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Cuan dulce - De abejas y miel

31 ago 2000
 REVISTA SHALOM, 1998 No. 3
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Cuán dulce! De abejas y miel

por Daniella Ashkenazy

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"La apicultura es la única empresa agrícola que no necesita ni terreno ni agua. Los únicos elementos necesarios para la producción de miel son fuentes de néctar y polen, y un clima favorable", dice Yeshayahu ("Shaike") Stern, director de la División de Apicultura del Servicio de Desarrollo Rural y Extensión, del Ministerio de Agricultura de Israel. "Investigaciones recientes demuestran que los beneficios para la agricultura de la polinización por abejas es centenas de veces mayor que el ingreso mismo de los apicultores", agrega Stern.

El curso internacional sobre Apicultura para Miel, sus Derivados y Polinización, que se efectuó en mayo de 1998 y tuvo un mes de duración, fue realizado por CINADCO en el Centro del Kibutz Shefayim, y reunió a 34 participantes de 22 países diferentes y cuatro continentes: desde Colombia a Polonia, Marruecos a Nepal y Vietnam, a fin de estudiar esos beneficios... y muchos más.

Los participantes provenían de muy diversos campos profesionales. Un gran número de ellos, tales como Frederick Corey Jr., un entomólogo filipino, Ilian Getchev, una profesora búlgara de patología de abejas, Elizabeth Pagliari, una ecologista argentina, y Nai Dong Minh, un agrónomo vietnamita, son profesores en universidades y/o investigadores en centros de investigación apícola en sus respectivos países. Algunos, como Daniel M. Nkhambule de Swazilandia y Andrew Thompson de Jamaica, ocupan altos cargos en servicios de extensión.

Pero el equipo dice que el tipo de gente a quien atraen las abejas es siempre de una clase especial. Así que no es sorprendente que por lo menos un participante -el Dr. Rodolfo Speranza- un destacado director de la Asociación Nacional de Apicultores del Uruguay, sea médico de profesión y tenga un interés profundo por la apiterapia (es decir, el uso de productos de las abejas por sus propiedades medicinales, desde las bactericidas del propóleos o de "jalea real" al alivio del reumatismo con veneno de abejas). Sindy Asahi Orami es en la actualidad una funcionaria de capacitación en el Servicio Nacional Juvenil de Papúa y Nueva Guinea, quien vino al curso con un objetivo único: sacar el aguijón del alto desempleo en su país mediante la investigación de la apicultura como una forma de mantener a la juventud rural en el campo en vez de que se vuelque a las ciudades. Otro participante en el curso, Francis Ung Hu Ling, es miembro de Bahai -una pequeña religión extendida en todo el mundo y cuyo centro religioso está en Haifa- y también procede de Papúa y Nueva Guinea. En realidad, varios de los participantes del curso -entre éstos, Ahamadu Vandu Hadeeza de Nigeria- son ellos mismos apicultores.

"En el curso se trató de dar algo a cada uno de los miembros del variado cuerpo estudiantil de prominentes administradores, investigadores, maestros e instructores en el terreno", dice el asesor técnico Shaike Stern, quien, junto con el director del curso de CINADCO, Michel Isaak, y el coordinador, Micha Carmel, se unió a un capacitado grupo de colegas que dictaron el curso: Haim Efrat, el Dr. Boris Jacobson, Arnon Dag, Yossi Slavetzky, el Profesor Jacob Lensky, el Profesor Abraham Hefetz, Ami Memis, Ezra Orni y Anat Yogev.

Stern dice que el currículo se basó en una mezcla de clases en Shefayim -dadas por universitarios, personal del servicio de extensión y economistas de todo el país, todos ellos reconocidos expertos en sus materias- y viajes de estudios prácticos a laboratorios, instalaciones de investigación y formación, y actividades apícolas comerciales, que agregaron y también profundizaron los conocimientos obtenidos en el aula.

Algunos de los temas incluidos en el currículo fueron clases de profundización tanto en la biología como en la fisiología de la abeja de miel y en el mejoramiento de la raza y cría de la reina; pestes de la abeja y su tratamiento; el positivo impacto económico de la polinización en la agricultura; charlas tanto sobre problemas ecológicos relativos a la apicultura como una charla especial dedicada a la reducción de daños tóxicos en el tratamiento de protección de plantas; y una serie de clases sobre aspectos administrativos y fiscales de la apicultura -inclusive economía de la apicultura y organización de entidades techo en Israel, tales como la Asociación de Apicultores y la Junta de Comercialización de la Miel.

De manera extraordinaria, uno de los conferencistas fue uno de los participantes en el curso: el Dr. Rodolfo Speranza dio una conferencia sobre la apiterapia, los efectos terapéuticos de la miel y productos derivados de las abejas. Shlomo Yerushalmi, en el pasado, experto de MASHAV en Swazilandia y, en la actualidad, director de la Sección Afro-Asiática de CINADCO, también dio una charla ante el grupo sobre los proyectos de apicultura establecidos por instructores agrícolas israelíes en Swazilandia y Costa de Marfil.

El currículo de apicultura fue enriquecido con algunas clases de introducción a la agricultura, cultura y geopolítica de Israel y programas de cooperación agrícola israelíes. Las clases fueron entremezcladas con una multitud de viajes al terreno, que enlazaron asuntos profesionales con oportunidades para visitar el país y lugares santos, en ciudades como Nazaret y Jerusalén.

Los participantes visitaron algunas empresas apícolas comerciales, las pequeñas, pertenecientes a familias, y las grandes, a empresas colectivas -incluso el Kibutz Dan en el norte y el Kibutz Yad Mordechai en el sur, con los dos más grandes colmenares de Israel. Stern dice que el propósito era no sólo observar apicultura a gran escala, sino también mostrar la posibilidad de variar las líneas de producción e introducir envases innovativos, más allá de los frascos de medio kilo de miel pura. La línea de Yad Mordechai de productos superiores incluye cajas de regalo con un surtido de pequeños cántaros de miel con pedazos de panales naturales, avellanas en miel y otros productos gastronómicos, inclusive apiterapéuticos.

Mondo Basmat, un instructor agrícola israelí en Costa de Marfil, temporariamente de vacaciones, quien visitó a los participantes del curso (dos de ellos de Costa de Marfil), explicó que una visita así sirve como una "fuente de estímulo" para el pensamiento creativo.

"No es que los participantes a su regreso a casa vayan necesariamente a duplicar productos que vieron", dice. "Pero ver las posibilidades -que la miel puede ser más que un simple substituto de la mermelada- sirve como una fuente de estímulo". Por ejemplo, Basmat y sus colegas locales en Costa de Marfil lograron introducir la miel como un endulzante e incluso como un condimento en platos tradicionales locales -al agregar miel al achakeh en vez de las salsas corrientes para hacer un pan dulce, y al remojar masa de cassava en miel como postre- un plato que se remoja tradicionalmente en una salsa dulce de plátano.

Los participantes visitaron también algunas empresas que han desarrollado industrias caseras auxiliares para suplementar sus explotaciones productoras de miel; una visita dirigida también a "despertar" ideas de empresariado potencial en casa. Una fue la visita a la Finca de Cera de Abejas Erlich en el Moshav Avihail; una empresa que no sólo produce velas de cera de abejas, sino también, delgadas láminas cuadradas de cera de abejas, impresas con relieves octogonales para otros apicultores. Las láminas se colocan en placas paralelas removibles, que se insertan dentro de la colmena, y sirven de "comienzos" que guían la forma del panal para extraerlos fácilmente.

Otro lugar visitado fue el Moshav Mishmeret, en donde los participantes del curso tuvieron la oportunidad de encontrarse con un agricultor independiente, quien ha aumentado sus ingresos con un centro educativo sobre apicultura, el cual atrae a grupos escolares mediante programas especiales a varios niveles educativos: desde grupos de jardines de infantes hasta estudiantes de secundaria con mención en biología, los que están haciendo proyectos finales especiales como parte de sus estudios de bachillerato.

Los participantes también visitaron, en Rehovot, la Facultad de Agricultura, Alimentos y Ciencias de la Calidad Medioambiental, Instituto de la Universidad Hebrea; conversaron con el personal del Centro de Formación Apícola para agrónomos y personal de servicios de extensión sobre sus programas académicos. Una parte de la médula de la visita se centró en el valor que agrega la polinización al rendimiento de las cosechas, un tema que provocó gran interés en el grupo.

En el Centro Triwax de Investigación Apícola, se les hicieron demostraciones de nuevas técnicas para reproducir y criar un stock de abejas, en especial, lo más avanzado en la reproducción de reinas, inclusive inseminación artificial. La visita fue una demostración práctica que vino a enriquecer el currículo presentado por el Profesor Abraham Jefetz, un renombrado experto de la Universidad de Tel Aviv, quien dio una conferencia sobre anatomía y fisiología de la abeja con anterioridad al viaje al terreno. Éste incluyó una visita al Laboratorio Apícola del Instituto Agrícola Volcani, que otorga a los apicultores israelíes servicios de diagnóstico de enfermedades y parásitos.

Casi todos los participantes entrevistados para este artículo mencionaron que el más importante conocimiento técnico ganado estribaba en la reproducción y establecimiento de un sofisticado criadero de reinas, que pueda proporcionar reinas de calidad. Su importancia tiene dos aspectos, explicó Mondo Basmat.

