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Paםses nuevos en los mapas

26 ago 1999
 REVISTA SHALOM, 1997 / No.3
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Países nuevos en los mapas

por Simon Griver

 
 
La escarpa oriental en la madrugada

 

 

 

 

 

 

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Fotomicrografía de roca pegmatítica

 

 

 

 

 

 

Fotomicrografía de roca mineral

 

 

 

 

 

 

Caliza jurásica en los Alpes de Danakil

 

 

 

 

 

 

Pozo excavado cerca de Gahtelay
  "Los mapas geológicos son la infraestructura de la planificación y el desarrollo", explica el geólogo israelí Dr. Michael Beyth. "No sólo muestran la composición química del país, incluyendo sus reservas de minerales, energía y agua, sino que además son la base de los mapas de uso de la tierra. No se puede planificar el desarrollo urbano, por ejemplo, sin saber qué hay en la superficie del terreno y debajo de ella. Así que, si la base para que un país en desarrollo llegue a estar más desarrollado son infraestructuras que funcionen a cabalidad, éstas no se pueden construir sin hacer antes un levantamiento geológico."

El equipo israelí que participa en los levantamientos geológicos en Eritrea no es el único grupo de expertos extranjeros que trabaja actualmente en ese país del Africa oriental, pero sus miembros están altamente calificados y tienen experiencia previa de un "valle de rift", el del Mar Muerto.

El Dr. Michael Beyth, director de la Administración de Investigación de Ciencias de la Tierra, del Ministerio de Infraestructuras Nacionales (antes Ministerio de Energía), ha dirigido varios estudios geológicos en Eritrea en los años 1995 a 1997. Estos trabajos han sido ejecutados por el Instituto Geológico de Israel, adscrito a dicha Administración, bajo los auspicios de MASHAV, y en colaboración con el Departamento de Minas y el Instituto Geológico de Eritrea.

"Para mí como geólogo, este trabajo es un tremendo desafío profesional", explica el Dr. Beyth, "es investigar tierras parcialmente ignotas, por así decirlo. La posible existencia de yacimientos de oro u otros minerales, como potasa, que hemos buscado en proyectos realizados junto con nuestros colegas eritreos, podría ayudar a Eritrea a afianzar su independencia económica.

"Hemos investigado, también, aguas subterráneas geotermales, que podrían proporcionar energía junto con agua subterránea para uso agrícola. Los eritreos, que hace poco se han independizado de Etiopía, tienen grandes deseos de ser económicamente autosuficentes en todos los aspectos, de modo que esos estudios son vitales, como base para el logro de sus aspiraciones.

"Además, esta región es fascinante para un geólogo" aclara. "Según la teoría de la Tectónica de Placas, las márgenes del mar Rojo se están separando: Eritrea, con toda la placa del Cuerno de África, se están moviendo hacia el oeste, y la Península Arábiga, hacia el este. Es el mismo proceso que hace millones de años separó a Sudamérica de Africa para formar el Atlántico."

Lo que hace el Dr. Beyth, sin embargo, es más que todo la continuación de un amor a esa parte de Africa y a sus pueblos, que nació en 1968. Él era entonces miembro de la misión del Instituto Geológico de Israel a Etiopía, que estuvo varios años colaborando con geólogos del país para crear el Instituto Geológico de Etiopía. También aquel proyecto se llevó a cabo en el marco de las actividades de MASHAV en el extranjero.

"Realizamos investigaciones" señala el Dr. Beyth, "en campos tales como exploración geoquímica, prospección geotermal, hidrogeología y minería. A mí me tocó trabajar en la provincia de Tigré, cerca de la frontera de lo que hoy es Eritrea. Estuvimos trabajando en la famosa Depresión de Danakil, que es parte del Valle del Rift Siro-Africano.

"Ese valle en su parte norte cruza Israel", sigue explicando, "así que en cierta medida eso era territorio conocido para nosotros los israelíes. En cooperación con geólogos etíopes exploramos yacimientos potenciales de potasa (componente esencial de muchos fertilizantes, pesticidas y herbicidas), sal y aguas termales subterráneas. Un mineral de potasa similar (carnalita) se beneficia en el valle de rift del Mar Muerto, extrayéndolo de las aguas de ese mar en la Planta de Potasa del Mar Muerto de Israel (que exporta anualmente 2,5 millones de toneladas de potasa, por valor de 324 millones de dólares). También encontramos agua subterránea y potencial de aprovechamiento de oro y otros minerales valiosos."

