Por qué las drogas son atractivas? Cómo se comporta un adicto? Qué puedo hacer para ayudar a mi hijo a evitar las drogas? Qué puedo hacer yo, como maestro? Qué puede hacer la comunidad para educar a su población sobre los daños del consumo de drogas? Qué es mejor, la hospitalización o la terapia? O ambas?
Para examinar estas preguntas y otras similares en busca de respuestas que se adapten a sus respectivas poblaciones, y observar algunas de las respuestas israelíes, 35 hombres y mujeres de 28 países participaron recientemente en un Seminario Internacional sobre Prevención del Consumo de Drogas, realizado bajo los auspicios del Centro de Cooperación Internacional, MASHAV, del 28 de octubre al 30 de noviembre de 1998, en el Centro Internacional de Capacitación Aharon Ofri en el Kibutz Ramat Rajel, en las afueras de Jerusalén.
Vinieron a Israel procedentes de China, Brasil y Azerbaiján, Turquía, Vietnam y Colombia, de Bután, Chipre y Yugoslavia, de Camerún, Kenia y Rumania, de Jamaica, Mauricio y las Filipinas, y de muchos otros lugares en donde la gente está preocupada por los crecientes problemas causados por el consumo de drogas. Vinieron a estudiar en qué forma Israel está enfrentando la adicción a las drogas, tanto a nivel gubernamental como a nivel público. Y regresaron a sus países llenos de entusiasmo y renovadas energías, fortificados con el conocimiento de la importancia de su misión.
Los 35 psicólogos, psiquiatras, médicos, enfermeras, oficiales de policía, educadores y trabajadores sociales vinieron a los agradables y extensos terrenos de Ramat Rajel, para obtener conocimientos y aprender nuevas técnicas a fin de combatir uno de los azotes de la vida moderna. Este curso interdisciplinario -el segundo de su tipo- se ocupó de programas concretos en las áreas de prevención, tratamiento y aplicación de las medidas legales contra la droga. La organización del curso, de 5 semanas en el Centro de Capacitación Ofri, contó con la cooperación de los Ministerios de Salud, Trabajo y Bienestar Social, la Autoridad Anti-droga y el Departamento de Policía de Israel.
"El consumo de drogas es un problema que pesa gravemente sobre cada uno de los países de donde proceden los participantes, sin que importe cuáles son los otros problemas específicos que puedan tener esos países. Trabajemos juntos en el problema, es lo que les decimos", manifestó Yehudit Rosenthal, la directora del curso, en el centro de capacitación.
La comunidad terapéutica Ilanot, en una zona rural en las proximidades del centro del país, el Centro de Metadona en Jerusalén, un lugar de hospitalización y rehabilitación en Beer Sheva, el proyecto comunitario en Rishon Lezion y un proyecto municipal anti-droga comprehensivo en Haifa, fueron los sitios de interés profesional inspeccionados por el grupo, además de visitas a Jerusalén, Tel Aviv y la zona del Mar Muerto, y de ver los lugares santos alrededor del Mar de Galilea. Los participantes escucharon conferencias sobre la teoría y la práctica en la prevención del consumo de drogas y alcohol, sobre el modelo israelí de organización comunitaria para luchar contra el consumo de drogas, sobre nuevas perspectivas y tendencias del sistema educativo en esta lucha, sobre tratamiento de adictos con metadona y sobre la acción de la policía en la aplicación de las medidas legales contra la droga.
Además de conocer la experiencia israelí, los participantes mantuvieron entre sí una estrecha relación interactiva, para obtener conocimientos sobre los respectivos problemas y programas en los diversos países. "Ninguno de nosotros es tan rico para que podamos permitirnos no luchar contra la droga", es como lo presentó uno de ellos.
Gabriel Hernández Kunzel, un psiquiatra del Hospital Militar Central y del Instituto Colombiano del Sistema Nervioso Clínica Montserrat, en Santafé de Bogotá, cuyo país, Colombia, tiene un enorme problema de drogas, tanto en producción como en consumo, habló sobre la búsqueda humana de significado. "La gente busca la felicidad a través de la ciencia y la tecnología, cayendo en el uso y el abuso de drogas, sexo y violencia para llenar el vacío de sus existencias, para encontrar un alivio a la tristeza y al aburrimiento de sus vidas". En tanto que hay drogas ilegales, hay otras que son legales y fácilmente obtenibles -tales como inhalantes, alcohol y tabaco- todas las cuales son perjudiciales para el individuo, la familia y la sociedad.