A pesar de que las reinas pueden producir durante siete años, su primer año es el más productivo; la postura de huevos baja pronunciadamente después del primer año, y declina durante toda la vida de la abeja reina. Por lo tanto, en explotaciones comerciales, la reina de la colmena debería idealmente ser cambiada y reemplazada anualmente por una reina joven en su plenitud: ése es el papel de una estación de cría de reinas.

La estación de cría de reinas es una incubadora hecha por el hombre, en donde larvas especiales, con el potencial de convertirse en reinas, son sacadas mecánicamente de las colmenas regulares -en donde en condiciones naturales, no se convertirían en reinas- y son criadas artificialmente para convertirlas en reinas; posteriormente son introducidas en colmenas viejas como reemplazantes, o son usadas para iniciar nuevas colmenas.

Segundo, la cría es un paso esencial para mejorar la calidad de las operaciones de apicultura cuando se trata de una nueva rama económica. Países de limitados recursos deben comenzar frecuentemente por atraer enjambres de abejas silvestres en vuelo, con un goterón de propóleos, capturar y transferir el enjambre a una colmena construida por el hombre, en la esperanza que las abejas "se instalen": un método más barato que comprar un stock de crianza comercial.

Una estación local de crianza de reinas elimina la necesidad de importar el stock de crianza y, asimismo, permite a los ministerios de agricultura locales eliminar rasgos negativos, como por ejemplo la agresividad y la inclinación natural de migrar, e introducir descendientes de reinas que son especialmente productivas, de especies locales de abejas.

Así, en esencia, los conocimientos fundamentales obtenidos durante el curso, respecto a la cría de reinas en una estación de crianza, son la clave de una industria apícola moderna exitosa en cualquier país.

"Si no se tiene una buena abeja reina, no se tiene un buen producto", dice Frederick Corey Jr. "Ésa es la clave del juego", dice reflejando los sentimientos de la mayoría de los participantes. Un escenario de "abejar o no abejar", por así decirlo (reemplazando el famoso "ser o no ser" - en inglés "to be or not to be"- por "to bee or not to bee", N. T.). Los israelíes, observó Corey con admiración, no tienen reparos en compartir sus conocimientos técnicos con otros.

Las conversaciones con cinco participantes, con distintos antecedentes profesionales y en una etapa diferente de sus carreras personales, procedentes de países diversos y en etapas diferentes en el desarrollo de industrias apícolas, produjeron algunas interesantes percepciones sobre lo que un curso como el reciente Curso Apícola puede aportar. A cada uno se le hicieron tres preguntas fundamentales: *Por qué ha venido? *Qué aprendió? *Cuál será su próximo paso al regresar a casa?

Daniel M. Nkhambule (Swazilandia), especialista apícola en el Ministerio de Agricultura: Trabajé junto con Shlomo Yerushalmi en el establecimiento de una incipiente operación apícola en Piggs Peak (vea el artículo precedente). Sigo dictando cursos de principiantes y avanzados para aquellos que desean crear colmenas, pero quería ver con mis propios ojos el trabajo apícola en Israel. Para mí, uno de los puntos notables del curso fue el impacto económico que va más allá de la apicultura -la manera como el sistema se entrelaza con la polinización de los cultivos- al mover las colmenas a campos distintos para polinizar y extender la zona de nutrición de las abejas. Nosotros no hemos hecho eso todavía. Puede ser que ensayemos la plantación de más frutales para proveer más fuentes de néctar. El aspecto más importante fue la técnica del establecimiento de un criadero de reinas, cosa que espero hacer con el auspicio gubernamental para asegurar la calidad. En la actualidad, la mayoría de la gente utiliza la misma reina durante dos o tres años. Un criadero de reinas nos permitirá no solamente reemplazar reinas anualmente, sino también aumentar el número de colmenas al proporcionar reinas de calidad a los productores.

Rodolfo Speranza (Uruguay), Director de la Asociación Nacional Uruguaya de Apicultores, y médico de profesión: Obtuve mi grado de Master en salud pública en Hadassah y estuve aquí hace dos años asistiendo a un encuentro internacional sobre apiterapia. El año pasado, fueron dictados tres cursos en-el-lugar por israelíes, en el Uruguay. El primer objetivo de mi actual visita fue establecer lazos personales con colegas en campos de alta especialización y buscar puntos de colaboración y acciones conjuntas para beneficio de ambos países. Por ejemplo, Uruguay está más avanzado en apiterapia -una rama que sólo comienza, a pesar de que la comunidad médica es muy conservadora. En Uruguay, los productos son elaborados en laboratorios farmacéuticos estériles- incluso ampollas de veneno de abejas para inyección subcutánea. Por otra parte, Israel tiene más experiencia en la comercialización y el mercadeo. Lo más importante que obtuve fue la revisión y la confirmación de muchos conocimientos y muchas conjeturas -saber que estoy en la vía correcta. En segundo término, tuve un indicio de los problemas que nos aguardan: una explotación apícola intensa, como en Israel, trae consigo problemas de enfermedades que todavía no tenemos... pero deberemos enfrentarlos finalmente, a medida que nuestra propia industria se intensifica. Me impresionó la administración de la polinización en Israel, cómo la aplican en forma tan extendida. De alguna manera, uno disfruta de un atisbo del futuro: los pro y los contras. El mayor desafío que deberé enfrentar es cómo propagar con éxito los conocimientos obtenidos, tales como comercialización y mercadeo. Y espero que podamos encontrar vías de intercambio técnico en ambas direcciones.

