Desde épocas antiguas la crónica histórica reseña que diferentes países tuvieron banderas que se usaban en las ceremonias o en época de guerra. En el curso del tiempo, se fueron sumando a los variados símbolos que aparecían en ellas, signos y colores que transmitían una identidad o un sentido específicos. Por ejemplo, una bandera blanca significaba un pedido de parlamento o la rendición; una bandera roja era señal de advertencia general; una bandera negra anunciaba peligro de hundimiento o inundación; una cruz roja significaba un sitio de inmunidad neutral. Las legiones de los ejércitos enarbolaban estandartes, en cuyo tope aparecían figuras y cada nación tenía su propia bandera, que simbolizaba su independencia e identidad nacional.
En la Biblia, las banderas son mencionadas repetidamente después del éxodo de Egipto de los hijos de Israel. Cada tribu tenía una bandera diferente, con su propio color. Así está escrito: "Cada hombre acampará bajo su propia bandera." El gran comentarista medieval Rashi, explicó: "Cada bandera tendrá un signo diferente, un retazo de tela de color colgando de la misma, siendo el color de una diferente al de la otra, el color de cada tribu será el de la piedra fijada en el pectoral (del Sumo Sacerdote)". (Números 2, 2)
La Torá consigna también que: "Los hijos de Israel acamparán cada uno en su campamento y cada uno junto a su bandera, por sus ejércitos" y relata que"... así acamparon por sus banderas y así marcharon cada uno por sus familias, según las casas de sus padres". (Números 1, 52; 2, 34)
En un midrash (exégesis) bíblico está escrito: "El Todopoderoso, bendito sea El, dijo a Moisés: Moisés, hazles banderas por Mí. Moisés comenzó a lamentarse de inmediato, diciendo: Ahora las tribus tendrán motivo para argüir entre ellas en el futuro. Una dirá a la tribu de Judá: acampa en el este y le responderán: no puedo, puedo acampar sólo en el sur. Y esto se repetirá con cada tribu. El Altísimo, bendito sea, le replicó a Moisés: Ellos no necesitan de tu ayuda. Tal como estaban dispuestos en torno al lecho (de Jacob), así estarán alineados alrededor del Tabernáculo. Cuál es la fuente de esto? Así está escrito: Cada hombre acampará junto a su bandera... Tan pronto como estuvieron establecidos, hicieron sonar sus trompetas y Judá y su bandera se movieron en primer término, seguidos por el príncipe y su tribu." (Números, Midrash Tanjuma, 2)
El Patriarca Jacob ordenó a sus hijos que, después de su muerte, transportaran su ataúd, conforme al orden de los Hijos de Israel en el desierto. En el midrash arriba citado, Jacob les dice: "Judá, Isajar y Zebulún cargarán mi féretro del lado este; Rubén, Shimón y Gad, del sur; Dan, Asher y Neftalí, del norte; Benjamín, Efraim y Menasé, del oeste. Josef no participará. Por qué? Porque es un rey y debe ser honrado. Levi tampoco. Por qué? Porque en tiempo futuro sostendrá el Arca de la Alianza, en el que descansarán las Dos Tablas de Piedra (los Diez Mandamientos). Si lo haréis así y cargaréis mi ataúd como os lo ordeno, en un tiempo futuro Dios los bendecirá con una miríada de banderas."
Según el midrash mencionado, las banderas de las tribus eran del mismo color de las piedras que Aarón el Sumo Sacerdote llevaba en el pectoral 1. Había 12 piedras preciosas en el pectoral, ordenadas en cuatro hileras, tres en cada hilera. Las 12 piedras eran de diferentes colores y, de acuerdo al color, cada uno sabría distinguir la bandera de su tribu.
Ni banderas ni insignias son mencionadas específicamente en las fuentes judías, después de la entrada de los Hijos de Israel en la Tierra Prometida. En su libro Shévet Iehuda, un cónsul romano llamado Marcus, registró las palabras de un testigo que estuvo en Jerusalén en el Día de la Expiación, durante el período del Segundo Templo. "Todos los ciudadanos de Jerusalén pasaron ante él (el Sumo Sacerdote) con antorchas encendidas de cera blanca y todos estaban vestidos de blanco y todas las ventanas estaban decoradas con bordados y llenas de luces". Es posible que los "bordadaos" eran en realidad banderas.
