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Panim- Boletםn de Arte y Cultura- Noviembre-Diciembre 1998 |
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Panim: Boletín de Arte y Cultura en Israel
Noviembre-Diciembre 1998
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El coro Moran
Naomi Faran, el coro Moran
Cantabile
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NOTA DE TAPA
Los Niños Llevan la Delantera...
Israel no se ha hecho precisamente famoso por su música coral, pero en el país está teniendo lugar un fenómeno interesante: en los últimos 20 años han surgido coros en casi todas las ciudades. Más curioso es el éxito que tienen en Israel y en el exterior, y más sorprendente aún es que estos cantantes a nivel internacional no superan los 20 años.
El coro Moran del moshav Beit-Ytzhak es un ejemplo. Fundado 13 años atrás por Naomi Faran, maestra de música en una escuela primaria, sus 46 integrantes cantan con la Orquesta Filarmónica de Israel, la Nueva Opera Israelí y la Orquesta de Cámara de Israel. Moran viajó a Noruega para participar en la celebración del primer aniversario de los acuerdos de Oslo; en 1996 cantó ante el presidente Clinton durante su visita a Israel y se presentó en un espectáculo especial de gospel y música tradicional judía con el Coro de Niños de Harlem. Fue uno de los tres coros de Occidente que en agosto participaron en el festival internacional de Hong Kong, cuyo director señaló: "Ustedes son uno de los mejores coros. El festival y el encuentro no habrían tenido éxito sin vuestra presencia". Sus integrantes tienen entre 11 y 20 años y, al igual que en otros coros, son en su mayoría mujeres.
Ankor es otro ejemplo: fundado en 1983 en la Academia Rubin de Música y Danza de Jerusalén, se presenta regularmente con la Orquesta Filarmónica de Israel. Cantó en Dinamarca en la celebración del 50 aniversario del Parque Tivoli y también en Suiza, Estocolmo, el Centro Barbican de Londres, Glasgow y Checoslovaquia; en una serie de conciertos con la Sinfónica de Berlín y el pasado diciembre estuvo en Italia. Este año participó en Jerusalén en el espectáculo "Por la vida: los EE.UU. celebra el 50 aniversario de Israel", transmitido por las principales cadenas televisivas norteamericanas.
A éstos se suman Cantabile, dirigido por Eva Pitlin; Efroni, uno de los mayores, dirigido por Maya Shavit, y Liron. La lista sigue creciendo: Kfar Saba y Pardes Hana tienen coros llamados Shir; en Rehovot está Meitar y Neve Shir en Petah-Tikva. Paamon representa a la Galilea y Tzlil y Rakefet son también coros regionales. Bat-Kol, del Conservatorio de Tel-Aviv, dirigido por Anat Morag, está aún perplejo por su éxito de mayo, cuando participó con otros 100 coros en el festival de Vaasa, Finlandia, y ganó la medalla de oro.
"Ciertamente, en Israel se está produciendo un boom de coros infantiles", dice Eva Pitlin, titular de la recientemente creada Organización de Coros de Israel. "Nuestros niños ganan primeros premios en certámenes internacionales y constantemente son invitados al exterior".
Lo sabe de buena fuente: en el verano boreal de 1997, Cantabile fue invitado a un certamen en Tolosa, España, y en julio de 1998 fue uno de los cuatro coros (los otros tres eran de adultos) invitados al prestigioso Festival de Coros Premiados de Francia. Se presentó también en Sudáfrica y el próximo verano planea regresar a Francia. A través de la Federación Internacional de Música Coral, Pitlin planifica un simposio para directores de coros infantiles, continuación del que se realizó en Alemania en junio de 1998. Es esto indicio de que Israel se incorpora a una corriente mundial, o que la lidera? Cómo reaccionan los niños ante estas tendencias?