Una conferencista israelí, Hana Gibor, que trabaja en el Departamento de Juventud del Ministerio de Educación, explicó cómo los niños pueden ser "embajadores de la prevención de drogas" en su escuela. También se refirió al programa "Basta - Vida sin Drogas", que desarrolla y expande los intereses individuales, a través de juegos en un entorno de grupo. Cuando se motiva a un joven y se le da la oportunidad, por ejemplo, de llegar a ser un entrenador deportivo o de aprender trucos de magia, puede mostrársele el camino hacia el éxito, y desviarlo así del consumo de drogas. Lo que resulta problemático, explicó, es saber cómo dividir los fondos gubernamentales: cuánto gastar en prevención y cuánto en tratamiento. Es importante saber que, de acuerdo a un estudio reciente en los Estados Unidos, cada dólar gastado en prevención, ahorra 17 dólares en términos de crimen y sufrimiento humano -tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo.
"El fenómeno del consumo de la droga no es nuevo, ni simple", dice Dana Slobadanka Kitic. "Ha existido durante siglos y tiene muchas facetas -es un fenómeno universal. Yo vivo en la ciudad serbia de Nis, que está en la intersección de las principales rutas de la droga. A consecuencia de nuestras recientes crisis económicas y políticas, los trastornos sociales y la pérdida resultante de valores, la edad de la adicción a las drogas se ha reducido y también ha aumentado -ahora afecta desde los 9 a los 35 años de edad. Casi todos los expertos estarían de acuerdo en que la situación es alarmante. Es obvio que el problema del consumo de la droga no se encuentra al otro lado del océano o más allá de la frontera... está en nuestro propio patio".
Por ello, una decisión de hacer algo a nivel local, en Nis, resultó en un Comité de Iniciativa Cívica de 10 ciudadanos, "para tocar todas las campanas de la ciudad a fin de despertar a los ciudadanos dormidos y ayudar a las debilitadas instituciones a hacer frente al problema", dice Kitic, quien es profesora de linguística en la universidad local y la única no profesional de los participantes del curso sobre drogas. Drogas en nuestro patio, Una fumada de alegría... un juguete de horror, Tomar drogas = esperanza desesperanzada son algunos de los lemas (traducciones del serbio), usados por el comité, que son el resultado de concursos entre los jóvenes de la ciudad. Además de los concursos para lemas, carteles e insignias, el comité auspicia conciertos callejeros de bandas juveniles, enseñanza por condiscípulos en escuelas secundarias y universidades, así como programas en vivo y clips de audio y vídeo en radio y televisión, junto con artículos en la prensa, tales como Mi historia y el ABC de las drogas. "También hemos organizado dos happenings: Toquemos música contra el consumo de la droga y Pintemos contra el consumo de la droga", agrega.
"Crímenes de droga que habían sido casi completamente erradicados durante 40 años en la República Popular de la China, comenzaron a ocurrir nuevamente desde la década de los ochenta", dice Li Huifen, farmacéutica jefa en el Instituto Municipal de Beijín para el Control de la Droga, de la Secretaría de Salud Pública, "y hay un aumento agudo en el número de crímenes relacionados con la droga en ciudades grandes en los últimos años". Se ha formado una fuerza anti-droga especial, se realizan programas de prevención y educación a través de los medios de comunicación, y programas escolares destinados a estudiantes en zonas en donde el consumo de la droga es un problema especialmente importante. Hay unos 800 centros de desintoxicación en operación a través del país: cuando se descubre a un drogadicto, se le envía a uno de esos centros durante 3 a 6 meses.
"Pero", agrega Li Huifen, "un 95% de los drogadictos tienen recaídas". Por lo tanto, ella propone el establecimiento de un proyecto piloto, "basado en los conocimientos obtenidos y asimilados del seminario de MASHAV". El proyecto piloto que ella propone, a emplazar en una gran ciudad, es un centro de tratamiento con metadona. Ella agrega que en China, el tratamiento con metadona va contra la tradición. Aun cuando es manufacturada legalmente, está bajo estricto control. "Pero dado que el problema del consumo de drogas está aumentando y la tasa de recaídas después de la desintoxicación es tan alta, debemos encontrar un método mejor para alejar a la gente de las drogas, y el tratamiento con metadona es uno de los métodos más efectivos y baratos".