El Dr. Beyth recuerda que el trabajo que él y sus colegas israelíes y etíopes realizaron fue tan importante que dio lugar a la publicación de varios artículos científicos en revistas geológicas internacionales. Al hablar, hojea un legajo de artículos de los que fue el autor: "Interpretación de la estratigrafía del norte de Etiopía según el modelo de la Tectónica de Placas" y "Cuenca sedimentaria paleozoica-mesozoica del norte de Etiopía", entre otros.

Lo más importante, sin embargo, fue que el Dr. Beyth, el grupo israelí y sus colegas etíopes publicaron el primer mapa geológico al 1:250.000 del norte de Etiopía por cuenta del Instituto Geológico de Etiopía. "Los mapas geológicos son la infraestructura de la planificación y el desarrollo", explica. "No sólo muestran la composición química del país, incluyendo sus reservas de minerales, energía y agua, sino que además son la base de los mapas de uso de la tierra. No se puede planificar el desarrollo urbano, por ejemplo, sin saber qué hay en la superficie del terreno y debajo de ella. Así que, si la base para que un país en desarrollo llegue a estar más desarrollado son infraestructuras que funcionen a cabalidad, éstas no se pueden construir sin hacer antes un levantamiento geológico del tipo que MASHAV realizó junto con geólogos etíopes."

Las relaciones que Michael Beyth y su colegas del Instituto Geológico de Israel establecieron en Etiopía eran tan buenas que continuaron mucho tiempo después de su regreso a Israel en 1972. Cuando Eritrea obtuvo la independencia en 1993, el Dr. Beyth y MASHAV pensaron que el recién creado estado podría tener interés en cooperar en la realización de levantamientos geológicos para inventariar sus reservas minerales y recursos de agua y elaborar mapas de uso de la tierra.

En especial, Michael Beyth era un viejo amigo de Alem Kibreab, actualmente Director general del Departamento de Minas de Eritrea. "Trabajamos juntos en el norte de Etiopía", recuerda el Dr. Beyth. "Alem acababa de terminar sus estudios y nuestro trabajo fue uno de sus primeros trabajos de campo. Me han quedado muy buenos recuerdos de aquellos tiempos. Yo también era joven y ágil, y estábamos semanas enteras trabajando en los cerros. Pasábamos días y días al aire libre, durmiendo en descampado."

Los tiempos han cambiado, señala Michael Beyth, en términos de equipo disponible para los geólogos. Con todo él y Alem Kibreab, que visitó Israel hace poco, siguen durmiendo a cielo abierto cuando están trabajando en estudios geológicos.

Los tiempos han cambiado, señala Michael Beyth, en términos de equipo disponible para los geólogos. Con todo él y Alem Kibreab, que visitó Israel hace poco, siguen durmiendo a cielo abierto cuando están trabajando en estudios geológicos. "A fines de los años sesenta y principios de los setenta", aclara, "no teníamos computadoras para almacenar la masa de datos que reunimos. Pero más importantes aún para los geólogos son los nuevos equipos analíticos, mucho más precisos en la identificación de minerales potencialmente aprovechables en las rocas. Uno de los proyectos de cooperación que nos ocupan es justamente la creación de un laboratorio geoquímico en Eritrea, que pueda analizar muestras con rapidez y precisión."

La cooperación entre Israel y Eritrea en cuestiones geológicas fue promovida por el entonces embajador de Israel en Eritrea, Ariel Kerem, y por Haim Divon, ex embajador de Israel en Etiopía y actualmente director de MASHAV y vicedirector general del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, que es amigo personal del presidente de Eritrea, Issaias Afeworke. En una audiencia personal a Haim Divon y Michael Beyth, el presidente Afeworke subrayó la importancia de este proyecto de cooperación para su joven país. Las autoridades eritreas han mostrado gran interés en lograr un rápido avance de este proyecto. Es más, Beyth llegó a Eritrea por invitación oficial del Ministro de Energía, Minas y Recursos Hídricos, Ato Tesfay Gebreselaissie, el Director general del Departamento de Minas, Alem Kibreab y el Director del Instituto Geológico de Eritrea, Ato Tesfamichael.

