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Shmuel Yosef Agnףn - Alguna correspondencia inיdita

5 sep 1999
 Revista de Artes y Letras de Israel- 1998/107-8
 EDITORIAL | AMIJAI | POESIA | RABIN | PAISAJE | INDEPENDENCIA | LIT.  HEBREA | BANDERA | ESCULT. | SHAMIR | MADABA | GURI | COLLAGE |  AGNON | 50 AÑOS | APPELFELD | BETZALEL | NASSER | MODA | CREDITOS |
 
  Alguna correspondencia inédita con Dov Sadán

Shmuel Yosef Agnón

Shmuel Yosef Agnón (conocido por el acrónimo de sus iniciales hebreas como Shai Agnón, 1888-1979), fue la figura señera de la literatura hebrea moderna. Su enorme impacto en la escritura hebrea contemporánea se hace notar hasta hoy en día. Nació en Buczacz, en la Galicia polaca, con el nombre de Shmuel Yosef Czaczkes y vino a Eretz Israel en 1907. La mayor parte de su vida residió en el barrio jerosolimitano de Talpiot. Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1966.

Dov Sadán (nacido Shtock, 1909-1989) fue un importante erudito en yídish y en hebreo. Nació en Brody, Galicia, y llegó a Eretz Israel en 1925. Perteneció a la plantilla del diario Davar y de la editorial Am Oved. En 1932, fue por cuatro meses secretario de Agnón y mantuvo con él a partir de entonces una amistad que duraría toda su vida.

Presentamos a continuación una serie de cartas inéditas procedentes de la correspondencia que ambos mantuvieron. La selección y las notas son de Emuná Yarón, hija de Shai Agnón.

 


 

Kfar Mégued, martes
Porción semanal de la Torá: Balak

Tamuz, 5692; 12 de julio de 1932

Mi distinguido amigo, Sr. Shtock:

En buena lógica tendría que regresar a Jerusalén y comenzar a trabajar. Pero mi casa está todavía en obras y no tengo sitio en ella. Según me ha escrito mi mujer (que tenga larga vida), los albañiles tienen para dos semanas más. Amigo mío, no sea severo conmigo. Cuando vuelva a Jerusalén, si Dios quiere, trabajaremos con doble ahínco.

De momento estoy en Mégued, desde donde puedo ver el país entero desplegado ante mí. Qué agradable es este lugar, lo saboreo a placer. El aire es puro y el sol, suave. Si no fuera por los huéspedes, preguntaría si el precio del mundo es justo.

Entretanto, el Sr. Bialik me pide que vaya a Tel Aviv y me prodiga muestras de afecto diciendo que los difamadores mienten y que estuvo de mi parte tal como siempre lo ha estado, y nunca me dejaría. Por último, me dio su comentario a Zeraim1 y me lo dedicó con un grato y amable poema2.

Por algunos días, no me he sentido bien. Me traspasó la montaña de cartas; finalmente he respondido a algunas. El miércoles por la noche tengo que ir a Pétaj Tikvá. Mis amigos los escritores -- encabezados por el Sr. Bialik- quieren que lea algunos de mis cuentos en su tertulia. He accedido por amor a la paz y las buenas relaciones, pero ya me pesa la conciencia. Conozco una bonita parábola sobre este asunto, pero no la escribo, por ese mismo amor a la paz.

Paz y bendiciones,

Shai Agnón

1 Un tratado de la Mishná
2 La dedicatoria de Biálik es la siguiente:

"No soy perspicaz ni experto,
sino un odre viejo.
He escrito un comentario a la Mishná,
poco es, pero bueno
para enseñar al pequeño."

 


 

Jerusalén, Talpiot
Porción semanal de la Torá: Shoftim.

Viernes, víspera de Shabat.

