"Los mapas geológicos son la infraestructura de la planificación y el desarrollo",
explica el geólogo israelí Dr. Michael Beyth. "No sólo muestran la composición
química del país, incluyendo sus reservas de minerales, energía y agua, sino que
además son la base de los mapas de uso de la tierra. No se puede planificar el
desarrollo urbano, por ejemplo, sin saber qué hay en la superficie del terreno y
debajo de ella. Así que, si la base para que un país en desarrollo llegue a estar más
desarrollado son infraestructuras que funcionen a cabalidad, éstas no se pueden
construir sin hacer antes un levantamiento geológico."
El equipo israelí que participa en los levantamientos geológicos en Eritrea no es el único
grupo de expertos extranjeros que trabaja actualmente en ese país del Africa oriental,
pero sus miembros están altamente calificados y tienen experiencia previa de un "valle
de rift", el del Mar Muerto.
El Dr. Michael Beyth, director de la Administración de Investigación de Ciencias de la
Tierra, del Ministerio de Infraestructuras Nacionales (antes Ministerio de Energía), ha
dirigido varios estudios geológicos en Eritrea en los años 1995 a 1997. Estos trabajos
han sido ejecutados por el Instituto Geológico de Israel, adscrito a dicha
Administración, bajo los auspicios de MASHAV, y en colaboración con el
Departamento de Minas y el Instituto Geológico de Eritrea.
"Para mí como geólogo, este trabajo es un tremendo desafío profesional", explica el Dr.
Beyth, "es investigar tierras parcialmente ignotas, por así decirlo. La posible existencia
de yacimientos de oro u otros minerales, como potasa, que hemos buscado en proyectos
realizados junto con nuestros colegas eritreos, podría ayudar a Eritrea a afianzar su
independencia económica.
"Hemos investigado, también, aguas subterráneas geotermales, que podrían
proporcionar energía junto con agua subterránea para uso agrícola. Los eritreos, que
hace poco se han independizado de Etiopía, tienen grandes deseos de ser
económicamente autosuficentes en todos los aspectos, de modo que esos estudios son
vitales, como base para el logro de sus aspiraciones.
"Además, esta región es fascinante para un geólogo" aclara. "Según la teoría de la
Tectónica de Placas, las márgenes del mar Rojo se están separando: Eritrea, con toda la
placa del Cuerno de África, se están moviendo hacia el oeste, y la Península Arábiga,
hacia el este. Es el mismo proceso que hace millones de años separó a Sudamérica de
Africa para formar el Atlántico."
Lo que hace el Dr. Beyth, sin embargo, es más que todo la continuación de un amor a
esa parte de Africa y a sus pueblos, que nació en 1968. Él era entonces miembro de la
misión del Instituto Geológico de Israel a Etiopía, que estuvo varios años colaborando
con geólogos del país para crear el Instituto Geológico de Etiopía. También aquel
proyecto se llevó a cabo en el marco de las actividades de MASHAV en el extranjero.
"Realizamos investigaciones" señala el Dr. Beyth, "en campos tales como exploración
geoquímica, prospección geotermal, hidrogeología y minería. A mí me tocó trabajar en
la provincia de Tigré, cerca de la frontera de lo que hoy es Eritrea. Estuvimos trabajando
en la famosa Depresión de Danakil, que es parte del Valle del Rift Siro-Africano.
"Ese valle en su parte norte cruza Israel", sigue explicando, "así que en cierta medida
eso era territorio conocido para nosotros los israelíes. En cooperación con geólogos
etíopes exploramos yacimientos potenciales de potasa (componente esencial de muchos
fertilizantes, pesticidas y herbicidas), sal y aguas termales subterráneas. Un mineral de
potasa similar (carnalita) se beneficia en el valle de rift del Mar Muerto, extrayéndolo de
las aguas de ese mar en la Planta de Potasa del Mar Muerto de Israel (que exporta
anualmente 2,5 millones de toneladas de potasa, por valor de 324 millones de dólares).
También encontramos agua subterránea y potencial de aprovechamiento de oro y otros
minerales valiosos."
El Dr. Beyth recuerda que el trabajo que él y sus colegas israelíes y etíopes realizaron
fue tan importante que dio lugar a la publicación de varios artículos científicos en
revistas geológicas internacionales. Al hablar, hojea un legajo de artículos de los que fue
el autor: "Interpretación de la estratigrafía del norte de Etiopía según el modelo de la
Tectónica de Placas" y "Cuenca sedimentaria paleozoica-mesozoica del norte de
Etiopía", entre otros.
Lo más importante, sin embargo, fue que el Dr. Beyth, el grupo israelí y sus colegas
etíopes publicaron el primer mapa geológico al 1:250.000 del norte de Etiopía por
cuenta del Instituto Geológico de Etiopía. "Los mapas geológicos son la infraestructura
de la planificación y el desarrollo", explica. "No sólo muestran la composición química
del país, incluyendo sus reservas de minerales, energía y agua, sino que además son la
base de los mapas de uso de la tierra. No se puede planificar el desarrollo urbano, por
ejemplo, sin saber qué hay en la superficie del terreno y debajo de ella. Así que, si la
base para que un país en desarrollo llegue a estar más desarrollado son infraestructuras
que funcionen a cabalidad, éstas no se pueden construir sin hacer antes un levantamiento
geológico del tipo que MASHAV realizó junto con geólogos etíopes."
Las relaciones que Michael Beyth y su colegas del Instituto Geológico de Israel
establecieron en Etiopía eran tan buenas que continuaron mucho tiempo después de su
regreso a Israel en 1972. Cuando Eritrea obtuvo la independencia en 1993, el Dr. Beyth
y MASHAV pensaron que el recién creado estado podría tener interés en cooperar en la
realización de levantamientos geológicos para inventariar sus reservas minerales y
recursos de agua y elaborar mapas de uso de la tierra.
En especial, Michael Beyth era un viejo amigo de Alem Kibreab, actualmente Director
general del Departamento de Minas de Eritrea. "Trabajamos juntos en el norte de
Etiopía", recuerda el Dr. Beyth. "Alem acababa de terminar sus estudios y nuestro
trabajo fue uno de sus primeros trabajos de campo. Me han quedado muy buenos
recuerdos de aquellos tiempos. Yo también era joven y ágil, y estábamos semanas
enteras trabajando en los cerros. Pasábamos días y días al aire libre, durmiendo en
descampado."
Los tiempos han cambiado, señala Michael Beyth, en términos de equipo disponible
para los geólogos. Con todo él y Alem Kibreab, que visitó Israel hace poco, siguen
durmiendo a cielo abierto cuando están trabajando en estudios geológicos.
Los tiempos han cambiado, señala Michael Beyth, en términos de equipo disponible
para los geólogos. Con todo él y Alem Kibreab, que visitó Israel hace poco, siguen
durmiendo a cielo abierto cuando están trabajando en estudios geológicos.
"A fines de los años sesenta y principios de los setenta", aclara, "no teníamos
computadoras para almacenar la masa de datos que reunimos. Pero más importantes aún
para los geólogos son los nuevos equipos analíticos, mucho más precisos en la
identificación de minerales potencialmente aprovechables en las rocas. Uno de los
proyectos de cooperación que nos ocupan es justamente la creación de un laboratorio
geoquímico en Eritrea, que pueda analizar muestras con rapidez y precisión."
La cooperación entre Israel y Eritrea en cuestiones geológicas fue promovida por el
entonces embajador de Israel en Eritrea, Ariel Kerem, y por Haim Divon, ex embajador
de Israel en Etiopía y actualmente director de MASHAV y vicedirector general del
Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, que es amigo personal del presidente de
Eritrea, Issaias Afeworke. En una audiencia personal a Haim Divon y Michael Beyth, el
presidente Afeworke subrayó la importancia de este proyecto de cooperación para su
joven país. Las autoridades eritreas han mostrado gran interés en lograr un rápido
avance de este proyecto. Es más, Beyth llegó a Eritrea por invitación oficial del
Ministro de Energía, Minas y Recursos Hídricos, Ato Tesfay Gebreselaissie, el Director
general del Departamento de Minas, Alem Kibreab y el Director del Instituto Geológico
de Eritrea, Ato Tesfamichael.
