Políticos:
El proceso de paz no sólo ha afectado las relaciones de Israel con
el mundo árabe, sino que también ha mejorado en grna medida
la posición de Israel en la comunidad internacional. En
términos cuantitativos, Israel mantiene hoy relaciones
diplomáticas con 163 estados, un aumento de 71 desde que se
convocara la Conferencia de Madrid en 1991. En términos
cualitativos, cabe señalarse el avance en las relaciones con los dos
grandes poderes asiáticos: China e India. El establecimiento de
relaciones con estos dos poderes promete un gran potencial
estratégico y económico.
En este mismo contexto, debemos señalar el cambio ocurrido en la
esfera euro-asiática en su totalidad. En el enorme territorio que se
extienddesde la ex Alemania Oriental en el oeste hasta Vladivostok en el
este y la India al sur, había hasta comienzos de 1991 sólo
dos embajadas israelíes: una en Rumania y otra en Nepal; y un
consulado en Bombay. Hoy en día hay misiones israelíes en
casi todos los países del área, menos cinco: Corea del Norte,
Paquistán, Afganistán, Bangladesh y Bután.
También se abrieron nuevas brechas en las relaciones de Israel con
países musulmanes no árabes, estableciéndose
relaciones diplomáticas con nueve estados: Albania, Gambia, Nigeria,
Azerbaiyán, Kazajstán, Kirgistán, Turkmenistán
y Uzbekistán. Por otra parte, hubo una marcada mejoría en
nuestras relaciones con Turquía, lo cual tiene un significado
especial.
En diciembre de 1993, Israel firmó un Acuerdo Fundamental con el
centro del mundo católico, el Vaticano, luego de muchas
décadas de negativa total de la iglesia católica de
establecer relaciones diplomáticas con nosotros, por razones
teológicas y políticas.
El proceso de paz también facilitó la conclusión de un
acuerdo que mejoró los términos del acuerdo de libre comercio
en efecto con la Unión Europea, permitiendo a las
compañías israelíes competir mejor en los atractivos
mercados europeos.
En Africa, Israel tiene lazos con 39 de los 43 países al sur del
Sahara que no son miembros de la Liga Arabe. De estos 33, las relaciones
fueron reanudadas con 30 a partir de 1991. Israel mantiene contactos con
los países que aún no han renovado las relaciones
diplomáticas.
El proceso de paz también ha conducido mejorar la posición de
Israel en las organizaciones internacionales, lo cual se refleja en el
número cada vez menor de debates y resoluciones referentes a Israel
y el Medio Oriente. También se comenzó a elegir
israelíes a altos cargos dentro de las organizaciones y agencias de
las Naciones Unidas.
No obstante todo esto, el principal cambio en la posición
internacional de Israel se nota en nuestras nuevas relaciones con el mundo
árabe. Además de las relaciones diplomáticas plenas que mantiene Israel con dos de sus vecinos, Egipto y Jordania, funciona una oficina de enlace en Marruecos. Se ha abierto una oficina de intereses en Tunisia y oficinas comerciales en Omán y Katar. Con la reanudación de las iniciativas de paz por parte del Primer Ministro Barak, se mantienen conversaciones para elevar el rango de esas representaciones. La primera expresió de eso fue el establecimiento
de relaciones diplomáticas plenas entre Israel y Mauritania el 28 de octubre de 1999).
Aunque la realización de reuniones de los grupos de trabajo
multilaterales en países como Túnes, Marruecos, Omán,
Qatar y Bahrein ha hecho que las visitas de funcionarios israelíes a
estos países parezcan algo cotidiano, varias visitas a alto nivel
merecen ser mencionadas. El ministro de Medio Ambiente, Yossi Sarid, fue el
primer ministro israelí en visitar Bahrein como jefe de una
delegación israelí para el Grupo de Trabajo sobre el Medio
Ambiente en octubre de 1994, y el 1 de noviembre de 1994, asistió a
la Conferencia de Ministros del Medio Ambiente de Estados del
Mediterráneo en Túnez. El 7 de noviembre de 1994, la visita
del ex viceministro de Relaciones Exteriores, Yossi Beilin, a Omán,
a invitación del canciller omaní, fue la primera de
ese tipo fuera del marco multilateral. Estas visitas culminaron con la primera visita
oficial del primer ministro Shimon Peres a Omá y Qatar en abril de 1996.
Económicos:
El proceso de paz, a medida que ha progresado desde la Conferencia de
Madrid en octubre de 1991, ha producido un profundo efecto tanto en la
economía regional como en la economía israelí.
Una de las primeras expresiones concretas del cambio que ha ocurrido en la
región como resultado del proceso de paz fue la declaración
pública de los estados del Golfo Pérsico, el 1 de octubre de
1994, apoyando la revisión del boicot árabe contra Israel,
aboliendo en efecto el boicot secundario y terciario contra Israel.
Como consecuencia del proceso de paz y el colapso de los regímenes
comunistas de Europa Oriental y Asia Central, Israel estableció
relaciones diplomáticas y económicas con estados
asiáticos, mesorientales y europeos, abriendo así nuevos
mercados y campos de actividad para la economía israelí. Un
ejemplo notorio es el crecimiento de las exportaciones israelíes a
Asia: en 1991, las exportaciones a Asia se habían reducido en 4,1%,
seguido de incrementos consecutivos de 52% en 1992, 49,6% en 1993, 25,8%
en 1994, 24,4% en 1995 y 6,5% en 1996.
Ha habido una marcada mejoría en las relaciones económicas de
Israel y Egipto. Las autoridades egipcias han facilitado el tránsito
de hombres de negocios en ambas direcciones. Empresas comunes entre
industriales de ambos países están comenzando a
realizarse.
Luego del Tratado de Paz Israelo-Jordano, un acuerdo comercial fue firmado
entre los dos países y ya han comenzado los contactos entre
industrialistas y organizaciones comerciales de ambos países (ver Israel-Jordania).
A pesar de la ausencia de relaciones diplomáticas plenas, se han establecido contactos
comerciales con Marruecos y varios estados del Golfo.
El proceso de paz ha despertado un gran interés en la comunidad
comercial internacional con respecto al potencial regional del Medio
Oriente en tiempos de paz. Este interés se refleja en el gran
número de visitas a Israel de representantes y delegaciones del
sector privado de muchos países. Pueden citarse muchos ejemplos de
cooperación con compañías extranjeras que durante
años se cuidaron de invertir en el mercado israelí debido al
boicot árabe y la inestabilidad de la región. Un ejemplo
destacado del cambio cualitativo en este campo, a raíz del proceso
de paz, es la autorización otorgada a las firmas japonesas a finales
de 1994 por el mercado de valores de Tokyo para que inviertan en el mercado
de valores de Israel.