Dan Ben-Eliezer es actualmente el Director de la División de
Proyectos del Centro de Cooperación Internacional (MASHAV), en el
Ministerio de Relaciones Exteriores. Antes de asumir este cargo en
1993, ocupó varios otros puestos: Subdirector de la División de
Organización Económica Internacional de la Cancillería israelí,
Cónsul para Prensa e Información en el Consulado General israelí en
Los Ángeles, y de l988 a l990, fue Primer Secretario de la Embajada de
Israel en Fiji, en donde estuvo vinculado a las operaciones de
MASHAV para la región de Oceanía. El reportero de Shalom conversó con él acerca de su trabajo.
P: Qué hace exactamente la División de Proyectos?
R: Nuestra división está a cargo del desarrollo de proyectos y programas
en el extranjero, especialmente en los campos de la agricultura, medicina,
desarrollo comunitario y desarrollo de microempresas.
En la actualidad trabajamos en 31 proyectos en Asia, Oceanía, África y
América Latina, con equipos constituidos por expertos, en misiones a largo
plazo. El año pasado, nos ocupamos de otras 185 asesorías a corto
término en 63 países, tanto para la identificación y la planificación de proyectos, como para consultas profesionales y asesoría de la política
pertinente.
P: Qué problemas abordan los proyectos a largo plazo?
R: El problema principal que MASHAV trata de resolver, es asegurar la
mantención del proyecto, inclusive después de haber concluido la fase a
largo plazo de la intervención de los expertos israelíes.
Esto se logra mediante la combinación de las actividades del proyecto de
MASHAV con programas de capacitación, en Israel y en los países en
desarrollo, para incentivar y equipar profesionalmente a los expertos
locales a fin de que continúen la labor.
Otro de los asuntos tratados por MASHAV es cómo transformar los
proyectos piloto en proyectos mayores, sub-regionales, que requieren, a
priori, el apoyo financiero de agencias nacionales e internacionales que se
hallan fuera del sistema de MASHAV.
MASHAV opera sobre una base multi-sectorial. Se pone énfasis
especialmente en la agricultura, con el objeto de mejorar la seguridad
alimentaria y de aumentar los ingresos en zonas rurales. Esto se debe
principalmente a que la agricultura israelí tiene éxito, no obstante las
severas limitaciones de agua y tierra.
Más cerca de Israel, tenemos una granja modelo, desarrollada en conjunto
en un programa de cooperación entre Egipto y nuestro país. La finca se
halla a 70 Kms. al sur de Alejandría, en donde, mediante adelantados
sistemas de riego, se están produciendo con éxito frutas y verduras,
inclusive manzanas (resistentes a altas temperaturas), duraznos, almendras,
damascos y ciruelas.
En la misma región, se está llevando a cabo una actividad de asentamiento
de egresados universitarios, que incluye asesorías a corto término y cursos
en-el-lugar, para capacitar a agricultores jóvenes. MASHAV colabora en el
mejoramiento de un centro de capacitación en la zona.
El programa con Egipto es típico de la filosofía de MASHAV: fomentar
las relaciones de persona a persona, especialmente entre árabes y judíos, a
fin de crear un Medio Oriente más pacífico.
Otro ejemplo, entre muchos, es la granja modelo que está siendo
desarrollada juntamente con China en Yongdelian, cerca de Beijín, y que
se dedica principalmente a verduras, fruta, flores y agricultura protegida en
general. Este proyecto ha tenido tanto éxito, que varias otras provincias
chinas están deseosas de establecer una finca similar, la cual cuenta con la
importante característica de practicar la agricultura en los alrededores de
las ciudades, algo vital en esta época.
P: En estos proyectos, aparte del riego, en qué otros aspectos de la
agricultura se hace hincapié?
R: Como ya he mencionado, muchos proyectos tienen un contenido
interdisciplinario. Sin embargo, últimamente se ha puesto mayor énfasis en
el aspecto económico de la granja y en la agricultura orientada hacia el
mercado. Éste es el caso en nuestras actividades en la CES, la ex Unión
Soviética, especialmente en la región de Asia Central. Estamos ocupados
en proyectos y programas en Kazajstán, Uzbekistán y Khirghizistán, en
donde estamos demostrando la forma en que es dable aplicar la tecnología
para transformar granjas de economía controlada colectivamente, en
empresas agrícolas que pueden competir en el más libre mercado
emergente.
En algunos países de Asia y América Latina, estamos ayudando a la
introducción de técnicas más modernas de gestión de los productos cosechados, para disminuir pérdidas y/o orientar la producción hacia la
exportación. Estamos ofreciendo, solamente en agricultura, más de 25
asignaturas, que van desde la apicultura, la aquacultura hasta el
almacenamiento del grano, los usos de las computadoras y técnicas de
recuperación de aguas basadas en micro-captación.
