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MFAES     1990_1999     1999     Jul     Israel en foco- Los Deportes en Israel

Israel en foco- Los Deportes en Israel

1 jul 1999
 
     

Los Deportes en Israel

 
 

 

Fotos cortesía del Comité Olímpico Israelí
 

por Simon Griver

Los deportes son un gran negocio en Israel, al igual que en casi todo el mundo. La final de la Copa Mundial de 1998 entre Francia y Brasil logró el extraordinario nivel de audiencia televisiva de 48,3% de espectadores. Pero los amantes del deporte no son sólo espectadores fanáticos pegados a la pantalla del televisor; cada vez más israelíes participan en deportes que abarcan una gama que va desde el tenis y el squash hasta el jogging, incluyendo el fútbol y el basquetbol. Particularmente populares son los deportes de playa y los deportes acuáticos, incluidos la natación, el buceo, el surf y la navegación.

El fallecido primer ministro Itzjak Rabín, que disfrutaba jugando al tenis en su tiempo libre, calificó cierta vez a Amós Mansdorf -uno de los dos tenistas israelíes ubicados entre los 20 mejores jugadores del mundo- como una de las personas que más admiraba.

En creciente superacion

Históricamente, el judaísmo y el deporte se consideraban incompatibles. Esta aversión se remonta al siglo III AEC, cuando los griegos gobernaban en la Tierra de Israel. En aquel entonces, los judíos veían los deportes como un concepto griego ajeno y los judíos rara vez tomaron parte en los Juegos Olímpicos clásicos, porque los participantes debían elevar ofrendas al dios griego Hércules. Durante el período romano, los deportes estaban asociados con la crueldad y la violencia de las luchas de los gladiadores. A pesar de eso, el rey Herodes construyó estadios en todo el país y alentó las competencias de boxeo, arcos y flechas, carreras y combates de gladiadores. No obstante, esto no modificó las opiniones y durante muchos siglos los judíos vieron en los deportes un mal "helenista" que debía ser rechazado. Este punto de vista aún persiste hasta hoy en día entre algunos judíos ultraortodoxos.

Sin embargo, desde la Edad Media la actitud de los judíos hacia el deporte ha venido teniendo un cierto paralelo con la del mundo no judío. El filósofo judío medieval Maimónides, que era también un médico eminente, recalcó la importancia de un cuerpo sano para albergar una mente y un alma sanas. Registros históricos de la Edad Media revelan un crecimiento en la popularidad de los juegos de pelota y algunas discusiones rabínicas de entonces versan acerca de cuáles de ellos podían jugarse en sábado. El tono de la época contemporánea lo dio a mediados del siglo XX el Gran Rabino Kuk, que enfatizó la importancia de los deportes e insistió en que sólo un cuerpo sano podía garantizar un alma sana.

 
 

 

 

 

Las modernas Macabiadas

El movimiento macabeo, creado en Europa a principios del siglo XX, fue el primero en organizar actividades deportivas judías. En 1914 había más de 100 clubes macabeos y otros en toda Europa, y los más grandes de ellos -Hacóaj de Viena, Bar Kojbá de Berlín, M.T.K. de Budapest y Haguibor de Praga- produjeron algunos de los equipos continentales más destacados, incluidos equipos de fútbol que jugaron en las primeras divisiones de sus respectivos países.

En 1932 se realizó en la entonces Palestina la primera Macabiada, las Olimpíadas judías internacionales reconocidas por el Comité Olímpico Internacional, que congregaron a 500 atletas judíos de 23 países. La segunda Macabiada tuvo lugar en 1935, con una participación similar. Muchos atletas se quedaron en el país, prefiriendo no regresar a la Europa amenazada por los nazis. La más reciente XV Macabiada de 1997, batió el récord con la participación de 5.500 deportistas de ambos sexos de comunidades judías de 54 países, que compitieron en más de 50 deportes. Actualmente, la Macabiada es el tercer acontecimiento deportivo mundial en número de participantes, después de las Olimpíadas y los Juegos Mundiales para Estudiantes, y el más grande a nivel judío.

