Se ha preparado un nuevo invernáculo para una agricultura sin insectos en el 'Año Sabático'.
por Edward L. Tepper
Un invernáculo especial diseñado en el Instituto de Agricultura y Biología Aplicada de la Universidad Ben-Gurión del Néguev puede resultar ser una bendición para los horticultores israelíes. El invernáculo, construido originalmente para que proporcione un ambiente relativamente fresco para la agricultura en el desierto, fue modificado posteriormente para solucionar problemas asociados con el cultivo de cosechas para la Shmitá, el año sabático de la tierra (que comienza este mes de octubre).
El proyecto de un invernáculo refrigerado fue iniciado por el Profesor Dov Pasternak, Director del Instituto, con el apoyo de Bertram Loeb de Canadá, como continuación del prolongado interés de Pasternak por el uso de fuentes de energía renovables para controlar las temperaturas de un invernáculo. Poco después de comenzado el trabajo en el nuevo sistema de refrigeración, se solicitó de Pasternak encontrar una forma para cultivar hortalizas adecuada a los requisitos de la ley judía, conforme a la cual se debe permitir a la tierra de Israel descansar durante el séptimo año.
Asumiendo el desafío, el Prof. Pasternak promovió una junta de cerebros que incluyó a su antiguo socio en proyectos de invernáculos, el Dr. Eli Korin del Departamento de Ingeniería Química, Shabtai Cohen, un asesor en cultivos y Nahum Zamir, ingeniero de invernáculos. El financiamiento del proyecto provino de la Asociación Rita Altura de California.
El equipo diseñó un invernáculo contruido en torno a un sistema de refrigeración de una "pared de gotas", en el que las hortalizas se cultivan en largas bateas suspendidas desde el techo del invernáculo. Dado que las plantas no están en contacto con el suelo, y las bateas están llenas de viruta de coco (y no de tierra), los cultivos de esta manera no se consideran que "salen de la tierra" de acuerdo con la ley judía.
Al desarrollar el invernáculo para Shmitá, el equipo modificó el sistema de refrigeración para producir una presión de aire positiva dentro de él, impidiendo así que penetren los insectos. Gracias a algunas medidas adicionales, llegaron a un invernáculo "para todo propósito" en el cual es posible cultivar plantas libres de insectos y de larvas sin emplear insecticidas. Lechugas, apio, brócoli, perejil y cebollín ya han sido cultivados en el nuevo invernáculo. Los consumidores religiosos estarán especialmente satisfechos con la posibilidad de encontrar en los supermercados una variedad de hortalizas con certificado de Shmitá, sin insectos ni pesticidas. Todos los israelíes, consumidores y agricultores por igual, se beneficiarán eventualmente de la posibilidad de producir cosechas sin emplear productos químicos tóxicos.