Importantes restos del período cruzado fueron descubiertos por primera vez en Aco durante las décadas del '50 y '60, cuando se limpiaron de escombros partes de complejos edificios casi completamente preservados bajo tierra. Durante la década del '90, en el marco del desarrollo de Aco se emprendieron excavaciones tanto en extramuros como en intramuros de la actual Ciudad Vieja, sacando a la luz fascinantes restos de la ilustre historia medieval de la ciudad, antes conocida básicamente a través de los relatos de los peregrinos.
El complejo de los Hospitalarios
El más importante de los vestigios subterráneos de la Aco cruzada se encuentra en la parte norte de la actual Ciudad Vieja. En esta estructura se encontraba el comando central de la Orden de los Hospitalarios (los Caballeros de San Juan). Se trata de un extenso complejo (de aproximadamente 4.500 mts.2) con salas y muchas habitaciones construidas alrededor de un patio central amplio y abierto. Las macizas paredes fueron construidas con kurkar (piedra arenisca local) bien dispuesto y todo el complejo fue fortificado con piedras angulares. Cuando Ahmed al-Jazzar, el gobernante otomano de Aco, decidió construir una ciudadela y un palacio en ese lugar, rellenó el edificio de los Hospitalarios con piedras.
En años recientes fue removido el relleno de tierra de 3-4 mts. de alto que bloqueaba el atrio central del complejo de los Hospitalarios, dejando al descubierto el patio de 1.200 mts2. En sus muros hay amplias aberturas que conducen a las salas y habitaciones que lo rodean. Para sostener el piso superior se construyeron arcos ojivales que parten de anchas pilastras que sobresalen de las paredes. Una ancha escalera de 4,5 mts., sostenida por arcos, permitía el acceso al segundo piso desde el extremo este del patio. Una extensa red de canales de drenaje llevaba el agua de lluvia desde el atrio hasta la tubería principal. En el ángulo sudoeste del mismo había una cisterna de piedra que aseguraba el suministro de agua a los
residentes.
Al sur del atrio había una sala erróneamente denominada la Cripta de San Juan. Se trata de un recinto rectangular en estilo gótico, de 30 x 15 mts., con un cielo raso abovedado de 10 mts. de alto, sostenido por tres pilares centrales de forma circular de 3 mts. de diámetro. Las chimeneas en el lugar indican que servía de cocina y refectorio (comedor). En dos ángulos de la sala están grabadas en la piedra flores de lis, símbolo de la casa real francesa.
Al sur de esta sala se encuentra un complejo edificio conocido como al-Bosta. El mismo está compuesto por una gran sala con enormes pilares que sostienen un cielo raso abovedado. Este edificio subterráneo es en realidad la Cripta de San Juan, sobre la cual se construyó la iglesia. Partes de esta última y de sus decoraciones fueron descubiertas en las excavaciones.
Al norte del atrio central hay una hilera de salas abovedadas, largas y paralelas, de 10 mts. de alto, conocidas como las Salas de los Caballeros. En un lado hay portones que se abren hacia el atrio; en el otro, ventanas y un portón que da hacia una de las calles principales de la ciudad cruzada. Esos eran los cuarteles de los miembros de la Orden de los Hospitalarios.
Al este del patio se descubrió la Sala de los Pilares, de 45 x 30 mts., que funcionaba como hospital. Su cielo raso está a 8 mts. del suelo, sostenido por tres hileras de cinco pilares de piedra cada una. Es probable que por encima de esta sala con columnas se encontrara el palacio cruzado de cuatro pisos representado en dibujos de la época.
La mayor parte de los edificios de la parte occidental del atrio no han sido excavados aún. Se han encontrado algunos capiteles ornamentados que ilustran la elaborada arquitectura de este pabellón. En la parte norte había un baño público con 30 cubículos en cada uno de sus dos pisos. Una red de canales drenaba los baños hacia la alcantarilla central de la ciudad.
Debajo del grupo de edificios de los Hospitalarios se encontró un avanzado sistema de alcantarillado. Esta red drenaba el agua de lluvia y de desagüe al sistema central de la ciudad. Tenían un metro de diámetro y 1,8 m de alto, y corría de norte a sur.
Las calles
Se han puesto al descubierto algunos tramos de las calles del período cruzado: en el barrio genovés, en el centro de la actual Ciudad Vieja de Aco, se descubrió un trayecto de 40 mts. de largo de una calle techada que corre de este a oeste y tiene 5 mts. de ancho. A ambos lados había edificios con patios y habitaciones que daban a la calle y funcionaban como tiendas. En el barrio Templario, en la parte suroeste de la ciudad, se descubrió otro tramo de una calle principal que conducía al puerto. Se puso en descubierto cerca de 200 mts. de esta calle, que estaba bordeada por algunos edificios cruzados que quedaron sepultados debajo de las construcciones otomanas.
Los muros de la ciudad cruzada
La ubicación de los muros de la ciudad cruzada es bien conocida por los detallados mapas de aquella época que han sobrevivido, pero en las excavaciones se han encontrado pocos rastros de ellas. Partes de los muros yacen debajo de las fortificaciones otomanas; otros resultaron dañados por la construcción de nuevos barrios.
Cerca del extremo noreste de las fortificaciones otomanas se encontró un segmento de 60 mts. de largo del muro cruzado de la parte norte, que tiene unos 3 mts. de espesor y fue construido con piedra arenisca local.
A poca distancia hacia el este se han preservado partes del extremo de una torre, que tiene 6 metros de alto, construida con grandes piedras de kurkar. Frente a la torre había un profundo foso de 13 mts. de ancho y el lado contrario estaba protegido por un muro de contraescarpa. Esta sección de las murallas pertenece a las fortificaciones exteriores de la parte norte, que fueran construidas en el siglo XIII para proteger al barrio de Montmusard. Es probable que se trate de la torre veneciana descrita en los mapas del período cruzado. En la costa, a unos 750 mts. al norte de la Ciudad Vieja, se encuentran restos de los primeros fosos de una torre circular con un muro que se extiende hacia el este, hoy en día cubierto por el mar. En opinión de los investigadores, esta es la torre redonda que se erguía en el extremo oeste del muro que rodeaba el barrio de Montmusard.
Las excavaciones reanudadas en Aco fueron dirigidas por A. Druks, M. Avissar, E. Stern, M. Hartal y D. Syon en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel. Las excavaciones en el complejo de los Hospitalarios fueron dirigidas por E. Stern en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel.