"Un año después de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer
celebrada en Beijín, las mujeres siguen sufriendo penurias en la
mayoría de los países, debido a la doble carga de sus funciones,
reproductiva y productiva", dijo Fannette Modek, directora del
Centro Golda Meir de Capacitación Internacional en el Monte
Carmel (MCTC), en Haifa, Israel. "En Beijín, muchos gobiernos se
comprometieron a realizar acciones positivas, a fin de facilitar 'un
acceso igual de las mujeres a créditos y capitales en condiciones
adecuadas e iguales a las de los hombres, mediante la adaptación de
las instituciones que se dedican al fomento del empresariado
femenino'. Aquí en MCTC, nuestros programas de capacitación se preparan con el objeto de fomentar la participación femenina en el proceso de desarrollo. Por ello, hemos considerado apropiado
convocar nuestro XX Simposio Internacional sobre el tema Desarrollo
Económico, Empresariado y Género".
El simposio se efectuó del 20 al 25 de octubre de 1996 y se realizó en
inglés, con traducciones simultáneas al castellano y al francés. Los
asistentes incluyeron 44 mujeres y 2 hombres, provenientes de 31 países
de Asia, Africa, Europa y América Latina. Todos son activos en la vida
pública, tienen puestos que les permiten fijar la política en organizaciones
gubernamentales o no gubernamentales, o en agencias internacionales
relacionadas con el desarrollo económico.
Los objetivos del simposio fueron analizar la contribución del
empresariado al desarrollo económico e identificar los factores que
estorban o aumentan el éxito en las actividades empresariales de las
mujeres, examinar políticas gubernamentales, y asimismo, los programas
de las agencias internacionales y organizaciones no gubernamentales
(ONG) que tienen que ver con la igualdad de los sexos en el desarrollo
económico, e identificar las maneras mediante las cuales las ONG pueden
influir en las políticas de los gobiernos y las estrategias para fomentar la
igualdad de los sexos en la vida económica.
El discurso central fue pronunciado por el Dr. Avishay Braverman,
Presidente de la Universidad Ben Gurión del Neguev, en Beersheva. Al
referirse a los modelos económicos básicos: la economía planificada
centralmente y controlada por el gobierno, y la economía de libre
mercado, señaló que ambas han llevado a la pobreza y a la deterioración
del medio ambiente. "Debemos competir", dijo, "pero también debemos
cooperar. Llamamos a esto: 'coopetición'. La fórmula del éxito consiste en
la creación de una mano de obra instruida, además de un trabajo y una
gestión motivados y de calidad".
Los conferencistas del simposio, quienes representaban agencias regionales
e internacionales, esbozaron la política y los programas de enfoque
genérico de sus organizaciones. Todos coincidieron en la necesidad de un
enfoque "consensual de género", y también en programas específicos para mujeres.
Gloria Almeyda, Asesora, Microempresas Femeninas, del Banco de
Desarrollo Interamericano (BID), se refirió a las fuentes de crédito y al
papel de las ONG en relación a los servicios financieros, a la pobreza y al
desarrollo del empresariado. "Una parte de nuestro programa, la Mujer en
el Desarrollo, se llama Género en la Agenda", explicó. "Esto significa que
debe ponerse el asunto de la igualdad de los sexos en el centro del debate
público y reforzar la voz femenina en la toma de decisiones. Aun cuando
las mujeres son muy activas dentro de las ONG, e incluso en los partidos
políticos, es demasiado frecuente que se hallen ausentes de los ámbitos
del poder. Mejorar la participación de la mujer tiene tres dimensiones:
Primero, las mujeres como beneficiarias de los proyectos; segundo, las
mujeres como contribuyentes; y tercero, las mujeres en la toma de
decisiones. Más que favorecer a las mujeres en comparación con los
hombres, queremos que, tanto mujeres como hombres, contribuyan y se
beneficien de esta política".
