La granja modelo Israel-Senegal fue inaugurada oficialmente en noviembre
de 1999 en una impresionante ceremonia. Entre los muchos invitados se
encontraban Benjamin Ben Eliezer, Vice Primer Ministro y Ministro de
Comunicaciones de Israel; el Embajador de Israel en Dakar, Doron Grossman;
la Ministra de Comunicaciones de Senegal, Aissata Tall Sall; el Ministro
de Hidrología de Senegal, Mamadou Faye y el Ministro de Vivienda y
Construcción de Senegal, Abdourahmane Sow.
Tienes que encontrarte con la delegación de Senegal, me dijo Zvi
Herman, director del Centro de Cooperación Internacional para el
Desarrollo Agrícola (CINADCO), cuando lo llamé sobre este
artículo. Tenemos una granja modelo allí, y nuestros colegas
locales estarán en Israel para la exposición internacional
de agricultura - Agritech. Así que una tarde a comienzos de
septiembre, conduje durante una espectacular puesta de sol otoñal
desde Jerusalén hacia la costa mediterránea, y hasta Haifa,
una pintoresca ciudad portuaria trepada sobre el monte Carmelo. Los
visitantes senegaleses acababan de llegar después de un largo
viaje, pero gentilmente me concedieron su tiempo para conversar conmigo,
mientras nos sentábamos en su hotel contemplando el famoso
panorama.
Zvi Herman me había informado previamente. Senegal, el país
más occidental de África, tiene extensas zonas
semiáridas. Israel tiene una experiencia comprobada en domar tales
áreas y hacerlas florecer. La asociación era natural, y la
excelente granja modelo, una empresa conjunta, ya había cumplido su
primera temporada.
Antes de que la conversación girara hacia la granja modelo,
pregunté al jefe de la delegación y Ministro de
Ganadería de Senegal, Sanghe Mballo, acerca de las relaciones de su
país con Israel. Reanudamos relaciones diplomáticas con
Israel en 1994, dijo. Desde entonces hemos tenido la oportunidad de ver
cómo Israel ha desarrollado técnicas agrícolas y de
riego en formas especiales. Los israelíes son gente realista y
buenos empresarios, y tenemos mucho que aprender de ellos. Mballo se
mostró particularmente interesado en la cría de animales, en
especial de ganado, una parte muy importante de la economía
senegalesa. Estaba interesado en los adelantos israelíes en materia
de producción lechera, alimentación del ganado e
inseminación artificial, y en la capacitación de
profesionales agrícolas y granjeros senegaleses por expertos
israelíes.
Se espera que en un futuro cercano se establezca la cooperación con
Senegal en el campo de la cría de animales, pero la ayuda en el
mejoramiento de las cosechas es indudablemente parte del presente. El
hidrólogo de Senegal, Abdoulaye Sene, miembro de la
delegación y director de la Mission dÉtudes et
dAménagement des Vallées Fossiles (MEAVF), la Misión
de Estudio y Desarrollo de los Valles Fósiles, que supervisa el
Programa de Regeneración de los Valles Fósiles (FVRP),
describió el problema en términos de los cambios
geográficos en Senegal.
El amplio valle Ferlo, en el centro del país, al este de la capital
Dakar, era desaguado otrora por ríos de buen tamaño. Durante
el siglo pasado, han ocurrido cambios negativos en las condiciones
climáticas e hidrológicas. Ha comenzado la
desertificación; los ríos, que antes traían vida al
valle, se han secado y los agricultores han abandonado sus tierras. Los
valles de los de ríos ya extintos han llegado a ser conocidos como
Vallées Fossiles: los valles fósiles, en el sentido de
reliquias, meros recuerdos de lo que alguna vez fue.
Senegal se ocupa del asunto. El gran río Senegal fluye al norte y
después al oeste, hacia el océano Atlántico, que
separa Senegal del vecino Mali (al este), y Mauritania (al norte). Los
tres países se han unido para formar una asociación de
desarrollo regional llamada Organization pour la Mise en Valeur du Fleuve
Senegal (OMVS), para encarar la necesidad de revitalizar la región.
Existe un acuerdo sobre la cantidad de agua que cada país puede
extraer del río, en relación parcial con la cantidad de
tierra arable existente en route, la cual pudiera beneficiarse de una
nueva provisión de agua. Senegal ha aprovechado parte del
río y cavado canales para hacer volver el agua a las otrora
productivas y hoy semiáridas zonas. El proyecto puede mejorar las
vidas de 3,5 millones de senegaleses que habitan en la zona objetivo.
Mali y Mauritania están muy interesados en este proyecto, y
podrían muy bien emprender proyectos similares en el futuro.
Intercambiamos información, dice Abdoulaye Sene, y proyectamos
invitarlos a venir y ver lo que estamos haciendo. Mientras tanto, Senegal
mismo se ha lanzado a toda máquina en lo que considera, con
justicia, un programa nacional crucial.