Eritrea tiene una extensión de unos 125.000 kilómetros cuadrados, con una población de 3,5 millones de almas. El país puede dividirse en cinco zonas geológicas principales, explica el Dr. Beyth: la llanura costera del este, los Alpes de Danakil, cuyas cimas alcanzan los 2000 metros de altitud, la Depresión de Danakil, a unos 100 metros bajo el nivel del mar, la meseta, situada a elevaciones de unos 3000 metros, y las tierras bajas del oeste, a unos 1300 metros sobre el nivel del mar, cortadas por grandes valles de ríos, cuyas aguas alimentan el Nilo.

Beyth realizó una visita preliminar a Eritrea en 1994 y sometió una propuesta de organización de institutos de ciencias de la tierra, destinados a ayudar al país a alcanzar metas nacionales fundamentales y superar problemas económicos y ambientales básicos. Para este fin propuso varios proyectos bilaterales (Israel - Eritrea) y trilaterales (Israel - Eritrea y un tercer país, de Europa occidental o Norteamérica).

"Los proyectos que proponemos y estamos llevando a cabo", subraya el Dr. Beyth, "tienen por objeto establecer una organización que cree una infraestructura eficiente y competente, capaz de promover el desarrollo y las inversiones, y elaborar proyectos apropiados para ser financiados por instituciones internacionales."

El Dr. Beyth señala que los tres problemas básicos de Eritrea en este campo eran la carencia de fondos, la escasez de recursos hídricos, con la consiguiente salinización del agua subterránea actualmente aprovechada (los acuíferos), y la falta de información básica infraestructural en ciencias de la tierra.

Después de esa visita preliminar, la evaluación inicial del Dr. Beyth -solicitada por Alem- propuso tres proyectos, que desde entonces se han puesto en marcha: compilación de información sobre el proyecto de planta de potasa en Culloli; evaluación preliminar de las fuentes geotermales y yacimientos auríferos de Alid, y de las pegmatitas De Belhat-Shilici como posible fuente de extracción de tierras raras; y prospección de aguas subterráneas en los llanos de Gahtelay.

Se ha elaborado ya un informe preliminar sobre el yacimiento subterráneo de potasa de Culloli, en base a información compilada. Los yacimientos se encuentran en los salares de la Depresión de Danakil, cerca de la costa del Mar Rojo, a 60 kilómetros al sur de Mersa Fatma, junto a la frontera con Etiopía. La zona, situada a unos 50 a 100 metros bajo el nivel del mar, está cubierta de yeso y sal, y es extremadamente calurosa, especialmente en verano.

El informe preliminar del Dr. Beyth señala que los yacimientos de Culloli contienen reservas comprobadas de 66 millones de toneladas de potasa; las reservas probables se estiman en otros 32.3 millones de toneladas; y las posibles, en 62 millones de toneladas más.

La evaluación del potencial geotérmico de la cadena volcánica de Alid se efectuó durante una gira de campo en abril de 1994. Se identificó un buen potencial de producción de energía, explica el Dr. Beyth, en esa zona sumamente árida, ubicada a unos 30 kilómetros al sur del golfo de Zula.

"Aunque sabíamos por anticipado que en esa región había agua hirviente bajo la superficie", señala el Dr. Beyth, "que se podía aprovechar para generación de energía eléctrica, la cuestión básica que tratamos de dilucidar era si existían fuentes de recarga de esas aguas termales. De no ser así, ésa no sería una fuente de energía viable."

Las conclusiones iniciales parecen indicar que el agua sí es renovable, y el Dr. Beyth aclara que la empresa israelí Ormat Turbines, especializada en el uso de aguas termales para generación de electricidad, podría explotar este potencial a mediano plazo.

En cuanto al potencial mineral de las sierras de Belhat y Ghedem, el Dr. Beyth realizó dos giras por la región, que se encuentra en el límite este de la Escarpa Eritrea, a unos 80 kilómetros del Mar Rojo. Las primeras indicaciones sugieren que en esa región podrían extraerse piedras preciosas y menas de tierras raras. Inicialmente se analizó la petrografía, mineralogía y composición química de seis muestras; en una segunda etapa se sometieron a análisis 17 muestras de sedimentos de arroyos y 21 de rocas. Los resultados indican que en la región existe un potencial de extracción de plata.