Eliza Cauia (Rumania), Investigadora Científica Adjunta en el Instituto de Desarrollo de Investigación Apícola, Bucarest: Mi padre es un apicultor en Moldavia, por lo que mi interés era natural. Aunque en la universidad me especialicé en ciencias animales, hice mi proyecto final en apicultura. Desde mi graduación en 1994, he trabajado en un programa relacionado con el desarrollo de biotecnología para la inseminación in vitro de huevos no fecundados, que, de ser exitoso, será un gran adelanto en la reproducción. Vi en el curso una oportunidad de intercambio fecundo para mí misma: el intercambio de información con colegas. El servicio de extensión de mi país puede aprender mucho de la manera en que la transmisión de la información es aquí organizada y comunicada a los agrónomos. Estoy todavía en los comienzos de mi carrera, pero lo que he visto, lo he retenido. Probablemente, cuando yo avance a una posición de tomar decisiones, esta experiencia será pertinente. Por el momento, espero ver cuáles son los estudios publicados aquí en mi campo particular de investigación.

Frederick Corey Jr. (Filipinas), Profesor de Entomología en la Universidad Central de Mindanao: Yo mismo soy un experto en gestión integrada de plagas. Nuestra propia industria apícola está en pañales, especialmente respecto a técnicas de cría de reinas. Tengo conocimientos teóricos de apicultura y he hecho algunos experimentos en la cría de reinas, pero el curso me proporcionó información crucial que me faltaba. Ninguno de los libros me explicó que cuando se injerta una larva -se la transfiere para ser criada como reina- debe ser colocada en el panal en la posición exacta en que estaba en su celda anterior, o las abejas obreras la expulsarán! Este pequeño detalle de información esencial explica por qué he tenido tan bajas tasas de éxito en mis intentos de criar reinas. Apicultores ya establecidos, a quienes pregunté acerca de ello, prefirieron quedarse callados: monopolizar la tecnología, guardar este secreto del oficio para sí mismos y así cerrar el paso a la competencia. Cuando yo regrese, voy a enseñar dos nuevos cursos: uno sobre biología de las abejas melíferas y otro sobre apicultura. Mi propósito principal, sin embargo, será el de establecer una estación de crianza de reinas en la Universidad, que proporcione stock a los pequeños agricultores. Ya existe una proposición en el tapete, apoyada por la FAO de las Naciones Unidas, que proporcionará fondos para favorecer la introducción de la apicultura en las Filipinas como una fuente de sustento económicamente viable.

Sindy Asahi Orami (Papúa y Nueva Guinea), Funcionaria de Capacitación en el Servicio Nacional Juvenil: Soy egresada de un instituto agrícola, pero no teníamos cursos de apicultura. Mi primera relación con la miel es personal, puesto que mi familia es vegetariana. Yo había estado en Israel en 1986 como turista. Vine ahora en la expectativa de obtener una idea general sobre la apicultura y su potencial económico, y con la esperanza de ubicar a especialistas israelíes que pudieran venir a ayudarnos para avanzar por esta vía. La apicultura en mi país está en sus comienzos: aquí y allá hay algunas operaciones comerciales basadas en stock y capacitación en Nueva Zelandia y Australia, pero hay muy poca conciencia de la miel como un producto con potencial. En su mayor parte es recogida silvestre, de árboles caídos. Yo estaba motivada por el deseo de investigar la posibilidad de capacitar en apicultura a jóvenes y mujeres desempleados en áreas rurales, a fin de detener la migración desde las granjas a las ciudades: una fuente importante de trastorno social en mi país. Cuando regrese, espero escribir folletos de capacitación y asimismo convencer a los ministerios pertinentes sobre el potencial, hacerles apoyar la apicultura, no sólo por sus beneficios sociales, sino también por los agrícolas. Actualmente, la mayor parte de los campesinos ven a las abejas como "insectos", no como una fuente de polinización beneficiosa que puede aumentar las cosechas. Aquellos que saben esto, lo guardan como un secreto para sí mismos.

 
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