Abdoulaye Sene explica la conexión con Israel: El problema de traer
agua ha sido solucionado. Ahora afrontamos el problema de aportar
conocimientos técnicos a la población local. Los
agricultores criaban anteriormente sólo ganado y no sabían
mucho sobre agricultura moderna. Por eso es que nos hemos dirigido a
Israel. En la primera fase, esperamos traer técnicas de riego
modernas y nuevas variedades de cultivos.
En ese punto, entraron en acción los Proyectos de MASHAV y CINADCO.
Adjunto al Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, MASHAV, el
Centro de Cooperación Internacional, es el paraguas, y proporciona
los contactos diplomáticos apropiados para comenzar proyectos de
desarrollo en otros países, e invita a profesionales extranjeros a
cursos de capacitación en Israel. Cuando el tema es agricultura,
CINADCO, del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, es el que hace
realmente el trabajo práctico en el terreno. En el caso de Senegal,
el proyecto cuenta también con el apoyo de la Agencia para el
Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID).
Ésta es la filosofía de los programas de extensión de
Israel: El propio desarrollo de Israel, y en no poca medida el de su
agricultura, es un asunto de sólo medio siglo, desde que el
país alcanzó la independencia en .1948 Algunos de los
primeros pioneros todavía están con nosotros, y muchos
científicos e ingenieros de la segunda generación, que
encontraron soluciones tecnológicas innovadoras a una amplia gama
de problemas del desarrollo todavía están activos
profesionalmente. Israel se halla, por lo tanto, en una posición
casi única para compartir su propia experiencia reciente con
países en desarrollo que afrontan problemas similares, y a un nivel
que es aplicable al país receptor.
Nosotros tratamos básicamente de hacer dos cosas principales, dijo
Zvi Herman. La primera es lo que llamamos: Desarrollo de la Capacidad
Humana, la inversión en el desarrollo de las capacidades de la
gente en el terreno. El segundo elemento es desarrollar proyectos
prácticos en el país asociado, tales como el de las granjas
modelo. El objetivo no es crear un laboratorio, sino una producción
real, en condiciones reales del terreno, donde combinamos la
demostración de tecnologías adaptadas a las condiciones
locales y técnicas de producción y gestión. La granja
tiene que ser lo suficientemente grande para ser relevante, e indicar su
viabilidad y potencial de desarrollo en el futuro. Lo que esperamos
obtener es una mayor diversificación de cultivos y un producto de
mejor calidad, y mostrar resultados que puedan ser reproducidos a mayor
escala en cualquier parte de ese país. Ése es el concepto,
pero no hay un plan estándar único. Doquiera vayamos,
necesitamos adaptar el concepto a las condiciones específicas y a
los valores del país en cuestión.
En el caso de Senegal, continuó Herman, la granja no está
destinada a ser solamente una instalación de demostración y
capacitación, a la cual acuda la gente a estudiar
tecnologías perfeccionadas y prácticas de producción
mejores. No menos importante es tomar los conocimientos acumulados en la
granja, por ejemplo, aquellas técnicas que han demostrado ser
aplicables y adaptables, y llevarlas fuera de la granja: a la
comunidad.
Además de los que ya viven en la región, el gobierno de
Senegal está alentando a jóvenes y a otros para que se
trasladen a la zona y establezcan nuevas granjas. Los senegaleses dan
mucha importancia a la granja modelo en una zona en proceso de desarrollo,
justamente porque no la construimos separada de la realidad, sino como
parte de la realidad. La granja debe hablar a la gente, ellos deben
percibir que es relevante y capaz de contribuir a sus vidas. La idea es
que si un pequeño agricultor viene a ver la granja, encuentre cosas
que pueda utilizar y adaptar en su granja. Pero igualmente, los de
agricultura comercial a gran escala encontrarán aquí algo
relevante.
La región Louga del Valle Fósil, en donde se encuentra
ubicada la granja modelo, se halla a 250 kilómetros de la capital
Dakar. La región es calurosa y bastante árida (250 mm. de
precipitación anual media), y con suelo liviano a mediano y
arenoso. En realidad, es muy similar al de los desiertos de Israel, en
donde se comenzaron técnicas de riego por goteo y cosechas fuera de
temporada estupendamente exitosas. Yoram Zvieli, el experto israelí
que fue un funcionario del servicio de extensión en esa
región, se sintió como en casa en el Valle Fósil!
A través de los años, la agricultura en la región de
Louga ha declinado. La crianza de animales constituye el 55%-75% de los
ingresos de la región; el resto proviene de cultivos basados en
lluvias de temporada, tales como mijo, maníes y frijoles. La granja
modelo israelí fue diseñada para probar nuevos cultivos o
nuevas variedades de cultivos tradicionales, e introducir nuevas
técnicas de riego, prácticas agrícolas, control de
pestes y enfermedades, etc.
El primer paso fue crear una parcela piloto de 14 hectáreas
irrigadas, para garantizar la producción agrícola. La
primera temporada de plantación de la granja comenzó en
enero de 1999 e incluyó cultivos tales como maíz,
maníes, ocra, berenjenas, tomates, cebollas, papas, zanahorias,
pimientos dulces y picantes, melones y sandías.