En Eritrea podría haber también grandes yacimientos de oro. El Dr. Beyth realizó un estudio preliminar de la sierra volcánica de Alid en mayo de 1995, por encargo de Alem Kibreab.

"Los resultados", comenta el Dr. Beyth, "fueron alentadores. Cierto que se basan sólo en cinco análisis, de modo que se requerirán muchas investigaciones más, pero esas muestras contenían concentraciones apreciables de oro. Nuestra función consiste en conseguir datos suficientes para convencer a las compañías mundiales extractoras de oro de que realicen exploraciones en Eritrea."

Sin embargo, el agua es quizás aun más valiosa que el oro en esta región árida de África. El estudio de aguas subterráneas llevado a cabo anteriormente en la llanura de Gahtelay, al sur y este de Massawa, tierra adentro del Mar Rojo, recomendó hacer un uso más amplio de pozos de gran diámetro y muros interceptores subterráneos, y preferir el aprovechamiento de agua subterránea al almacenamiento superficial, en vista de la intensa evaporación. Como origen de las aguas termales se identificaron las precipitaciones y las avenidas procedentes de la escarpa. Los acuíferos preferibles se localizaron en cauces de ríos, abanicos aluviales y rocas metamórficas fracturadas.

"En esto también Eritrea se parece a Israel", subraya el Dr. Beyth, en que mucha agua se extrae de los acuíferos. El verdadero peligro es la sobreextracción, que provoca la intrusión de agua del mar en los acuíferos y los saliniza. Por ello es preciso efectuar con urgencia estudios más detallados de los recursos hídricos subterráneos de Eritrea."

Un aspecto vital de los estudios son los análisis detallados de muestras de rocas. Actualmente todas las muestras se mandan a Israel para examinarlas por los procedimientos más avanzados, como microscopios electrónicos ordinarios, de barrido y de efecto túnel, en tanto que las muestras de agua se someten a análisis de isótopos estables. MASHAV, conjuntamente con el Departamento de Minas y el Instituto Geológico de Israel están abocados actualmente a la instalación de un laboratorio de análisis en Asmara, lo que obviará la necesidad de enviar las muestras a Israel y la consiguiente demora en la recepción de las respuestas.

Como parte de la cooperación entre Israel y Eritrea en el campo de la geología, MASHAV realizó en Eritrea dos cursos en el lugar sobre métodos geofísicos de prospección de aguas subterráneas y determinación de su salinidad. Dictaron los cursos los expertos israelíes Mark Goldman y Vladimir Shtibelman, del Instituto Geofísico de Israel, en 1994.

Otro proyecto importante emprendido en Eritrea bajo la égida de MASHAV fue un levantamiento aerofotográfico de zonas urbanas y rurales, vital para el desarrollo de la infraestructura. La empresa israelí Ofek Aerial Photography and Mapping Company tomó fotografías aéreas a color al 1:10.000 de las principales poblaciones, y fotos en blanco y negro de la llanura oriental, al 1:20.000.

"Los 30.000 kilómetros cuadrados de llanos orientales, lindantes con el Mar Rojo, son una área prioritaria", explica el Dr. Beyth. "Esta región, ubicada entre los dos puertos principales de Assab y Massawa, es una de las menos desarrolladas de Eritrea, pero tiene un gran potencial turístico y agrícola, y además contiene yacimientos de potasa, caliza para la industria del cemento, y recursos geotérmicos utilizables para generar energía."

Sin embargo, el Dr. Beyth reitera que sin un amplio estudio geológico, no cabe emprender un desarrollo importante de las infraestructuras. Por ello está ansioso de iniciar el estudio lo antes posible.

Y quizás, por encima de todo, aparte del reto profesional que tal proyecto implica, y las oportunidades que brindará, le gustaría a Michael Beyth llevarlo a cabo porque para ello habría de permanecer bastante tiempo en Eritrea, un país de cuyo pueblo y cultura ha quedado prendado.

 
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