La mayor parte de los participantes en las Macabiadas son aficionados entusiastas y no deportistas profesionales. Pero ha habido algunas excepciones notables como Marc Spitz, que en la adolescencia ganó seis medallas de oro en los certámenes de natación de la Macabiada de 1965. Spitz prosiguió hasta ganar cuatro medallas de oro en las Olimpíadas de México de 1968 y obtener el récord mundial de todos los tiempos con siete medallas de oro en las Olimpíadas de Munich de 1972.

 
 

 

 

 

Los juegos Olimpicos

Israel ha participado regularmente en los Juegos Olímpicos desde 1952. En 1992 ganó su primera medalla olímpica en los juegos de Barcelona, cuando la yudoca Yael Arad (categoría femenina de menos de 61 kgs.) ganó la medalla de plata y Oren Smadja (yudo, categoría masculina de menos de 78 kgs.), la de bronce. En los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, Eitán Friedlander y Shimshón Brockman llegaron en cuarto lugar en la categoría de navegación y habrían ganado una medalla si no se hubieran abstenido de participar en Yom Kipur (el día más sagrado del año judío), perdiendo así una carerra crucial. Esther Roth, sexta en la carrera de 110 mts. con vallas para mujeres en las Olimpíadas de Munich de 1972 y Edouard Weitz, quinto en la competencia de levantamiento de pesas en las Olimpíadas de Montreal de 1976, estuvieron también cerca de ganar medallas para Israel. No obstante, el mayor impacto de Israel en las Olimpíadas se produjo trágicamente en los juegos de 1972 en Munich, cuando terroristas de la OLP masacraron brutalmente a 11 atletas y entrenadores israelíes.

 
     

La cosecha de los deportistas

Desde principios del siglo XX, los deportes en la Tierra de Israel estuvieron estrechamente ligados a la política. El movimiento macabeo (Macabi), fundado en Jerusalem en 1911, estaba inicialmente afiliado al Movimiento Sionista General, predecesor del Partido Liberal que posteriormente pasó a formar parte del partido Likud. Pero el movimiento Macabi se despolitizó rápidamente.

El Hapoel, fundado en 1924 y afiliado a la Histadrut, la Federación General de Trabajadores controlada por los sucesivos partidos laboristas, tardó más en despolitizarse. Desde el principio, el objetivo declarado de Hapoel fue socialista: llevar los deportes a las masas y no producir campeones, pero en tiempos de la creación del estado se entrenaba ya a sus equipos deportivos líderes más para lograr campeonatos que para alentar la participación de las masas. El movimiento deportivo Betar, fundado en 1924, estaba afiliado al Movimiento Revisionista de derechas y el movimiento deportivo Elitzur, creado en 1939, fue fundado por el partido religioso Hapoel Mizraji. La Asociación de Fútbol, la primera federación deportiva pre-estatal creada en 1928, fue la primera de las 14 organizaciones-techo deportivas, creadas para absorber a cientos de deportistas destacados que inmigraron en la década de 1930, cuando el antisemitismo se intensificó en Europa central y en la URSS.

En los primeros años del estado, los deportes estuveron indisolublemente ligados a los partidos políticos, con la excepción de Macabi. Consecuentemente, el movimiento Hapoel, apoyado por la Histadrut y el Partido Laborista, floreció en comparación con las otras asociaciones. En 1970 Hapoel se enorgullecía de sus 300 ramas deportivas y 85.000 miembros, mientras que Macabi tenía 75 ramas y 18.000 miembros, Elitzur contaba con 80 ramas y 10.000 miembros, y Betar tenía 74 ramas y 5.000 miembros. La Asociación de Deportes Académicos (ADA), fundada en 1953 y sin afiliación política, tenía nueve ramas y 5.000 miembros.

Más allá de la afiliación a estas organizaciones, cientos de miles de israelíes dedican su tiempo libre a tomar parte en deportes tales como fútbol, basquetbol, tenis y aerobismo; natación y buceo; tenis de mesa, bowling de diez palos y juegos de pelota en la playa. Las maratones anuales de Tel Aviv, Jerusalem, el Mar Muerto y el Mar de Galilea atraen a miles de corredores y decenas de miles participan en los trayectos breves. La Marcha de Jerusalem, una caminata hasta la capital, congrega anualmente a 15.000 "caminantes".