Los jóvenes trabajan muy duramente. En Ankor hay dos ensayos semanales y cada niño toma clases particulares de desarrollo vocal; además de eso, todos asisten a la Academia tres o cuatro veces por semana, de una a tres horas por día. "Debo competir con la televisión, Internet, fiestas y novios, para no mencionar la inseguridad y las depresiones adolescentes", señala su directora Dafna Ben-Yohanan, "pero estos niños aprenden a asumir una gran responsabilidad". Además de la música, adquieren disciplina y una ética profesional. "Creo que al crecer, nuestras niñas serán mejores ciudadanas", afirma Ben-Yohanan, y Naomi Faran añade: "La experiencia de coro impulsa también su motivación en la escuela y otras actividades. Hasta sus calificaciones mejoran".
El duro trabajo de estos niños ya ha comenzado a dar frutos en la promoción de nuevas actividades corales: en 1997 Israel organizó su primer Certamen Internacional de Coros, bajo la dirección de Henry Klausner; en octubre se realizó en Netania el segundo festival anual Shirat Hayamim, con la participación de 25 coros extranjeros. El año pasado, el éxito más arrollador del festival fue el del coro Cantabile, que ganó el primer premio en tres categorías: infantil, folklore y puntaje general más alto en la competencia.
Los coros difieren entre sí y su música abarca toda la escala. Ankor se destaca en música clásica y su repertorio abarca desde la Octava Sinfonía de Mahler hasta música litúrgica cristiana y melodías barrocas. Cantabile se orienta claramente hacia la música étnica; Moran prefiere los villancicos de Navidad, canciones israelíes típicas y algunas melodías búlgaras.
Triunfantes en el país y en el exterior, estos jóvenes están sin duda señalando nuevos rumbos para la música israelí. "Las niñas son tan angelicales y apolíticas que cautivan al público extranjero", dice Faran. Pero el secreto del éxito de los coros radica simplemente en la elevada calidad de su música y en su duro trabajo: en el área de la música coral israelí. es obvio que los niños llevan la delantera.
PANTALLAZOS
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Nir Ben-Gal y Liat Dror: Al Compás de la Realidad
Convencer a un bailarín para que permanezca sentado es tan sencillo como buscar un taxi en medio del desierto. Cuando Nir Ben-Gal y Liat Dror -pareja sobre el escenario y en la vida real- aceptan hacerlo, sólo aparece Ben-Gal: "Nunca participamos en una entrevista juntos", explica, mientras su amplia sonrisa y su mirada centelleante revelan la necesidad de complacer, "porque sería un desperdicio de energía".
Y energía, de cualquier tipo -cinética, erótica, aeróbica, acrobática- es lo que emana de sus cuerpos elásticos desde el instante en que ellos y los demás miembros del elenco aparecen en escena, donde se besan, abrazan y luchan abierta y apasionadamente; se desvisten, quiebran vidrio y cuecen pan. Este despliegue de fuerza vital copletamente moderno y primitivo a la vez es lo que los ha tornado en preferidos de los seguidores del teatro y la música disco, y en la oveja negra de los amantes de la danza pura.
Ben-Gal admite que sus producciones irritan a muchos críticos de arte: "dicen que traspasamos los límites de la danza y que transgredimos sus normas básicas". El y Dror, que no tienen problemas para digerir las críticas, consideran sus trabajos como una exploración del movimiento y el lenguaje corporal y una manifestación total de la expresión humana. La pareja se sienta, habla, come, hace el amor y la guerra sobre el escenario, porque todo constituye un reflejo de los pequeños y grandes momentos de la vida.
A pesar de las críticas, lo que lo ha hecho triunfar en el país y el exterior es la intensidad de sus retratos de los conflictos humanos entre judíos y palestinos, hombres y mujeres, sueños y realidades.
Como bailarines profesionales, florecieron tardíamente. Nacidos en kibutzim en el norte del país, Ben-Gal (39 años) y Dror (38) fueron novios desde la adolescencia, se casaron después del servicio militar y sólo entonces comenzaron a estudiar en la Academia Rubin de Música y Danza de Jerusalén y con Yehudit Arnon, fundadora de la Compañía de Danza Kibutziana. Sus carreras progresaron rápidamente a partir de 1985, después del estreno de su primer trabajo coreográfico (Ben-Gal aclara que para ellos danza y coreografía son una sola cosa) en el Museo de Tel-Aviv.
En 1992 fueron padres de su hijo Arad (tienen también una niña de un año y medio, Elisha) y de una compañía de doce bailarines. Ben-Gal atribuye parte de su éxito (como pareja, como padres y como bailarines) al trasfondo del kibutz, con su sentido de cooperación e igualdad: les resulta fácil dividirse las tareas, desde cambiar pañales hasta diseñar escenografías y organizar la publicidad.
Ben-Gal y Dror cuentan en su haber con nada menos que diez producciones; han ganado premios locales e internacionales (el Premio Gertrud Kraus, el Certamen para Coreógrafos Jóvenes y el Encuentro Internacional de Coreógrafos de Bagnolet) y se han presentado en Europa, América del Norte e Israel. Su estatuta artística atrae e irrita a la crítica.
A los dos les gusta la crítica. Los títulos de algunas de sus obras -"Círculo de codicia", "Tierra de violación y miel"- bastan para arquear algunas cejas. Apasionados en sus posturas de izquierda, para ellos todo es político: "todas las relaciones implican luchas de poder: quién es más fuerte y quién más débil; quién domina y quién se somete". Para Ben-Gal, la danza debe ser algo más que un placer estético.
Ben-Gal fuma incesantemente y se refiere a la tensión y la lucha: "Basta con abrir el periódico, subir a un autobús o esperar en el banco" dice entre anillos de humo, "hasta los programas para niños en la televisión hablan de ganar o perder". Cuando parece estar a punto de gritar, Ben-Gal cambia imprevistamente de tono: "Casi todas nuestras danzas hablan de amor".
"Usamos nuestros cuerpos para explorar el significado del amor; para dar todo de nosotros mismos", añade. Su última producción, "La danza de la nada", con la que han recorrido Europa y que se estrenará en Israel en noviembre, celebra las relaciones humanas. Usando música árabe ("también esto es una declaración política") y alfombras que evocan un campamento beduino, en la obra resuena un fluir permanente de energía masculina y femenina y una honda sensación de calma espiritual.
"Llegar a este estado", dice Ben-Gal antes de regresar al ensayo, "será siempre nuestra meta final".
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La Orquesta Juvenil Judeo-arabe
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SHALOM-SALAAM
La orquesta hace música y amigos
Un tesoro oculto en un edificio, casi invisible desde afuera, se halla en un wadi de Jerusalén, junto a las murallas de la Ciudad Vieja. Es el Centro de Música Alpert, en el que no sólo se hace música sino también amigos. Los niños árabes y judíos que asisten a esta pequeña casa de piedra frente a un valle fértil aprenden juntos, en el marco de una orquesta. Enseñarles música es uno de los principales objetivos del centro, dice su director musical Yossi Davara; el otro es que aprendan a conocerse y a desarrollar las relaciones entre todos, independientemente del origen de cada uno.
Los resultados musicales son evidentes: el año pasado, la Orquesta Juvenil Judeo-arabe ofreció 17 conciertos en Jerusalén y otras ciudades. La orquesta toca algunas piezas clásicas, pero hace hincapié en la música folklórica árabe y judía. Davara y su asistente Khamal Othman creen que enseñar a unos las tradiciones musicales de otros forma parte importante de las actividades de la orquesta. Las influencias locales se perciben en la variedad de instrumentos, como la mandolina, el acordeón y la guitarra.
Los beneficios sociales son también muy importantes para el grupo: la orquesta constituye un verdadero club juvenil que organiza caminatas y paseos, celebra fiestas y otras ocasiones especiales con la alegría y tensiones naturales entre jóvenes de 11 a 17 años. "Como todos los niños, se ríen y divierten. Cuando están juntos no importa quién es árabe y quién judío", dice Davara. Como es un poco difícil planificar las actividades, porque las festividades son múltiples, transformamos el problema en una ventaja y las celebramos en conjunto". Se trata de un cometido nada sencillo, porque el grupo incluye a laicos y religiosos judíos, musulmanes y cristianos.