En uno de los Rollos del Mar Muerto, se menciona una bandera: "En el día de la coronación del rey... ha de cumplirse lo siguiente: convocar a una parada militar de todos los israelitas de 20 a 60 años de edad, con banderas de cada ciudad de Israel. ("El Rollo del Templo", de Yigael Yadín).
Según la Enciclopedia Hebraica, "Durante el período del Exilio y en ausencia de un ejército o de defensa nacional, no había lugar para una bandera en la vida pública de Israel. En el Medioevo se dan, existen casos de concesión del uso de una bandera a los judíos, para las comunidades o individuos, bajo la égida de las naciones. En 1354, los judíos de Praga fueron autorizados por el emperador Carlos IV, a exhibir una bandera roja con una estrella de seis puntas, que posteriormente sería llamada el Maguen David, o "Escudo de David". En 1592, cierto Mordejai Maizel, de la misma ciudad, obtuvo el permiso de hacer ondear en su sinagoga "una bandera del rey David, similar a la localizada sobre la Sinagoga Mayor." En 1648, los judíos de Praga recibieron nuevamente la concesión de enarbolar una bandera, en reconocimiento al papel que jugaron en la defensa de la ciudad contra los suecos. Sobre un fondo rojo ostentaba un Escudo de David amarillo, en cuyo centro se advertía una estrella sueca. En Hungría, en 1460, los judíos de Ofen (Budapest), recibieron al rey Matías Corvino con una bandera roja en la que se observaban dos Escudos de David y dos estrellas.
El Escudo de David* comprende dos triángulos entrelazados e invertidos que forman seis esquinas. Con el correr del tiempo, este hexágono se ha convertido en uno de los símbolos judíos más importantes. Comentadores y eruditos han considerado muchas razones para explicar este diseño. Algunos piensan que el mismo refleja el orden que siguieron las tribus durante su marcha a través del desierto y la manera en que acampaban alrededor del Tabernáculo después de abandonar Egipto.
Para los cabalistas, el Escudo de David representa un símbolo religioso nacional conectado con el Fin de los Días, ya que de los descendientes de David vendrá el Mesías. El profetas Isaías enunció seis definiciones de los honores que serán rendidos al Mesías, correspondientes a las seis puntas del Escudo de David: "Saldrá una vara del tronco de Isaí y un vástago retoñará de sus raíces; el espíritu de Dios reposará sobre él, el espíritu de sabiduría (1) y de inteligencia (2), el espíritu de consejo (3) y de poder (4), el espíritu de conocimiento (5) y de temor de Dios" (6) (Isaías 11, 1-2)
Es más, el Escudo de David sugiere las cuatro direcciones de la brújula: norte, sur, este y oeste, los cielos arriba y la tierra abajo. Esto concuerda con el número de puntas de la estrella, todas bajo el control de Dios.
El Escudo de David 2 sirve también como amuleto que contiene varios versos del Libro de los Salmos y nombres de varios ángeles, bendiciones por el éxito, la salud, feliz alumbramiento, etc.
El Escudo de David ha servido en el pasado como decoración geométrica usada por mucha gente. Aparece por primera vez en un contexto judío, en el siglo séptimo AEC. Entre otros pueblos no tiene una significación religiosa o nacionalista, si bien puede tener cualidades mágicas. El Escudo de David aparece en forma permanente en el arte judío y puede ser hallado en edificios, tumbas, encuadernaciones de libros y otros objetos. En 1307, un manuscrito de la Biblia, perteneciente a Rabí Iosef Bar Iehudá ben Marvas de Toledo, España, está decorado con el Escudo de David. En el primer libro hebreo de oraciones impreso en Praga en 1512, aparece sobre la cubierta. En el colofón, leemos, entre otras cosas: "Cada hombre bajo su bandera, de acuerdo con la casa de sus padres... y merecerá conferir un generoso presente a todo aquél que conserva el Escudo de David".
