Era a mediados de marzo y el primer día de primavera de la temporada. El sol sonreía a la abigarrada muchedumbre reunida para la celebración. Entre las ondeantes banderas de Estados Unidos, Egipto e Israel, en un anfiteatro entre pinos y cipreses, el valle arbolado cerca de la nueva ciudad de Modiín, ubicada a medio camino entre Tel Aviv y Jerusalén, estaba adquiriendo vida con el parloteo de cientos de jóvenes venidos de países en Asia, África, Europa, Latinoamérica, Medio Oriente y la Autoridad Palestina, mientras esperaban, con una bebida fría en la mano, que comenzaran las festividades
La ocasión era un aniversario: el 20 aniversario del Acuerdo de Paz de Camp David entre Israel y Egipto. Para conmemorar la fecha, se invitó a los participantes de algunos cursos de MASHAV (Centro de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones de Israel), a tomar parte en la plantación del Jardín de la Paz Israel - Egipto, que forma parte del Bosque de Cooperación Internacional. Los invitados de honor fueron: S.E. el Sr. Mohammed Bassiouny, Embajador de Egipto en Israel; S.E. el Sr. Ned Walker, Embajador de los Estados Unidos; el Sr. Eytan Bentzur, Director General del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel; el Sr. Haim Divon, Vicedirector General del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel y Director de MASHAV; y el Sr. Shlomo Gravietz, Presidente Mundial del Fondo Nacional Judío. El Dr. Mahmoud Riyad, Ministro de Forestación de Egipto, vino especialmente para esa ocasión.
Aunque éste era un evento oficial, el ambiente en ese entorno verde era cualquier cosa menos formal. Era relajado y amistoso, con un aire de cordialidad arropando a la reunión. Y cuando Zehava Ben, la joven cantante israelí, apareció en el escenario para cantar canciones de Um Kultum, la legendaria cantante egipcia, la recepción adoptó un tono folklórico. La Sra. Ben fue acompañada en el escenario por un tamborilero, un violinista, y un intérprete de órgano eléctrico, y, por parte de la audiencia, con muchos y fuertes palmoteos. El canto hasta inspiró a algunas personas a bailar espontáneamente. El anfiteatro entero quedó electrizado con los cadenciosos sonidos de la cantante.
Pero los que disfrutaron más abiertamente, llamando la atención de todos, fueron los 21 profesionales egipcios que acababan de terminar un curso de MASHAV sobre "Gestión de Producción de Invernadero". Durante sus 3 intensas semanas en Israel, asistieron a conferencias, mejoraron sus conocimientos de computación, hicieron visitas profesionales a invernaderos a través del país, vieron cultivos de melón y pepinos, aprendieron sobre conservación del agua, y estudiaron la construcción de invernaderos y los cultivos en éstos, mediante métodos de control integrado de pestes. Hacia fines del curso, presentaron sus propios proyectos a ser realizados en su país.
El Sr. Ibrahim Abdelaty Mahmoud El Shafiey, quien trabaja en el Ministerio de Agricultura de Egipto en Domiat, cerca de Alejandría, quedó especialmente satisfecho de haber adquirido durante el curso nuevas técnicas de ordenador, que proyecta aplicar en su país. "Y espero volver y aprender más, de manera que nosotros, en Egipto, podamos continuar nuestra exitosa colonización de nuestras grandes zonas desérticas".
El Sr. Ashraf Hassan Badr Elatraby, ingeniero de comunicaciones en la zona desértica occidental de Nubariya, recientemente colonizada, trabaja en la Biblioteca Agrícola Nacional y está en contacto con todos los 35 institutos agrícolas en su país, vía AGRIS, el Sistema de Información Agrícola de la FAO. "Me sentí bien en Israel y aprendí mucho acerca del cultivo de fruta fuera de la estación normal. Eso es importante, así podremos producir toda clase de fruta en todas las estaciones".
En su discurso, el Embajador Bassiouny recordó: "Hace veinte años, dos líderes valientes, Anwar Sadat y Menachem Begin, cambiaron el curso de la historia en beneficio de sus pueblos. Dos hombres con visión", continuó, "nos dieron una lección de cómo solucionar un conflicto por medios pacíficos. Grandes hombres toman grandes decisiones". El Embajador continuó reseñando algunos de los principios y disposiciones del Tratado de Camp David, y concluyó diciendo: "Sigamos trabajando en pro de una paz integral, de manera que nuestros pueblos puedan vivir en paz y prosperidad... Tenemos la mano de obra, agua, petróleo, dinero y la experiencia para hacer de esta región un paraíso..."
"Los egresados construyen puentes personales, ellos son símbolos vivientes de la paz", afirmó el Embajador Walker, al dirigirse a los participantes de MASHAV. "La diplomacia personal es el punto focal de las relaciones ente los pueblos; es más importante que la diplomacia profesional. Cómo cultivar la paz?", preguntó. "Ésta debe ser nutrida y regada". Debe destacarse que los Estados Unidos - USAID - ayuda a financiar la granja agrícola modelo egipcio-israelí Nubaseed en Egipto.
Eytan Bentzur transmitió los saludos y las disculpas del Ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Ariel Sharon, cuyas tareas le impidieron estar presente, y dijo al público que le parecía significativo el que la ceremonia se estuviera efectuando cerca de Modiín, morada ancestral de los Macabeos y que esperaba que el ejemplo del tratado de paz israelo-egipcio señalaría una era de paz y prosperidad en nuestra región.
Los embajadores israelí y egipcio, y Eytan Bentzur recibieron certificados especiales en conmemoración de su presencia en esta celebración del 20 aniversario de la firma del Tratado de Paz Israelo-Egipcio.
Shlomo Gravietz, Presidente del Fondo Nacional Judío, la cual es entre otras cosas, la Agencia Israelí de Forestación, señaló que no hay nada más simbólico y expresivo que la plantación de árboles, en tanto que un vocero de los egresados egipcios de MASHAV comparó la paz a los árboles, diciendo que, antes de plantar las semillas, debe prepararse la tierra. "Y debe agregarse amor y comprensión", concluyó.
Haim Divon, junto con el Embajador de Holanda, S.E. Sr. Como Van Hellenberg Hubar, el Embajador de Dinamarca, S.E. Sr. Hans Michael Kofoed-Hansen, dos países que ayudaron a financiar los cursos de formación profesional egipcio-israelíes, distribuyeron certificados de finalización a los graduados egipcios de MASHAV.
Y entonces, comenzó la acción! Los participantes dejaron el anfiteatro y, formando una larga línea, serpentearon a través de arboledas, llevando cada uno su pequeño retoño, hasta que llegaron a una gran zona abierta. "Aquí es", se les dijo. El terreno había sido previamente preparado, se habían cavado hoyos para recibir los plantones, y, al sonido de la música, todos los "plantadores" colocaron suavemente sus arbolillos en la acogedora tierra; los anfitriones del Fondo Nacional Judío les aseguraron que éstos serían regados y nutridos más adelante.
Al finalizar la ceremonia y la plantación, los participantes se dispersaron a través de la campiña primaveral para subir a los autobuses que los llevarían de regreso a sus diversos centros de estudio israelíes. Antes de que lo hicieran, Amy, una participante de MASHAV de Guatemala, se aferró al brazo de un participante israelí y susurró: "Parto mañana para Guatemala. En mi equipaje, llevaré los nuevos conocimientos que aprendí en el curso: y el amor por este país en mi corazón".