En un intento por comprender y encarar el fenómeno de la urbanización y las principales razones de la situación actual en el mundo de hoy, los temas de la agricultura peri-urbana, la agricultura sostenible y las perturbaciones agroecológicas son intensivamente presentados y discutidos en la mayoría de los cursos de capacitación agrícola de CINADCO y MASHAV, a los que asisten especialistas agrícolas de países en desarrollo y naciones en transición.
Al acercarnos al final del siglo XX y recapitular sobre los últimos tres o cuatro decenios, reparamos en el incremento y la continuidad de los fenómenos de urbanización: movimientos masivos de población, especialmente de poblaciones rurales en países en desarrollo, que migran a centros urbanos. Según la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO), un promedio del 50% de la población del mundo está viviendo en ciudades. En América Latina esta cifra se eleva hasta el 70%, e incluso en China la urbanización llega al 22%.
En el mundo industrializado, el 90% de la población vive en las ciudades. Aun cuando en decenios recientes, más y más europeos y norteamericanos han huido de las zonas urbanas para habitar la tranquilidad de los suburbios, las poblaciones citadinas siguen siendo elevadas. En países en vías de desarrollo, en las zonas que rodean a las grandes ciudades, en las zonas peri-urbanas, es donde se instalan, a diferencia de las comunidades suburbanas tranquilas y bien ordenadas halladas en los países desarrollados, los migrantes de zonas rurales, quienes sueñan con mejorar sus vidas, pero que usualmente se ven obligados a afrontar la realidad de que no pueden encontrar trabajo y permanecen en su miseria, en condiciones de vida de extrema pobreza.
Ya hay una aguda carencia de alimentos en el mundo en vías de desarrollo, en donde habitan 5 mil millones de personas, de los casi 6 mil millones de la población mundial. Según estadísticas de la FAO, 2 mil millones de personas viven en los Estados Unidos con 2 dólares al día, en tanto que mil millones, con menos de 1dólar al día. Unos 800 millones de seres humanos deben sobrevivir con menos de 2.500 calorías al día, que es el nivel de la desnutrición; de ellos, 500 millones viven en África.
En los países en vías de desarrollo, la urbanización se produce cuando la población tiende a moverse hacia las ciudades capitales, más bien que hacia los centros regionales o provinciales de menor tamaño. Por ello, observamos el crecimiento de las mega-ciudades tales como Lagos, São Paulo, Ciudad de México, El Cairo, Manila y Bangkok, con enormes poblaciones de rápido incremento y muy poco o ningún desarrollo de infraestructuras tales como agua corriente, electricidad, transporte público, vivienda, servicios médicos y, lo más importante, trabajos bien remunerados. Los resultados indeseados son pobreza, penuria generalizada y una alta tasa de criminalidad.
Agricultura peri-urbana
Cuando esta situación empeora y las poblaciones móviles -compuestas principalmente por gente que abandonó su tierra y se trasladó a las ciudades- pierden su capacidad de ganar dinero, aparecen la desnutrición y el hambre; también ello principalmente en los países en vías de desarrollo. Como resultado de este proceso, podemos observar que la gente en las afueras de la ciudad y en la periferia, explotan cada trozo de tierra disponible para producir alimentos. Ello puede verse no sólo en patios, sino también en bordes de carreteras, riberas de ríos y dondequiera que haya tierra utilizable. Los ingresos adicionales que las familias pueden generar a través de la "agricultura peri-urbana", pueden ayudarles a aliviar la pobreza. Los vegetales cultivados (habitualmente legumbres y hortalizas), y los animales que crían (pequeños rebaños de cabras y ovejas, gallinas, y muy raramente ganado vacuno), pueden ser para su propio consumo o vendidos en los mercados de la ciudad (leche y productos lácteos, huevos y carne).
La administración de granjas peri-urbanas es también un asunto de sexos. Generalmente, con los hombres afuera, buscando trabajo durante el día, las mujeres se quedan en casa y están en posición de dirigir las iniciativas agrícolas de la familia. El papel vital de las mujeres en esta tarea, el comienzo de la explotación de los recursos agrícolas en el entorno peri-urbano, también es un tema tratado en los cursos de formación de MASHAV/ CINADCO.
En el pasado y hasta el día de hoy, el avance urbano en todo el mundo desarrollado está tragando comunidades y asentamientos agrícolas, y el nivel de las actividades agrícolas disminuye obligatoriamente. Por lo tanto, se necesitan zonas verdes y parques de recreación, o pequeñas zonas para una producción agrícola limitada, dentro de estas regiones densamente pobladas. Por ejemplo, las llanuras del sur del Japón se han convertido en una gran región urbana integrada con industrias, y, no obstante, los habitantes continúan cultivando arroz en los campos entre sus casas. Este fenómeno puede ser quizás explicado por la tradición japonesa de cultivar su propio arroz. Sin embargo, también puede deberse a la sospecha de la población local de que su abastecimiento de arroz puede llegar a ser escaso algún día!
En otro ejemplo, si observamos Israel, podemos ver que los kibutzim (plural de kibutz, los establecimientos agrícolas colectivos), también están perdiendo la orientación agrícola que ha caracterizado a estas comunidades desde su surgimiento al comienzo de este siglo, y están llegando a estar muy integrados al escenario económico, comercial e industrial de Israel. Fabrican más productos industriales que en el pasado y han comenzado a desarrollar el agroturismo.