Las Fuerzas de Defensa de Israel tienen también equipos deportivos, porque el buen estado físico es considerado parte integral de la preparación para el combate. A través del Consejo para la Excelencia Deportiva, perteneciente a la Autoridad de Deportes del Ministerio de Educación, el ejército autoriza a varios cientos de deportistas talentosos de ambos sexos recomendados por el comité para que presten su servicio militar en posiciones no combatientes cerca de sus lugares de entrenamiento, y les da licencia para viajar al exterior a fin de participar en los campeonatos importantes.


Seperacion del deporte de la politica

Apartir de 1980, los deportes se han ido desconectando de la política, si bien los diferentes movimientos conservan sus viejos vínculos. Hapoel sigue afiliado a la Histadrut, pero la mayor parte de sus equipos deportivos más destacados han sido vendidos a empresarios privados; lo mismo sucede con Betar. Elitzur sigue conservando su filiación religiosa y aunque existen destacados equipos profesionales de basquetbol como Elitzur Netania, no hay ningún equipo Elitzur de fútbol descollante, porque en Israel el fútbol profesional se juega básicamente los sábados.

Pero si bien la relación entre el deporte y la política ha declinado desde los años 70, se ha intensificado en la palestra internacional pues los países árabes vecinos trataron de aislar a Israel a partir de 1973. Irónicamente, esta táctica fracasó: mientras Israel era expulsado de todas las federaciones deportivas de Asia, con el tiempo fue aceptado en las organizaciones deportivas de Europa, lo que le permitió participar en muchas de las competencias más prestigiosas del mundo, como los campeonatos europeos de atletismo y de natación, la copa FIFA de fútbol, las copas europeas de básquet y otros grandes torneos de Europa.

 
 

 

 

 

Basquetbol

La oportunidad de competir en Europa ha sido sumamente significativa para el basquetbol y el fútbol, los dos deportes más populares entre los espectadores de Israel. Macabi Tel Aviv ganó la competencia de clubes por la Copa de Europa en 1977 y 1981. El primero de estos triunfos se considera el mayor logro del deporte israelí. Micky Berkovitz, el marcador más destacado en ambas ocasiones, fue recientemente elegido como el mejor deportista israelí en los 50 años de existencia del país.

Tal Brody, que llegó a Israel desde los Estados Unidos después de la Macabiada de 1969 con el expreso propósito de ubicar al país en el mapa deportivo, capitaneó a Macabi Tel Aviv en su primera victoria en la Copa de Europa. También condujo al equipo nacional al segundo puesto en el Campeonato Europeo de Basquetbol de 1979, perdiendo en la final ante la Unión Soviética.

El basquetbol israelí nunca regresó a la gloria de los años 70 y 80, pero el equipo nacional suele llegar a los cuartos de finales en los campeonatos europeos de basquetbol (tal como lo hiciera en 1997), y el eterno campeón Macabi Tel Aviv suele llegar a los 16 de final. Si bien ninguna de las estrellas israelíes de los años 70 y 80 se ha incorporado a equipos de la NBA en los EE.UU., la actual cosecha de las estrellas de Macabi ha sido más exitosa. Dos años atrás, Dorón Sheffer de Macabi Tel Aviv se convirtió en el primer israelí clasificado en el esquema de nuevos jugadores de NBA, después de tres exitosas temporadas con la Universidad de Connecticut. Aunque fue seleccionado por Los Angeles Clipers, no se le ofreció firmar contrato. Sheffer sigue las huellas de Nadav Henefeld, que algunos años antes jugara para la misma universidad antes de regresar a Macabi. Macabi Tel Aviv ganó recientemente el campeonato israelí por 32 vez en los últimos 33 años, derrotando ampliamente a Hapoel Jerusalem en el desempate gracias al jugador Oded Katash, que está por convertirse en el primer israelí que jugará en la NBA norteamericana.

Aunque los equipos no han logrado éxitos realmente significativos a nivel mundial, el árbitro israelí Reuvén Virobnik fue elegido para arbitrar la final del campeonato mundial de basquetbol de 1998 entre Yugoslavia y Rusia.