Eritrea tiene una extensión de unos 125.000 kilómetros cuadrados, con una población de
3,5 millones de almas. El país puede dividirse en cinco zonas geológicas principales,
explica el Dr. Beyth: la llanura costera del este, los Alpes de Danakil, cuyas cimas
alcanzan los 2000 metros de altitud, la Depresión de Danakil, a unos 100 metros bajo el
nivel del mar, la meseta, situada a elevaciones de unos 3000 metros, y las tierras bajas
del oeste, a unos 1300 metros sobre el nivel del mar, cortadas por grandes valles de ríos,
cuyas aguas alimentan el Nilo.
Beyth realizó una visita preliminar a Eritrea en 1994 y sometió una propuesta de
organización de institutos de ciencias de la tierra, destinados a ayudar al país a alcanzar
metas nacionales fundamentales y superar problemas económicos y ambientales básicos.
Para este fin propuso varios proyectos bilaterales (Israel - Eritrea) y trilaterales (Israel -
Eritrea y un tercer país, de Europa occidental o Norteamérica).
"Los proyectos que proponemos y estamos llevando a cabo", subraya el Dr. Beyth,
"tienen por objeto establecer una organización que cree una infraestructura eficiente y
competente, capaz de promover el desarrollo y las inversiones, y elaborar proyectos
apropiados para ser financiados por instituciones internacionales."
El Dr. Beyth señala que los tres problemas básicos de Eritrea en este campo eran la
carencia de fondos, la escasez de recursos hídricos, con la consiguiente salinización del
agua subterránea actualmente aprovechada (los acuíferos), y la falta de información
básica infraestructural en ciencias de la tierra.
Después de esa visita preliminar, la evaluación inicial del Dr. Beyth -solicitada por
Alem- propuso tres proyectos, que desde entonces se han puesto en marcha:
compilación de información sobre el proyecto de planta de potasa en Culloli; evaluación
preliminar de las fuentes geotermales y yacimientos auríferos de Alid, y de las
pegmatitas De Belhat-Shilici como posible fuente de extracción de tierras raras; y
prospección de aguas subterráneas en los llanos de Gahtelay.
Se ha elaborado ya un informe preliminar sobre el yacimiento subterráneo de potasa de
Culloli, en base a información compilada. Los yacimientos se encuentran en los salares
de la Depresión de Danakil, cerca de la costa del Mar Rojo, a 60 kilómetros al sur de
Mersa Fatma, junto a la frontera con Etiopía. La zona, situada a unos 50 a 100 metros
bajo el nivel del mar, está cubierta de yeso y sal, y es extremadamente calurosa,
especialmente en verano.
El informe preliminar del Dr. Beyth señala que los yacimientos de Culloli contienen
reservas comprobadas de 66 millones de toneladas de potasa; las reservas probables se
estiman en otros 32.3 millones de toneladas; y las posibles, en 62 millones de toneladas
más.
La evaluación del potencial geotérmico de la cadena volcánica de Alid se efectuó
durante una gira de campo en abril de 1994. Se identificó un buen potencial de
producción de energía, explica el Dr. Beyth, en esa zona sumamente árida, ubicada a
unos 30 kilómetros al sur del golfo de Zula.
"Aunque sabíamos por anticipado que en esa región había agua hirviente bajo la
superficie", señala el Dr. Beyth, "que se podía aprovechar para generación de energía
eléctrica, la cuestión básica que tratamos de dilucidar era si existían fuentes de recarga
de esas aguas termales. De no ser así, ésa no sería una fuente de energía viable."
Las conclusiones iniciales parecen indicar que el agua sí es renovable, y el Dr. Beyth
aclara que la empresa israelí Ormat Turbines, especializada en el uso de aguas termales
para generación de electricidad, podría explotar este potencial a mediano plazo.
En cuanto al potencial mineral de las sierras de Belhat y Ghedem, el Dr. Beyth realizó
dos giras por la región, que se encuentra en el límite este de la Escarpa Eritrea, a unos
80 kilómetros del Mar Rojo. Las primeras indicaciones sugieren que en esa región
podrían extraerse piedras preciosas y menas de tierras raras. Inicialmente se analizó la
petrografía, mineralogía y composición química de seis muestras; en una segunda etapa
se sometieron a análisis 17 muestras de sedimentos de arroyos y 21 de rocas. Los
resultados indican que en la región existe un potencial de extracción de plata.
