Científicos israelíes conciben una cápsula que viaja a lo largo del cuerpo y produce imágenes a todo color, permitiendo diagnósticos gastrointestinales sin dolor.
por Judy Siegel-Itzkovich
La singular cápsula M2A - desarrollada por Given Imaging Ltda. de Yokneam - contiene una video cámara en miniatura, luz de flash, batería y un chip de computadora. Electrónica en miniatura y una tecnología complementaria permiten a la cápsula transmitir imágenes video de alta calidad, posibilitando a los médicos la observación de una serie de enfermedades del intestino delgado.
Después de un ayuno de ocho horas, el paciente sorbe, con un vaso lleno de agua una cápsula de 2,5 centímetros de largo y luego se ajusta un cinturón que posee un grabador inalámbrico. El grabador recibe señales a medida que la cápsula (que no se ve afectada por el ambiente altamente ácido del sistema gastrointestinal) avanza a lo largo del intestino delgado por medio de los movimientos peristálticos - las contracciones naturales del aparato digestivo. El paciente puede llevar a cabo sus actividades cotidianas - comer, trabajar, jugar y dormir - hasta que la cápsula es evacuada del cuerpo junto con las deposiciones. Entonces se la recupera y se la lleva a una estación de trabajo computarizada especial en la que las imágenes son procesadas, usando el programa de Given Imaging RAPID (Información y Procesamiento de Imágenes y Datos). El producto final es un corto video del intestino delgado junto con la información relevante del aparato digestivo.
El proceso permite a los gastroenterólogos encontrar los orígenes de las hemorragias inexplicables, crecimientos anormales, o indicios del síndrome de intestino irritable u otras condiciones que entonces pueden ser tratadas. Aunque no se espera que la cápsula reemplace las endoscopías o las colonoscopías - que pueden ser utilizadas para efectuar tratamientos (por ejemplo tomar biopsias y extraer pólipos precancerosos) y para hacer diagnósticos - los promotores de la cápsula creen que esta nueva tecnología ahorrará mucho dinero al sistema de salud, dado que las endoscopías, menos precisas y más dolorosas, cuestan mucho más que los U$S 300 que cuesta la cápsula. Funcionarios de la empresa explican que se trata de un artefacto adjunto que eventualmente cumplirá un significativo papel en la medicina gastroenterológica.
Con el objetivo de recibir la aprobación de la Administración Estadounidense de Alimentos y Medicamentos, el aparato será probado en 20 pacientes en Londres, Nueva York e Israel. Aún no se planea su utilización en pacientes que requieren grandes operaciones de vientre, una historia de obstrucciones abdominales, diabéticos, personas con marcapasos o mujeres embarazadas.
"La principal ventaja potencial para los pacientes es que el aparato demostrará ser absolutamente indoloro - será simplemente tragar una cápsula", explica el Prof. Paul Swain del Hospital Royal London. "Podremos tomar imágenes de la parte inferior del intestino delgado mientras el paciente camina. El estudio está destinado a evaluar estos aspectos del artefacto."
Las pruebas clínicas determinarán si la tecnología de la cápsula inalámbrica puede detectar patologías que son notoriamente difíciles de diagnosticar. El Prof. Ezra Scapa, que dirige el departamento de gastroenterología en el Hospital Asaf Harofé de Tzrifín (cerca de Tel Aviv), señala que muchos pacientes sufren de pérdidas de sangre en el intestino delgado, cuyo origen no se logra determinar. "Por lo general reciben transfusiones sanguíneas normales y suplementos de hierro. Ahora podemos localizar la causa y el problema se puede solucionar por medio de la cirugía."
El vice presidente de Given Imaging Pablo Halpern dice que si las pruebas tienen éxito, el aparato estará disponible para el diagnóstico de pacientes en EE.UU. y Europa Occidental en el año 2001. Entonces probablemente la compañía otorgará licencia a otros entes que quieran adaptarlo y emplearlo para conseguir imágenes del colon propenso al cáncer, el aparato ginecológico y quizás incluso el sistema cardiovascular.
"El sistema está proyectado para permitirnos ver nuevas partes del cuerpo humano que realmente aún no hemos examinado", agrega el Dr. Blair Lewis, que llevará a cabo los experimentos en la Escuela de Medicina Mount Sinai en Nueva York. "Hay muchos pacientes, jóvenes y adultos, para quienes este método de diagnosis realmente puede valer la pena."