También el basquetbol femenino es un sector floreciente y los grandes partidos pueden atraer a varios miles de espectadores. El título de campeón se lo disputan Elitzur Ramlá y Elitzur Jolón, pero en 1998-9 A. S. de Ramat Hasharón ganó el campeonato por primera vez, llegando también a la final de la Copa Roncetti de Europa, que perdió ante el equipo Gran Canaria de España.

 
 

 

 

 

Futbol

El logro más importante de Israel en fútbol tuvo lugar en 1970, cuando el país se clasificó por primera -y hasta ahora única- vez para las finales de la Copa Mundial en México. En aquel tiempo, sólo 16 equipos llegaban a las finales y el partido fue jugado dignamente, empatando con Italia y Suecia, aunque quedó desclasificado en la primera vuelta. El equipo, que incluía a Mordejai Spiegler y Guiora Spiegel, es considerado aún como el mejor equipo israelí de todos los tiempos.

Israel ingresó al campeonato europeo después de un récord sin precedentes de cinco victorias consecutivas, todas en partidos amistosos, incluido un triunfo 3-1 sobre la Argentina. Después de los cinco primeros juegos en Euro 2000, que incluyeron la victoria 5-0 en un partido local contra Austria en junio de 1999, Israel está bien situado para llegar a las finales en Holanda y Bélgica. Estos triunfos han visto al país alcanzar el 27 puesto en el ranking mundial de la FIFA.

A partir de 1993 los equipos de Israel han participado en las principales competencias de Europa, y después de algunas victorias aisladas destacables -Hapoel Petaj Tikvá ganó 2-1 a Feyenoord en 1993; Macabi Haifa ganó 1-0 a Parma en 1994 y Betar Jerusalem ganó 2-1 a Bruselas en 1997- Macabi Haifa fue el primer equipo en obtener un éxito espectacular, al derrotar 4-3 a París St. Germain en la Copa Europea de Campeones de 1998, en la que llegó a clasificarse para los cuartos de final.

De todas maneras, el fútbol israelí parece tener un futuro promisorio con algunos logros excelentes en los últimos años en los equipos nacionales juveniles de menores de 16 y menores de 18 años. En 1996, el equipo de menores de 16 ganó una medalla de bronce en la Copa de Europa de 1996 en Austria y en 1998 llegó a la final; el equipo de menores de 18 llegó a los octavos de final en 1996. De estos equipos juveniles han surgido algunas estrellas, como Yossi Benayún, que obtuvo un gran éxito con el equipo juvenil Ajax de Amsterdam, y Shlomi Dahan y Amós Sassi, que ganaron el campeonato juvenil alemán con Borussia Dortmun.

En reconocimiento de estos éxitos en la categoría juvenil, en el año 2000 Israel será sede del Campeonato Europeo de Fútbol de menores de 18 años.

Los árbitros israelíes han logrado también algunos éxitos internacionales. Menajem Ashkenazi arbitró en las finales de la Copa Mundial de Inglaterra en 1966, y Avraham Klein arbitró en las finales de la Copa Mundial en 1970, 1978 y 1982. En esta última competencia, fue el árbitro en el tercer/cuarto desempate.

Recientemente se ha creado un equipo nacional de fútbol femenino, que ha obtenido algunas victorias en partidos internacionales después de una desastrosa derrota inicial contra Rumania en 1997. La destacada jugadora israelí Sylvie Jian es una de las principales marcadoras en la liga femenina de Noruega, considerada como la mejor liga femenina de fútbol a nivel mundial.

Las primas en el fútbol israelí son considerables. No obstante, los jugadores israelíes que se encuentran en clubes europeos ganan más del doble de lo que recibirían en su país. Actualmente se encuentran jugadores israelíes de nivel internacional en los principales clubes de Europa: Eyal Berkovic (West Ham, Inglaterra); Jaim Revivo (Celta Vigo, España); Tal Banin (Brescia, Italia); Avi Tikvah (Grasshoppers, Zurich, Suiza) y Alón Jazán (Watford, Inglaterra). Ronny Rosenthal, que también juega en Watford, hizo previamente una buena carrera gloriosa con dos equipos ingleses destacados, Liverpool y Tottenham Hotspurs, tal como lo hiciera Avi Cohen en los años 70 y 80, cuando jugó en Liverpool y en el Rangers de Glasgow.

