El ףptimo uso del agua en el mundo

30 ago 1999
 SHALOM Magazine
 RUMANIA  |  INVEST.  |  BRASIL  |  IDEALISTAS  |  ZOOLOGICO  |  KAZAJSTAN  |  FILIPINAS  |  MALTA  |  NICHO  |  GENERO  |  AGUA  |  NOTICIAS  |  GHANA
 
     
El óptimo uso del agua en el mundo

por Simon Griver

Jerusalem, 1997
No. 1

 
 
Aprendiendo a usar palillos

 

 

 

Sydney Lossin encendiendo velas de Janucá

 

 

 

Reuven Steinhards, izq., descubriendo delicias extranjeras
  La idea de que la necesidad es la madre de la invención, describe la experiencia israelí con el agua. Israel, con un promedio anual de lluvia de 932 mms. en el norte y de sólo 32 mms. en el sur, que caen principalmente en invierno, ha inventado una variada y efectiva gama de técnicas de riego y gestión de suelos, que abastecen todas las necesidades alimenticias del país y las de una industria de exportaciones agrícolas por valor de 1200 millones de dólares anuales. La buena gestión del agua significa también que se proveen las necesidades domésticas e industriales del país.

El Curso Internacional Avanzado en Riego y Gestión de Suelos "Kurt M. Schallinger", ofrecido por la Organización de Investigación Agrícola, Centro Volcani, del Ministerio de Agricultura israelí, junto con MASHAV, permite a Israel compartir su tecnología con el mundo en vías de desarrollo. Después de todo, la carencia de agua o de buenos métodos para la gestión del agua, son los principales factores que contribuyen a la escasez mundial de alimentos.

Este curso avanzado de dos meses, que está abierto a candidatos poseedores de por lo menos el grado de Master en las disciplinas pertinentes, ha sido programado sin embargo para aquellos candidatos que probablemente pongan en práctica las lecciones recibidas cuando regresen a sus países, en vez de para quienes sólo escriban documentos académicos.

El Dr. Rami Keren, director del Instituto de Suelos y Agua, en el Centro Volcani, que ofrece el curso, hizo hincapié en ese punto. "Nosotros seleccionamos científicos con una trayectoria conocida de realizaciones", dijo. "Pero, al mismo tiempo, el curso avanzado atrae candidatos que, además de comprender las necesidades del agricultor corriente en el terreno, tienen también acceso a quienes toman las decisiones dentro de los escalafones superiores del gobierno".

El curso, que concluyó en diciembre de 1996, tuvo una sección transversal característica de eminentes expertos, que el Volcani ha atraído de todos los continentes durante los 27 años en que el curso ha sido ofrecido. Hubo 37 participantes de 27 países, en lo que fue el 27 curso de su tipo. Por primera vez, algunos de los asistentes estaban bajo el patrocinio de las agencias UNESCO y FAO de la ONU.

El Dr. Reuven Steinhardt, director del curso, explicó que el programa de estudios hace resaltar las desarrolladas técnicas de riego israelíes, la importancia de la agricultura de invernadero para los pequeños granjeros, y la gestión del suelo, especialmente las amenazas ambientales a ese suelo.

Por supuesto, el riego israelí significa primordialmente riego a goteo. Se puso en práctica primeramente en el Kibutz Hatzerim, en el desierto del Neguev durante la década de los sesenta. Ésta es una invención cuya simplicidad es comparable a la de la rueda, o al descubrimiento de la gravedad de Newton. Su premisa básica es que la manera más eficiente de nutrir los cultivos es una pequeña gota de agua, que cae repetidamente en el mismo lugar. La compañía Netafim, del kibutz Hatzerim, desarrolló un sistema sencillo, basado en tubos plásticos con agujeros del tamaño de un alfiler. Con el correr de los años, además de los sistemas simples, se han desarrollado productos sofisticados operados por computadoras, que pueden distribuir tanto fertilizantes como agua.

"Nosotros ponemos énfasis también en la importancia y ventajas del riego a goteo para el medio ambiente", agregó el Dr. Steinhardt. "En el mundo, con el constante aumento de materiales contaminantes en nuestras fuentes de agua, el riego excesivo causa polución, e incluso torna algunas tierras agrícolas en no laborables".

En el curso se discutió también el desarrollo de la agricultura de invernadero, en la cual el agricultor puede crear un sistema ecológico completo dentro de una pequeña área, controlar todos los elementos, inclusive suelo, agua y clima, para disfrutar de cosechas increíblemente altas.

"Los participantes aprenden no sólo sobre Israel", dijo el Dr. Steinhardt. "Aprenden también sobre los problemas de sus colegas a través del mundo. Como parte integral del curso, los asistentes presentan trabajos relativos a sus propias investigaciones - esta contribución hace resaltar verdaderamente el aspecto internacional del curso - tanto como los nombres y países de origen de los participantes".

