por Ofer Sitbon
Pierre Poutan Ouendeno no es el primer guineano que visita Israel, en el marco de los cursos internacionales de formación organizados por MASHAV, pero es uno de los pocos participantes seleccionado para dar clases especializadas sobre su país durante un curso de CINADCO. Sus clases, impartidas durante un curso llamado "Investigación y desarrollo regional (I&D), y Extensión Agrícola", que se efectuó en el Centro de Estudios de CINADCO en el Kibutz Shefayim, en noviembre de 1998, fueron recibidas con gran entusiasmo por sus 28 colegas africanos, como atestigua la moción especial de agradecimiento firmada por todos los participantes del curso, quienes expresaron su aprecio por la "juiciosa y digna" elección de Ouendeno para presentar el modelo guineano de trabajo de extensión agrícola.
En verdad, Pierre Ouendeno usó "dos sombreros" cuando participó en el curso: el del alumno ("siempre estoy dispuesto a aprender"), y el del presentador. Durante el curso, que comprendió 178 horas de clases, él presentó cinco temas (un total de 18 horas): investigación/desarrollo en África Occidental, tal como lo ve un trabajador de extensión; tipos de ensayos y sus funciones; el enfoque de participación en la gestión de la investigación/desarrollo y el papel del trabajo de extensión; el caso de Guinea y el desarrollo de la capacitación y sistema de visitas; la formación de personal para el trabajo de extensión en Guinea. Además, junto con Michel Isaak, Director de la División de Países Francófonos en CINADCO y Director del curso, presentó un tema que incluía la conducta en el trabajo de extensión.
Ouendeno disfrutó realmente del curso, al cual definió como "muy importante": las visitas a centros de investigación -en especial al Instituto Volcani y la Facultad de Agricultura de la Universidad Hebrea en Rehovot- fueron para él de gran interés, y destacó su vínculo directo con la I&D y las otras materias del curso. Dijo que estaba impresionado por la extremada importancia que tiene el desarrollo en Israel. Sin embargo, Ouendeno observó, que en cuanto a adaptar a Guinea los medios técnicos e iniciativas que le fueron presentados durante su estadía, esto puede no producirse, debido a diferencias en el clima, como asimismo por la falta de recursos financieros y equipo. No obstante, él estaba completamente seguro de que a su regreso a Guinea permanecería en contacto con sus colegas israelíes. Algunos de los nombres que le vienen de inmediato a la mente son los de Moshe Azenkot, Zion Dar, Dov Shoresh, Michel Isaak y Joseph Toledano, que le ayudaron muchísimo durante su formación profesional en el campo del trabajo de extensión e I&D.
Cuando agradeció a CINADCO el haber tomado la iniciativa del curso y su organización, Ouendeno mencionó también a su jefe, el Sr. Baba Galle Camara, Director General del Servicio Nacional de Promoción Rural y Trabajo de Extensión (el acrónimo en francés: SNPRV), en el Ministerio de Agricultura de Guinea, por cuyo apoyo él expresó su gran reconocimiento.
Guinea es un país agrícola -alrededor del 80% de su población subsiste principalmente de la agricultura- y su clima tropical le permite cultivar arroz, maíz, café, frutas tropicales (mango, piña, banana), como asimismo papas y cebollas. Guinea alcanzó su independencia en 1958 y, bajo Sekou Toure, eligió la opción socialista que, según Ouendeno, distó mucho de ser un éxito. La segunda república guineana se estructuró en 1984, en una atmósfera de alivio general. El nuevo régimen guineano decidió poner como prioridad el desarrollo agrícola. Sin embargo, Guinea todavía no ha alcanzado la "fase competitiva", dijo Ouendeno, y lo más importante para el gobierno es asegurar un abastecimiento fiable de alimentos.
En 1987, el Banco Mundial comenzó un proyecto destinado a ayudar a la agricultura guineana. Eso abarca una serie de fases. Una es la "fase piloto", que se aplica a seis de las 33 prefecturas o distritos administrativos del país e implica el empleo de innovaciones técnicas y la formación de trabajadores de extensión. Otra es la "fase de Proyecto Nacional", que cubre 20 de las 33 prefecturas. El proyecto implica básicamente expandir la gama de las actividades del servicio de extensión -por un lado asesoría técnica, por otra parte temas como crianza, medio ambiente (problemas de deforestación, cultivos de nómades, desertificación, etc.), como asimismo la capacitación de las mujeres en todas las zonas agrícolas. En esta fase, que se desarrolló desde 1990 a 1994, se estableció una coordinación entre la investigación, el trabajo de extensión y la producción. En opinión de Ouendeno, esta fase fue muy importante, no sólo debido a la transferencia de los resultados de la investigación al mundo agrícola, sino también por la transmisión de la noción que la investigación es útil solamente cuando beneficia a los productores.