El criterio para su selección se basó en la adaptabilidad
potencial de estos cultivos a las condiciones medioambientales existentes;
su uso potencial en agricultura a gran escala cuando se desarrollen
más regiones en el Valle Fósil; y factores de marketing y
exportación. Este terreno será aumentado a 22
hectáreas después del primer año. Ya se ha
introducido también algodón, para equilibrar la dependencia
del mercado en los maníes como cultivo rentable. Se está
pensando también en dátiles.
La primera cosecha ya está recogida; los resultados son
generalmente excelentes; y el proyecto está en marcha!
Le pregunté a Zvi Herman cómo empezó todo el asunto.
Luego del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre
Israel y Senegal, se expresó el interés de cooperar en el
campo de la agricultura. Hicimos una prospección profesional para
ver qué podía hacerse y se nos ocurrió la idea de una
granja modelo en el Valle Fósil. Todo el asunto fue primero
planificado en borrador, y sobre esa base elaboramos un Acuerdo Operativo
de Cooperación Técnica, que define quién hace
qué. El proyecto es en sociedad. La tecnología es
suministrada como cooperación técnica apoyada por Israel, y
lo más importante, el experto asignado al proyecto es
israelí. Los senegaleses tienen la responsabilidad de la
infraestructura, por ejemplo de tuberías de agua, electricidad,
caminos, edificios, vallas, el abastecimiento diario y los costos de
operación. Ello se ha realizado. La cooperación e
implementación conjunta del plan ha sido excelentes. Desde el
comienzo, Abdoulaye Sene, en tanto que Director del MEAVF, ha estado
constantemente en contacto con nosotros. Dan Ben Eliezer (Director de
Proyectos de MASHAV) y yo fuimos a Senegal, y junto con Doron Grossman, el
embajador israelí en Dakar, nos reunimos con el Primer Ministro,
quien dio sus auspicios al proyecto. Establecimos un comité
directivo conjunto para coordinar todos los elementos implicados: los
investigadores, la gente de capacitación, la gente de agricultura,
los responsables de la producción, la gente del Primer Ministro,
etc.
Uno de los principales problemas de la ayuda técnica a las naciones
en vías de desarrollo, ha sido siempre el grado en que la gente
local ha sido preparada para absorber nueva tecnología o adoptar
nuevas técnicas. Si la nueva manera de hacer las cosas no es
compatible con las antiguas o con los valores tradicionales, las cosas
pueden funcionar bien mientras los expertos extranjeros están
allí, pero tan pronto como éstos regresan a sus hogares, la
gente local retorna a los hábitos conocidos. Cómo se puede
tratar este problema?
Sí, ésa es siempre la pregunta central, convino Herman. Ante
todo, tenemos un enfoque muy de manos a la obra. Los expertos
israelíes trabajan realmente en el terreno, al lado de sus colegas
locales, quienes eventualmente se harán cargo del proyecto y lo
operarán solos. En cada proyecto como éste, hay un proceso
de reducción progresiva. Ya está claro, desde el comienzo,
que no estaremos allí para siempre. Hay un director profesional
senegalés y su equipo con la responsabilidad del proyecto, y el
único israelí implicado directamente es el experto
agrícola, Yoram Zvieli. Es un esfuerzo conjunto, sí, pero es
esencialmente un proyecto senegalés, no uno israelí.
Eso es en la parte administrativa, pero el nudo del asunto es realmente la
capacitación. Por supuesto, la granja debe tener éxito,
mostrar nuevos cultivos, nuevos métodos de riego y cultivo; pero
necesitamos contemplar los métodos de extensión, formas de
traspasar conocimientos fuera de la granja, de organizar grupos-meta
comunitarios en la vecindad. Con este fin, estamos desarrollando un plan
de cómo acompañar el proyecto durante dos o tres
años, mediante personal francófono de CINADCO con
experiencia en África. Hemos hecho una prospección
preliminar sobre cuál debería ser el marco del trabajo de
extensión de la granja. Deberemos establecer un modus operandi en
el comité directivo conjunto, en materias tales como en
cuáles grupos de la población debemos centrarnos (grupos de
mujeres, por ejemplo, o jóvenes), y cómo procederemos para
demostrar nuevos métodos y capacitar a la gente, tanto dentro como
fuera de la granja. Deberemos preparar materiales adecuados, y organizar
seminarios, días de trabajo en el terreno, visitas de temporada,
etc. Parte del objetivo del proyecto es asegurar la continuidad para
cuando partamos.
Tenemos muchas expectativas de este proyecto, concluyó el director
de MEAVF, Abdoulaye Sene. Nuestra agricultura es muy débil, y el
gobierno de Senegal tiene la esperanza de que la cooperación con
Israel ayude a afrontar esta difícil situación y a luchar
contra la pobreza, que es un problema serio en nuestro país.
De alguna manera, se nos ocurre un versículo del profeta
bíblico Isaías (43, 19): He aquí que yo hago cosa
nueva; pronto saldrá a luz; no la conoceréis? Otra vez
abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. La buena
voluntad y la ayuda práctica a través de las culturas: todo
el asunto tenía a su alrededor un halo de esperanza!