Israel en Foco: Jerusalem - La arquitectura cristiana a través de los tiempos

1 jan 2000
 
     

Jerusalem
La arquitectura cristiana a través de los tiempos
Enero de 2000

 
     

por Yishai Eldar
Yishai Eldar es el ex directeur de Vida Christiana en Israel

Un estudio de la arquitectura cristiana histórica en Jerusalem es un análisis de la continuidad y supervivencia a pesar de las destrucciones que causara el tiempo, las guerras, los cismas, los terremotos y el fuego. Es también el estudio de la continuada influencia de las costumbres y tradiciones existentes sobre el estilo, los modelos y la ornamentación.

Muchas de las iglesias, monasterios, conventos y santuarios señalan sitios asociados con los primeros años de la cristiandad, con la vida y ministerio de Jesús y sus discípulos. Aun en siglos posteriores, la planificación de estos edificios se vio grandemente influida tanto por las tradiciones religiosas de la comunidad cristiana en sí como por los métodos y estilos de construcción comunes en aquellos tiempos. Diferencias en las tradiciones afectaron también el plano de los santuarios. Planeadas con sencillez, las iglesias occidentales tendían a tener un altar abierto y alto, mientras que las iglesias orientales ubicaban el altar detrás de la iconostasis, una pared que separaba el santuario del cuerpo principal de la iglesia.

La construcción en Jerusalem volvió a hacer un uso reiterado de labrados antiguos en piedra y de elementos arquitectónicos. En edificios de los períodos bizantino, islámico temprano y cruzado se puede encontrar piedras labradas del período herodiano y aún asmoneo. En la fuente otomana del siglo XVI ubicada frente a la entrada del Bab al-Silsila (el Portón de la Cadena) hacia Haram esh-Sharif (el Monte del Templo) fue incorporada una rosa de los vientos tallada en piedra de una iglesia cruzada.

Los primeros edificios utilizados por los cristianos como lugares de residencia y culto en Jerusalem fueron probablemente construidos en los estilos herodiano y romano de la época. Si bien no han sobrevivido estructuras identificables como cristianas de alguno de esos períodos, en las ruinas de dos edificios de Jerusalem destruidos por los romanos en el año 70 EC se puede percibir el sentido del carácter arquitectónico del contexto en el que vivieron Jesús y sus discípulos: la Casa Quemada en el Barrio Judío y las habitaciones con bóvedas cilíndricas encontradas en las excavaciones arqueológicas realizadas en la Iglesia Ortodoxa Griega del Santo Salvador en el Monte Sión.


El periodo RomanoBizantino (70 - 638)

Casi todos los primeros arquitectos cristianos tomaron mucho de los romanos, sea cual fuere la cultura regional de sus respectivas comunidades. Las principales características de la arquitectura romana eran el arco y la bóveda en construcciones con techo en forma de cúpula. Posteriormente, los bizantinos desarrollaron estos elementos en la construcción de grandes y majestuosos edificios, como el Hagia Sofía en Constantinopla.

El modelo básico de las iglesias tempranas era la basílica, una sala grande y generalmente rectangular utilizada por los romanos para los encuentros públicos. La entrada a estas iglesias tenía habitualmente lugar a través de un gran peristilo llamado atrium y un vestíbulo llamado narthex. La iglesia estaba construida en forma de "T". La vertical consistía en una nave, usualmente flanqueada por dos pasillos laterales o más. Un ábside retirado, semicircular y en forma de semicúpula (generalmente en el extremo este de la iglesia) contenía el altar principal. En algunas ocasiones, a estas iglesias se añadían dos cruceros que formaban los brazos de la "T".