En la orquesta se da también un elemento de asistencia social: cerca de 30 niños árabes que provienen de familias con problemas y reciben apoyo emocional en dos monasterios cercanos forman parte del grupo actual, que abarca a cerca de 80 jóvenes. Davara espera reducir un poco las dimensiones de la orquesta, a fin de elevar la calidad de su trabajo.
Creado en 1973 por Avraham Guila, el proyecto fue promovido por el anterior alcalde de Jerusalén, Teddy Kollek, a través de la Fundación Jerusalén, uno de cuyos principales objetivos consiste en alentar proyectos de coexistencia judeo-árabe. La Fundación es el principal soporte de la orquesta, que hace música y amigos en la esperanza de una vida mejor.
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Dibujos y textos por la paz
Ruti Atzmon, que dirige el proyecto de coexistencia "Ventanas", no se hace ilusiones con respecto a los sentimientos de los participantes sobre el proceso de paz en Oriente Medio: "a veces dibujan cosas terribles, pero ésa es la realidad que ven y no podemos evitarla". La nueva muestra "La paz es la esperanza de nuestros niños" no es nada sutil: los dibujos y reflexiones de los pequeños artistas reflejan su realidad cotidiana: soldados que empuñan armas de fuego o el caos de una calle bombardeada; muchos son traumáticos y a veces no se puede saber si el autor es judío o palestino.
Los trabajos son el resultado de una serie de talleres dirigidos por Atzmon en agosto de 1998 en la Banda Occidental y en Tel-Aviv. A diferencia de la muestra anterior, "Mi habitat" (véase Panim, octubre 1997), la esperanza parece casi ausente, como en un dibujo en el que se ven figuras judías y palestinas en el extremo de un sendero largo y meandroso, acompañado de la frase "Aún queda un largo trecho por recorrer". Los niños hablan de sus experiencias y esperanzas; Huria Zinda, de 9 años, escribió: "Mi nombre significa libertad. En mi dibujo quise mostrar lo que sucede con mi pueblo. Sueño con que haya paz y con poder borrar estas imágenes de mi mente".
En octubre los niños viajaron a Washington para la inauguración de la muestra. Auspiciado por la Fundación para el futuro de nuestros niños y con el apoyo del Centro para el entendimiento musulmano-cristiano de la Universidad de Georgetown, el Instituto del Oriente Medio y el Instituto Arabe-norteamericano, el programa incluye talleres interactivos. La muestra será exhibida en la rotonda del edificio Russell y en el Centro Comunitario judío hasta el mes de febrero.
El grupo de Atzmon publica también la revista "Ventanas", escrita por niños judíos y palestinos en hebreo y árabe. Recientemente ha comenzado a editar otra revista, "Cara a cara", para alumnos de escuelas secundarias, que profundiza más en temas políticos, sociales y periodísticos. Atzmon insiste: "Cuanto más trabajen juntos, mejor se conocerán. Cuando empiezan a ver al otro como un ser humano, comienzan también a pensar en soluciones a largo plazo".