En la conciencia del pueblo de Israel, el Escudo de David simboliza la esperanza en el futuro, y una estrella que iluminará los cielos. En opinión del pensador judío Franz Rosenzweig (1886-1929), el Escudo de David de seis puntas representa la creación, la revelación de Dios en la redención final.
En Praga, la sinagoga mayor, Altneuschul, fue erigida en el siglo XIV, sobre cimientos del siglo XI. Según una difundida leyenda, la sinagoga fue construida en el primer siglo de la EC, por exiliados de Eretz Israel, quienes trajeron consigo piedras del destruido Templo de Jerusalén y las sepultaron bajo sus fundamentos, con la esperanza de que retornarían al Templo, con el advenimiento del Mesías. Un grabado de 1829 muestra una elevada columna en el centro de la sinagoga, cuyo remate está coronado por una bandera en la que se advierte el Escudo de David y las inscripciones: "El Señor nuestro Dios, el Señor es Uno" y "El Dios de los Ejércitos, cuya gloria llena el mundo." En esta sinagoga rezó, el Maharal de Praga, Morenu ha-Rav Rabí Leib ben Bezalel, una de las grandes figuras judías del Medioevo (1520-1609), en torno al cual fueron tejidas las leyendas sobre el Golem de Praga.
David ha-Reuveni, un viajero judío que inspiró un movimiento mesiánico en la primera mitad del siglo XVI, relató que era miembro de una de las Diez Tribus Perdidas que moraba al otro lado del río legendario Sambatión. 3 Ha-Reuveni propuso al Papa Clemente VII, la firma de una alianza entre los países cristianos y las Diez Tribus, para emprender una guerra conjunta contra los países musulmanes declarando: "Y nosotros, con la ayuda de Dios, marcharemos sobre Jerusalén y arrebataremos enteramente la tierra de Israel de las manos de los ismaelitas, pues el fin y la salvación están próximos." Según fuentes coetáneas, Weil David ha-Reuveni disponía de banderas de seda blanca, recamadas con letras de oro y plata, con el texto del tetragrámaton y los Diez Mandamientos. Se cuenta que: " El rey le preguntó al contemplar las banderas: Usted tiene banderas dignas de alabanza. Qué es lo que quiere hacer con ellas? Y yo le respondí que éstas son nuestros signos entre las tribus. Si marcho a la guerra, las colocaré al frente de nuestro ejército. El cardenal, hermano del rey, le mostró gran respeto preguntando también acerca de las banderas; y yo le respondí que las banderas son mi signo y un reflejo de mi camino a seguir... y vea Usted que voy con la ayuda de Dios."
Otra bandera fue preservada durante años en la sinagoga Altneuschul, de Praga. En la Segunda Guerra Mundial, los nazis la confiscaron y la emplazaron en el "Museo de una Raza Difunta", en esa ciudad. De esta suerte conservada, llegó a Jerusalén, donde en 1990 fue expuesta en el Museo Israel. Sobre la bandera aparecen escritos varios versos, entre ellos: "Júzgame Dios y combate mi lucha contra la nación injusta y un hombre falso y perverso y sálvame"; "El Dios de los Ejércitos está con nosotros, es nuestra fortaleza, el Dios de Jacob"; "Derrama tu cólera sobre las naciones que no te reconocen, y los reinos que no invocan tu Nombre."
Entre otros símbolos judíos religiosos y nacionales ha de citarse la menorá (candelabro), la mezuzá, (pequeña caja que contiene un rollo, colocada en la jamba de las viviendas judías), el shofar (cuerno de carnero) y el talit. Este (manto ritual en el que se envuelve el judío durante la oración) que también ha servido como una especie de bandera del pueblo judío.