Sin embargo, también estamos poniendo énfasis en el riego y en técnicas de ahorro del agua, como también en la producción lechera y avícola en
condiciones de crianza intensiva, en donde Israel goza de renombre por su
pericia y éxitos.
P: En qué forma se inicia y realiza un proyecto a largo plazo?
R: A través de nuestras organizaciones profesionales afiliadas (CINADCO,
MCTC en Haifa, el Centro Internacional de Estudios Aharón Ofri y otros),
hemos definido numerosas ideas para proyectos en potencia. Estas
organizaciones afiliadas están al tanto de la situación actual en el mundo,
dentro de sus respectivos terrenos de excelencia profesional.
A veces nosotros iniciamos ideas, en tanto que gobiernos extranjeros son
los que usualmente se dirigen a nosotros. Nuestros presupuestos y recursos
financieros son limitados, de manera que tenemos la difícil tarea de decidir
cuáles son los proyectos que recibirán prioridad. Por supuesto que existen
consideraciones de tipo político. Propuestas de proyectos que incluyen a
nuestros países árabes vecinos, tienen hoy una alta prioridad, a pesar de
que estamos comprometidos y somos fieles a nuestros amigos en África,
América Latina y Asia. Otras consideraciones importantes atañen a la
viabilidad económica y la durabilidad de los proyectos y en qué grado éstos pueden ayudar a beneficiar una población-objetivo de vasto tamaño.
Otra consideración es en qué medida el país beneficiario se compromete a
ser un socio de verdad y a proveer la infraestructura necesaria para el éxito
de la cooperación. Se da prioridad a aquellas peticiones que realmente
proporcionan y aseguran colegas que son expertos nacionales y locales e
instituciones de apoyo. Muchas veces, las primeras ideas de cooperación
provienen de egresados que participaron en cursos en Israel, o asistieron a
cursos en-el-lugar en sus propios países.
Mi división y las instituciones afiliadas a MASHAV tratan actualmente, en
la medida de lo posible, de decidir sobre la colaboración en proyectos,
basándose en apreciaciones de la necesidad existente, obtenidas a través de
asesorías especializadas de corta duración. No comenzamos las
actividades de un proyecto, sin previamente haber emprendido una misión
de estudio o planificación, para estimar las necesidades del país y analizar
si las técnicas y experiencia de Israel son adecuadas al desafío específico
presentado por el país beneficiario.
P: Aparte de la agricultura, qué otros proyectos se están llevando a cabo?
R: En América Latina, tenemos un proyecto de movimiento juvenil en
Costa Rica, que hace especial hincapié en la creación de oportunidades de
empleo para los jóvenes, mientras que en la aledaña Panamá, tenemos un
proyecto en educación tecnológica, en donde la necesidad de dotar a la
gente de profesiones que posean potencial es el objetivo primordial del
curso.
También la medicina es un tema importante. En Lilongwe, Malawi,
tenemos un proyecto a largo plazo, que está basado en un hospital de allí.
El proyecto concierne principalmente al tratamiento oftalmológico y la
capacitación de profesionales locales de la medicina. Y aquí tenemos un
buen ejemplo de la naturaleza integrada de las actividades de MASHAV.
Se han efectuado cursos en-el-lugar, en el hospital, para capacitar a
doctores y enfermeros africanos, en tanto que nuestros expertos en Malawi
han sido utilizados en asesorías a corto plazo, no sólo en Malawi, sino
también en países vecinos como Mozambique y Namibia.
Uno de nuestros médicos en Malawi, se incorporó en 1996 al equipo
formado por dos especialistas, que volaron procedentes del Centro Médico
Beilinson de Petah Tikva, para montar un campamento móvil
oftalmológico en Namibia del norte. En el lapso de 10 días, efectuaron
282 operaciones quirúrgicas. Otro campamento móvil oftalmológico fue
realizado en Burkina Faso por dos especialistas del Hospital Rambam de
Haifa (ver Noticias de MASHAV, en este número).
P: Cuál va a ser su próximo cargo en la Cancillería?
R: Ni siquiera he pensado acerca de eso. Tengo un puesto tan satisfactorio
y fascinante en este momento, y hay tanto qué hacer. Lo más importante es
que esto ha sido una experiencia de aprendizaje para mí. Por un lado, he
aprendido sobre agricultura, medicina y una variada gama de materias, y
por el otro, sobre los países en cada continente en donde se realizan los
proyectos. No me es dable imaginar otro trabajo que instruya tanto y dé
tantas satisfacciones.