Anualmente, cientos de millones de pájaros cruzan sobre los cielos de Israel, migrando entre sus territorios de cría en Europa y Asia y sus cuarteles
de invierno en el corazón del Africa.
por Simón Griver
Al amanecer, en primavera, los bancos de sal al norte de Eilat están llenos de vida. Decenas de miles de pájaros hacen su parada allí para comer en ruta hacia Europa y Asia, mientras cientos de ornitólogos de todo el mundo disfrutan del impresionante espectáculo haciendo uso de sus binoculares.
"Calculamos que entre 500 y 1.500 millones de aves volarán hacia el norte esta primavera, desde Africa a Europa y Asia", dice el Dr. Reuvén Yosef,. Director del Centro Internacional de Observación de Pájaros de Eilat. "Esta cifra representa 200 especies diferentes, incluyendo 34 tipos de aves de presa".
Dr. Yosef, que es profesor de ornitología en la Universidad Ben-Gurión del Néguev y en la Universidad de Amsterdam en Holanda, explica que hay tres rutas migratorias entre Africa y Eurasia - vía los Estrechos de Gibraltar, vía Túnez, Sicilia e Italia, y vía Israel.
"Nuestra investigación parece indicar que entre el 60 y el 75% de todas las aves migratorias vuelan vía Israel", observa el Dr. Yosef. "Quizás se deba a que ésta es la única ruta terrestre, y porque ofrece un mejor acceso a los territorios de cría en Asia. Eilat, en el extremo norte del Mar Rojo, es un punto de intersección para estas aves. Las que viajan a Europa siguen derecho hasta Turquía. Las que viajan a Siberia Oriental y a Asia Central doblan a la derecha y vuelan sobre Jordania".
El Dr. Yosef señala que cuando las aves vuelan en dirección al sur, al Africa, en el otoño, están relativamente frescas y rara vez paran en Eilat. "Pero en primavera la historia es diferente", agrega. "Para llegar hasta aquí en primavera deben volar más de 3.500 kilómetros de desierto. Están exhaustas y hambrientas, y la vegetación en los bancos de sal al norte de Eilat les ofrece la primera buena comida en mucho tiempo".
Habiendo cada vez más cantidades de aves, lo que intensifica la competencia por comida en la región de Sahil en el Africa subsahara, se estima que sólo el 40% de las aves que vuelan al sur en otoño regresen nuevamente en primavera. No obstante, sostiene el Dr. Yosef, dado que las aves se reproducen en Europa y Asia durante el verano, la mayoría de las especies se mantienen en su número. La única excepción es la rara águila de las estepas, cuya cantidad está en disminución, posiblemente porque este rapaz se reproduce exclusivamente en las estepas rusas, y está siendo afectado por la contaminación industrial.
Otros tipos de aves que pasan regularmente por Eilat incluyen el águila embotada, el águila manchada, el águila serpiente, el águila imperial, el busardo, el águila osífraga, el milano negro y el halcón de miel, así como grandes cantidades de pelícanos y de cigüeñas. Desde 1984 el Centro de Observación de Pájaros de Eilat ha estado "colocando anillos" a las aves en un intento de seguirles la pista.
"Sólo el 2 por ciento de las aves a las que hemos colocado anillos son vistas posteriormente", explica el Dr. Yosef. "Dos halcones a los que pusimos anillos en 1984 fueron encontrados recientemente - uno en Suecia y el otro en Siberia Oriental". A la pregunta de si un pájaro puede reproducirse en Suecia un verano y en Siberia al año siguiente, el Dr. Yosef señaló: "No sabemos si las aves vuelven a los mismos territorios de reproducción. Pero hay pruebas de que los pájaros no siempre migran por la misma ruta".
Métodos de alta tecnología están siendo empleados en un intento por reunir más datos. La Sociedad para la Protección de la Naturaleza ha empezado a vigilar los hábitos migratorios de las cigüeñas adosando pequeños transistores en la espalda de estas aves de largas patas. Los transmisores, que pesan sólo 50 gramos, envían una señal a través del satélite francés Ergos, que puede indicar la posición del ave en un radio de 500 metros.
El Dr. Yosef señala que, además de las aves migratorias, Eilat cuenta con más de 200 especies de aves nativas, incluyendo alcaudones y alondras; también se han visto gorriones y palomas. En los últimos años, la enorme construcción de hoteles en los alrededores de Eilat ha privado a las aves migratorias de grandes áreas de bancos de sal. Pero el Centro Internacional de Observación de Pájaros de Eilat, junto con el Fondo Nacional Judío, han remediado parcialmente dicha situación cubriendo una gran parte del vaciadero de basura de la ciudad y plantando en él una vegetación similar que pueda nutrir a las aves migratorias.
El Dr. Yosef, que es también presidente de la Organización Internacional para la Conservación de las Aves de Presa, advierte que al negar a las aves de la comida de la que gozan en la región de Eilat se puede causar un importante desequilibrio de ecosistemas completos en Africa, Europa y Asia, disminuyendo la cantidad de las aves. Esta preocupación ambiental fue una de las principales razones por las que una estación retransmisora de la Voz de América, que debía instalarse en la Aravá, al norte de Eilat, fue establecida en Kuwait, ya que se temía que las ondas radiales afectaran a las aves en su migración.
Por el momento, al menos, las rutas migratorias de millones de aves permanecen intactas, convirtiendo una visita de primavera a Eilat en una extraordinaria experiencia para los amantes de la naturaleza.