Las áreas peri-urbanas en los países desarrollados tienen la capacidad de aprovechar su ubicación para operar empresas turísticas y crear centros comerciales y parques industriales, como asimismo, áreas de recreación. La iniciativa se está moviendo desde las zonas del núcleo urbano hacia la periferia, donde hay terrenos disponibles y relativamente menos caros, con suficiente espacio para aparcamiento de coches y áreas verdes.
En países en vías de desarrollo, un fenómeno similar está ocurriendo también en zonas peri-urbanas, pero a un ritmo mucho más lento, como resultado de la falta de recursos económicos y la baja capacidad compradora de la mayoría de la población.
En general, tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, se están produciendo cambios en las zonas peri-urbanas:
- La granja familiar tradicional se está transformando en una unidad para la producción de las necesidades diarias de la población urbana: verduras frescas y fruta, flores, leche y productos lácteos, pollos y huevos, como asimismo productos especiales, tales como hongos y otras exquisiteces.
- Además de la producción agrícola de la periferia, las empresas agroindustriales están apresurándose en procesar esos productos agrícolas que las poblaciones urbanas necesitan.
- La proximidad de aeropuertos y puertos a esas empresas e industrias recientemente establecidas, está impulsando el desarrollo de tipos específicos de agricultura destinados a la exportación.
- El turismo y las visitas de la población urbana a esas zonas de las afueras están, a su vez, impulsando el desarrollo de industrias artesanales, que son básicamente empresas familiares.
- Los servicios de transporte y carreteras también están convirtiéndose en parte del sistema.
- Se están estableciendo centros comerciales y de negocios.
Perturbaciones agroecológicas
El desarrollo acelerado, el incremento de la población y la producción agrícola peri-urbana, son algunas de las principales razones de la deterioración actual de los recursos naturales: tierra, agua y aire. Estos recursos están siendo contaminados en tal medida, que ponen en peligro la existencia actual y el desarrollo futuro. El abastecimiento de agua está escaseando. La polución atmosférica es un factor entorpecedor en muchos grandes complejos urbanos tales como Santiago, Ciudad de México, El Cairo, Atenas, París, Los Ángeles y otros. Los nitratos, metales pesados y materiales radioactivos procedentes de los desechos urbanos y de las aguas residuales, polucionan la tierra y el agua. La producción agrícola peri-urbana intensiva exige el uso extensivo de pesticidas y como resultado, aparecen residuos de los pesticidas en los alimentos, en el terreno y en los acuíferos subterráneos.
Necesitamos tomar medidas medioambientales urgentes, a fin de detener la contaminación actual y evitar la deterioración futura de estos recursos medioambientales. Es posible que sea necesario aumentar el abastecimiento de agua potable mediante el transporte de agua de fuentes remotas y limpias, o mediante la desalinización de agua de mar. El reciclado de las aguas de cloaca para usos agrícolas, especialmente el riego, va a dejar una mayor cantidad de agua pura para beber. O quizá hasta sería posible purificar suficientemente las aguas de alcantarilla para convertirlas en potables.
Los desechos que contienen elementos como vidrio, plástico y metal pueden ser separados y reciclados por la industria, en tanto que el material orgánico (50-70% del volumen), puede ser convertido en abono útil para propósitos agrícolas. Los recursos hídricos de la industria son reciclados y purificados en el lugar, para evitar que el sistema general de agua sea contaminado por metales pesados, materiales radioactivos, etc.
Los automóviles y camiones modernos están equipados con sistemas de cambio catalítico de los gases de combustión para reducir la polución del aire, mientras que se fomenta el uso de combustible no polucionante de alta graduación. Se instalan filtros especiales en las chimeneas de las fábricas para limpiar las emisiones contaminantes.
En Israel y otros países, los agricultores están pasando a usar sistemas integrados de administración de plagas (IPM), para reducir el uso de los pesticidas e introducir métodos agrotécnicos más biológicos y respetuosos del medio ambiente. Se están implementando y poniendo en vigor leyes destinadas a proteger alimentos y bebidas de los residuos de pesticidas y del excesivo uso de fertilizantes.
Todos los nuevos proyectos de desarrollo en Israel, incluso nuevas empresas agrícolas, deben ser analizados y controlados para evitar posibles perturbaciones medioambientales y ecológicas. El estudio llamado EIA (evaluación del impacto ecológico), es requerido por las autoridades antes de autorizar cualquier nuevo proyecto. La finalidad es examinar cualquier posible perturbación ecológica para prevenir o reducir sus efectos. EIA es otro importante tema que se incluye en los cursos de CINADCO/MASHAV.
Estamos viviendo actualmente en un mundo más pequeño, donde la globalización de los procesos y la revolución en las comunicaciones nos permiten aprender el uno del otro para fomentar el desarrollo y la producción agrícola mediante la aplicación de medidas mejores y más respetuosas del medio ambiente. Debemos comprometernos a proteger y conservar los recursos naturales de nuestro mundo para beneficio de nuestra generación y las venideras.