1 de Elul, 5695; 30 de agosto de 1935

Querido amigo:

Trabajo todos los días como un asno y, por las noches, no logro dormir ni siquiera como un caballo; estoy al cabo de mis fuerzas, mi cerebro está entontecido, mis miembros fatigados, mis manos caídas, y Vd. me viene con peticiones. Ay, amigo mío, no me pida nada! Hace semanas que no duermo ni de día ni de noche a causa de los perros callejeros que se reúnen en Talpiot por la noche y ladran a voz en cuello; y, cuando se van, vienen los árabes con sus camellos y sus asnos, sus mujeres y sus bicicletas, y gritan y rebuznan y tocan el claxon. Y encima los coches y los autobuses que no paran las veinticuatro horas del día con sus crueles bocinazos.

Quizás esté en su mano ejercer su influencia sobre el corresponsal [del Davar] en Jerusalén para que escriba sobre este asunto. Yo, por mi parte, no puedo hacerlo para no encolerizar a mis vecinos propietarios de pensiones. En busca de reposo para mi espíritu tenso huí a Talpiot y no he hallado remedio. Quién pudiera darme una noche o dos de sueño, pues mi alma, en Jerusalén, no tiene sosiego.

El Sr. Melzer me produjo buena impresión y me parece que podría trabajar conmigo, pero mucho me temo que no considere suficiente el salario que puedo darle. Es más, después de Sucot quisiera salir de Jerusalén por unas semanas. Entretanto, sigo trabajando inmerso en la fatiga.

Saludos y paz a Vd. y a los suyos,

Shai Agnón

Saludos de mi esposa e hijos (que vivan muchos años)

 


 

Finales de 5696, septiembre de 1936

Mi querido amigo,

Gracias por las dos cosas y todos los fragmentos que me ha enviado hasta ahora. Por cierto, qué es el suplemento infantil? a qué periódico pertenece y dónde se publica? Y qué es la revista "Blau-Weiss"? Soy un ignorante total, a pesar de que en otros tiempos conocía todas esas publicaciones, por lo menos de nombre.

Respecto a mi trabajo en el libro "Días Reverenciales", la tarea es mucho más amplia de lo que pensé en un principio. Trabajo 16 horas diarias. Ahora estoy escribiendo sobre el servicio del Templo 1. El gran erudito rabínico Dr. Bialoblutzky 2 me ayuda. Bialik (que en paz descanse) se facilitó mucho la tarea suprimiendo lo que no había que suprimir. Yo sé por qué 3. Cuando estaba trabajando en él, descubrí que todas las fuentes del libro Jemdat Yamim estaban plagiadas de otras. Es más, la mayoría de las fuentes son cien veces mejores que la copia. Lo que en el original era una idea, se convierte en Jemdat Yamim en prédicas y moralismos combinados con un puntillismo propio de un sefardí severo 4.

Mi libro tenía unas mil páginas de texto apretado, y lo he reducido a la mitad. He suprimido todas las secciones referentes al arrepentimiento y la oración, pero a mi editor no le basta con ello; lamentaré verme obligado a suprimir otras 50 páginas. De momento, trabajo como un esclavo. El tema en sí me "interesa", qué voy a hacer? Y, entretanto, cada día me cosquillea el deseo de escribir un nuevo cuento. Ayer, después de haber trabajado desde las tres y media del tarde hasta la una de la tarde del día siguiente, dejé de lado "Días Reverenciales" y empecé a copiar un capítulo de mi libro "Principio y fin" 5 para Davar. Justo cuando estaba a punto de enfrascarme de lleno en la escritura, llegaron unas visitas. Después, tuve que componer un poema para un bar mitzvá y, a continuación, que correr a Méa Shearim a ver algunos libros jasídicos. Estaban vendiendo los libros de Rabí David Biderman 6 de bendita y santa memoria, porque su hijo Rabí Pinjás está enfermo (entre nosotros y sin que trascienda, tomé a Rabí Pinjás de modelo para Rabí Zanwill, el hijo de los santos 7. Dios lo ayude, porque está perturbado mentalmente y es una persona por la que siento mucho aprecio). Para ese entonces, ya era pasada la una del martes, me había pasado trabajando medio día, una noche entera y otro medio día, y aún tenía que examinar una pila de manuscritos de Jabad. No entiendo nada de ese movimiento; de hecho, toda mi vida me he cuidado de no interesarme por sus libros a no ser que fuera necesario. Entonces me senté por algunas horas reanimado por dos vasos de kava (café) fuerte, y escudriñé, seleccioné y encontré algún material impreso, etc., etc. (no es este el lugar para detenerse a explicarlo con todo detalle).

No sé si la parte del cuento que he empezado a copiar resulta adecuada para el diario Davar por la carga ética que contiene. No sé qué me pasa. Ya no controlo las palabras, son ellas las que me controlan a mí. No gobierno mi obra y mi instinto creativo me ha abandonado.

Siento actualmente una gran necesidad de hablar con un amigo sabio de varios temas para despertar un poco el idioma y el resto de lo que la boca profiere. Alguien llama a la puerta: Ay! Llegan visitas.

Shalom, shalom, shalom

Shai

Ninguna de mis dos estilográficas escribe como es debido. Me consuelo pensando que dentro de 22 años cumpliré 70 y seguramente me harán algún homenaje de jubileo; ya ahora me alegra pensar que probablemente me regalarán una estilográfica que será sin duda mejor que las plumas que tengo ahora. Qué opina Vd.?

1 Se refiere al servicio de los sacerdotes en el Templo el día de Yom Kipur..

2 Rabí Shmuel Shraga Bialoblutzky (Lituania 1891 - Tel Aviv 1960). Emigró a Eretz Israel tras la subida de Hitler al poder. Al fundarse la Universidad de Bar Ilán, fue nombrado director del Departamento de Talmud.

3 En una carta de 1929 al editor Zalman Schocken en la que habla de la redacción de libros de musar (moral) en nuestra época, Agnón escribía: ... ésa es la situación en lo que se refiere a la Agadá (leyendas judías): resulta difícil escribir actualmente un libro nuevo después del que publicaron Bialik y Ravnitzki, por bueno o malo que sea. Por lo que veo, cualquier cosa demanda la vida entera de una persona; una persona debería dedicarse totalmente a un único proyecto y sólo así lograría hacer algo completo"."

4 Jemdat Yamim había sido uno de los libros favoritos de Agnón.

5 "El principio y el fin" es el título que Agnón quería dar a Tmol Shilshom (lit. "Ayer y anteayer")

6 Rabí David Zvi Shlomó Biderman llegó de niño (había nacido en Lalov en 1844 y murió en Jerusalén en 1918) a Eretz Israel, donde se convirtió en un famoso dirigente jasídico. Además de ser un gran erudito en la Torá, estaba muy involucrado en los asuntos públicos. Los "Edificios de Varsovia" de Meá Shearim, están registrados como "Hospicio Biderman".

7 Rabí Zanwill, el hijo de los santos, es uno de los pacientes del hospital del Dr. Langzam en "Una simple historia".

 


 

Talpiot, Jerusalén

Viernes, víspera del Shabat

22 de Tamuz, 5698; 1 de julio de 1938
Porción semanal de la Torá: Jucat

Querido amigo mío, Sr. Shtock:

Ha querido Vd. despojarme del sencillo placer que todo lector normal deriva de un buen libro y convertirme a mi pesar en crítico, pidiéndome que le haga una estimación del suyo. Pero yo lo he engañado: leí su libro durante el Shabat sin pensar, obviamente, en críticas, como quien lee por puro placer personal. Y en verdad, me agradó mucho hacerlo sobre el lugar donde transcurrió su infancia. En resumen, leí todas y cada una de las páginas sin saltarme una sola palabra (cuando venga a verme, le mostraré que incluso corregí algunos de los muchos errores de imprenta. Esto lo hice con los cuatro primeros capítulos, que leí antes del Shabat, y con el último, que leí después de la salida del Shabat 1).

Si le repito las palabras de alabanza que ya le escribí en mi primera carta, me pedirá de nuevo que lo critique, que le escriba palabras duras... en resumen, que haga lo que la persona en cuestión (o sea, yo!) es incapaz de hacer. Máxime cuando en su libro encontré algo nuevo en nuestra literatura narrativa: las aventuras de personas de carne y hueso. Ya sabe Vd. que el punto fuerte de nuestra literatura no es la creación de personajes. Algunos son relatos de contables que se empeñan tercamente en escribir historias; y otros son más bien artículos que no logran cuajar en historias. Si intento hacer un censo de todos los caracteres de nuestra literatura, no consigo ni siquiera llegar a la decena. Dos o tres de nuestros narradores han logrado crear personajes vivos (no muchos), pero el resto de nuestros amigos y colegas se limitan a hacer comentarios que en ocasiones están expresados poéticamente, pero que no crean personajes reales a la manera de "hagamos al hombre a nuestra imagen" (Génesis 1,26), lo que, según el Midrash, significa que el hombre ya estaba creado 2. En su libro, esto no sucede. Puedo apreciar a sus personajes con los sentidos, oír sus conversaciones e imaginarme situaciones no descritas por Vd. en las que podrían estar implicados. Esa es la fuerza de un personaje real, incluso cuando el autor no ha descrito todo lo que hace. Además, el entorno de sus personajes da una impresión de realidad. Pero (aquí viene la crítica, que no hubiera hecho espontáneamente porque no soy crítico por naturaleza. Si algo es bueno, si me parece a mí bueno, me contento con ello. Pero si no me lo parece, digo con el poeta: "son todos necios?" 3) en ocasiones, el lenguaje no cuadra con la acción, y a veces no se cuida de las palabras superfluas y de las chanzas ligeras que frenan la lectura y no son convincentes. En lo que respecta a los "errores históricos", como cuando Vd. sustituye a Rabí Hilel por Shimón el hijo de Rabí Aquiva ben Yosef, su yerno, no los tomo en cuenta.

(En este punto se sigue una crítica detallada del contenido del libro. N. de la T.).

Mi querido amigo, empecé con alabanzas y termino con condenas. Pero no haga caso de mis críticas, sino más bien del enorme placer que su libro me produjo. Me alegra que haya podido Vd. escribir esta obra magnífica; ojalá siga escribiendo y añadiendo a ésta otras más .

Para no ocultar de un amigo como Vd. mis acciones le diré (pero que quede entre nosotros; a Berl Katzelelson 4 puede contárselo; es más, le agradeceré que lo haga, porque quiero que lo sepa) que hace ya unos cuantos meses que vengo escribiendo mi extensa novela 5 y que mi mujer (que tenga larga vida) ya ha copiado 173 páginas, aproximadamente una tercera parte del manuscrito. El libro en sí trata sobre todo de los días posteriores a los disturbios de 1929. Si Dios quiere, lo terminaré con bien en vísperas del 9 de Av 6-- que el llanto en él sea de "bueno"- del corriente año. Para ello, hago días de mis noches sin levantar cabeza de mi trabajo ni siquiera para leer una carta. Pero voy a la ciudad para que me vean ocioso y no me echen mal de ojo, no lo permita Dios.

Suyo con fiel saludo,

Shai Agnón

1 Los judíos ortodoxos no escriben en Shabat.

2 Según el quinto capítulo de Bereshit Rabá.

3 Basado en Salmos 53, 4.

4 Uno de los dirigentes del sionismo laborista y editor de Davar.

5 "Un huésped vino a pernoctar".