CINE
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"Peligrosa"
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Haifa adelanta los filmes del otoño
El otoño no sería completo en Israel sin el Festival Internacional de Cine que se realiza todos los años en las vacaciones de Sucot. Este año se proyectaron 120 filmes en seis días ante 40.000 espectadores, incluidas nuevas producciones israelíes (de ficción, cortos y documentales). Kesher Ir ("Conexión en la ciudad"), dirigida por Yehonatan Segal, ganó el premio al mejor filme israelí y "Estrellas" al mejor documental. Por primera vez, este año hubo una sección para niños y se reservó un ámbito especial para la proyección de filmes infantiles, incluido el israelí Arvot Sumsum, dirigido por Haim Avraham. Las nuevas producciones israelíes estrenadas en el festival incluyen:
"Peligrosa": Dirigido por Shemi Zarhin y producido por Eitan Evan, es la primera vez que los grandes actores Guila Almagor y Moshe Ivgy aparecen juntos en pantalla. Almagor representa a una actriz de teatro llamada Tzvia y acosada por su pasado: tres años antes, su esposo y su hija embarazada murieron en un accidente de tránsito. La acción comienza cuando Tzvia celebra el éxito de su último estreno y el conductor del vehículo que mató a su familia (Ivgy) sale de la prisión. Enloquecido por la culpa, le implora perdón pero ella se niega a cualquier signo de reconciliación. El, desesperado, salta de la terraza de la casa de ella y queda paralítico. En un extraño vuelco psicológico, Tzvia se apiada repentinamente de él y comienza a cuidarlo. La relación se torna cada vez intensa e intrigante y plantea interrogantes sobre los valores y la falta de sentido de la vida, que despliega a través de las relaciones humanas y el arte teatral que las parodia.
"Crónica de amor": Si bien este nuevo filme no fue exhibido en el festival de Haifa, es candidato al premio de la Academia Israelí de Cine del corriente año. Producido y dirigido por Tzipi Trop, aborda el tema siempre actual de las mujeres golpeadas y su doloroso e inexorable drama. Lo que se vislumbra al comienzo como la historia de Nava, una feliz y estable esposa-madre-profesional avanza gradualmente en sentido opuesto: al principio, el marido de Nava es presentado como un hombre ligeramente dominante, pero cuando ella logra realizar su sueño de abandonar sus ocupaciones profesionales en trabajo social y estudiar música, él la castiga verbal y físicamente. La trama del filme desarrolla dos carriles paralelos y oscila entre la vida de la protagonista y las de sus pacientes, también ellas mujeres castigadas, y recalca que las mujeres de todos los segmentos sociales y niveles culturales están expuestas al peligro del abuso físico de sus parejas. El filme aborda temas habitualmente relegados, como el de las mujeres que abandonan a sus esposos castigadores pero después regresan a ellos, y afronta la dolorosa realidad de que en algunos casos, ninguno de los miembros de la pareja en conflicto puede sobrevivir sin esa relación.
LITERATURA
Gira de Savion Liebrecht
Varios libros de Savion Liebrecht han sido ya traducidos al alemán, italiano y chino, y su último volumen de cuentos cortos, "Manzanas del desierto", ha sido recientemente editado en inglés por The Feminist Press. En noviembre la autora realizará una gira de presentación de tres semanas por los EE.UU., que incluirá a Nueva York, Miami, Houston y Los Angeles. Liebrecht describe la vida interior de personas y familias y refleja los principales conflictos sociales, incluidos los problemas generacionales, políticos y de género más habituales en Israel y en cualquier parte. El cuento "Escrito en la piedra" aborda las tensiones ente askenazíes y sefardíes en la sociedad israelí; "Una habitación en la azotea" y "El camino a la ciudad de los cedros" describe los problemas de árabes y judíos que tratan de vivir juntos y separados. La autora enfoca también las tensiones entre laicos y religiosos y la sombra del Holocausto sobre la conciencia colectiva israelí y, como señalara un crítico, "al tiempo que elabora los temas filosóficos y sociales más profundos, este libro ofrece una serie de historias interesantes, creíbles y sustanciosas sobre la vida de la gente y su esencia moral y emocional".
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Participantes en el Coloquio Anglo-israelí
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CULTURA
Británicos e israelíes debaten sobre cultura
El Coloquio Anglo-israelí realizó en septiembre su segunda conferencia anual en Beit-Gabriel, a orillas del Mar de Galilea. Con el objeto de examinar diversas formas de preservar la cultura, el encuentro congregó a directores de teatro y ópera, personalidades del mundo de la cultura, funcionarios de cine, responsables de museos, investigadores, académicos y empresarios de ambos países. La conferencia, titulada "Quién es responsable de la cultura?" fue organizada por la Asociación Anglo-israelí y en ella se debatieron temas candentes, como la falta de recursos, la censura, el apoyo público y privado. La conclusión a la que se llegó al final del coloquio fue que se necesitan más fondos provenientes de auspiciantes públicos y privados, que se deben alentar las innovaciones y preservar la sensibilidad en la redefinición de la función del arte en la plasmación de la vida social y nacional.
DANZA
Se acerca "Arriba el telón"
Durante cuatro fines de semana, desde el 12 de noviembre hasta el 11 de diciembre, se realizará en el Centro Suzanne Dellal de Tel-Aviv el festival internacional de danza. Los principales representantes de la danza moderna en Israel expondrán sus trabajos más originales, que incluyen tres espectáculos para niños, junto con una serie de elencos invitados. Entre los participantes seleccionados por Eran Beniel, director artístico del festival, se cuentan el conjunto Combina, que presentará una nueva obra de Amir Kolban que aborda temas religiosos con un enfoque laico; Yossi Yungman; Rina Sheinfeld y su conjunto ofrecerán "Bach", espectáculo inspirado en música de Bach interpretada por Pablo Casals; Liat Dror y Nir Ben-Gal y su conjunto con "La danza de la nada"; el conjunto Vertigo con "La vaca roja" de Neta Fullbermacher; Tamar Borer y el conjunto Batsheva, que presentará cinco coreografías especialmente creadas para el festival. Paralelamente a los espectáculos, se realizarán encuentros abiertos de creadores con el público.
NUEVAS PRODUCCIONES
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"El efendi de Jerusalén"
Avi Jai
"Turismo en Palestina"
Peter Lanyi
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El Museo de Israel mira hacia el este
Los curadores de "Hacia Oriente: el orientalismo en el arte israelí" pensaron que el 50 aniversario de Israel era el momento ideal para un examen de las complejas relaciones de Israel con Oriente, y decidieron criticar la mirada histórica tradicional, a fin de redefinir la identidad israelí. Ygal Zalmona y Tamar Manor-Freidmann comenzaron a buscar obras de arte del siglo pasado que describieran el Medio Oriente desde una perspectiva occidental y no se detuvieron hasta organizar una muestra de considerables dimensiones.
"El tema central es la visión que Occidente tiene de Oriente", dice Zalmona. La misma se despliega en el tono ingenuo, exótico o romántico de muchos trabajos tempranos, como los de Nahum Gutman, Reuven Rubin, Moshe Elhanan y Abel Pann. Tal como lo explican los curadores: "La noción europea de Oriente era una proyección romántica de anhelos nostálgicos, y como tal dirigió una mirada ciega a la realidad concreta de la región".
Las tendencias que refleja el ambivalente intento israelí de adaptarse y al mismo tiempo separarse del contexto oriental se reflejan claramente en las piezas expuestas: las fotografías de Yaacov Ben Dov en los años 20 y Miha Bar-Am en los 50 (véase Panim julio-agosto 1998) muestran a los primeros colonos que vestían ropas árabes, mientras que las imágenes más modernas muestran la vestimenta árabe tradicional como símbolo del terrorismo. Los curadores buscaron evidencias de la actitud de Occidente hacia Oriente en contextos diferentes, desde anuncios publicitarios ("Turismo en Palestina") y esculturas ("El efendi de Jerusalén") hasta telas, alfombras, artefactos y accesorios.
Algunos artistas destacaron la explotación de Oriente por Occidente, o "las formas en que Occidente comercializó a Oriente" para sus propias necesidades y propósitos, y "la representación de Oriente en la sociedad israelí, con su mirada escapista a Occidente", según reza el catálogo.
A medida que avanza el siglo, los trabajos vinculados con los sueños y esperanzas de la nueva sociedad dan lugar al cinismo y la desconfianza. En algunos casos la visión romántica es reemplazada por el horror, como en "A sangre fría: poema en tres partes" (1996) de Hila Lulu Lin, con escenas computarizadas de los fieles en la mezquita de Al Aqsa bajo un cielo preñado de sangre y matanza, o la serie "Gusto árabe" de Yoram Kuperminz, que evoca la mirada despreciativa de la sociedad israelí sobre la cultura árabe. El texto cuidadosamente elaborado del catálogo explica en detalle esta progresión, y toda la muestra aspira a plantear cómo influye la presencia de Oriente sobre la definición y redefinición de la identidad israelí.
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Mayumana traza un nuevo rumbo
"Mayumana", que deriva de la palabra hebrea "destreza", describe acertadamente a un grupo cuyo trabajo rechaza cualquier categorización y exhibe la máxima precisión en todo lo que hace. El elenco consta de nueve jóvenes de 24 a 35 años que baten el tambor con un virtuosismo rítmico sorprendente, danzan con movimientos elásticos en una coreografía perfecta y cautivan al público con un humor bullicioso y sin palabras.
Mayumana trabajó durante dos años para preparar este producto prolijamente elaborado. Sus fundadores, Eilon Nofar y Boaz Berman, convocaron a un grupo ecléctico que combina nuevos inmigrantes e israelíes nativos provenientes de la danza, el teatro y la música. En escena comienzan a enseñarse sus respectivas especialidades en un collage de talento que combina toda clase de objetos: toneles de plástico azul que sirven de tambores, botes verdes de basura que se apilan en torres mientras baten las tapas con impresionante coordinación. Extraen sonidos sorprendentemente bellos de recipientes de lata, cantimploras, jarras de agua y hasta de sus propios cuerpos, que saltan y parecen volar.
El principal elemento es la sorpresa: cada nueva colección de objetos es introducida a oscuras, hasta la repentina iluminación del escenario; el público sólo puede adivinar el uso insólito que darán a sus improvisados instrumentos. Otro aspecto importante es el contacto directo con los espectadores, cuya atención queda atrapada por una jarana juguetona y sofisticada. El juego se pone de manifiesto cuando los actores juegan a la paleta con una pelota imaginaria y producen efectos sonoros tan reales que uno cree ver el objeto en el aire; la sofisticación muestra a todos moviéndose de manera idéntica, para la desazón y desventura de un solo inconformista.
Casi sin palabras, Mayumana redefine la comunicaciónn con su lenguaje múltiple, apelando al uso de elementos cotidianos y generando gran regocijo.
EVENTOS
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Maaleh Karahot
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El Festival para Niños Genera Entusiasmo
Para agasajar a los más pequeños, el Centro Suzanne Dellal ha realizado este verano un gran festival para niños o quienquiera conserve un espíritu juvenil y sentido del humor. Los padres acudieron con sus hijos a Kesem shel Agada ("La magia de las leyendas"), dos días de espectáculos y actividades al aire libre.
El último festival ofreció propuestas novedosas y creativas presuntamente para niños, pero de trascendencia universal. El Teatro Orna Porat para niños y jóvenes presentó dos obras, una de ellas estreno. Maaleh Karahot (algo así como "La pendiente de las calvas"), una obra deliciosa escrita por Efraim Sidon y dirigida por Zipi Pines, aborda el tema siempre actual de las semejanzas y diferencias, y de la participación democrática. Una ciudad llena de calvos orgullosos de sus calvicies elige un nuevo alcalde, que es apreciado por todos hasta que un buen día en su reluciente calvicie asoma un cabello, que despierta el terror y rechazo de su familia e inspira al candidato derrotado a emprender una campaña de odio que insta a su destitución. El alcalde es apartado de su cargo hasta que los sorprendidos ciudadanos ven crecer sus propias cabelleras. Después de varias canciones con rimas ingeniosas y danzas entusiastas, todos aprenden la lección, incluida la audiencia.