En realidad, la fiesta de conclusión del curso, organizada por su coordinadora, la Sra. Sydney Lossin, (en su casa en la aldea pastoral de Aseret), puso en relieve la naturaleza internacional de éste, con los platos nacionales que cada participante preparó, en lo que debe haber sido uno de los bufetes más cosmopolitas en cualquier lugar.

La Sra. Benjaporn Chakranon, una científica especialista en suelos del Centro Real de Estudios del Desarrollo Pikunthong del sur de Thailandia, cerca de la frontera con Malasia, ofreció una tentación al paladar con un "curry rojo de carne", un plato extremadamente picante, y advirtió de antemano que es mucho más picante que el curry hindú corriente.

La Sra. Chakranon está especialmente interesada en el uso de los métodos de riego para aliviar problemas ambientales. "La lluvia ácida en el sur de Thailandia es tan perjudicial", explicó, "que muchos agricultores se han visto obligados a abandonar sus campos, demasiado contaminados para el cultivo del arroz, y a emigrar a las ciudades para buscar trabajo en la industria. Creo que el uso más sofisticado del agua, desarrollado en Israel, puede ayudarnos a disminuir ese problema".

Más familiares para los anfitriones israelíes fueron el alimento y los problemas presentados por Nizar A. Al Wahidi, un ingeniero agrícola de Gaza, quien trabaja para el Departamento de Agricultura de la Autoridad Palestina. El Sr. Wahidi preparó maklube, un plato local popular, en donde se combinan carne, arroz, papas, berenjenas y hongos. Para él, el encuentro social con sus vecinos israelíes, como asimismo con sus colegas del mundo entero, fue la parte más importante del curso.

"Por supuesto que, al vivir en la región", dijo, "los métodos desarrollados aquí me son familiares. Lo más importante para mí ha sido desarrollar relaciones de persona a persona con israelíes y una mejor comprensión de nuestras necesidades en una era de paz".

Construir una infraestructura agrícola viable en un país de reciente independencia, fue también lo que le interesó a Rabson N. Hleruka, un especialista de riego de Gwanda, en Zimbabwe.

"Mi región está cerca de la frontera con Sudáfrica y así como en Israel", explicó, "tenemos un clima semiárido con sólo 500 mms. de lluvia por año, que caen generalmente en verano, cuando la evaporación es especialmente alta. La mayor parte de la tierra se utiliza para criar ganado, pero hay muchos agricultores locales que cultivan maíz, betarragas, verduras y trigo. Yo estoy muy interesado en la posibilidad de introducir sistemas de riego a goteo para los pequeños granjeros de nuestra zona".

"Las grandes haciendas privadas ya cuentan con sistemas sofisticados de riego", agregó. "Estamos tratando, con la ayuda del gobierno, de introducir sistemas más simples de regadío para los pequeños agricultores, que en la actualidad usan riego de superficie y canales. Eso malgasta agua, que no podemos desperdiciar. Al volver a mi país, tengo la intención de redactar mis recomendaciones al gobierno solicitando enérgicamente la asignación de fondos para equipo de riego a goteo".

Para la fiesta de conclusión del curso, el Sr. Hleruka cocinó un guiso de maíz, pollo y okra; entre otras cosas, aprendió cómo usar palillos para comer algunos de los platos asiáticos preparados.

Para Jocelyn Louissaint, docente en el Colegio de Agricultura en Puerto Príncipe, Haití, lo que hizo más memorable el curso fueron las actividades extra-curriculares y su diversidad.

"Como cristiano, me maravilló el poder visitar los lugares santos como parte del curso", dijo, "y en vez de estar todo el tiempo sentados en el aula, pudimos viajar a través de Israel, que tiene tanta diversidad de climas y condiciones topográficas para un país tan pequeño, y ver en la práctica los resultados del riego y la conservación del suelo. Me impresionó la manera en que están plantados estratégicamente los árboles para evitar la erosión del suelo durante lluvias fuertes. Eso es algo que podríamos utilizar más en nuestro país".

El Sr. Louissaint, además de dar clases en la universidad, también sale al terreno y dicta cursos de capacitación para agricultores locales, auspiciados por el Ministerio de Agricultura de Haití.

"Nos gustaría tener más sistemas de riego a goteo", dijo. "Pero me temo que no tenemos el dinero".

El Sr. Louissaint explicó que Haití tiene un promedio anual de caída de lluvia mejor que el de Israel; caen unos 800 mms., durante dos cortísimas estaciones en primavera y verano.

En verdad, si hay una impresión duradera que les ha quedado a los asistentes del curso, es la de que con tan poca agua se pueda hacer tanto. Quizá muy apropiadamente, el curso terminó durante la festividad judía de Jánuca. Ésta celebra la re-inauguración - hace siglos - del Templo en Jerusalén, después de que fuera profanado por invasores extranjeros. Los judíos ortodoxos creen que ocurrió un milagro, cuando la cantidad de aceite para la llama eterna del Templo duró ocho días en vez de uno. El milagro del Israel moderno es hacer que una pequeña asignación de agua satisfaga todas las necesidades de la nación.