Foro para el intercambio - El Instituto Internacional entra en el Siglo XXI

31 ago 2000
 REVISTA SHALOM, 1998 No. 3
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Foro para el intercambio
El Instituto Internacional entra en el Siglo XXI

por Ruth Seligman

 
 
Ofer Bronchtein (izquierda) y Mijael Carmel (de pie) dictan conferencias sobre Relaciones Laborales para el Desarrollo Nacional durante un curso en la Universidad de Khonkaen en Tailandia el año pasado
 

"En el mundo entero - mientras avanzamos hacia el Siglo XXI - son derribadas las barreras entre los pueblos y se derrumban las fronteras. Esta nueva y prometedora aldea global de hoy, en donde la gente se esfuerza en crear nuevos sistemas regionales y globales, dentro de los cuales ellos y sus mercaderías podrán trasladarse libremente, y en donde tecnología, conocimientos e información se intercambiarán abierta y fácilmente, será un lugar en donde prevalezcan la justicia social, la democracia, la libertad y la paz. Nosotros, en el Instituto Internacional, compartimos esos objetivos".

El orador es Ofer Bronchtein, el nuevo director general del Instituto Internacional - Histadrut (Confederación General del Trabajo de Israel), uno de los mayores centros de formación asociados con MASHAV, el Centro de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel.

"Tenemos la capacidad y los recursos para hacer una pequeña, aunque significativa, contribución al aumento de la cooperación, en especial en nuestra propia región. Con ese fin tenemos ahora participantes que vienen de Egipto, Jordania, Marruecos, Mauritania y la Autoridad Palestina, además de nuestros participantes regulares de 100 países. Estamos creando un foro para el intercambio de información, uno que puede ayudar a hacer avanzar el proceso de paz, en beneficio de todos".

Hoy en día, el Instituto es una gran federación, con la cooperación como su foco principal, y consiste en el Instituto Internacional, el Centro Levinson para Educación de Adultos, el Instituto Judeo-Árabe para Cooperación Regional con Palestinos y los Países Árabes y la Editorial Árabe. Todas esas entidades, situadas en el campus de Beit Berl en Kfar Saba (a 25 Kms. de Tel Aviv), están ahora integradas dentro de un solo marco.

El Instituto mismo es la amalgama de tres entidades: el Instituto Internacional del Trabajo, Desarrollo y Cooperación - Instituto Afro-Asiático, establecido en 1958; el Centro de Estudios Cooperativos y Laborales para América Latina, España y Portugal, establecido en 1968; y el Instituto para Europa Oriental y Central, establecido en 1990. Observe cuidadosamente los nombres de estas entidades: reflejan la manera en que el Instituto, que atendía originalmente a participantes de África y Asia, ha ido expandiendo constantemente sus operaciones para llegar a quienes vienen de todos los confines del mundo.

Aunque el Instituto tiene un récord impresionante de éxitos y logros en el suministro de formación de liderazgo en sindicalismo y desarrollo cooperativo para países del Tercer Mundo, está moviéndose de lo que, en un comienzo, fue una orientación sindical, hacia una que pone mayor énfasis en la sociedad civil, en organizaciones basadas en personas. Los cursos propuestos para 1999 reflejan este nuevo énfasis, e incluyen los siguientes: Administración de Organizaciones Basadas en Personas y Educación para la Democracia; Desarrollo de Recursos Humanos para Microempresas; Organización de Microfinanzas y Organismos No Gubernamentales en una Sociedad Democrática.

Siempre consciente de la necesidad de proporcionar capacitación a las mujeres, el Instituto actualmente está poniendo todavía más énfasis en programas que acentúan la potenciación de la mujer, tales como el curso titulado: Papel de la Mujer en la Rehabilitación Vecinal en el Sector Urbano Informal, programado nuevamente para 1999. Además, en todo los otros cursos, el objetivo es velar que el 40% del total de participantes sean mujeres.

De manera similar, la capacitación para el desarrollo rural sigue siendo una prioridad principal, pero actualmente los cursos en esta área van desde la Contribución de las Comunicaciones, de la Comunicación de Masas y de la Organización de los Medios para el Desarrollo Rural hasta la Planificación Económica y Financiera para el Desarrollo Rural Mediante el Uso de Ordenadores. "Estamos examinando muchos de los cursos tradicionales del Instituto sobre desarrollo rural", explica Bronchtein, "rediseñándolos y subiendo su nivel".