 
 
La Iglesia del Santo Sepulcro
Foto: Y. Loeff
 

Este diseño fue utilizado en el siglo IV en la construcción de la Iglesia del Santo Sepulcro, que originalmente se componía de cinco elementos básicos: una rotonda sobre el lugar de la Tumba; una capilla construida sobre el Gólgota, el lugar de la cruz; un patio; una gran basílica de cinco pasillos, con un ábside y un altar en el extremo oeste, hacia la Tumba, y un atrio en la entrada este de la basílica, desde el Cardo Maximus, la calle principal con columnas que corría al sur de la actual Puerta de Damasco. (En el Barrio Judío se puede ver una sección parcialmente restaurada de lo extenso del Cardo bizantino).

Una visita a la actual Iglesia del Santo Sepulcro revela poco de la estructura bizantina original. La iglesia fue quemada y saqueada por los persas en el año 614, parcialmente reconstruida por el Patriarca Modesto, dañada por el terremoto de 808 y destruida en 1009 por orden del califa fatimita al-Hakim. Una parte de la iglesia fue nuevamente reconstruida por el emperador bizantino Constantino Monómaco en 1048, pero la mayor parte del edificio actual es resultado de la reconstrucción y ampliación cruzada del siglo XII, así como de posteriores renovaciones (las tareas más recientes de preservación comenzaron en 1959). Los arquitectos cruzados incorporaron en su iglesia lo que había sobrevivido de la construcción bizantina original en el área de la rotonda, el Gólgota y el patio. (Las actuales columnas y pilas de la rotonda son copia aproximada de la forma y el diseño originales del siglo IV, pero con la mitad de su altura. La basílica y el atrio nunca fueron reconstruidos; sin embargo, en el cercano Hospicio Ortodoxo Ruso de la calle al-Dabbaghin se puede ver una parte de la entrada este desde el Cardo Maximus).

Reconstructión de la iglesia byzantina original
(según Corbo)

Desde la época de las Cruzadas, los recintos y edificios de la Iglesia del Santo Sepulcro se encuentran en posesión de las tres principales denominaciones -Ortodoxa Griega, Ortodoxa Armenia y Católica Romana Latina- cuyos derechos de posesión y uso están protegidos por el Statu Quo de los Santos Lugares, tal como lo garantizara el artículo LXII del Tratado de Berlín (1878). Las diversas capillas y santuarios que se encuentran dentro del edificio están guarnecidos y decorados de acuerdo con los ritos y costumbres de la comunidad religiosa que conserva los derechos de propiedad.

 
 
El Ediculo en la Iglesia del Santo Sepulcro
Cortesía de Ariel
 

Los ortodoxos coptos egipcios, los ortodoxos etíopes y los ortodoxos sirios cuentan también con algunos derechos y pequeñas posesiones en la Iglesia del Santo Sepulcro. La Capilla Copta en la parte oeste del edículo conserva como reliquia el fragmento de una moldura de piedra de un monumento temprano, que se puede ver debajo del altar. Los ortodoxos sirios tienen una capilla en la parte oeste de la rotonda, en la que puede ser visto una parte de la pared exterior del siglo IV. Los ortodoxos etíopes cuentan con un monasterio en la azotea de la Capilla Armenia de Santa Helena, dentro de las ruinas de un claustro y refectorio cruzado del siglo XII.

Una técnica común y reconocible de edificación bizantina consistía en el uso alternado de hileras de piedra y ladrillo en la construcción de los muros. Aún se puede ver esto en distintos lugares en la Iglesia del Santo Sepulcro: en la capilla ortodoxa griega de Adán, debajo del Gólgota y en los pilares de soporte del siglo XI del Arco del Emperador, entre la rotonda y el catholicon griego. El visitante puede ver también cómo los cruzados reutilizaron los capiteles bizantinos en forma de cesta.

El edificio más antiguo de una iglesia que sobrevivió en Jerusalem es la cripta del siglo V de la iglesia ortodoxa griega de San Juan Bautista (prodromos) en el Barrio Cristiano de la Ciudad Vieja. La estructura, que actualmente se encuentra por debajo del nivel de la calle, tiene una forma de trébol y cuenta con tres ábsides (en las partes norte, este y sur) y un narthex largo y angosto en la parte oeste. Cuatro pilares sostienen el domo. El piso superior, destruido por los persas en el año 614, fue reconstruido por San Juan el Limosnero, patriarca de Alejandría y posteriormente, en el siglo XI, por mercaderes italianos de Amalfi. La actual fachada y el pequeño campanario del piso superior son modernos. A la iglesia se accede a través de un patio desde la calle del Barrio Cristiano.