Otro estreno fue el del conjunto Batsheva, que presentó la última creación de Ohad Naharin. A un tiempo seria y disparatada, esta pieza incluye los mejores momentos del elenco: retazos de "Anafasa" (de particular valor es el fragmento que incluye al público) se mezclan sin solución de continuidad con otros trabajos en los que los bailarines visten ropas de payasos y calzan zapatos extraños. Los saltos, relatos y cabriolas extasían a niños y adultos, y el espectáculo combina teatro y movimiento, realidad e imaginación.
El Festival de Acre
Con poca cantidad y alta calidad, en el Festival de teatro alternativo de Acre del corriente año se presentaron 14 piezas nuevas que incluyen "Herrumbre" de Avishai Hadari, que ganó el premio a la mejor producción. Se trata de una obra introspectiva, protagonizada por el autor, que se basa en el asesinato de Ytzhak Rabin y su contexto político, histórico y social. El premio a la mejor obra fue para "Ensayo", escrita por Boaz Gaon y dirigida por Freda Rafael, que aborda el poder y la debilidad. Hannah Hacohen ganó el premio a la mejor dirección musical por "Saludo a la vida", que enfoca el doloroso tema del Holocausto a través de poemas y textos de cabaret escritos en Theresienstadt. "Antes de que la novia se ahogue", escrita y dirigida por Efrat Ben-Yehuda, es una descripción surrealista de una mujer que recuerda su niñez y todas sus contradicciones morales. Tres obras se presentaron fuera del marco competitivo: "Historias de teatro", basada en tres cuentos de S.Y. Agnon, Isaac Bashevis Singer y Savion Liebrecht (véase pág. 2).
La Biblia Regresa
Vayomer, vayeleh del conjunto Itim, sigue llenando salas, pero su directora Rina Yerushalmi no puede contener su musa creativa. Vaishtahu, vaiar es la continuación de la primera parte del proyecto bíblico que combina el drama, el movimiento y la narración para presentar escenas de la Biblia. La segunda parte se focaliza en los reyes y profetas y tal vez sea seguida por una tercera producción. El espectáculo se estrenó a comienzos de año en Alemania y desde octubre se presenta en Ramat-Gan. El estreno oficial será en noviembre, en el Centro de Artes Escénias de Tel-Aviv.
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"La Luna negra"
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"La Luna negra" se Asoma en el Desierto
El Teatro Municipal de Beer-Sheva ofrece una serie de producciones nuevas, entre ellas "Luna negra" de Moti Averbuch y "Las fenicias" de Eurípides, traducida por Dan Almagor. El elenco presenta también una versión moderna de "El diario de Ana Frank" y "El vergel", una nueva producción de Yosef Bar-Yosef.
Un Mundo de Musica Judía
En noviembre se realizará en Londres una serie de acontecimientos de música judía y cultura musical. Posiblemente se trate de la presentación más completa de músicos, disertantes y bailarines europeos, norteamericanos e israelíes que se reúnen para rendir homenaje a la tradición musical judía. Entre los participantes se cuentan "Las mujeres de Eva", un conjunto femenino de fusión jazz-klezmer; el trío Ziryab (integrante de Bustan Avraham); Noa Lachman y Nima Jacoby; el grupo de danzas Oranim, etc. Para más información, véase: http://www.jmht.org/festival98
PANTALLAZOS CULTURALES
Una Galería sobre Ruedas
Omanut Laam ("Arte para el pueblo") se dedica literalmente a llevar el arte a lugares distantes. Su última aventura incluye un vehículo de 12,50 m x 2,10 m, los trabajos de siete artistas y una computadora interactiva, todo lo que se necesita para que el arte israelí moderno llegue hasta el último rincón del país.
La división de artes pláticas de Omanut Laam inauguró la Gal-galeria ("Gería sobre ruedas") en septiembre. Entre los artistas que participan en la primera muestra están Galit Eilat, Smadar Levi y Adi Roseblum. La misma incluye trabajos que involucran activamente al público y un catálogo computarizado. Los espectadores pueden diseñar sus propios catálogos usando el banco de datos, en el que también encuentran toda la información referida a los artistas y sus trabajos. Esta maravilla sobre ruedas recorrerá el país durante dos meses.
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