Por Rafael Eldad, Embajador de Israel en el Perú
Marzo de 2000
Con alegría y gran emoción se esta esperando tanto en Israel como en todas partes del mundo, la visita del Papa Juan Pablo II que empezara este Martes 21 de Marzo.
La visita del Papa Juan Pablo II a Israel concita no solo el interés internacional y del mundo cristiano por la trascendencia espiritual de ese periplo, sino que para los israelíes y los judíos en general tiene también una connotación muy especial.
Si bien se trata de una peregrinación durante el año jubilar 2000 a los lugares en el que transcurrieron los hechos que dieron origen a la fe y la doctrina de la Iglesia, el Pontífice llegara oficialmente a un renacido Estado Judío, con cuyo pueblo existió una larga historia y a veces una delicada relación pero que lo recibirá con los brazos abiertos. Y existen fundados motivos.
Se trata al fin de cuentas de un Pontífice que ha tenido el coraje de efectuar una revisión histórica y autocrítica de hechos del pasado de la Iglesia; que es especialmente admirado y respetado por sus esfuerzos en la reconciliación y en el entendimiento entre cristianos y judíos; y por el establecimiento de las relaciones diplomáticas entre el Vaticano e Israel.
Durante su visita el Papa encontrara un país moderno y pujante que en sus 52 anos de independencia ha logrado construir una democracia basada en la equidad y el desarrollo humano de una sociedad conformada por inmigrantes de mas de 100 países.
Juan Pablo II encontrara una Jerusalem que mantiene su carácter histórico y espiritual gracias a que es una ciudad unificada, abierta a la profesión de todas las religiones y con libre acceso a los santos lugares. De allí el Papa seguirá los pasos de Jesús visitando Nazareth, el Río Jordán, los lugares santos en Galilea y alrededor del Lago de Tiberiades . Asimismo presentara sus respetos al sitio más sagrado para el pueblo judío: el Muro de los Lamentos, en la ciudad vieja fundada por el Rey David hace 3000 anos.
Constatara además los esfuerzos de un país determinado, aunque no excento de debates internos, por lograr una paz justa y duradera con los vecinos Árabes y resolver un conflicto de mas de cien anos de duración que atrae la atención mundial.
Confiamos que su presencia y el ejemplo de su mensaje pastoral basado en la conciliación, servirá de inspiración para continuar con ese cometido.
La visita del Papa reforzara las relaciones entre el Vaticano e Israel, que se iniciaron en 1994 y con los judíos en general. Cabe recordar que Juan Pablo II ha tenido gestos muy significativos que no podemos olvidar. Su visita al campo de concentración de Auschwitz y sus expresiones sobre la tragedia del pueblo judío durante el Holocausto volcadas mas adelante en el documento Reflexiones sobre la Shoa; su condena al antisemitismo senalandolo como un pecado contra la humanidad; su presencia en la Sinagoga de Roma donde se refirió al pueblo judío como "nuestros hermanos mayores" y su disculpa por hechos del pasado de la Iglesia concernientes a su conducta con los judíos durante las Cruzadas y la Inquisición, son expresión cabal de su gran sensibilidad.
Aunque su visita es principalmente religiosa y espiritual, el Papa tendrá oportunidad de analizar aspectos concernientes a los intereses de la Iglesia en relación con los santos lugares y podrá constatar en su encuentro con lideres espirituales judíos que ellos también comparten muchas de sus inquietudes por construir un mundo mejor basado en valores heredados de la tradición bíblica y talmúdica.
En Israel recibiremos al Papa Juan Pablo II con gran expectativa y deseándole un caluroso Shalom. Que Dios le dé larga vida y que su presencia ilumine a la región y al mundo entero a vivir en paz.