El tratamiento requiere la ingestión diaria de metadona por vía oral y además la participación en un programa de orientación, ambos en el centro mismo. Los postulantes al centro de tratamiento, adictos a opiáceos durante un mínimo de dos años, serían seleccionados cuidadosamente y se entrevistaría a ellos y a sus familias. La capacitación del equipo tratante -médicos, farmacéuticos, trabajadores sociales y otros- podría ser hecha por expertos invitados del extranjero (de Israel, por ejemplo), que darían conferencias en China, y mediante el envío al extranjero de personal clave para estudiar, sugiere Li Huifen.
La trabajadora social Eunice Muthoni Ndonga, de Kenia, dice que, en su país el problema de la droga traspasa las divisiones económicas, religiosas, culturales y políticas. Ndonga dice que el problema número uno de Kenia es el alcohol destilado en casa, al que se agregan productos químicos y gasolina. Eso es ilegal, y es la causa de muchos accidentes de automóvil. Pero un estimulante llamado khat, que puede ser mascado junto con goma de mascar y tiene el mismo efecto que la cocaína, es legal y de uso común.
A su regreso a Nairobi, su ciudad, ella espera establecer un proyecto que denomina: "Somos los Instrumentos", que debería concentrarse en un programa de prevención para madres de 30 a 50 años, y para profesores en escuelas primarias y secundarias. Se basa en que las madres y los profesores producen un efecto multiplicador y pueden capacitar directa o indirectamente a otras madres y a adolescentes. El programa de un año de duración tendría como objetivos: fortalecer la unidad familiar, enseñar habilidades de comunicación eficaz a madres y profesores, establecer un centro de recursos/información basado en la comunidad, y el utilizar la prensa y los medios de comunicación electrónicos locales para la transferencia de información. Un proceso continuo de control y evaluación durante y a la finalización del proyecto, acompañaría a las actividades. "He obtenido algunos instrumentos para difundir información de las conferencias a las que he asistido, y principalmente, de las visitas profesionales a Ilanot y Rishon Lezion, como asimismo de la experiencia de mis colegas en este seminario. Harambe, en mi país, significa unirnos. Quiero destacar que todos deben unirse en un esfuerzo mancomunado a fin de luchar contra la plaga de la droga, que está amenazando a la humanidad entera", concluye la señora Ndonga.
"En años recientes han aumentado la conciencia y la apreciación de la lucha contra el fenómeno del consumo de las drogas, que se está propagando como una enfermedad infecciosa", dice Nazan Unsal de Turquía, quien trabaja en AMATEM, siglas del Centro de Investigación y Tratamiento de la Adicción al Alcohol y las Drogas, una institución de 120 camas en Estambul. "Tenemos centros similares en otras ciudades, pero, qué es eso para una población de 70 millones?" Y agrega, que "el tabaco y el alcohol son nuestros males tradicionales. Luego viene la marijuana, la heroína y los inhalantes, los cuales son los más baratos y fáciles de conseguir: solventes de pintura, esmalte para uñas, pegamentos, etc." Los pacientes del Centro se someten voluntariamente a un proceso de desintoxicación de diez días y posteriormente, a un tratamiento en internado de 28 días. Después de ser dados de alta por el hospital, no hay un programa organizado de seguimiento, manifiesta Unsal y no existe una comunidad terapéutica que pueda ofrecer ayuda a los adictos. "Puesto que 28 días no son suficientes para que el paciente cambie sus hábitos de adicción, creo que un programa de rehabilitación debe ser más largo y no debe separar al paciente de su familia y entorno social". Por lo tanto, Unsal propone un nuevo modelo de tratamiento a pacientes externos, un programa que incluiría una residencia temporal, actividades de rehabilitación y tratamiento psicológico para adictos de todas las edades. Sus objetivos específicos se dirigirían hacia: 1. Prevenir una recaída de los pacientes. 2. Enriquecer las relaciones entre el paciente y la sociedad. 3. Mejorar las relaciones entre el paciente y su familia. 4. Enseñarle a asumir la responsabilidad por su vida sin el uso de drogas psicoactivas. 5. Mejorar la autoestima del paciente. 6. Mejorar sus habilidades. 7. Enseñarle a disfrutar de nuevos pasatiempos, tales como la jardinería, la cocina, etc. Profesores de música, arte y deportes, como asimismo un jardinero, un carpintero y un chef de cocina estarían en el personal docente. Éstos podrían ser ex-drogadictos, quienes por su presencia misma pudieran motivar al paciente para librarse del hábito de la droga. Otra parte del plan es hacer que "drogadictos limpios" cuenten la historia de sus vidas y experiencias a estudiantes en las escuelas.
