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Curar Niסos - Especialistas chinos en el Centro Mיdico Infantil Schneider

5 jan 2000
 REVISTA SHALOM, 1999 No. 2
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Curar Niños - Especialistas chinos en el Centro Médico Infantil Schneider
por Ruth Seligman

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Vuestro Centro Médico Infantil Schneider aquí en Israel es un establecimiento con los últimos avances, de tamaño similar a nuestro nuevo Centro Médico Infantil de Shanghai, construido por el gobierno de Shanghai con el apoyo de la Operación HOPE (una organización mundial sin afán de lucro). Por ello, el Centro Schneider es un lugar ideal para que nosotros aprendamos cómo operar nuestro propio hospital. Así como el Schneider está fijando nuevos estándares de excelencia en el cuidado de la salud infantil, también lo estamos nosotros. En realidad, nuestro nuevo hospital es el más avanzado de todos los de China". Quien habla es el Dr. Bochang Chen, uno de los cuatro médicos, todos del SCMC de China, que estuvieron en Israel desde el mes de octubre de 1998 hasta enero de 1999, con becas de capacitación en el Centro Médico Infantil Schneider (SCMCI).

Todos los médicos -el Dr. Chen, cirujano del Centro Médico Infantil de Shanghai, Unidad de Ortopedia Pediátrica y Director de su Departamento de Desarrollo; y la Dra. Zhuoming Xu, especialista en cuidados intensivos pediátricos y cardíacos; la Dra. Jun Ye, especialista en endocrinología y metabolismo pediátrico; y el Dr. Yeming Wu, cirujano pediátrico general- están altamente calificados en sus respectivas especialidades dentro de la pediatría. A su regreso a China, esperan transmitir sus nuevos conocimientos y habilidades a colegas de Shanghai y otras provincias, demostrando así una de las maneras en que el SCMC de China está siendo preparado para ser un centro nacional de capacitación.

Estas becas de adiestramiento fueron el último componente en un programa de intercambio pediátrico en cuatro fases entre China e Israel, auspiciado por MASHAV (Centro de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel), y facilitado por la Operación HOPE. Con anterioridad a la visita de los médicos a Israel, MASHAV había enviado tres equipos de expertos médicos del SCMCI israelí a China, en misiones de diez días, cortas pero intensivas.

La primera delegación, un grupo de pediatría ambulatoria, enviado en marzo de 1998, se concentró en asesorar al SCMC de China sobre cómo transferir su departamento de pacientes externos desde su antiguo hospital (Hospital Xin Hua), al nuevo lugar. Dado que el Schneider pasó por una transición similar hace varios años, la experiencia de planificación israelí fue especialmente pertinente y oportuna. Durante esta visita, se puso énfasis, entre otras cosas, en la orientación de la práctica pediátrica para centrarla en el niño y la familia, lo que incluye horas de visita más acomodaticias para los padres. En este concepto, lo más importante es el bienestar psicológico del niño enfermo. Es un importante punto decisivo en la práctica de la pediatría, en la cual los profesionales de la salud tradicionalmente han tratado más bien a la "enfermedad" que al "paciente".

La segunda delegación, enviada en julio de 1998, incluyó el asesoramiento de los expertos del SCMCI sobre cómo el SCMC de China podría acoplar sus departamentos de pediatría general, y cirugía ortopédica y sus salas de cirugía. Este concepto de clínicas combinadas para pacientes externos, incluso ortopédicas y otras sub-especialidades pediátricas, recalcó nuevamente la importancia del trabajo de equipo y del enfoque multidisciplinario, que no se practica comúnmente en China.

La tercera delegación, enviada en septiembre de 1998, consistió en dos expertos del Departamento de Fisioterapia del SCMCI de Israel. Dado que la contribución del trabajo de los fisioterapistas es frecuentemente menospreciada por el personal médico chino, los cursos intensivos en fisioterapia y rehabilitación de la caja torácica demostraron qué cambio positivo puede producir la fisioterapia y convencieron al SCMC chino de la necesidad de desarrollar esa especialidad. Actualmente, la fisioterapia no existe en China como una disciplina separada y no ha desempeñado el papel que podría en la escena de la salud.

Como se ha dicho, las becas a Israel fueron el último componente de este programa de intercambio en pediatría de 1998. Al hablar con los médicos, quedó claro que todos ellos se habían beneficiado mucho de su capacitación en el Centro Médico Infantil Schneider.