La comunidad árabe de Israel forma parte integral de los deportes en general y del fútbol en particular. Rifat Turk (Hapoel Tel Aviv) y Zahi Armeli (Macabi Haifa) han ganado medallas en campeonatos y jugaron para Israel en los años 80. El equipo nacional actual incluye a Walid Balir (Hapoel Petaj Tikvá) y Nejwan Gravey (Hapoel Haifa), que recientemente ha firmado contrato con Tottenham Hotspurs de Inglaterra. Hapoel Taibe fue el primer club árabe que en la temporada de 1996-7 compitió en la primera división israelí de fútbol, y el árbitro Daoud Sahil estuvo a cargo de la final de la Copa de Israel en 1996.

 
 

 

 

 

 

 

Deportes Acuaticos

Con acceso a cuatro medios acuáticos -el Mar Mediterráneo, el Mar Rojo, el Mar Muerto y el Lago Kinéret- la natación es el deporte participativo más popular en Israel. Existen centenas de piscinas públicas y casi todos los kibutzim y moshavim cuentan con una. Se estima que el 50% de los habitantes del país van a nadar varias veces al año. Israel cuenta con más de 40.000 buceadores calificados, el número más grande de buceadores per capita del mundo.

A nivel profesional, en los recientes años Israel ha obtenido algunos logros en natación. En 1997 Eitán Urbach obtuvo la primera medalla para el país en una gran competencia internacional, al ganar la medalla de plata en los 100 metros espalda en el Campeonato Europeo de Natación, en España. En el Campeonato Mundial de Natación de Australia en 1998, Urbach terminó séptimo en la final de los 100 metros espalda, el mejor desempeño de un nadador israelí en campeonatos mundiales. En las Olimpíadas de 1996 Israel logró su primera final de natación cuando el equipo de 4 x 100 mts. de relevo mixto terminó en octavo lugar. El mismo equipo llegó en quinto lugar en el Campeonato Europeo. Yoav Bruck, miembro del equipo, fue el primer israelí en llegar a la final de un gran campeonato mundial de natación, al teminar octavo en la final de los 100 mts. estilo libre en el Campeonato Mundial de Natación de Corea en 1994. Mikki Halika terminó cuarto en los 400 mts. mixtos en el campeonato mundial de natación en tramo breve que se celebró en Hong Kong en 1999.

Entre las nadadoras juveniles más promisorias se encuentra la nueva inmigrante Anna Gostamelsky de 17 años, que ha ganado una medalla de oro en los 100 mts. estilo libre en la competencia Grand Prix por la Copa Mundial en España, y Adí Bichman, de 14 años, que ganó dos medallas de plata y dos de bronce en las Olimpíadas Juveniles de Moscú.

En los años recientes Israel ha sido sede de dos grandes campeonatos en otros deportes acuáticos: el Campeonato Mundial de Navegación clase 470 (Tel Aviv 1997) y el Campeonato Mundial de Windsurf (Haifa 1996). En la competencia anterior, el equipo femenino formado por Anat Fabrikant y Shani Kedmi terminó en quinto lugar, mientras que en el torneo masculino los hermanos Nir y Ran Shental, que en 1995 habían ganado una medalla de bronce, sólo alcanzaron el octavo puesto, y Zeev Kalach y David Schwartz terminaron novenos.

En windsurf, Gal Friedman -que ya había ganado una medalla de bronce en las Olimpíadas- obtuvo la medalla de plata en el Campeonato Mundial de Haifa de 1996, mientras que su rival local Amit Inbar ganó medallas de oro en el Campeonato Mundial de 1994 y en el Campeonato Europeo de 1998, y una medalla de plata adicional en el Campeonato Mundial de 1998. En cayacs, Lior Carmi llegó a las semifinales en 500 mts. en los Juegos Olímpicos de Atlanta, mientras que el nuevo inmigrante Michael Kolganov es candidato a una medalla olímpica, después de haber ganado la medalla de oro en el Campeonato Mundial de Cayacs en 200 mts. celebrado en Hungría en 1998, y una medalla de plata en los 500 mts.