 
 
La Iglesia Nea
Inscripción en griego menciona al emperador Justiniano
Cortesía de H. Geva
 

Otra ruina arquitectónica importante del período bizantino consiste en el ábside y los cimientos de las paredes de la monumental Iglesia Nea, la "Nueva Iglesia de Santa María, Madre de Dios", construida por el emperador Justiniano en el año 543. Estas ruinas fueron descubiertas en 1970 y 1982, durante las excavaciones arqueológicas realizadas en el Barrio Judío de la Ciudad Vieja. Sólo se encontró una pequeña ruina de la parte superior del edificio, pero aún se puede ver una gran cisterna subterránea.

La Puerta Dorada en la muralla occidental de la Ciudad Vieja puede datar también del período bizantino. Existen referencias a un portón en la muralla oriental del Monte del Templo en la época del Segundo Templo, que era utilizado por los sacerdotes en la ceremonia bíblica de la Becerra Roja; según una tradición cristiana posterior, ése fue el portón por el cual Jesús entró a la ciudad el Domingo de Ramos. Los arcos redondos cuyas molduras tienen relieves con motivos florales son muy similares al doble portón herodiano en la parte sur del Monte del Templo y las investigaciones arqueológicas realizadas durante el mandato británico sugieren que la presente estructura podría estar situada en el lugar del portal herodiano original. Es posible que el portón actual haya sido construido a mediados del siglo V por la emperatriz Eudocia para conmemorar la milagrosa cura del hombre cojo realizada por San Pedro (Hechos 3:1-10).


La arquitectura Romanesca (500 - 1100)

Durante el siglo VI se desarrolló el estilo romanesco, un estilo arquitectónico de transición que incorpora el de las basílicas tempranas y algunos elementos del posterior estilo gótico, más complejo. En Armenia se produjo un desarrollo paralelo.

Los más bellos ejemplos que sobrevivieron de la arquitectura romanesca en Jerusalem se encuentran en el Monasterio Ortodoxo Griego de la Santa Cruz del siglo XI, cerca del Museo Israel, y la restaurada Iglesia de Santa Ana del siglo XII, cerca de la Puerta de los Leones (San Esteban) en la Ciudad Vieja.

 
 
El Monasterio de la Santa Cruz
Foto: Y. Loeff
 

El Monasterio de la Santa Cruz, que parece una fortaleza, fue construido en el siglo XI por el rey Bagrat de Georgia, en el sitio del antiguo santuario. La iglesia, a la que se entra a través de un narthex, tiene una nave y pasillos laterales, con una cúpula sostenida por cuatro pilares. Los frescos de los siglos XII y XVII que decoran los pilares y las paredes de la iglesia evocan la leyenda del árbol utilizado para construir la cruz en la que Jesús fue crucificado. Uno de los frescos recuerda a Shota Rustaveli, el poeta nacional georgiano del siglo XIII que vivió en el monasterio. Desde el siglo XVI el monasterio permanece en poder del patriarcado ortodoxo griego y está abierto al público casi todos los días de la semana. El piso contiene partes de un mosaico de una iglesia anterior, del siglo V.

 
 
La Iglesia de Santa Ana
Foto: Y. Loeff
 

La Iglesia de Santa Ana, una basílica con una cúpula, una nave y dos pasillos, es considerada una de las más bellas de la ciudad. Su interior es sencillo, lo que tal vez sirve de testimonio al hecho de que después de 1192 el edificio fuera utilizado como madrasa, una academia religiosa musulmana. (Es curioso que ninguno de los capiteles de las columnas internas tenga el mismo diseño. En uno de ellos se puede ver una vaca o un toro, que tal vez simbolice a San Lucas). En 1856, el sultán otomano entregó la propiedad a los "Padres Blancos" católicos romanos, en agradecimiento por el apoyo que recibiera de Francia durante la Guerra de Crimea.