Cuando Theodor Herzl, el visionario profeta del Estado Judío, estaba organizando el primer Congreso Sionista en Basilea, en 1897, consideró la idea de exponer una bandera nacional oficial ante para los representantes del pueblo judío, que estaban en vísperas de reunirse. En su libro Der Judenstadt (El Estado Judío), escribió lo siguiente: "No tenemos una bandera y la necesitamos en un tiempo en que queremos dirigir a mucha gente; es preciso hacer ondear un signo sobre sus cabezas". Y a continuación: "Yo concibo una bandera blanca con siete estrellas doradas, en la que el trasfondo de la tela blanca simbolice la nueva, pura vida. Las estrellas representarán las siete horas doradas de nuestro trabajo cotidiano, ya que los judíos irán a la nueva tierra con un símbolo de trabajo".
Herzl confió la labor preparatoria de la bandera judía, a su asistente David Wolfson. En una carta al Barón Hirsch, escribió: "Si me preguntaran en tono burlesco qué es esta bandera?, les respondería que una bandera no es sólo un palo con un trapo; una bandera es algo simbólico y nacional, y con una bandera uno conduce a un pueblo adonde sea, incluso a la Tierra Prometida".
David Wolfson dudaba acerca de la forma de la bandera, que debía estar lista para la apertura del Congreso: "A requerimiento de nuestro líder Herzl, vine a Basilea a realizar todos los preparativos para la apertura del Primer Congreso. Entre las numerosas cuestiones que debí considerar, hubo una que, pese a su levedad, no era nada ligera, ya que contenía en sí el gran problema hebreo. Con qué bandera hemos de decorar la sala del Congreso? Cuáles serán sus colores? Como no teníamos ninguna bandera, la cuestión me tenía perplejo en gran medida. Era necesario diseñar una bandera, pero cuáles serían los colores que debían ser elegidos? Entonces caí en la cuenta que ya teníamos una bandera, blanca y azul, el talit, con el que nos envolvemos durante las plegarias. Este sería nuestro símbolo, que trasladaríamos de su condición de envoltura y lo mostraríamos ante Israel y las naciones. En consecuencia, ordené una bandera azul y blanca con un Escudo de David grabado en ella y así nació nuestra bandera nacional."
En el octavo Congreso Sionista, reunido en Praga en 1933, se aprobó una decisión oficial concerniente a la bandera: "La bandera azul y blanca es la bandera de la Organización Sionista y del pueblo judío, de conformidad a una antigua tradición".
Ya hubo ideas relativas a la forma y color de la bandera, escritas antes de Herzl y Wolfson. En 1864, un poeta judío, L. August Frankel, uno de los fundadores de la Escuela Lemel de Jerusalén, escribió un poema acerca de los colores de la tierra de Judá y el diseño de la bandera:
"...Líneas de una blanca insignia
Anchas franjas azules la adornarán,
Como el manto del Sumo Sacerdote
Coronada con cintas de hebras azules.
Son los colores de la Tierra de Amantes-
De azul y blanco, los confines de Judá,
Blanco es el radiante color del sacerdocio
Su lontananza, un brillante azul".
Después del establecimiento del Estado de Israel en 1948, el Primer Ministro, David Ben Gurión, escribió acerca de la bandera nacional: "La bandera del Estado es un símbolo de unidad histórica y continuidad que hace única la identidad renovada. La bandera está por encima de los cambios de gobiernos y fuerzas internas en tenaz conflicto entre sí. La bandera personifica el fundamento histórico unificador, consolidaste, generalizador, de mutualidad e histórico que descansa en el Estado y el pueblo. La bandera sionista simboliza el anhelo del pueblo hebreo carente de un Estado por su libertad, independencia, soberanía e igualdad en su hogar patrio... de hoy en adelante una bandera del Estado será expresión no sólo de una aspiración y una visión, sino de una presencia viva, vital, histórica y de su evolución. La bandera nacional simbolizará la unidad de Israel, su singularidad y su futuro independiente, su asociación con todas las generaciones desde los orígenes del pueblo hasta el fin de los tiempos."
Traducción: Moshé Porat
1 Véase "El Pectoral del Sumo Sacerdote", de Ann Swersky, Ariel no. 54, 1983.
2 Véase "El Sello del Rey Salomón," Ariel No. 106, 1998.
3 Véase Shalva Weil: "Más allá del Sambatión: el mito de las Diez Tribus Perdidas", Ariel no. 85-6, 1991.