El Dr. Argyris Argyriou, un psiquiatra que trabaja en un hospital de Limassol, Chipre, considera su experiencia en Israel: "rica, única, valiosa y muy útil". Según el Dr. Argyriou, la razón de que Chipre sea el país con menos problemas en consumo de drogas en la región, es el factor de protección de la sólida estructura familiar. Dice, que aun cuando sólo el 2-3 % de la población juvenil y sólo un 1% de los adultos (de éstos, un 80% de hombres y un 20% de mujeres), han experimentado con drogas, el problema del consumo de drogas está aumentando. Las substancias de las que se abusa con más frecuencia son el tabaco y el alcohol, y de entre las ilegales, el cannabis, y, en algunos pocos casos, la heroína. Centros de tratamiento existen en Nicosia, Limassol y Lárnaca. El psiquiatra chipriota espera "transplantar esta cooperación y coordinación tan útil entre los varios servicios y profesiones, organizaciones gubernamentales y públicas que he visto en Israel".
Su plan pretende fomentar la motivación competitiva entre los diversos partidos políticos: quiere hacer sensibles a los políticos a las estrategias de prevención, e involucrar en particular a los sectores femeninos y juveniles. Entonces, éstos participarían en las actividades anti-drogas de la comunidad. Talleres de capacitación -de 60 horas de duración en el curso de 4 meses- producirían paraprofesionales, que más adelante podrían enseñar a los jóvenes técnicas tales como toma de decisiones, solución de problemas, asertividad, resistencia a la presión social y cómo manejar situaciones de estrés.
Thomas Lekama, médico de Camerún, dice que los problemas más comunes en su país son la delincuencia, todo tipo de abusos, accidentes, crímenes y enfermedades tales como hepatitis y sida -muchos de ellos, consecuencia del uso de drogas. Algunos ciudadanos reconocen el problema del consumo de drogas y su efecto, afirma, pero les falta la motivación para hacer algo. El proyecto que él propone para luchar contra las drogas es un programa interdisciplinario de un año de duración, destinado a jóvenes de entre 10 a 30 años, en los sectores formales e informales de la educación en Yaoundé, la capital. Los objetivos del programa serían: 1. Informar a la juventud sobre los peligros del consumo de drogas. 2. Movilizar una acción comunitaria conjunta contra las drogas. 3. Reforzar la estima personal de los jóvenes. 4. Identificar los servicios que tienen que ver con el diagnóstico y tratamiento precoces de los adictos.
Las actividades se realizarían a cuatro niveles: 1. Educativo: conferencias en escuelas y talleres para padres. 2. Médico: tratamiento y rehabilitación. 3. Orientación psicológica. 4. Cumplimiento de la ley: los drogadictos que fueran identificados, pero que rehusaran tratamiento, serían castigados. "Esperamos que si este programa tiene éxito, muchos jóvenes comenzarían a abrir los ojos y a descruzarse de brazos. Las nación entera se beneficiaría".
El estado brasileño de Rio Grande do Sul tiene una población de 10 millones de habitantes en 667 municipalidades. La Dra. Carmen Co Freitas, una psiquiatra, es directora del Centro Wallace Mandell, una clínica de salud mental en la municipalidad de Porto Alegre. "Si es cierto que condiciones de marginalidad socioeconómica proporcionan un terreno fértil para el aumento de los problemas del consumo de drogas, Brasil, así como otros países de América del Sur y Central, se ha convertido en el entorno ideal para el crecimiento de la producción, tráfico y consumo de drogas legales e ilegales, en las últimas décadas". En los últimos 10 años, el consumo de tabaco entre los estudiantes de 5o grado hasta fines de la escuela secundaria en su ciudad saltó de un 20.8% al 44.1%, el de marijuana de un 4.5% al 14.4%, y el de cocaína de 0.3% al 4.5%.