 
 
Interior de la Catedral de San Jacobo
Foto: Y. Loeff
 

El amurallado Barrio Armenio (actualmente el convento armenio de Jacobo) en la parte sudoeste de la Ciudad Vieja contiene varias iglesias y capillas que datan la Edad Media. La más imponente es la catedral ortodoxa armenia de San Jacobo el Grande, adquirida a los georgianos en 1141. La presente estructura incorpora elementos más tempranos, incluida la Capilla de San Menas, que puede datar del siglo V. El plano interior de la catedral, con una ancha nave y pasillos angostos separados por cuatro pilares cuadrados que sostienen arcadas y una cúpula, es similar al de las iglesias que existen en Armenia. La entrada original se encontraba en la parte sur de la iglesia, pero en 1670 se cerró el pórtico para crear la Capilla de Etchmiadzin.

La cercana iglesia ortodoxa armenia de los Santos Arcángeles, que data del siglo XIII, es similar en su planificación al de Santiago, si bien a una escala mucho menor. Ambas iglesias fueron decoradas en el siglo XVIII con azulejos azules y blancos de Kütahya. Las paredes del patio de acceso a la catedral contienen también katchkars, piedras con tallas de cruces e inscripciones que fueran donadas por los peregrinos. La más antigua data de 1151.

Una bien preservada iglesia cruzada fue descubierta hace pocos años en la calle Aqbat al-Khalidiya, cerca de Suq al-Qattanin (el mercado de los comerciantes de algodón). Se supone que se trata de la Iglesia de San Julián, si bien no hay certeza de ello. Al igual que otros edificios religiosos cruzados, fue destinada posteriormente a otros usos; más recientemente fue utilizada como tienda de alfombras y muebles. Es una basílica con tres pasillos y tres ábsides cuyo diseño es similar al de Santa María de los Alemanes, una iglesia y hospicio del siglo XII de los Caballeros germanos de San Juan cuyas ruinas, que se han conservado, pueden ser apreciadas en la calle Misgav Ladaj en el Barrio Judío.

Otras iglesias romanescas y cruzadas han sobrevivido como mezquitas o instituciones religiosas y educativas musulmanas, pero no están abiertas a los visitantes.

El compendio de la Iglesia de Santa María de los Latinos, del siglo XI, está preservado en la actual Iglesia alemana luterana del Redentor, construida en 1898. El edificio actual incorpora el pórtico medieval de la parte norte, con sus decoraciones del zodíaco. Partes del claustro medieval se han preservado en el adyacente Hospicio Luterano.

No toda la arquitectura cruzada tenía fines religiosos. El Triple Suq (los tres bazares paralelos cubiertos en el centro de la Ciudad Vieja) proviene principalmente del período cruzado. Algunos de los pilares que se encuentran entre las tiendas aún ostentan la inscripción "S. A.", que significa "Santa Ana" e indica que eran propiedad de la Iglesia de Santa Ana.

Cabe también mencionar el Gran Monasterio Ortodoxo Griego, contiguo a la parte oeste de la Iglesia del Santo Sepulcro. El monasterio es un laberinto de habitaciones, patios, capillas, escalones y senderos de diferentes períodos. Su principal iglesia, la de Santa Tecla, data del siglo XII, pero el monasterio en sí puede ser aún más antiguo. La planta baja del monasterio da a la calle del Barrio Cristiano y se extiende hasta unirse con la azotea de la Iglesia del Santo Sepulcro.


La arquitectura Gótica (1100 - 1500)

 
 
La Tumba de la Virgen María
Foto: Y. Loeff

 

 

Entrada a la Iglesia de San Marcos
Foto: Y. Loeff

 

 

 

Le Cénacle
Foto: W. Braun
 

El estilo arquitectónico gótico se desarrolló a partir del romanesco durante el siglo XII. Se distingue por la preeminencia de las líneas verticales, el uso de arcos "quebrados" (o en punta), grupos de columnas y grandes ventanas decoradas. La arquitectura gótica también utilizaba intrincados y complejos tallados en piedra, que incluían diseños fantásticos o grotescos.

Por razones históricas, políticas y también financieras, la arquitectura cristiana en Jerusalem de fines del medioevo no desarrolló los elevados estilos arquitectónicos que se encuentran en las catedrales e iglesias góticas de la Europa Occidental. Aun así se puede encontrar elementos del temprano gótico normando en el coro y el ambulatorio cruzado de la Iglesia del Santo Sepulcro (dentro del actual catholicon ortodoxo griego y alrededor de él); en la bóveda con aristas y arcos del crucero sur y en los dos portales con arcos hundidos y en punta de la entrada principal, con sus características jambas de columnas y arcos con molduras ornamentales. (Los dos dinteles góticos del siglo XII con intrincadas figuras esculpidas que antaño adornaran las puertas, se encuentran actualmente en el Museo Rockefeller de Jerusalem).

Se pueden ver portales del siglo XII con similares arcos hundidos en la entrada de la pequeña iglesia ortodoxa siria de San Marcos, cerca de la Puerta de Yafo, y en el contrafuerte de la fachada cruzada del subsuelo de la Tumba de la Virgen María, en el Valle de Kidrón.

Como consecuencia de la reconquista musulmana se construyeron pocos edificios religiosos cristianos nuevos. Las tareas que se realizaban o que estaban permitidas eran generalmente la reparación y el mantenimiento. Una notable excepción fue la del Cenáculo, la Sala Superior en el Monte Sión, construida por los franciscanos a su regreso a la ciudad en 1335. Las aristas de la cúpula del cielo raso son típicas del gótico lusiñano o chipriota. El esculpido mihrab, el nicho de oraciones musulmán, fue agregado en 1523, cuando los franciscanos fueron expulsados del edificio y el recinto se convirtió en mezquita.


El pastiche del siglo XIX

Hasta 1833, la Custodia Franciscana de la Tierra Santa era la única representación cristiana occidental autorizada para residir en Jerusalem. Esta situación cambió cuando la ciudad fue militarmente ocupada durante diez años por Ibrahim Pashá, el hijo del gobernante de Egipto Mohammed Alí, época en la cual las principales potencias europeas establecieron consulados en la ciudad. El control político y administrativo otomano fue restaurado en 1844, pero las grandes potencias europeas se consideraron protectoras de las comunidades cristianas locales: Francia se veía como protectora de los católicos romanos; Rusia, de los ortodoxos orientales; Gran Bretaña y Prusia, como protectoras de las comunidaes protestantes. Las iglesias nacionales de Gran Bretaña y Prusia aprovecharon esta situación para imponer una presencia protestante y similares actividades fueron emprendidas por la Iglesia Ortodoxa Rusa, las iglesias católicas y las órdenes religiosas de Austria, Francia e Italia.

 
 

 

 

El Caravasar Copto
Foto: Y. Loeff
 

Como norma, estos grupos tendían a alentar la planificación arquitectónica que expresara sus propias culturas e historias nacionales. El resultado fue que Jerusalem contó con una catedral nacional inglesa, un palacio renacentista italiano, un pabellón de caza del valle del Rin y un castillo escocés. Algunos constructores aspiraban lograr un efecto más vernáculo, incluyendo en sus diseños elementos "moriscos" y neoclásicos. Algunos de estos intentos tuvieron más éxito que otros; sin embargo, todos debieron competir con los materiales locales y los métodos de construcción tradicionales. Por su parte, las iglesias orientales locales siguieron utilizando fórmulas tradicionales. Un ejemplo de ello es el Caravasar Copto en la parte norte de la Piscina de Ezequías. Construido en 1836 como hospicio para peregrinos cristianos egipcios, tenía el tipo clásico de una posada medieval con un portón de acceso y un patio central.

El primer edificio eclesiástico occidental construido en Jerusalem en aquellos tiempos fue el complejo de la Iglesia Anglicana de Cristo dentro de la puerta de Yafo en la Ciudad Vieja. Construida en 1849 y diseñada en un estilo seudo Túdor, es la primera y más antigua iglesia protestante en el Oriente Medio. Carece de campanario porque fue construida con el propósito de servir como la capilla privada del cónsul general británico.

 
 
La Catedral Anglicana de San Jorge
Foto: Y. Loeff
 

En la Catedral de San Jorge el Mártir, construida en 1898 en la calle Nablus, puede observarse una imagen similar de la "feliz Inglaterra". Es una versión en escala menor de una catedral rural inglesa que fácilmente podría constituir el decorado para una novela de Trollope. Se accede a ella a través de un portón en estilo seudo Túdor y su patio incluye los apartamentos para el deán y el oblispo, un albergue para peregrinos, una escuela para varones y en los últimos años también se ha incorporado un instituto educativo para adultos, afiliado a la Iglesia Protestante Episcopal de los Estados Unidos.

En 1852, los católicos romanos empezaron a construir el Patriarcado Latino, después de la restauración de esa jerarquía en 1847. La actual residencia fue concluida en 1858, y la catedral en 1872. La fachada, más bien lisa, es neogótica.

La edificación ortodoxa griega de aquellos tiempos tendía a cultivar el barroco otomano, tal como puede apreciarse en la fachada de la Escuela Ortodoxa Griega en la calle de San Demetrio y en el diseño del campanario del Monasterio de la Cruz.

 
 
La Catedral de la Santísima Trinidad
Foto: W. Braun

 

La Iglesia y el Convento de Santa María Magdalena

 

El Hospital Italiano
Foto: Y. Loeff

 

El Instituto de Terra Sancta
Foto: W. Braun

 

El Monasterio de Ratisbonne
Foto: Y. Loeff

 

La Iglesia del Redentor
Foto: W. Braun

 

La Capilla Anglicana de San Pablo
Foto: Y. Loeff

 

Interior del Convento de las Hermanas de Sión
Foto: Y. Loeff

 

La Catedral y Monasterio Etíope
Foto: W. Braun
 

En la construcción de la Catedral Ortodoxa Rusa de la Santísima Trinidad, consagrada en 1871 a intramuros del Complejo Ruso, se optó por un estilo
barroco del norte. Construido fuera de la Ciudad Vieja, este complejo de edificios incluye un consulado, un hospital, hospicios y cocinas para los peregrinos ortodoxos rusos. Un estilo "moscovita" más tradicional fue empleado en el diseño de las cúpulas en forma de cebollas de la Iglesia y Convento Ortodoxo Ruso de Santa María Magdalena en Getsemaní, construido en 1888.

Uno de los edificios más curiosos, en estilo florentino, es el Hospital Italiano (que actualmente aloja oficinas del Ministerio de Educación, en la calle de los Profetas). De aspecto imponente, combina elementos del Palazzo Vecchio y de la Capilla de los Medici.

En el edificio franciscano del Instituto Terra Sancta, erigido en la avenida Keren Hayesod, y en el antiguo Monasterio de Ratisbonne de los Padres de Sión se puede apreciar un estilo neorrenacentista más sencillo.

