por Simón Griver
Al igual que los ciegos de todo el mundo, los ciegos en Israel carecen de la independencia y movilidad que la mayoría de la gente da por supuesta. El Centro Israelí de Perros Guías para Ciegos da un gran paso adelante para cambiar dicha situación.
Desde su establecimiento en 1991, el Centro Israelí de Perros Guías para Ciegos ha proporcionado en forma gratuita perros guías a más de 80 ciegos. Unico en la región, el Centro fue fundado por Noaj y Orna Braun y es ampliamente reconocido por la Federación Internacional de Escuelas para Perros Guías.
Ubicado cerca del moshav Beit Oved, a tan sólo 20 minutos al sudeste de Tel Aviv, el Centro Israelí de Perros Guías para Ciegos ha adaptado el adiestramiento de perros guías para que se adecue a las condiciones de Israel. Los perros aprenden a responder a las órdenes en hebreo y son adiestrados específicamente para arreglarse en el complicado y denso ambiente urbano en el que vehículos estacionados y muchos otros obstáculos como paradas de autobús, semáforos y postes eléctricos son parte de la vida diaria.
Antes de la apertura del Centro Israelí de Perros Guías para Ciegos, los israelíes que necesitaban de un perro guía debían viajar a EE.UU. o a Europa, pero ésta era sólo una solución parcial. "Sólo israelíes con buena salud y un inglés fluido y con posibilidades de dejar a sus familias por más de un mes, podían aprovechar esa oportunidad", explica Noaj Braun, director del Centro. "Incluso los afortunados que participaron en un programa en el exterior descubrieron que si surgía algún problema a su regreso a Israel no había nadie que brindara de atención permanente y el consejo vital para una asociación exitosa [entre el perro guía y el usuario ciego]."
Los Brauns fueron estimulados y apoyados en su empresa de iniciar la escuela por Norman Leventhal, de quien Braun dice que fue "bendito con visión". Leventhal, hoy presidente del Centro Israelí de Perros Guías para Ciegos, arregló que los Braun viajaran a EE.UU. y a Inglaterra para recibir capacitación. Noaj se especializó en la instrucción de los perros y Orna en la crianza de los cachorros. Posteriormente fueron enviados otros dos entrenadores a estudiar a Inglaterra. El equipo de instructores de perros guías en el Centro puede actualmente desarrollar unas 20 asociaciones de perro y ciego al año. Cada perro guía es adiestrado a un costo de U$S 10.000 que son cubiertos en su totalidad por medio de donaciones a esta organización sin fines de lucro.
Labradores y Golden Retrievers, así como Pastores Alemanes, todos conocidos por su naturaleza cariñosa y estable, son las razas que el Centro entrena como perros guías. El equipo profesional cuenta además con la asistencia de unas 40 personas que crían cachorros. Estas familias o individuos se voluntarizan a criar los cachorros en su hogar durante un año. Bajo la supervisión de Braun, preparan a los perros para la siguiente etapa de su entrenamiento, acostumbrándolos a la vida cotidiana. Son llevados a todas partes - supermercados, restaurantes, autobuses - y se les hace conocer el ruido típico que producen, por ejemplo, los diversos artefactos electrodomésticos. Al año de edad los cachorros son devueltos al Centro para pasar cinco meses de entrenamiento, después de los cuales están listos para ser pareja de un ciego israelí.
"Un perro guía brinda oportunidades de crecimiento personal y profesional que no pueden ser obtenidas de otro modo", sostiene Braun. "En resumen, un perro guía proporciona mayor dignidad, movilidad segura e independencia".
Itzik Ben David, un graduado del Centro, dice que su vida se transformó gracias a su perro guía, John. Como padre de cuatro hijos y dueño de un pequeño negocio, Ben David dependía en gran medida de su familia a raíz de una enfermedad hereditaria que lo dejó ciego. Sin embargo, después de adaptarse a la movilidad con su perro guía, se asombra: "Recibir a John fue como haber recibido un par de ojos sin temer al rechazo del transplante".
El Centro otorga también atención después del curso, lo que ayuda al ciego a acostumbrar a su nuevo perro con su hogar y con su lugar de trabajo una vez finalizado el período de instrucción. La atención, que implica revisiones regulares durante los ocho a diez años de vida laboral del perro, asegura que la asociación funcione en forma efectiva. En caso de necesidad, se puede recibir una instrucción correctiva.
El trabajo del Centro puede tener influencia en toda la región. "El nuestro es el único centro de perros guías en todo el Medio Oriente", dice Braun. Recientemente, un miembro de la familia real jordana, que se encarga de los ciudadanos inválidos, visitó el Centro. "Esperamos cooperar con Jordania en el futuro".