6 Día en que se lamenta la destrucción del Primer y Segundo Templo.

 


 

Ashkelón, lunes
Porción semanal de la Torá: Yitró

13 de Shevat de 5718; 3 de febrero de 1958

Amigo mío, Sr. Sadán:

Quizás se haya enterado de que he cambiado mi residencia por dos o tres meses del invierno a la sección Afridar de Ashkelón. El lugar es agradable, el clima suave, el mar vasto y la gente no molesta. Pero muchas otras cosas alteran mi paz. A ello se añade el estado de mi corazón, así como el resto de las cosas que me veo obligado a emprender como, por ejemplo, los ocho días en que tuve que ir a Jadera, Pardés Janá y Tel Aviv. Ahora estoy de nuevo en Ashkelón y me he encontrado con el regalo que me ha enviado Vd.: Bilvav Yamim ("En el corazón de los mares") en traducción al yídish. Le estoy profundamente agradecido por el hermoso presente. De no haber sido por Vd., no me habría enterado de que han traducido esa historia mía al yídish. No sólo los editores no me han mandado un céntimo, sino que ni siquiera me enviaron una copia del periódico. No he leído la traducción para saber si es buena o mala. El que es sospechoso en materia de dinero, lo es también de haber llevado a cabo un trabajo fraudulento.

He empezado a escribir mis recuerdos sobre Buber 1 con vistas a su ochenta aniversario. Después de todo, lo conozco desde hace más de 40 años y durante mucho tiempo estuvimos muy cerca el uno del otro y a punto de publicar juntos seis libros de historias jasídicas. Ahora que las historias jasídicas son populares, no me apetece volver a escudriñar un manuscrito que se guarda en el sótano en una caja de hierro 2. Cuando me di cuenta de que, en lo que hace a los recuerdos, uno tira del otro, los dejé a medias y escribí un artículo corto sobre Buber 3 mitad prosa florida y mitad pura paja. En cualquier caso, mencioné el tema de la literatura jasídica de los ilustrados. Con las prisas por publicar el artículo el día del aniversario, no me dio tiempo a corregir las galeradas ni el estilo, aunque lo hago in mente por las noches cuando estoy acostado. Espero tener tiempo en algún momento para retomar este asunto; entonces escribiré claramente y con fuentes, cosas a las que sólo aludí sin citar evidencia alguna. Entretanto, no ceso de pensar en ello y en una serie inacabable de cosas que me anegan a mí, a mi mente y a mi corazón de forma tal que no tengo paz. Este es el castigo de un narrador de cuentos que, en su vejez, se puso a tratar de asuntos intelectuales de los que se mantuvo alejado toda la vida.

Tengo otras muchas cosas que escribirle, pero para que no diga que lo hago únicamente por no dejar blanco el papel, pararé en este punto deseándole paz y bienaventuranza a Vd. y a su familia.

Su amigo,

Shai Agnón

Mi esposa (que viva muchos años) le envía recuerdos.

Por un motivo que sólo yo conozco, le escribo mi dirección aquí y no en el sobre. Es la siguiente: "Shai Agnón, Ashkelón, Afridar, Calle he-Tamar 5. Temía que no pudiera Vd. leer el nombre de la calle y, por eso, le daré una pista: con la ayuda de Dios, dentro de dos días, el 15 de Shevat (el Año Nuevo judío de los árboles, ed.), cuando bendiga los frutos y coma los más escogidos, entre ellos el dátil (en hebreo: tamar, ed.), sabrá que el nombre de la calle donde resido toma su nombre del dátil. Si el disfrute que los dátiles le proporcionarán no le hace llegar a esa conclusión, le daré otra pista. En la víspera del Shabat, cuando el chantre salmodia el versículo: "El justo florecerá como la palmera", quizás recuerde Vd. que yo vivo en una calle que se llama Dátil. Pero tiene que añadir una "he" (la quinta letra del alefato hebreo, cuyo valor numérico es 5) lo que equivale al número de mi casa.

En este momento me informan (de modo absolutamente confidencial) que le han otorgado el Premio Jolón. Ojalá que el próximo año reciba el Premio Israel 4.

1 El escritor y filósofo Mordejai Martin Buber (Viena 1878 - Jerusalén 1965). Agnón lo conoció en Alemania en 1913 y a partir de entonces y hasta la muerte de Buber, mantuvo con él una relación postal y personal.