Los alemanes preferían el neorromanesco, del que se conservan cuatro impresionantes ejemplos: la Iglesia Luterana Alemana del Redentor en el sector de Muristán en la Ciudad Vieja, construida en 1897; la Abadía Católica Romana de la Dormición en el Monte Sión, edificada en 1901; el Hospicio Católico Romano de San Pablo, frente a la Puerta de Damasco, construido en 1910 (que actualmente alberga el Instituto Schmidt) y la Iglesia Luterana Alemana de la Ascensión en el Monte de los Olivos, también construida en 1910 como parte del Hospicio Augusta Victoria. La decoración interior, los frescos y los mosaicos de la Iglesia de la Ascensión son importantes para quienes estudian el arte alemán del siglo XIX, porque fueron diseñados de acuerdo con los modelos de la iglesia en honor del káiser Guillermo I en Berlín, que fuera destruida en el curso de la Segunda Guerra Mundial. Decoraciones similarmente importantes de fines del siglo XIX fueron utilizadas en la capilla del Hospicio Católico Romano Austríaco, en la IV Estación de la Cruz, en la Vía Dolorosa.

Uno de los más exitosos arquitectos de Occidente que trabajaron en Jerusalem a mediados del siglo XIX fue el Dr. Conrad Schick, ingeniero y pionero en la arqueología bíblica, nació en Alemania, cuyo diseño de la Capilla Anglicana de San Pablo en la calle de los Profetas es una joya de estilo ornamental victoriano, construida con piedra caliza local. (Un uso similar de esa piedra para construir casas en estilo nordeuropeo se observa en la Colonia Alemana, en el barrio de Emek Refaim al sur de la estación de ferrocarril de Jerusalem).

Algunos edificios construidos en aquellos tiempos querían incorporar planificaciones adaptadas de los descubrimientos arqueológicos de ese momento, que se pueden apreciar en la ornamentación del Hospital y Convento Francés de San Vicente de Paul. No obstante, en el caso del Convento de las Hermanas de Sión, la arqueología se convirtió en el foco de mayor interés arquitectónico en 1851, después del descubrimiento de una porción de lo que parecía ser un portón de la ciudad del siglo I, construido por Herodes Agripas I y posteriormente reconstruido como arco de triunfo romano durante el gobierno del emperador Adriano (alrededor del año 135). En 1868, cuando se construyó el actual convento, el arco oriental del monumento, recientemente descubierto, fue incorporado al plan de la capilla del convento como ubicación dramática del altar.

La arqueología influyó también en el plan de la Iglesia de San Sebastián, construida en 1900 por los dominicos franceses como parte de la Escuela Bíblica y Arqueológica Francesa. Su diseño sigue el modelo de una basílica clásica, y ciertamente, el edificio actual fue levantado en el mismo sitio de un santuario bizantino anterior, en cuyo atrio y santuario pueden observarse los restos de un piso de mosaico del siglo V.

El hecho de que la arquitectura europea del siglo XIX en Jerusalem pudiera ser a un tiempo funcional y decorativa se puso en evidencia en la propia residencia de Conrad Schick, la Casa Thabor, en la calle de los Profetas. Construida en 1882, alberga en la actualidad al Instituto de Teología de Suecia. Se trata de una de las primeras residencias modernas construidas fuera de la Ciudad Vieja, con métodos de edificación tradicionales que incluían paredes rellenas con ripio (tal como se puso en descubierto en las recientes tareas de renovación), pero las habitaciones del edificio principal tenian cielos rasos a la europea. Otros edificios históricos del siglo XIX en la calle de los Profetas son la cúpula metálica del anterior Hospital Diaconal Alemán (en la actualidad un anexo del adyacente Hospital Bikur Jolim) y los pabellones semicirculares del ex Hospital Inglés (actualmente la Escuela Anglicana).

Cerca de allí, en la calle Etiopía, se encuentra el complejo amurallado de la Catedral y Monasterio Etíope, construido en 1896. La iglesia fue construida en forma de círculo; el santuario, protegido, ocupa el centro del edificio, rodeado por un ambulatorio donde se ubica la congregación.


