En mayo de 1998 tuvo lugar un excepcional simposio escultórico en el puerto de la ciudad de Ashdod, sobre la costa mediterránea de Israel. Un grupo de 15 escultores, nueve de ellos de Israel y seis del extranjero, aplicaron su arte sobre unas 450 toneladas de bloques de piedra de varios tipos, durante un período concentrado de 25 días, convirtiéndolos en obras artísticas dinámicas. En opinión del curador del simposio, el escultor Baruj Wind, esta materia prima particular presenta grandes ventajas . La piedra cortada en su ambiente natural en la cantera, tiene un elemento de raigambre que transmite un mensaje de eternidad.
La piedra elaborada se conecta fácilmente con las fuentes del arte clásico, con las magníficas esculturas de mármol de la antigüedad, que todavía despiertan la inspiración de los artistas e irradian un valor estético especial. La materia prima, que inicialmente puede parecer grosera y pesada, se suaviza durante el proceso de creación y asume una cualidad de calidez y simplicidad, que prontamente apela incluso al espectador menos sofisticado.
Los organizadores del simposio eligieron un medio ambiente artístico en el que los escultores trabajaron en el seno de la población anfitriona de la ciudad. Miles de ciudadanos de Ashdod, de todas las edades, acudieron especialmente para presenciar el proceso creativo, tocaron las esculturas y compartieron una experiencia artística singular.
Todos los que tomaron parte en el evento fueron conquistados por la metamorfosis creativa que tenía lugar ante sus ojos. También los artistas sintieron el beneficio de esta interacción. Se desprendieron de la individualidad que normalmente los caracteriza y la dinámica del grupo les permitió intercambiar ideas y mantener un diálogo, para la solución de problemas técnicos y artísticos, que surgieron durante el proceso creativo.
Las 15 esculturas resultantes del simposio, encontrarán en poco tiempo sus sitios permanentes en la ciudad de Ashdod. Es de esperar, que esas obras de arte servirán de contrapeso a la tensión del paisaje urbano confinado y más bien opresivo, que tiende a caracterizar a la ciudad moderna.
Traducción: Moshé Porat
Escultura página 2