Si el "tender puentes" suena igualmente lejos del trabajo dental como de la geopolítica, por lo menos en un caso, abarca ambas cosas. Durante cuatro semanas, la primavera pasada, odontólogos de Egipto, Jordania, Marruecos, Chipre y Turquía hicieron cursos de postgrado en la Escuela de Odontología de la Universidad Hebrea - Hadassah, en Jerusalén, estudiaron con odontólogos israelíes y llegaron a conocer Jerusalén, desde sus centros comerciales hasta sus salas de concierto, su barrio de Mea Shearim y sus lugares sagrados.
"A pesar de todo lo que había leído acerca de Israel, me asombró ver cuán estrechamente conviven árabes y judíos aquí", dice Laila Lboukili, una peridontóloga de Marruecos. "Ya sea en el Hospital Hadassah, en donde yacen en camas, la una al lado de la otra, o en la Ciudad Vieja, en donde son dueños de tiendas contiguas, la gente vive sin conflictos".
La Dra. Lboukili y 10 colegas estuvieron estudiando en Israel desde mediados de abril a mediados de mayo, el segundo grupo de odontólogos del Medio Oriente que lo ha hecho así. Llegaron a Israel auspiciados por MASHAV, el Centro de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, y estuvieron en el Centro del Medio Oriente D. Walter Cohen para Educación Odontológica, que se inauguró en la Escuela de Odontología de la Universidad Hebrea - Hadassah en mayo de 1997, con el objetivo de construir puentes hacia la paz.
"Lo que hemos encontrado desde nuestro primer simposio es que nuestra profesión y los retos que afronta son similares en donde la practiquemos", dice el Secretario del Centro, Dr. Harold D. Sgan-Cohen del Departamento de Odontología en la Comunidad e Higiene Oral de la Facultad de Odontología. "Ya sea por excesiva centralización, presupuestos inadecuados o el equilibrio entre las necesidades del individuo con las de la comunidad, hay un sentimiento creciente entre los profesionales de la odontología, en toda la región, de que ha llegado el momento de trabajar en pro del fomento de la salud humana".
Aun cuando éste es sólo el segundo curso para odontólogos que MASHAV y el Centro han realizado, ya es muy conocido y tremendamente popular. La Escuela de Odontología de Jerusalén es renombrada mundialmente, y nuevas candidaturas para el curso se hacen a través de representantes del Centro por todo el Medio Oriente casi todas las semanas.
"El nivel e intereses de los participantes son extremadamente diferentes", dice el Dr. Sgan-Cohen, "pero como el curso se elabora especialmente para cada candidato, esto no representa un problema. Algunos participantes han trabajado en sus especialidades durante años, otros están recién comenzando sus especializaciones. Uno de los jordanos, en el último curso, era un técnico dental y no un dentista, así que sus requerimientos se centraban en la reconstrucción protésica. Nosotros tratamos de asegurar que cada cual reciba la formación que necesita".
Israel proporciona formación a sus estudiantes en educación dental, mediante tres caminos paralelos: primero, hacer que practiquen odontología de alto nivel; segundo, que se conviertan en educadores en salud dental, haciendo énfasis en prevención primaria y epidemiología; y, tercero, que funcionen como parte integral del equipo médico, cuidando de las necesidades dentales de pacientes con problemas cardíacos, minusvalías craneofaciales, diabetes y cáncer, como asimismo, de candidatos a extensa cirugía facial y trasplantes de médula espinal. Los profesionales visitantes del Medio Oriente pueden seleccionar, dentro de este marco global, cualquiera de los ocho departamentos clínicos de la Escuela de Odontología para estudiar.
"A nadie le sorprendió que los departamentos más populares fueran ortodoncia, peridontología y rehabilitación oral", dice el Dr. Sgan-Cohen. "Pero algunos también escogieron algunas de nuestras especialidades más raras. Tuvimos un par en cirugía oral y maxilofacial, que perfeccionaron sus habilidades en cirugía mayor de reconstrucción facial en pacientes heridos y atacados de tumores, y uno en odontología infantil, especializándose en proveer los mejores servicios al paciente dental infantil, y haciendo énfasis en la prevención de enfermedades dentales".
Los profesionales visitantes claramente consideraron que habían obtenido provecho del curso. Quedaron impresionados con los odontólogos de Hadassah con los que trabajaron, quienes "no sólo hacen una enorme cantidad de odontología clínica, sino que también tienen un muy alto nivel de especialización, y, además de todo eso, enseñan y hacen amplias investigaciones". Además, ellos aprovecharon su oportunidad de un mes para intercambiar experiencias el uno con el otro, y con sus colegas israelíes sobre fluorización (un estudio conjunto israelo-palestino se está llevando a cabo actualmente), selladores, educación sanitaria oral basada en el hogar y la escuela, y el suministro de servicios dentales. Es un intercambio que es tan valioso para los israelíes como para los visitantes.
"Para nosotros, efectuar este curso es excitante, gratificante y -en muchas formas- todavía difícil de creer, dada la historia de nuestra región", dice el Dr. Sgan-Cohen. "Estamos trabajando juntamente con nuestros vecinos, con odontólogos egipcios, jordanos, marroquíes, chipriotas y turcos, discutiendo odontología con ellos a nivel muy serio, estableciendo un creciente grupo de egresados, y trabajando juntos para mejorar la salud dental a través de la región entera".
El Dr. Sgan-Cohen compartió su propia perspectiva particular con participantes del curso, e hizo relieve en prevención primaria, epidemiología, administración de cuidados sanitarios e investigación en todos los conceptos de la educación dental. Describió a los participantes un proyecto reciente de gran alcance, de seis meses de duración, sobre el valor del cepillado regular de dientes. Éste fue llevado a cabo en 11 clínicas para infantes sanos en Jerusalén y operó una mejora de más del 60% entre 626 infantes de seis a doce meses de edad. Se hizo conocer a los estudiantes la filosofía de una escuela de odontología, la cual es más que una colección de departamentos de especialistas; de esa manera no llega a aislarse de la sociedad ni pierde su especial sentido de responsabilidad humana.