En diciembre de 1994, se estableció por decreto presidencial el SNPRV, cuyo personal actual es de 1500 empleados en todas las categorías. El servicio está estructurado en cinco niveles: nacional (Dirección General), regional, prefectural, zonal y el de 930 de trabajadores de extensión de fila. Ouendeno trabaja para el SNPRV, en donde es jefe de la División de Formación Técnica, como asimismo, miembro de la Dirección General. El SNPRV consta de cuatro departamentos técnicos: formación, trabajo de extensión, apoyo a organizaciones de pequeños agricultores, e investigación y desarrollo (I&D). El departamento de formación, encabezado por Ouendeno, tiene cuatro funciones: identificar las necesidades de formación de personal; analizar requerimientos; elaborar el Plan Nacional de Formación; y realizar actividades de formación. El Plan de Formación tiene dos tipos separados de capacitación: formación en-el-lugar, y en el exterior.
La formación en-el-lugar se efectúa a diferentes niveles, basada en un plan anual y de acuerdo al calendario agrícola: (1) Talleres mensuales -una visita mensual de técnicos a investigadores para ser instruidos sobre los últimos adelantos. (2) Capacitación específica, centrada principalmente en la capacitación de mujeres a dos niveles: (a) el "hogar mejorado", que implica concientizar a las mujeres sobre temas medioambientales y reducir, por ejemplo, el uso de la madera; (b) la clase de análisis social que trata de involucrar a las mujeres en el trabajo de extensión, tomando en cuenta, al mismo tiempo, el marco social en el cual ellas se desenvuelven. En este contexto, cabe destacar que una de cada tres personas que trabajan en agricultura en Guinea, hoy en día, es mujer. (3) Cursos anuales para instructores a fin de reforzar sus habilidades y metodología. (4) Cursos de formación de trabajadores de extensión, organizados cada dos semanas por técnicos especializados, quienes a su vez son formados en los talleres que se realizan mensualmente, lo que da por resultado una constante actualización, a fin de responder a las necesidades de los agricultores.
La formación en el exterior se realiza en diversos países: la mayoría de los cursos e intercambios, que incluyen diferentes cultivos, se realizan en África Occidental (Costa de Marfil, Benin, Burkina Faso y Camerún); los otros se efectúan fuera de África: (a) en Francia, donde se realizan cursos sobre comunicación en el servicio de desarrollo rural; (b) en Canadá, en donde se realiza planificación de proyectos; y (c) en Israel, con los auspicios de CINADCO, que ofrece formación en trabajo de extensión agrícola, agroempresas, riego, e I&D. La estrategia de Guinea se centra principalmente en capacitación en-el-lugar, como asimismo en capacitación en África Occidental, a fin de poder responder con más eficacia a las necesidades de los agricultores, dada la similitud del clima y la realidad cotidiana.
Pierre Ouendeno estudió en Guinea. Después de dos años en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Conakry, recibió una beca para estudiar en la URSS. Comenzó por estudiar ruso durante un año y luego, en 1979, comenzó sus estudios en el Instituto de Agronomía de Tashkent, Uzbekistán. En 1982 presentó su tesis sobre genética cuantitativa, que incluía el análisis de cuatro variedades de algodón. A su regreso a Guinea, comenzó a trabajar para el Ministerio de Agricultura. En 1983-1984, fue jefe de la Sección de Cultivo de Arroz en el Centro de Trabajo de Extensión de Yatia, en la prefectura de Faranah en Guinea Superior (a 460 km. de Konakry, la capital). En 1984 fue ascendido a miembro de la Dirección Prefectural de Agricultura en Faranah. Su carrera recibió un impulso significativo con el comienzo del proyecto del Banco Mundial: durante la fase piloto del proyecto, Pierre Ouendeno fue nombrado supervisor de la prefectura de Faranah, cargo que ocupó de 1987 a 1989. En 1990 se convirtió en jefe de la División de Formación Técnica del SNPRV, puesto que ha ocupado desde entonces.
También se ha distinguido a nivel internacional: en agosto de 1995, fue nombrado asesor del Banco Mundial, que le encargó operar el Taller Nacional para relanzar el trabajo de extensión en Burundi, después de la guerra que había destrozado el país. Además, él ha participado en varios cursos de capacitación en el extranjero, que han acrecentado grandemente sus conocimientos. Tampoco deben olvidarse sus frecuentes viajes dentro de África Occidental. Pero por cierto, Pierre Ouendeno no pasa todo su tiempo viajando. A su regreso de Israel, él va a prepararse para presentar, a su Director General y a los patrocinadores, un nuevo plan de capacitación dentro del servicio. En este plan se incluirán nuevos métodos de comunicación.
Michel Isaak, el Director del Curso, agrega: "La idea de traer a un profesional de un país en vías de desarrollo para ser un participante activo, no sólo un mero receptor pasivo, aun cuando no totalmente innovadora, es, sin embargo, una idea muy productiva, como se demuestra en este caso. Cuando está hábilmente presentada, la experiencia del profesional, que procede de un medio ambiente en desarrollo, desencadenará reacciones muy interesantes y específicas en sus colegas, y por lo tanto, conducirá a discusiones muy fructíferas; a su vez, éstas pueden ser el punto de partida para encontrar soluciones en las regiones y países de los participantes. En este caso particular, los miembros del personal de CINADCO, que habían tenido la oportunidad de pasar un tiempo en Guinea, habían conocido a Ouendeno a través de su trabajo desde la década de los 80 y los temas a ser tratados le fueron sugeridos con la debida anticipación, de manera que él pudiera prepararse para este desafío".