En lugar de desesperar por los problemas ambientales que asoman en su futuro, los jóvenes israelíes han empezado a afrontar las soluciones posibles, a través de un certamen para planear una ciudad ambiental modelo para el nuevo milenio.
por Shoshana Gabbay
El Ministerio de Educación de Israel promovió en octubre de 1998 un certamen estudiantil para diseñar la ciudad ambiental del próximo milenio. El programa fue auspiciado por la Sociedad Israelí de Ecología y Servicios de Calidad Ambiental junto con el Ministerio de Educación y el Ministerio del Medio Ambiente, tomaron parte en el certamen más de 700 alumnos de escuelas secundarias, judíos y árabes. Unos seis meses después 22 escuelas de todo el país, desde la Galilea en el norte, hasta el Néguev en el sur, completaron sus presentaciones. Los modelos fueron juzgados por un equipo especial de planificadores urbanos y ambientalistas, y las soluciones más novedosas fueron exhibidas en la VII Conferencia de la Sociedad de Ecología, realizada en junio de 1999 en Jerusalem.
El Foro Juvenil fue concebido por primera vez por el Dr. Richard Laster, a fin de elevar la toma de conciencia ambiental de los jóvenes de Israel por medio de un proyecto que combinara la diversión y la creatividad, con la educación y la información. La entusiasta respuesta y los impresionantes resultados, vistos por los cientos de participantes que asistieron a la conferencia internacional, brindan testimonio del éxito de la idea y aseguran su continuación en el futuro.
Durante el transcurso de la conferencia, de una semana de duración, grupos de estudiantes de todo el país llegaron a Jerusalem para participar en una jornada de esparcimiento, que comenzó en el Zoológico Bíblico y terminó en el Foro Juvenil. Ya allí los alumnos visitaron la muestra para ver los trabajos de sus pares de todo el país, recibir certificados y premios, y para participar en seminarios de pequeños grupos con educadores especializados en temas ambientales.
"Es notable comprobar cuán atentos están los estudiantes a las muestras y cuánto se sienten involucrados en nuestras discusiones. Después de afrontar estos interrogantes por sí mismos, están muy interesados en ver lo que logran los otros jóvenes", dice la Dra. Ronit Bodner, directora del programa.
Los visitantes a la muestra, ya fueren alumnos de escuelas secundarias o destacados científicos, quedaron impresionados por la originalidad y la calidad estética de los trabajos, que incluían presentaciones en ordenador, un calendario ambiental dedicado a un tema diferente por mes, vídeos y modelos arquitectónicos. La creatividad formal concordaba con los contenidos de las presentaciones, con ideas que abarcaban desde sistemas de transporte subterráneo hasta ropa futurista, equipada con sensores de temperatura y radiación.
Un grupo de estudiantes de Tel Aviv previó islas artificiales construidas en la costa próxima a la ciudad. "La ventaja es que se las puede planear para que sean económicamente aceptables desde el principio", explicaron. Este comentario ilustraba claramente el objetivo del proyecto: alentar a los jóvenes israelíes para que asuman desde el principio la responsabilidad de la planificación de su propio futuro, de manera adecuada y aceptable a nivel ambiental. Los organizadores del proyecto y la Sociedad Israelí de Ecología decidieron ofrecer a los estudiantes una oportunidad similar cada año.
Es probable que el proyecto que generara mayores esperanzas para el futuro haya sido el trabajo conjunto de estudiantes judíos de Lod y estudiantes árabes de Sajnín. Su proyecto estuvo combinado con visitas recíprocas a sus respectivas comunidades y con una excursión conjunta. El producto final fue una serie de modelos de ciudades que representan el pasado, el presente y el futuro. Su visión de la ciudad del futuro incluye edificios con ventanas especiales para minimizar el consumo de energía para la refrigeración y la calefacción. Además de eso, el modelo incluía receptáculos para separar los residuos desde la fuente, áreas para la producción de abono orgánico e invernaderos para el cultivo de hortalizas usando el abono localmente producido.
Los resultados de este proyecto conjunto fueron resumidos por uno de los estudiantes: "Fue una gran experiencia. Aprendimos que no somos diferentes. Aprendimos que hay muchos temas comunes a todos nosotros, que sólo pueden surgir durante el debate de un tema específico".