 
 

 

 

 

Tenis

Amós Mansdorf es el jugador iraelí que ha llegado al más alto lugar internacional en tenis, al clasificarse en el 18 puesto en el ranking mundial de la ATP en 1988. Esto supera el logro de Shlomo Glickstein, que en la década anterior había alcanzado el 19 lugar. Glickstein y Mansdorf, junto con Shajar Perkis (que se retiró a causa de una herida) y Guilad Bloom mantuvieron a Israel en la División Mundial (los 16 primeros países) de la Copa Davis durante casi una década, desde 1985 hasta 1993. Desde entonces, Israel ha mantenido su posición en la zona A europeo-africana (segunda división), con jugadores como Eyal Ran (ubicado en el puesto 138 del ranking), Eyal Ehrlich (puesto 160) y Oren Motevessel (puesto 190). Otros siete jóvenes jugadores israelíes están actualmente ubicados entre los 300 mejores: Lior Mor, Harel Levy, Amir Jadad, Ofer Sela, Noam Behr, Nir Walgreen y Noam Okan.

En tenis femenino Anna Smashnova, inmigrante de la ex Unión Soviética, se convirtió en un prodigio juvenil al alcanzar a los 18 años el 42 puesto en el ranking mundial de la ATP. Una desastrosa pérdida de forma la hizo descender al lugar 200 en 1997, pero recientemente se recuperó trepando nuevamente al puesto 38 en el ranking mundial. Otras jugadoras promisorias son Hila Rosen (162) y Tsipi Opsula (284).

Israel no sólo ha logrado éxito en torneos a nivel internacional, sino que también ha sido pionero en la idea del tenis como medio educativo para ayudar a niños de barrios desfavorecidos. Una red de Centros de Tenis, desde Kiriat Shmoná en el norte hasta Ashkelón en el sur, permite que miles de niños en edad escolar provenientes de todos los sectores socio-económicos tomen lecciones de tenis. Los niños aprenden el deporte así como la disciplina y los modales que constituyen parte integral del tenis moderno.

Los Centros Israelíes de Tenis implementan también programas intensivos para jóvenes tenistas talentosos; la mayor parte de los jugadores profesionales de todo el país, incluido Amós Mansdorf, han surgido de estos programas.

 
 

 

 

 

Carreras de Obstaculos

Los nuevos inmigrantes de la ex Unión Soviética son especialmente dominantes en el atletismo israelí. El saltador con pértiga Danny Krasnov (superó los 5,75 mts.) ha llegado a las finales de las últimas dos Olimpíadas, y en 1997 llegó a las finales del Campeonato Mundial de Atenas. No obstante el saltador Konstantin Semyonov, que ha fallado en los principales campeonatos, retiene el récord israelí con un salto de 5,76 mts. En salto alto, Konstantin Matusevich retiene el récord israelí de 2,33 mts., uno de los mejores en el mundo hoy en día, pero ha fallado también en los grandes campeonatos. Rogel Najum, que recientemente ha igualado su propia marca de 17,20 mts. en el salto triple, llegó dos veces a las finales del Campeonato Mundial y en la primavera de 1998 terminó en cuarto lugar en el Campeonato Mundial de sala. Pero el mejor desempeño israelí en carreras con obstáculos sigue siendo el quinto lugar logrado por Esther Roth en la carrera de 110 mts. con vallas en las finales de las Olimpíadas de Munich en 1972.

 
 

 

 

 

Voleibol, Handbol y voleibol de playa

El voléibol es un deporte especialmente popular, si bien los equipos de Israel no han logrado destacarse en Europa. Alón Grinberg, el capitán del equipo nacional, juega para un importante club griego. El entrenador israelí Arié Zelinger ha preparado a destacados equipos femeninos del Japón, así como al equipo masculino de Holanda que incluye a su hijo Avital, quién en 1992 ganó una medalla de plata en las Olimpíadas de Barcelona.