El mundo actual exige conocimientos de informática. A este fin, el Instituto ha introducido ahora una asignatura de informática en todos sus cursos. Los que vienen con un conocimiento previo, reciben instrucción más avanzada, mientras que los que poseen muy poca o ninguna noción, obtienen un valioso adiestramiento de iniciación. "Estamos dándole más y más importancia a la nueva tecnología", indica Bronchtein. "Consideramos que estas nuevas tecnologías son valiosas herramientas que facilitan el intercambio de pericias y conocimientos. Creemos que esta área es tan importante, que hemos asignado a un miembro del equipo para que se ocupe solamente de ello. Además, planeamos colocar algunos de nuestros cursos de 1999 en Internet, poniéndolos así a la disposición de personas en el mundo entero.

El Instituto no solamente está ampliando la esfera de sus planes de estudio, sino que también está llegando a más países y agrandando su dotación de candidatos. Por ejemplo, desde el desmoronamiento de la antigua Unión Soviética, el Instituto ha estado ayudando a los países de esa zona en su transición de una economía centralizada y controlada por el estado, a una economía de mercado libre privado. En 1999, los cursos ofrecidos en ruso, por ejemplo, incluirán los cursos sobre Sindicatos y Seguridad Social en una Economía de Mercado, y Cajas de Jubilación en una Economía de Mercado.

"Así es", dice Bronchtein, "si los cursos se impartían antes sólo en inglés, francés o español, ahora nuestros idiomas de instrucción incluyen ruso y árabe. En algunas ocasiones también tendremos cursos en búlgaro, polaco, checo, rumano y otros idiomas según la demanda".

Al pasar revista a los cambios que tienen lugar actualmente en el Instituto, desde su reorganización estructural hasta la expansión de sus planes de estudio, es claro que Bronchtein está entusiasmado por el presente incremento de la actividad en la lengua árabe. Ello representa el nuevo impulso hacia la cooperación regional, en la que él cree firmemente.

La sociedad civil, es decir, el énfasis en las organizaciones y movimientos que se basan en la gente, en las masas, y no solamente en organismos gubernamentales y oficiales y sus representantes, ha sido durante largo tiempo el componente fundamental en el pensamiento y la planificación del Instituto. "Y en ninguna parte eso es más importante que en esta región", afirma Bronchtein, "la cual se afana y lucha por la coexistencia pacífica. La paz", dice, "nunca la hacen los políticos. La paz puede y debe ser establecida por la gente de la región. Al crear una trama de relaciones con nuestros vecinos árabes, creamos un foro para el intercambio de información, las semillas de una paz significativa. Mientras más tiempo pasa cada parte con la otra, más se incrementa la dinámica que puede ayudar a propulsar el proceso de paz. Nuestros vecinos árabes", agrega Bronchtein, "tienen ya una presencia en el Instituto. En 1999 continuaremos recibiéndolos, esperamos que en números aún mayores. Confiamos en poder responder positivamente a las peticiones de la Autoridad Palestina para que vayamos a sus ciudades e impartir allí cursos en-el-lugar".

Tal como en el pasado, las actividades en el terreno incluyen mostrar las diversas facetas de Israel a los participantes. "Intentamos", indica Bronchtein, "dar una estampa de Israel lo más amplia posible: visitar poblaciones árabes y druzas, asimismo judías, y también nuevas ciudades como Modiin y Shoham, como asimismo ciudades en desarrollo más antiguas. Nuestros participantes vienen no sólo para obtener instrucción, sino también, en alguna forma, para captar la experiencia israelí. Tratamos de conseguirlo llevándolos a filmes israelíes y árabes, a presentaciones de bailes folklóricos y grupos corales, y, por supuesto, también a los lugares santos (judíos, cristianos y musulmanes), lo que para muchos se convierte en una de las atracciones más importantes de su estadía en Israel".

Algunos de los cambios que se están produciendo ahora en el Instituto, comenzaron antes de que Ofer Bronchtein accediera a su puesto. Ya en el año que precedió a su llegada, cuando el ahora retirado director Yehuda Paz estaba a la cabeza del Instituto (vea el artículo "Acercar un Poco la Paz" en este número), ya había habido un pronunciado aumento en la esfera y actividades del Departamento del Medio Oriente del Instituto, es decir, en los cursos para palestinos y participantes de otros países de habla árabe. Paralelamente, el programa de estudios ya había comenzado a expandirse para incluir temas como la sociedad civil, cuestiones de los sexos, potenciación, micro-empresas, etc.

Actualmente, el Instituto está intensificando y profundizando esas tendencias y, simultáneamente, racionalizando e incrementando su capacidad organizativa. Basándose en su récord anterior de éxitos, el Instituto Internacional mira ahora en dirección al futuro, hacia un mundo globalizado cuyas necesidades están cambiando rápidamente y donde el libre intercambio de ideas, tecnologías y conocimientos, es un imperativo que no puede ser ignorado, un reto que debe ser afrontado.