En Eritrea podría haber también grandes yacimientos de oro. El Dr. Beyth realizó un
estudio preliminar de la sierra volcánica de Alid en mayo de 1995, por encargo de Alem
Kibreab.
"Los resultados", comenta el Dr. Beyth, "fueron alentadores. Cierto que se basan sólo en
cinco análisis, de modo que se requerirán muchas investigaciones más, pero esas
muestras contenían concentraciones apreciables de oro. Nuestra función consiste en
conseguir datos suficientes para convencer a las compañías mundiales extractoras de oro
de que realicen exploraciones en Eritrea."
Sin embargo, el agua es quizás aun más valiosa que el oro en esta región árida de
África. El estudio de aguas subterráneas llevado a cabo anteriormente en la llanura de
Gahtelay, al sur y este de Massawa, tierra adentro del Mar Rojo, recomendó hacer un
uso más amplio de pozos de gran diámetro y muros interceptores subterráneos, y
preferir el aprovechamiento de agua subterránea al almacenamiento superficial, en vista
de la intensa evaporación. Como origen de las aguas termales se identificaron las
precipitaciones y las avenidas procedentes de la escarpa. Los acuíferos preferibles se
localizaron en cauces de ríos, abanicos aluviales y rocas metamórficas fracturadas.
"En esto también Eritrea se parece a Israel", subraya el Dr. Beyth, en que mucha agua
se extrae de los acuíferos. El verdadero peligro es la sobreextracción, que provoca la
intrusión de agua del mar en los acuíferos y los saliniza. Por ello es preciso efectuar con
urgencia estudios más detallados de los recursos hídricos subterráneos de Eritrea."
Un aspecto vital de los estudios son los análisis detallados de muestras de rocas.
Actualmente todas las muestras se mandan a Israel para examinarlas por los
procedimientos más avanzados, como microscopios electrónicos ordinarios, de barrido y
de efecto túnel, en tanto que las muestras de agua se someten a análisis de isótopos
estables. MASHAV, conjuntamente con el Departamento de Minas y el Instituto
Geológico de Israel están abocados actualmente a la instalación de un laboratorio de
análisis en Asmara, lo que obviará la necesidad de enviar las muestras a Israel y la
consiguiente demora en la recepción de las respuestas.
Como parte de la cooperación entre Israel y Eritrea en el campo de la geología,
MASHAV realizó en Eritrea dos cursos en el lugar sobre métodos geofísicos de
prospección de aguas subterráneas y determinación de su salinidad. Dictaron los cursos
los expertos israelíes Mark Goldman y Vladimir Shtibelman, del Instituto Geofísico de
Israel, en 1994.
Otro proyecto importante emprendido en Eritrea bajo la égida de MASHAV fue un
levantamiento aerofotográfico de zonas urbanas y rurales, vital para el desarrollo de la
infraestructura. La empresa israelí Ofek Aerial Photography and Mapping Company
tomó fotografías aéreas a color al 1:10.000 de las principales poblaciones, y fotos en
blanco y negro de la llanura oriental, al 1:20.000.
"Los 30.000 kilómetros cuadrados de llanos orientales, lindantes con el Mar Rojo, son
una área prioritaria", explica el Dr. Beyth. "Esta región, ubicada entre los dos puertos
principales de Assab y Massawa, es una de las menos desarrolladas de Eritrea, pero
tiene un gran potencial turístico y agrícola, y además contiene yacimientos de potasa,
caliza para la industria del cemento, y recursos geotérmicos utilizables para generar
energía."
Sin embargo, el Dr. Beyth reitera que sin un amplio estudio geológico, no cabe
emprender un desarrollo importante de las infraestructuras. Por ello está ansioso de
iniciar el estudio lo antes posible.
Y quizás, por encima de todo, aparte del reto profesional que tal proyecto implica, y las
oportunidades que brindará, le gustaría a Michael Beyth llevarlo a cabo porque para ello
habría de permanecer bastante tiempo en Eritrea, un país de cuyo pueblo y cultura ha
quedado prendado.