Luesette Simpson-Howell, funcionaria de Cooperación Técnica de la
Oficina para Actividades de los Empleadores, de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), habló sobre la OIT, la más antigua de las
agencias especializadas de las Naciones Unidas. Representantes de los
empleadores, trabajadores y gobiernos participan en foros, que toman
decisiones sobre relaciones industriales, capacitación, condiciones
laborales, redes de seguridad social, derechos de los trabajadores y otros
aspectos en la política de empleo, investigación y acción.
Tezer Usulay De Groot, de la Unidad para la Integración de las Mujeres
en el Desarrollo Industrial, UNIDO, dio un informe sobre la política de su
organización respecto a la integración de las mujeres en la actividad
empresarial. Se proporciona ayuda en la elaboración y administración
efectiva de programas para la creación de un entorno de apoyo a los
empresarios, como asimismo, para la formación en campos especializados.
Se pone énfasis en fomentar los servicios de apoyo centralizados y el uso
de expertos locales.
Se crean redes y conexiones para facilitar la coordinación y asegurar el
flujo de la información y el intercambio de experiencias y opiniones. Se
hacen esfuerzos para vincular empresas, instituciones, personas que fijan y
deciden la política, tanto en el sector público como en el privado, y
también, otras organizaciones internacionales de desarrollo, a fin de
complementar las actividades en vez de repetir los esfuerzos.
MYRADA es una ONG en India meridional, que se ocupa de programas
para los pobres en la India rural. El Director, Dr. A. Fernández, informó
sobre un programa en donde se incentiva a grupos de aldeanos para que
formen sociedades de préstamos. Aun cuando muchos de los préstamos se
usan para consumo (por ejemplo: viajes, gastos de la casa, joyas, o incluso
el pago a prestamistas), la tasa de devolución ha sido extremadamente alta
y el interés acumulado quedó para el grupo. Neomi Leeran, Coordinadora
de la Autoridad para Pequeños Negocios de Israel, examinó la forma en
que su institución ayuda a los empresarios y dueños de pequeños negocios
mediante 69 centros profesionales a través de Israel.
Luego, Uri Scharf habló sobre uno de los primeros centros de ese tipo, el
Centro de Desarrollo de Negocios de Jerusalén (CDNJ), del cual es
director. El CDNJ da ayuda para esbozar la estrategia comercial, y abordar
problemas de financiación, mercadeo, licencias, impuestos y empleo.
También ayuda a los empresarios a encontrar socios locales, inversores,
empleados y proveedores de servicios.
"Los mejores instrumentos para atraer mujeres al mundo del empresariado
y de los negocios", dijo el Sr. Scharf, "son los simposios, talleres, cursos y
actividades, que ofrecen a las eventuales candidatas la oportunidad de
encontrarse con otras mujeres que ya han dado el 'gran paso' y están
deseosas de compartir sus experiencias personales, consultar con mujeres
profesionales con quienes pueden hablar libre y abiertamente, y descubrir
que sus 'sueños' son metas tangibles, que pueden ser alcanzadas
poniéndose al trabajo. Si una mujer es capaz de arreglárselas con la
logística necesaria para manejar una familia con seis u ocho niños,
entonces puede fácilmente manejar un pequeño negocio".
Durante una visita de estudio a Carmiel, una ciudad en desarrollo, en la
zona norte de la Galilea, Israel, el grupo visitó Piensa Industria!
(Ta'asiyeda), un programa educativo para alumnos israelíes, cuyo objetivo
es enseñarles los valores en los que se basa la industria competitiva
moderna. Luego, en MAOF Carmiel, se contó al grupo cómo este Centro
para el Fomento del Empresariado ha creado 194 negocios, desde sus
inicios, y ha engendrado más de 700 nuevos empleos en los cinco años
desde su fundación.
Durante una breve parada en el Kibutz Tzora, se explicó al grupo cómo
este asentamiento colectivo utiliza su encuadre natural, sus actividades
agrícolas y sus recursos humanos a fin de desarrollar microempresas
destinadas al mercado turístico, varias de las cuales son administradas por
mujeres.
