales como manzanos, perales, almendros, damascos y cerezos caracteriza la sección de Asia Central - la zona en que el hombre cultivó por primera vez esos árboles. Gigantescos pinos, arces y sicómoros, una serie de piletas y pequeñas caídas de agua, así como una pradera en miniatura y algunos cactus se encuentran en la sección de Norteamérica. La sección Mediterránea se caracteriza por las tradicionales terrazas mediterráneas con cedros del Líbano plantados a lo largo del horizonte, y especias como el tomillo y la majorana. Plantas de climas tropicales - incluyendo palmeras y diferentes variedades de orquídeas - se cultivan en el invernáculo cerrado del Jardín.
Varias plataformas de observación y puentes de madera sobre corrientes de agua están repartidas por el jardín. Dos veces por semana se realizan visitas con explicaciones en seis idiomas - hebreo, inglés, árabe, ruso, francés y castellano.
El Jardín Botánico cuenta con el apoyo de la muy activa Asociación de Amigos del Jardín Botánico, una organización sin fines de lucro dirigida por Nehama Ben Zeev. "Este año celebramos 20 años de trabajo activo en bien del Jardín", dice Ben Zeev. "Empezamos en 1978 cuando el Jardín necesitaba imperiosamente ayuda, con un grupo de paisajistas, profesores, abogados, jueces y otros ciudadanos con espíritu comunitario. Nuestra primera actividad de importancia fue la organización de una feria de productos agrícolas, plantas de interior y de exterior y flores, con la participación de muchas de las escuelas agrícolas del país. La feria se llevó a cabo en el auditorio de la Universidad Hebrea, y el presidente Efraim Katzir asistió. Llevamos a la atención del público el hecho de que aquí había un Jardín Botánico para su uso y placer, que necesitaba de su apoyo y la respuesta fue muy gratificante".
Para celebrar el aniversario, la organización montó una exhibición de fotografías, esculturas y diapositivas en los meses de septiembre y octubre pasados en el centro de visitantes del Jardín Botánico. Los Amigos del Jardín Botánico patrocinan regularmente cursos y conferencias sobre hierbas medicinales, plantas de interior y planificación de jardines, organiza proyecciones de películas y debates, y planifica salidas a jardines, parques e invernáculos con el objetivo de conocer la flora de la Tierra de Israel.
Uno de los últimos eventos en el Jardín fue una tarde de danza y música en medio de un escenario de plantas y flores. El público jerosolimitano pudo ver grupos de bailes folclóricos de los países balcánicos, de Africa y de Japón en diversos puntos del jardín; el broche de oro fue la destacada bailarina Galina Panova que interpretó el "Lago de los Cisnes" de Tchaikovsky en un escenario construido sobre el lago, con los cisnes verdaderos observando.