Antes que nada un cordial saludo desde México. Siempre que recibo la revista Shalom, me acuerdo de la inolvidable experiencia que viví como becario en el kibutz Shefayim durante 1989, en el Curso Internacional de Administración Agropecuaria y siempre con deseos de participar con algún artículo en la revista, anexo uno que escribí sobre la nueva cultura en el uso de los fertilizantes en México, ya que actualmente trabajo para la empresa de fertilizantes más grande del país (FERTINAL). Agradezco anticipadamente su interés.
Sinceramente,
Jesús Roberto Sánchez Mendiola
Calleja de las Gárgolas 767
Fracc. San Antonio de Ayala
Irapuato, Gto. CP 36.610
MÉXICO
Hacia una nueva cultura en el uso del fertilizante
La agricultura en México ha sido tradicional, utilizando diversos fertilizantes para el buen desarrollo de sus cultivos. Sin embargo, en el año 1992, el Gobierno de la República privatizó todas las plantas productoras de fertilizantes y permitió la importación de fertilizantes en todas sus presentaciones. Esta fecha fue un parteaguas en la venta de fertilizante a los productores, ya que llevó a una competencia muy interesante y hasta ahora benefició mucho al agroproductor.
Ante los importantes retos de la competitividad, las plantas productoras se afanaron, creando sus propias comercializadoras, ofreciendo el producto a los agroproductores en su lugar de consumo y a los mejores precios. Esta competencia se intensificó durante el pasado año de 1997. Con todos estos antecedentes, se crearon diversos mecanismos, diferentes a la comercialización tradicional de fertilizantes, en donde sólo se compraban los fertilizantes sólidos existentes. Sin embargo, actualmente este importante sector, el agropecuario, está inmerso en una nueva cultura en el uso del fertilizante.
El Gobierno Federal tiene como principales objetivos los siguientes:
- Incrementar los ingresos de los productores.
- Aumentar la producción agropecuaria por encima del crecimiento poblacional.
- Contribuir a la seguridad alimentaria con el abasto de productos básicos.
- Coadyuvar a superar el déficit estructural de la balanza comercial agropecuaria.
Los principales proveedores de fertilizante a nivel nacional e internacional, están luchando intensamente para implantar la nueva cultura en el uso de este importante insumo agrícola, en base a las siguientes líneas de acción:
- Llevar a cabo análisis del suelo de acuerdo al cultivo y ciclo agrícola, con lo que se determina la cantidad, el tipo y las fechas de aplicación de fertilizantes.
- Capacitar a los agroproductores en la aplicación de todos los tipos de fertilizantes (nitrogenados, fosfatados, potásicos, etc.).
- Con lo anterior se logra incrementar substancialmente los ingresos de los productores, ya que generalmente aplican menos fertilizante que el que compraban normalmente y además utilizan el fertilizante adecuado, con lo que aumenta también el rendimiento del cultivo por hectárea, lo que implica que cultivos poco rentables generan utilidades y no pérdidas.
- Al aumentar la producción por el mejor rendimiento por hectárea, se lograría el segundo objetivo nacional: Aumentar la producción por arriba del crecimiento poblacional, el cual es el más importante reto del Gobierno Federal.
- Existen diversos mecanismos financieros de apoyo al productor de bajos ingresos, dentro de los cuales está el Programa "Procampo", que es un apoyo financiero por hectárea al agroproductor, el cual puede destinarse al consumo de fertilizantes, por lo que es un instrumento de crédito que ha tenido mucho éxito, lo cual ha contribuido a destinarse dichos recursos a los granos básicos, con lo que se lograría el cuarto objetivo del Plan de Desarrollo Agropecuario.
- El último objetivo de coadyuvar a superar el déficit estructural de la balanza comercial agropecuaria, se dará en el largo plazo, conforme se adapten nuevas tecnologías, uso óptimo de los recursos naturales, costo mínimo de insumos agrícolas y uso eficiente de fertilizantes con la nueva cultura en el uso de los mismos.
Como se aprecia, esta nueva cultura en el uso de los fertilizantes, es uno de los componentes que coadyuvará al logro de tan importantes objetivos. Sin embargo, los resultados no se obtendrán a corto plazo como lo desearía el Gobierno Federal, sino a mediano y largo plazo, ya que la mayoría de los problemas del agro mexicano son estructurales y vienen desde tiempos de la revolución mexicana y su solución requiere al esfuerzo de todos: El Gobierno, los agroproductores y los proveedores de insumos agrícolas (fertilizantes, insecticidas, semillas, etc.), y sus resultados serán lentos y con mucho esfuerzo y recursos económicos, por lo que las estrategias para enfrentar el nuevo milenio deberán ser de intensa transformación en este importante sector de la economía.