La visita a Jerusalén incluyó un encuentro en la Kneset (el Parlamento
israelí), con la Sra. Yael Dayan, Presidenta del Comité Permanente sobre
la Condición de la Mujer, y asimismo, una recepción dada por la Sra.
Reuma Weizmann, esposa del Presidente de Israel, Sr. Ezer Weizmann.
Al día siguiente, los participantes visitaron Saphirim, una empresa que
fabrica joyas en el Kibutz Revadim. Allí montan fragmentos de vidrio
iridiscente, de 2000 años de antigüedad, o piedras semipreciosas en
objetos de joyería de oro y plata. La Directora en ejercicio, Nadine
Avrahami, charló con el grupo y les contó que ella comenzó su carrera
como maestra, para después servir como secretaria general de su kibutz.
Hace cuatro años, la trajeron a fin de reactivar la industria de joyas, a la
cual no le estaba yendo bien. En la actualidad, la empresa exporta por
valor de un millón de dólares y la Sra. Avrahami recibió en 1996 el título de Mujer del Año en la Industria.
La Dra. Françoise Mulfinger, experta en Recursos Humanos y en
Ciencias de la Educación de la Unión Europea, resumió así el simposio: "Hemos aprendido que muchos de los mismos fenómenos se presentan en
nuestros diferentes países, pero al mismo tiempo, hay algo que debe
aprenderse de la experiencia única a cada país. Creo que la experiencia
tiene más fuerza que la teoría. A pesar de que he notado una cierta fatiga
en el enfrentamiento con la pobreza, los conflictos y las guerras, vi, no
obstante, una profunda determinación. Eso puede tener un efecto
revigorizante y un simposio como éste puede ser una fuente de inspiración
y acción".
Aminata M. Ndaye, Ministra de la Mujer, el Niño y la Familia, de
Senegal, agregó que: "Hoy en día, cada cual comprende que invertir en la
mujer no es ya un lujo, sino una necesidad para el desarrollo mundial.
Durante nuestras discusiones, hemos hablado acerca de las inversiones en
proyectos de mujeres tales como el agua, la salud, la educación y el
crédito. En la actualidad, ésas deberían ser las prioridades, tanto para las
ONG como para las organizaciones gubernamentales. Y yo creo que todo
lo que se ha dicho aquí, está en perfecta armonía con las conclusiones de
la Conferencia de Beijín".
"La manera más creativa y eficaz de trabajar es participar en conjunto con
otras mujeres", dijo Rosa Acosta, Coordinadora del Departamento para la
Mujer de la Municipalidad de Rosario, Argentina. "La vida en comunidad
conlleva la necesidad de enfrentar nuevos desafíos, de alcanzar el máximo
de liderazgo, representación y toma de decisiones por mujeres en todas las
esferas posibles, a fin de fortalecer el ejercicio de la ciudadanía total, y de
hacer avanzar el proceso de construcción de una sociedad justa e
igualitaria. Sólo si se hace actuar a todos los diversos actores sociales, es
posible transformar la realidad. Para mí, el significado de este simposio es:
Sentir totalmente, ser uno mismo y crear amor, mientras se enfrentan los
desafíos de la vida. Así como la noche sigue al día, nosotros crecemos a
fin de cambiar y construir en conjunto para todas las mujeres".
Conclusiones y recomendaciones del simposio:
A los gobiernos, a fin de que:
- Se cree un entorno favorable para que las mujeres progresen en el terreno
del desarrollo económico y del empresariado.
- Se asegure a las mujeres igual acceso a los programas de capacitación y
educación existentes.
- Se organicen nuevos programas de capacitación, especialmente para
mujeres, poniendo énfasis en la gestión financiera, el uso de tecnologías
apropiadas y nuevas, el avance profesional en general y las cualidades de
asertividad/empresariado.