 
 

 

 

 

 

 

Otros deportes

Yudo: Israel se ha destacado en yudo; dos campeones, Yael Arad y Oren Smadja, han ganado medallas olímpicas.

Boxeo: Actualmente, Israel cuenta con un campeón mundial, Johar Abu Lashin, que en 1996 ganó por primera vez el título de IPC para peso pesado ligero. Abu Lashin, un árabe de Nazaret que lucha con el nombre de "Israel Kid", ha defendido su título con éxito cuatro veces. El nuevo inmigrante Vaclav Neiman ha ganado una medalla de bronce en el campeonato europeo de 1995 para peso de hasta 51 kgs.

Tiro: Boris Polack, un ex coronel del Ejército Rojo que llegó a Israel en 1990 procedente de la URSS, fue campeón mundial en la categoría de rifle de aire comprimido en 1994, pero desde entonces no ha obtenido mayores resultados. Alex Tripolsky ganó una medalla de oro en la categoría de pistolas del campeonato mundial de 1995, mientras que Guy Starik llegó al cuarto lugar en el campeonato mundial de 1998.

Esgrima: Israel se ha desempeñado bien en la división femenina de florete, con la veterana esgrimista Lydia Hatoel-Zuckerman y la joven esperanza Ayelet Ohayon, que ganaron varias medallas en competiciones por la copa mundial.

Lucha: La promesa de medalla olímpica Gotcha Tzitziashvili sólo alcanzó el sexto lugar en la categoría grecorromana hasta 82 kgs., después de haber ganado una medalla de plata en el campeonato mundial del año anterior. Otras esperanzas olímpicas incluyen a Henry Papiashvili (cuñado de Tzitziashvili), que en el verano de 1998 ganó la medalla de oro en la categoría grecorromana hasta 90 kgs. en el campeonato mundial de lucha juvenil, y al nuevo inmigrante Yuri Yevchachik, que en 1998 ganó en Suecia una medalla de bronce en el campeonato mundial de lucha grecorromana en la categoría hasta 130 kgs.

Levantamiento de pesas: El quinto lugar de Edouard Weitz en las Olimpíadas de Montreal de 1976 sigue siendo el mayor logro israelí en levantamiento de pesas.

Patinaje sobre hielo: Mijael Schmerkin terminó 13 en patinaje artístico en las Olimpíadas de Invierno de 1994, y 16 en las de 1998. Guilat Chyat y Sergei Saknovsky terminaron en el 14 lugar en patinaje artístico para parejas.

Triatlón: Todos los inviernos se realizan en Eilat encuentros internacionales de este deporte, que incluye natación, ciclismo y carreras.

Paracaidismo: Las competencias tienen lugar en el Club de Esquí próximo a Hadera.

Esquí acuático: Este deporte es popular en las costas del Mediterráneo, el Mar Rojo y el Lago Kinéret. El israelí Moshé Ganzi fue campeón mundial en 1979.

 
 

 

 

 

Los inmigrantes que llegan a Israel desde países angloparlantes han introducido una gama de deportes que se practican a nivel de aficionados. Algunos de ellos son:

Rugby: En 1996 Israel fue aceptado en la Federación Europea de Rugby. La victoria inicial sobre Luxemburgo fue seguida por una serie de derrotas. Casi todos los jugadores destacados son inmigrantes de Sudáfrica. Recientemente se realizó en Jerusalem un gran torneo de veintenas de rugby, que convocó a los equipos más destacados del mundo.

Cricket: El cricket fue introducido en esta región por los británicos durante el período mandatorio. Posteriormente, en los años 50, los inmigrantes de Sudáfrica y la India crearon la Asociación Israelí de Cricket (AIC), que hoy en día está compuesta por 16 equipos que incluyen una liga especial para quienes no juegan los sábados. La AIC fue miembro fundador del Consejo Europeo de Cricket. Elegido como miembro asociado del Consejo Internacional de Cricket (CIC), Israel ha competido en los seis trofeos del CIC, obteniendo resonantes victorias en 1990 y 1994. En 1997 ganó la medalla de bronce de la Macabiada.

Golf: Israel tiene una sola cancha de golf en Cesárea, entre Tel Aviv y Haifa. Este deporte no ha llegado a tener aceptación, a pesar del apoyo del difunto presidente Jaim Herzog, que era un jugador entusiasta.