2 Se refiere a "Historias del Baal Shem Tov", que hubiera sido el primer volumen de una serie sobre historias jasídicas editada conjuntamente por Agnón y Buber. Estaba listo para la imprenta en 1924 pero se quemó en un incendio que tuvo lugar en la casa de Agnón en Bad Homburg. Schocken lo publicó en 1987, tras la muerte de Agnón

3 "Para los que necesitan conocer a Buber y no lo conocen". Con el subtítulo: "A Martin Buber al cumplir los ochenta años", Ha-aretz, 7 de agosto de 1958.

4 Sadán recibiría el Premio Israel de Pensamiento Judío una década después, en 1968.

 


 

17 de Shevat de 5718; 7 de febrero de 1958

A R. Shai Agnón, paz y bendiciones,

a) Le doy las gracias por su carta, por su felicitación y por la bendición adicional que me envía, cuya realización no merezco como no sea por el mérito de Vd. Ya veremos hasta qué punto los jueces del estado deciden dar cumplimiento a su bendición. Entretanto, he leído y disfrutado mucho sus palabras sobre Buber, especialmente cómo resume Vd. diversos capítulos de nuestra literatura en unos cuantos artículos, en algunos de los cuales yo me había expandido en conferencias demasiado largas. A partir de ahora estaré libre de toda esa palabrería y me bastará con citar sus palabras. Ciertamente, para justificar mi salario, me veo obligado a decir que es imposible depender del artículo de Rabí Lifshitz sobre Bik 1 y, como dice Méndele, es mejor tener votum separatum 2 en este punto.

b) En cuanto al propio Buber: desdichadamente, no he tenido el privilegio de ver en él lo que ven mis contemporáneos; me entristece mi ceguera y envidio a todos los que no se encuentran afectados por ella como yo. La vergüenza me impide decir nada, ni una palabra, de él. Porque, ciertamente, su ochenta aniversario no es el momento apropiado para que yo me incluya entre los que lo cuestionan, y me temo que pasarán muchos años antes de que diga lo que pienso en público. Quién sabe si, para entonces, el público lo verá de la misma forma que lo ve ahora. Esto es un tema que da para una larga conversación. Créame, no me resulta fácil hablar así. Hace ya cuarenta años que me sorprende este fenómeno y más todavía la impresión que hace, que yo no tengo el mérito de comprender.

c) He visto lo que Vd. ha escrito en la introducción de la traducción de Sipur Pashut 3. Escribí un epílogo y el tal Sr. Israel London 4 ni siquiera me ha enviado confirmación de haberlo recibido . Tiene Vd. razón al quejarse de la anarquía con que se llevan a cabo las traducciones, la falta de pago e incluso de la propia traducción. Lo que dice, se aplica con propiedad al Yidishe Kempfer 5 (Por cierto, en breve le enviaré otra traducción de su obra que fue publicada en un folleto para la fiesta 6). Quizás sus palabras surtan efecto.

d) Me alegra saber que Vd. y Da. Esther están en Ashkelón, lejos del ruido y la confusión y la monserga, y les deseo un descanso agradable.

Con mis mejores deseos para Vd. y para Da. Esther de mí y de mi esposa,

Con afecto,

Dov Sadán

1 Yaacov Shmuel Bik (nació y murió en Brody, 1772-1831). Autor hebreo que se cuenta entre los primeros escritores ilustrados de Brody.

2 Votum separatum: la opinión de un individuo o de una minoría, en contraposición a la de la mayoría.

3 Sipur Pashut ("Una simple historia") fue traducida al yídish por Eliézer Rubinstein en 1958. El libro incluye una semblanza de Agnón escrita por Aharón Zeitlin, una introducción de Agnón y un epílogo de Dov Sadán, todo ello en yídish.

4 Israel London era el propietario de la editorial Der Kval en Nueva York.

5 Yiddische Kemfer, un periódico en yídish publicado en los Estados Unidos.

6 Probablemente Sucot.

 

 
 
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