La Dra. Ye pasó sus tres meses en el Schneider en la clínica de pacientes externos, que trata a niños diabéticos y a aquéllos con trastornos endocrinos (problemas referentes a desórdenes de las glándulas). "Aquí en el Schneider, en donde se está haciendo un trabajo muy de avanzada en este campo", informó, "observé cómo los médicos diagnostican la deficiencia hormonal, haciendo hincapié en que un tratamiento exitoso se basa en un diagnóstico adecuado, es decir, el conocimiento de la causa de la pequeña estatura indica qué tratamiento dar, tal como hormona de crecimiento para paliar la deficiencia. Aprendí, sin embargo, que cuando se prescribe hormona de crecimiento, este tratamiento tiene más éxito agregando hormona sexual, que sirve como desencadenante del aumento del crecimiento del niño. En China, no combinamos ambas terapias. Teóricamente sabemos que deberíamos hacerlo, y aquí he recibido una confirmación práctica sobre la eficacia de este tratamiento combinado".

La Dra. Ye observó también problemas de pubertad precoz y aprendió a diagnosticarla, "algo que no vemos mucho en China. Y esto", destacó, "fue una experiencia muy significativa para mí. Y muy importante", agregó, "fue ver cómo son tratados los pacientes diabéticos en Israel: y ello fue una nueva experiencia para mí. Vi que cada diabético debe tener un monitor personal de medición de la glucosa en la sangre para medir su nivel tres o cuatro veces al día. En China tendemos a depender de exámenes de orina para obtener esta información. Me fijé también en que se ponen inyecciones a los diabéticos tres o cuatro veces al día, mientras que en China se las ponemos sólo dos veces al día. Se puede lograr un mejor control con inyecciones más frecuentes".

La otra mujer del equipo, la Dra. Xu, pasó sus tres meses trabajando en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Schneider (UCIP). "Aunque nuestro hospital tiene también una UCIP", dijo, "el observar de cerca las disposiciones de aquí me proporcionó muchos conocimientos adicionales sobre cómo tratar a pacientes en muy severas condiciones respiratorias, y especialmente a aquéllos con enfermedades congénitas del corazón - que es uno de nuestros más graves problemas. Nosotros usamos la pauta de respirador, tal como se hace aquí, pero sólo para controlar el volumen. Aquí vimos la manera en que se usan dos pautas, para controlar no sólo el volumen, sino también la presión.

"También nos entusiasmó mucho ver algunos aparatos muy modernos y avanzados, tales como la máquina BIPAD, que es parecida a un respirador que tenemos, pero que utiliza una máscara especial a través de la cual el niño puede respirar más profundamente. Eso le da al médico una lectura de muy alta presión. También vimos cómo se usa ese equipo para tratar a pacientes que sufren de atalectasis (una afección que se caracteriza por la expansión incompleta de los pulmones), así como también a quienes han tenido cirugía de corazón abierto. Cuando se lo usa así, se minimizan las complicaciones del post-operatorio, al permitir al paciente recuperarse más rápidamente, y eso es especialmente importante para los niños prematuros".

Dos de los médicos, el Dr. Chen y el Dr. Wu, son cirujanos. Ambos aprendieron, así como manifestó el Dr. Chen, "muchas pequeñas, pero muy significativas técnicas de diagnóstico y tratamiento. Tome, por ejemplo, la manera en que se enfoca en el Schneider el problema de la dislocación congénita de la cadera, con el uso de tecnología avanzada como el ultrasonido, para diagnosticar este problema muy precozmente, casi de inmediato después del nacimiento. Eso hace posible comenzar muy temprano el tratamiento, tal como el uso de un arnés, y mejorar así las posibilidades de recuperación. En China, sólo hacemos normalmente el diagnóstico a la edad de seis meses, lo que según hemos aprendido aquí, es una forma menos satisfactoria de tratar este problema".

El Dr. Chen quedó también muy impresionado con el extenso uso que se hace en Israel del sistema Iliazarov de extra-fijación, destinado a tratar a aquellos con extremidades demasiado cortas o largas. "En China", dijo, "tenemos algunos sistemas de alargamiento y, por supuesto, tratamos a niños cuyas extremidades deben ser acortadas o alargadas, pero no tan frecuentemente como aquí y no con el sistema Iliazarov".

El Dr. Wu, que al igual que el Dr. Chen observó más de cien operaciones en el Centro Schneider durante su estadía de tres meses, tuvo el privilegio de ayudar en más de treinta y cinco de éstas. "Allí aprendí", manifestó, "algunos procedimientos quirúrgicos muy interesantes, especialmente el uso del laparoscopio", (un delgado endoscopio tubular, que es insertado en la pared abdominal mediante una incisión y se usa para examinar e intervenir quirúrgicamente dentro de las cavidades abdominal y pélvica). "Con este método", explicó, "los cirujanos no necesitan abrir el abdomen. Cuando operan, van examinando cada paso en la proyección de vídeo en la pared y así pueden operar con mayor precisión y exactitud, pues pueden ver claramente lo que están haciendo en tiempo real. Las ventajas son también impresionantes para los pacientes. Pueden ser dados de alta en mucho menor tiempo después de la operación, a menudo en uno o dos días. Se sangra mucho menos, hay menos complicaciones post-operatorias, pocas cicatrices y, en general, una recuperación más rápida y exitosa. En China, aun cuando hemos comenzado a usar esta técnica en operaciones de adultos, nunca la hemos usado en niños, como hemos visto hacer aquí".

El Dr. Wu visitó el centro de trasplante de órganos y observó cómo funciona. "En China", dijo, "aunque hemos comenzado a hacer investigación sobre trasplantes, hasta el momento no los hacemos, quizás debido a que los chinos, quienes son básicamente gente muy conservadora, todavía tienen que comprender o aceptar este procedimiento". El Dr. Wu observó dos operaciones de trasplante de riñón y una de hígado y las encontró todas sumamente interesantes, "especialmente ya que en China", repitió, " estamos todavía en la etapa de investigación respecto al trasplante de órganos, aun cuando hemos comenzado a desarrollar un banco de médula ósea".

Las comparaciones entre las condiciones en China y las de Israel fueron inevitables, y los médicos hicieron referencia tanto a las diferencias culturales como a los factores demográficos, en cuanto a su impacto en la manera de dar servicios médicos.

"Además de las nuevas técnicas y métodos que hemos observado", dijo el Dr. Chen, "hemos aprendido también un montón sobre la experiencia israelí en cuanto a la organización y administración. Dado que nuestro centro tiene sólo un año y el vuestro tiene siete o ocho años de existencia, hemos encontrado que vuestra experiencia es una gran ayuda. Hemos ganado mucho con esta oportunidad de observar cómo funciona un gran centro médico infantil. Al mismo tiempo, tenemos problemas que ustedes no tienen aquí, incluso el hecho de que vuestro centro está contiguo al Hospital Beilinson, en donde pueden conseguir personal, en tanto que nuestro centro está lejos del hospital general más antiguo, en cuyo departamento pediátrico todos nosotros trabajábamos y de donde estamos obteniendo personal. Esto significa, en muchos casos, que los médicos y otro personal sanitario que viene a trabajar a nuestro centro, deben mudarse y no es siempre fácil persuadirlos para que lo hagan."

Al evaluar sus períodos de capacitación de tres meses en Israel, el Dr. Chen, quien tenía el más alto cargo dentro del equipo, describió cómo él y los otros médicos habían seguido meticulosamente cada detalle de cada procedimiento ejecutado por los jefes de los departamentos a los cuales estaban agregados. Quedaron igualmente reconocidos por la oportunidad de ampliar sus horizontes de tan diversas maneras.

 
 
Izq. a der.: Dra. Ye, Dra. Xu, Dr. Shalit, Dr. Chen
y Dr. Wu
 

Adquirieron más que habilidades técnicas y pericia. La Dra. Xu, por ejemplo, destacó lo impresionada que estaba con "la actitud especial hacia los niños y sus padres, incluso el amor expresado por cada uno en el SCMCI". Tal como el Dr. Itamar Shalit, Director General del Centro dice: "Sin duda, el amor y afecto que mostramos constantemente a nuestros niños y a sus padres en el SCMCI, es uno de los aspectos más especiales de nuestro trabajo y del que estamos muy orgullosos. Fue gratificante ver cómo los médicos chinos, que estaban capacitándose aquí, apreciaron y entendieron esto. Eso agregó otra significativa dimensión a su experiencia".

Al auspiciar este programa de intercambio pediátrico, MASHAV proporcionó generoso apoyo financiero y asimismo, los recursos humanos para la capacitación. Funcionarios de sanidad en Israel y China, y MASHAV, estuvieron de acuerdo en que el éxito del programa piloto inicial de 1998 indicó la necesidad de continuar esta fructífera colaboración y, en efecto, las propuestas para 1999 ya están en el orden del día, en base a la experiencia del primer año de actividades del proyecto.

 
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