- Se creen puntos focales para mujeres en todas las secciones del gobierno
y cuerpos estatales, con el propósito de intercambiar información y
coordinar la acción, es decir, simplificar el sistema administrativo relativo a
las solicitudes de préstamos a los bancos; introducir flexibilidad en los
trámites de las instituciones que otorgan préstamos, tales como criterios
para garantías, etc. En lo que se refiere a las mujeres, deben efectuarse
campañas de información pública sobre las funciones de hombres y
mujeres en la economía, y el objetivo de éstas debe ser establecer
relaciones de mayor cooperación, crear lugares adonde puedan recurrir
mujeres que sientan que han sido discriminadas, o para seguimiento de la
legislación de derechos humanos, en especial de las cláusulas innovadoras,
cuya intención es dar a las mujeres una mayor elección.
- El estudio del empresariado debe ser incluido en el programa de la
escuela primaria y la participación de las niñas debe ser obligatoria.
- Deben ser reducidos los impuestos de aquellas empresas en donde las
mujeres allí empleadas compongan, por lo menos, un 30% de la mano de
obra.
- Debe fijarse un mecanismo de cuotas para asegurar la paridad de los
sexos en cargos con responsabilidades de decisión en los organismos
gubernamentales.
- Debe ponerse especial atención a los beneficios de seguridad social para
las mujeres ancianas, que frecuentemente quedan con pocos medios de
subsistencia.
- Debe darse prioridad al desarrollo económico de las áreas rurales.
- Debe establecerse una Autoridad para Pequeñas Empresas, que coordine,
apoye e influya en acciones en pro del desarrollo de los negocios,
especialmente entre las mujeres.
A las organizaciones no gubernamentales, a fin de que:
- Se establezca un sistema práctico que vele activa y continuamente por la
implementación de la Plataforma de Acción de Beijín.
- Se forjen lazos de solidaridad entre las mujeres, mediante una red de
grupos femeninos a través de todo el país, tanto en zonas rurales como
urbanas.
- Se desarrollen grupos solidarios de ahorro, que sirvan de avales para sus
miembros ante las instituciones de préstamos.
- Se obtenga la colaboración de las organizaciones religiosas, para que
influyan y apoyen cambios en las normas y la legislación, a fin de mejorar
la situación de la mujer en todas las etapas de su vida.
- Se abran canales de comunicación con agencias gubernamentales, a fin
de formular políticas comunes y desarrollar programas conjuntos, que se
lleven a la práctica en áreas de alta prioridad. Esos programas pueden
estar en la esfera de la información pública, capacitación, servicios de
apoyo tales como guarderías diurnas, desarrollo de infraestructuras o
programas de salud y crédito, que respondan a las necesidades prácticas de
las mujeres.
- Las ONG deben agilizarse y tomar la iniciativa en la planificación de
programas y campañas que aboguen en pro de las mujeres, cuyas
necesidades son mejor conocidas por las ONG.
- Se extiendan y refuercen las redes de contacto en una base regional
(Africa, Asia, América Latina).
A las organizaciones internacionales, que:
- Al mismo tiempo que integran mujeres en sus programas como una
prioridad, deben combinar la experiencia internacional con los
conocimientos y recursos locales.
- Esas organizaciones coordinen sus programas entre ellas mismas, a fin de
evitar la duplicidad de esfuerzos, y servir a más mujeres dentro de la
población objeto.
A los medios de comunicación, que:
- Escojan los programas, sea en radio, TV o en la prensa, para promover el
concepto de "género consensual", al hacer difusión de hombres y mujeres
juntos, en todas las situaciones y actividades.
- Esos programas hagan resaltar "historias de mujeres exitosas", a fin de
cambiar los estereotipos concernientes a las mujeres.
A universidades y centros de investigación, que:
- Inicien estudios sobre el género; que recopilen datos sobre la actual
situación de la mujer, su posición en la familia, en el trabajo, en la
comunidad y en la vida política; y que se saquen conclusiones al
determinar dónde existen posibilidades de hacer cambios.