La arquitectura moderna
 
 
La Iglesia de Todos las Naciones
Foto: W. Braun

La Capilla de Dominus Flevit
Foto: W. Braun

La Iglesia Recordatoria y Hospicio Escocés de San Andrés
Foto: Y. Loeff

La sede internacional de YMCA en Jerusalem
Foto: Y. Loeff

La Iglesia Bautista en la calle Narkis
Foto: W. Braun

El Centro Jerusalem (mormón) de Estudios del Oriente Medio
Foto: W. Braun

La Iglesia de Bethphagé
Foto: Y. Loeff

La Iglesia del Santo Sepulcro, interior del Domo de la Rotonda
Foto: Y. Loeff
 

La característica arquitectónica más distintiva de la moderna Jerusalem está en el hecho que las fachadas de todos los edificios están recubiertos de piedra, inclusive los baños públicos. Esto es consecuencia de una decisión estética adoptada a principios de la década de los '20 por el primer gobernador británico de Jerusalem, Sir Ronald Storrs, que la convirtió en ordenanza municipal. El resultado otorgó a la ciudad cierta uniformidad de carácter. Si bien es cierto que se observan algunas incongruencias interesantes entre el diseño y el material, este requisito tendió, en su mayor parte, a ejercer un efecto moderador sobre planificaciones más radicales.

Hay en Jerusalem tres ejemplos de la obra del arquitecto católico de Roma Antonio Barluzzi, que planeó una serie de iglesias y santuarios para la Custodia Franciscana de Tierra Santa:

- la ornamentada Iglesia de Todas las Naciones en el Jardín de Getsemaní, construida en 1924;
- una torre en estilo romanesco diseñada para la iglesia franciscana de Bethpagé durante las renovaciones llevadas a cabo en 1954;
- y la pequeña Capilla de Dominus Flevit en el Monte de los Olivos, construida en 1955.

Apartándose radicalmente de su estilo habitualmente conservador, Barluzzi diseñó esta capilla como un edificio estilizado en forma de lágrima, construido en forma de cruz griega.

Las líneas limpias y lisas de la Iglesia y Hospicio Escocés de San Andrés, ubicada en un extremo del Valle de Hinom, evoca la imagen de un castillo y fortaleza en una montaña. Esto resulta apropiado, porque la iglesia fue construida en memoria de los soldados escoceses caídos en batalla en esta región en la Primera Guerra Mundial. La iglesia fue construida en 1927 según el diseño de Clifford Holliday. Los grandes ventanales del santuario, de estilo cruzado, utilizan paneles de vidrio azul de Hebrón.

Más ecléctico es el alto edificio de YMCA Internacional. Inaugurado en 1933, fue diseñado por A. L. Harmon, el arquitecto del Empire State Building. El arcángel en bajorrelieve en la torre del carrillón fue diseñado por Zeev Rabán, artista de Betzalel. Los capiteles a lo largo del pórtico están esculpidos con representaciones de la flora y fauna local, al igual que los que se encuentran en las arcadas que conducen a cada una de las dos extensiones abovedadas, una de las cuales contiene el ornamentado auditorio bizantino y la otra el gimnasio.

Las limpias líneas y el confortable funcionalismo del nuevo santuario de la Congregación Bautista en la calle Narkís son muy modernas y presentan un estilo que se combina bien con el estilo "Bauhaus" internacional del barrio que lo rodea. Un enfoque igualmente modernista fue utilizado en la arquitectura del Centro Jerusalem de Estudios del Oriente Medio, construido en 1988 como rama de la Iglesia Mormona, afiliada a la Brigham Young University. Situado en la ladera sur del Monte Scopus, su arquitectura explota la ubicación y la vista, en especial en la sala de conciertos con paredes de vidrio, a través de las cuales el público puede ver la Ciudad Vieja y el Monte del Templo.

No obstante, las iglesias orientales continúan perpetuando sus estilos tradicionales, especialmente en la construcción de nuevas iglesias. Un ejemplo de ello puede ser la Iglesia Ortodoxa Griega de Bethpagé, recientemente construida, que es clásicamente bizantina.

 

Posiblemente resulte apropiado para el nuevo milenio que el más reciente trabajo de edificación cristiana en Jerusalem haya incluido la renovación y restauración del domo de la Rotonda de la Iglesia del Santo Sepulcro. Los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros, como siempre ha sido.