Bochas en césped: Los equipos masculinos de Israel se han revelado como unos de los más destacados en el mundo entero, en gran parte gracias a los esfuerzos de los inmigrantes de Sudáfrica Cecil Bransky y Jeff Rabkin.

Sóftbol: Los inmigrantes norteamericanos han creado una liga nacional de aficionados con equipos auspiciados por pequeñas empresas.

Fútbol norteamericano: La Liga Nacional de Fútbol de los EE.UU. (NFL) ha iniciado un programa nacional de entrenamiento destinado a auspiciar un equipo profesional que compita en la liga europea.


El Instituto Wingate

Ubicado en la costa al sur de Netania, el

 
 

 

 

 

La rehabilitacion por medio del deporte

Israel es líder mundial en la rehabilitación por medio del deporte. Los tres clubes de Beit Halojem en Jerusalem, Tel Aviv y Haifa para militares discapacitados y el Club Deportivo Ilán de Ramat Gan recurren al deporte para ayudar a los heridos e inválidos de guerra, los accidentes de tránsito o enfermedad, a que reconstruyan sus vidas. Como consecuencia de la labor desarrollada por estas organizaciones, Israel gana medallas con regularidad en las Paralimpíadas (las Olimpíadas para discapacitados) y las Olimpíadas para personas que han recibido algún trasplante de órganos.

Fundaciones para el deporte

Las asignaciones gubernamentales al deporte, a través del Ministerio de Educación y Cultura, llegan a u$s 25.700.000. De esta suma, u$s 5.700.000 se utiliza para organizar acontecimientos deportivos, fundamentalmente partidos de fútbol. De los 20 millones remanentes, cerca de un 50% se asigna a los ayuntamientos y autoridades regionales, que usan estos fondos para mantener y operar las instalaciones existentes, apoyar a los equipos deportivos locales y organizar torneos entre escuelas y centros comunitarios. El 50% restante es distribuido entre otros entes e instituciones, incluidos los movimientos deportivos (Hapoel, Macabi, etc.), las asociaciones deportivas, el Comité Olímpico de Israel, el Instituto Wingate y el Consejo para la Excelencia Deportiva. Estos fondos se usan también para acontecimientos de gran envergadura, como la Macabiada y diversos campeonatos deportivos.

El Toto -el Consejo Israelí para los Juegos de Azar- aporta los fondos más cuantiosos para los deportes, de manera similar a las pollas de fútbol británicas, en las cuales los jugadores tienen que adivinar los resultados de los partidos de fútbol y basquetbol. En 1997 el Toto invirtió u$s 45.200.000 en deportes, principalmente en la Asociación Israelí de Fútbol, en pago por el uso de los derechos de transmisión de los partidos de fútbol. Gran parte de estos fondos se emplean también para mejorar los estadios; si bien el dinero del Toto también llega a los ayuntamientos y otros entes que tienen a su cargo actividades deportivas, y se utilizan para construir nuevas instalaciones y renovar las ya existentes.

Los ayuntamientos utilizan el dinero del gobierno y del Toto, así como el que proviene de los impuestos locales, para financiar el deporte en las escuelas y centros comunitarios, y los equipos deportivos locales.

Pero el deporte a nivel nacional y municipal tiene que luchar para conseguir apoyo y suele salir perdedor frente a necesidades más urgentes, como la defensa y la seguridad, la educación, la salud y el bienestar, la vivienda y las infraestructuras. En algunos casos se ha logrado que el sector privado invierta en publicidad y apoye a los deportes, pero el deporte israelí se encuentra en un círculo vicioso y la relativa falta de éxito desalienta a las empresas. Por ejemplo, el campeonato abierto de tenis de Israel tuvo que interrumpirse en 1997, cuando diez empresas le retiraron su apoyo económico.

El éxito deportivo es imprescindible. En el mundo moderno es una de las expresiones más importantes de prestigio internacional, después del éxito económico. Nadie es más universalmente admirado que un campeón deportivo. En el presente, Israel tiene muy pocos héroes de esta clase.

 
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